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Viaje por los 13 países de Sudamérica. empezamos en Ecuador

Escribe: Trotador55
Después de 38 años viajando por casi todo el mundo, por fin junto con mi sobrino empezaremos a último de noviembre a visitar el gran Continente de Sudamérica. Esta es la primera vez que escribo algo sobre cualquiera de mis viajes, por lo que os pido disculpas por adelantado si no lo hago muy bien o cometo algún error. Intentaremos daros toda la información.

 

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Un buen dia en el pueblo de Anconcito

Anconcito, Ecuador — viernes, 9 de abril de 2010

Hoy no he dormido muy bien, parece ser que no es culpa que por dormir en hoteles baratos los colchones son blandos y viejos, este es un hotel de categoría y también me ha tocado uno de esos que te hundes, la única ventaja ha sido que por la noche a mi no me han picado los mosquitos ya que no me han encontrado.

  Sobre las 10 de la mañana nos hemos ido a desayunar y a buscar información de cómo llegar a Anconcito que es un pueblo pequeño pesquero a unos 30 kilómetros.   Después de preguntar a varias personas y entre ellas a una mujer de la agencia de viajes, cogimos un taxi para que nos acercara hasta el centro comercial que es desde allí donde pasa el autobús que te lleve hasta Anconcito, la otra opción era irnos hasta Libertad y desde allí coger el autobús.  

Como siempre la información que nos dan no es la correcta y tanto el precio del taxi como el del autobús, resulto ser el doble de lo que en realidad te dicen. Eso a veces nos hace discutir con los cobradores, pues ya no sabemos si es que te han informado mal, o te están intentando cobrar mas de lo que valen las cosas por ser turistas. Esta vez la bronca que tuve con el taxista fue mas elevada de tono, ya que son de los que menos te puedes fiar, siempre te intentan cobrar bastante mas del precio que vale la carrera.   El viaje hasta Anconcito le hicimos paralelo a la playa, y tenían razón al advertirnos todos que en esas playas no nos bañásemos pues eran muy muy peligrosas.

La arena de la playa esta inclinada hacia abajo, y las olas pegan allí muy fuertes por ser mar abierto, seria muy difícil salir del agua hacia la arena sin que el mar te metiese hacia adentro, yo por el camino y junto a la playa vi mas de 10 cruces de gente que ha fallecido ahogada.   Llegamos al pueblo y nos bajamos al lado de una iglesia mas grande y mejor cuidada de que la mayoría de otros pueblos pequeños, y desde allí había un mirador bastante alto donde se veía todo el bullicio de las embarcaciones que acababan de llegar cargadas de pescados, la imagen era bonita, pues habría mas de 100 pequeñas embarcaciones todas azules y con mucha gente de un lado para otro luchando contra las olas y a la vez descargando las cajas de pescado.  

Desde arriba se oía una música muy fuerte como siempre, pero esta vez venia de la playa y no de los coches que parecen discotecas.   Empezamos a bajar la cuesta hacia la playa y del calor que hacia ya íbamos empapados de sudor, nada mas llegar vimos que en la esquina había un conjunto de dos guitarristas un batería y dos cantantes, al preguntarles que hacían allí si era una fiesta por la llegada de los pescadores, nos dijeron que era para colectar dinero para ayuda de una mujer del pueblo. Eso nos extrañó, ya que normalmente nos piden muchas veces dinero para muchas cosas, pero nunca habíamos visto que el que pide se lleve una banda de música con ellos.  

Yo saque la cámara de fotos y me metí entre los pescadores y sus embarcaciones, parece que a ellos les gustaba que sacara fotos y me animaron a sacar más. Cuando vi. Los pescados que sacaban de las bodegas me quede asustado, eran grandísimos, y en jaulas medianas los cargadores los iban transportando al hombro hasta donde les limpian y los pesan, en algunas de las jaulas solo entraban dos peces de lo grande que eran, y el peso rondaba los 40 kilos cada uno y algunos lo doblaban.  

