Este famoso distrito rojo, antaño parada obligatoria de ardientes marinos que recalaban en este puerto, lo es hoy, de ardientes turistas y curiosos que visitan la ciudad.
La zona esta repleta de bares de todo tipo, clubs de show-girls, sex-shops, prostíbulos, "coffee-shops", gente en busca de diversión, y alguna descarriada que otra. Un lugar idílico para pasar una tarde, y un peculiar motor económico para la ciudad.
Se pierde la cuenta de los sex-shops abiertos en esta zona, en todas las calles del lugar, dos, tres o más por calle, unos junto a otros.
Típico de holanda, los "coffee-shops" sirven todo tipo de cafes e infusiones, no sirven bebidas alcohólicas, y la mayoría de ellos disponen, independientemente de la barra, de un escaparate o mostrador donde venden mariguana, de todos tipos y calidades, como la carta de un restaurante, para vender a peso, o ya liadas listos para fumar junto a un café.
Hay una infinidad de locales para ir de fiesta de todos los gustos, tipo Pubs y discos especializadas para todos los gustos, aunque la propia calle también es un buen sitio para estar de fiesta.