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Perú

Escribe: dgdb
Despues de cinco meses viajando por Ecuador, me adentro en tierra santa en busca de nuevas experiencias...Cruzamos Aguas Verdes y llegamos al puesto fronterizo. Nos bajamos del bus y caminamos hasta las oficinas de sellado, rellenamos el formulario y hacer cola de nuevo...

 

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Ayacucho - Andahuaylas

Andahuaylas, Perú — sábado, 12 de junio de 2010

A las 06.00 tocó diana y nos pusimos en movimiento. Preparamos todo y comimos unas galletas que teníamos en la habitación para meter algo en el estomago antes de salir de viaje. Paramos una moto y por 1 sol nos acercó a la terminal, está a tres cuadras pero no hay ganas de tirar de esos muertos.
 
La terminal estaba repleta de gente cargando sus paquetes y demás. Nosotros tiramos las mochilas a la bodega del bus y nos fumamos el último cigarrito. El bus salió a las 07.40 y después de 30 minutos para salir de la ciudad, cuando estábamos a punto de ponernos en carretera, tuvimos que parar.
 
La carretera estaba cortada desde las 07.00 debido a unas obras, así que allí estuvimos esperando a que la reabrieran a las 10.00. Había bastantes vehículos ahí atrapados y como teníamos una hora y media de espera, me subí al bus y me eché una siesta.
 
A las 10.10 retomamos el camino y como había algún asiento libre, el gallo se movió y yo cogí postura de nuevo. Cuando desperté, estábamos en un tramo de carretera escarbado en las faldas de las montañas. Lo llaman la curva del diablo y hubiera valido la pena que me quedara dormidito porque vaya tramos. Me acorde de la carretera de la muerte de Bolivia, carretera estrechísima y con abismos espectaculares. Lo mejor era cuando nos cruzábamos con un camión u otro bus en un lugar delicado, había que retroceder hasta una zona segura para poder retomar camino. Las vistas espectaculares pero un poco monótonas, así que volví a coger postura y de nuevo a roncar.
 
A las 13.00 llegamos a Chumbes, un pueblito en mitad de la nada y ahí hicimos parada para almorzar. Solo hay un comedor en el pueblo y lo tienen estudiado. No hay menús, solo platos a la carta y de 4 soles en adelante, así que nos pedimos una tortillita de verduras y en menos de media hora ya estábamos de nuevo todos en el bus para proseguir el viaje.
 
La gran mayoría del tiempo la pase durmiendo, cada vez que despertaba era cuando el bus se encontraba con otro de frente y teníamos que maniobrar, así que me vi casi todos los momentos interesantes pero pronto volvía a caer. La carretera es de las peores que hemos hecho hasta el momento. Todo el viaje en tierra y hemos comido polvo para parar un tren, así que solo quería llegar a asfalto o dormirme de nuevo para no enterarme de lo que tragaba.
 
Después de casi la mitad del día, llegamos a Andahuaylas, a las 18.45. Como de costumbre me quede al cargo del equipaje y Javier se fue en busca de alojamiento. Decía que había un hotel cercano, pero por lo que estaba tardando ya me imagine que habría problemas. El frio empezó a entrarme en los huesos, las tiendas cercanas cerraban y el gallo sin aparecer. Después de casi una hora, apareció en una moto y me dijo que todos los hoteles estaban completos (siempre nos pasa esto los fines de semana) pero que había conseguido una habitación en un hostal para pasar la noche a un precio módico, el resto de los hoteles y hostales que había visitado estaban llenos y además los precios no bajaban de 60 soles la doble, de ahí para arriba.
 
Llegamos al hotelillo y para variar, a la última planta (menos mal que aquí no los hay de 7 u 8 pisos, si no nos toca el último seguro y sin ascensor). La habitación sencillita, sin mando de la tele, solo una toalla, sin cortinas en la ventana, la luz falla y las paredes de baño son de chapa. Lo mejor que tiene son los colchones, cómodos y duros, como a mí me gustan. Soltamos allí todo y nos fuimos en busca de un lugar donde cenar.
 
Nos pateamos unas pocas calles en busca de un comedor que den cenas, pero a estas horas lo teníamos jodidillo, así que acabamos entrando en una pollería y nos comimos ¼ de pollo cada uno con sus papas y ensalada por 8.5 soles cada uno. De regreso al hostal, pasamos por un hotel en el que había estado el gallo antes preguntando por habitaciones y del cual cogíamos la señal de wifi desde la habitación. Hizo uso de la labia que le caracteriza y consiguió que le dieran la clave jejejje.
 
Regresamos a la habitación y fue lo primero que hizo, probarla, pero no hubo suerte. O le han dado la clave mal o yo que sé, así que nos tiramos a la cama y escribimos los diarios y a dormir, que aunque ha sido lo único que he hecho hoy, aun tengo ganas de más.

Opiniones:

Mi calificación promedio:
  •  
Servicio    
Ubicación    
Limpieza    
Precio/calidad    

Los Libertadores Wari

Alojamiento: Hotel en Andahuaylas, Perú

Esta a dos cuadras de la plaza de armas, Nos metimos ahi porque era lo unico que habia en ese momento y la habitacion que nos dieron al principio era un poco desastre. Luego cambiamos a otra y ya parecia un hotel. Habitacion doble, con baño privado y tv cable. Precio de la doble 30 soles. Hay varias habitaciones con diferente numero de camas y tambien con baño compartido, una media de 15 soles la cama. En higiene estan un poco descuidados, pero nada del otro mundo.

Tipo de viaje: Placer | Ideal para: Con amigos


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Últimos comentarios

rioseco dice:
espero que no, pero como te pique
la mosca sese, no te despiertas el resto
de tu vida. ja ja ja

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hernanPerez dice:
Te referís a la ruta La Paz Coroico?Esa ruta la hice hará 10 años..creo que ahora es afaltada..
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Pattypei dice:
que raro que hayas podido dormir????jajajajajaja....te pasas!!!!....
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aogc2k dice:
Interesante relato, gracias por los detalles.
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