Después de unas 100 fotos, necesitábamos beber algo y con urgencia ya que estábamos deshidratados. En una de las pequeñas tiendas de la playa, pedimos dos cervezas heladas de las de medio litro y allí nos sentamos a descansar un poco y a la sombra. Empezamos a hablar con dos hombres que allí había sentados, uno se presento como un chef que tenia su negocio en Quito, y al otro nos lo presento como al Ché Guevara.   Empezaron a salir cervezas una tras otra como si de 10 personas se tratase, las que pedíamos nosotros las pagábamos al momento, pero las que pedía el Chef no se pagaban, al final como me suponía hubo discusión de cuantas la debía y cuantas el decía.  
Estando allí bebiendo, nos enteramos que el grupo que allí estaba cantando eran del pueblo, y como allí en ese pueblo había mas de 30 cantantes y guitarristas, cada vez que alguien del pueblo necesita ayuda, ellos se ofrecen a tocar todo el día y lo que se colecta se lo dan al necesitado, en esta ocasión era para una mujer de 45 años con una enfermedad de los huesos y diabética. Nos pareció una idea muy buena y solidaria, por lo que David me dijo que les diera 5 dólares, ya que hace unos días nos ha llegado el dinero que nos mandan los amigos y la familia.  

Todo el que daba allí dinero para la causa, apuntaban el nombre y se lo agradecían por el micrófono, yo dije que esos 5 dólares eran de los amigos de España que nos lo mandaban para ayudar a la gente necesitada, y aunque no lo creáis, estuvieron mas de tres horas dando las gracias a los dos visitantes que allí había desde España y que habían ayudado a la causa, a mi ya me daba vergüenza pues era cada dos canciones que decían algo de nosotros. Además los dos cantantes venían continuamente a donde estábamos sentados y nos cosían a preguntas sobre nuestro viaje y muchas otras cosas. Nos pidieron que nos quedásemos un día más allí para poder presentarnos al alcalde que le encantaría conocernos.  

Cuando la mujer se negó a servir ya mas cerveza pues nuestros dos amigos estaban ya que no veían, el Chef se empeño que iríamos a casa de sus padres que nos iba a preparar un pescado con salsa negra y no se que mas cosas. Los 4 nos fuimos a la casa y mientras hablábamos con su familia, el se metió en la cocina a preparar el pescado.   Para seguir la fiesta, el chef le mandaba a David que fuese a la tienda de al lado a comprar mas cerveza, pues el se mantenía solo si tenia lípidos en la boca.   A la media hora salio con una fuente de arroz blanco (que ya estaba hecho por su madre) y tres filetes pequeños de pescado a la plancha, se conoce que tanta cerveza le había afectado a la salsa negra y a todo lo demás que iba a hacer.  

David y yo comimos un poquitín para que sobrase para los demás, y como el seguía mandando a David a por mas cerveza, decidimos que lo mejor era ya despedirnos y volvernos a Salinas.   Nosotros pagamos por 11 litros de cerveza, el chef no se cuantos litros mas pagaría antes y después de la bronca que tubo con la camarera, pero el Che aunque no pago ni un centavo bebió como si fuese un campeonato de esos Alemanes a ver quien bebe mas.   De camino al autobús, el grupo de música se había movido a la plaza de arriba, y al vernos, otra vez anunciaron por el micrófono el agradecimiento a los dos Españoles que ya se iban.  

El Che se empeño que nos acompañaría hasta salinas por si nos perdíamos, pero ya sabíamos la jugada de que iba, y era seguir bebiendo cervezas a nuestra cuenta, pues quería que le pagásemos hasta el billete del autobús.   Nosotros llegamos a salinas y nos fuimos directamente a la playa, aunque ya no había sol, allí estuvimos tumbados en la arena viendo la puesta de sol y sus colores en el cielo.   Después nos fuimos a cenar y al hotel a descansar, espero que en esta otra habitación que nos han dado los colchones sean mejores, mañana queremos estar frescos ya que seguimos viaje.

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