Diarios de viaje > Argentina, América del Sur

De la Patagonia Argentina a Humahuaca

Escribe: Soleycel
Conforme a mi juicio de llevar a cabo mis proyectos, el viaje al norte fue tan impulsivo y alocado como el resto. Dos días inverti en preparativos. Mientras cambiaban los paisajes tras los cristales del micro, mi mente se encontraba abierta al desafio. Al descender, Km. de asombro, mochila al hombro y el anhelo de capitalizar vivencias era todo lo que me acompañaba.

 

  Enviar a un amigo   Imprimir

 
< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 Siguiente >
 

Infiernillo

Amaichá del Valle, Argentina — miércoles, 30 de septiembre de 2009

Días más tarde, la salida del pueblo por El infiernillo y la llegada a Amaicha del Valle, fue el paso del día a la noche. Increíblemente, en un tramo de 10 Km. de distancia, el termómetro paso de 3º C a 13ºC (Data que me paso una familia cuyo auto poseía censores de temperatura, entre otros), de ver un paisaje sumergido en hielo ("garrotillo" como le dicen allí) y neblina, a un paisaje soleado, atestado de Cardones y de cielo brillantemente celeste.

Mi idea de Amaicha era solo usarla como base para poder ir al observatorio de Ampimpa, pero contrariamente a lo planeado, hice caso omiso. Al llegar a Amaicha (Pueblo de 5000 hab.), donde esperaba encontrarme con Seba (quien seria mi guía a las Ruinas de Quilmes y al observatorio), conocí a Juan y Sol, dueños del hostels donde me hospede y Vero, una huésped Australiana que había sido raptada por el encanto del lugar. El sol y el calor invitaban a pasear, por lo que me dirigí con una caminata tranqui, observando la vida tranquila de la gente, hasta la cascada El remate y el dique Los Zazos.

Tras el cansancio del paseo y  un plato de ñoquis caseros compartidos con amigos, concluyo el día.

Mañana soleada, con Vero nos fuimos a recorrer el centro del pueblo, algunos puestos de artesanías y la virgen esculpida en el tronco de un árbol.  Tarde ideal para recorrer las Ruinas de Quilmes, haciendo dedo, me adentre al lugar. Una oleada de nostalgia y grandeza milenaria me invadía. Tras volver al hostels se habían sumado algunos miembros mas; noche de asado, festejo de cumpleaños de uno de ellos, y compartir las experiencias del viaje hicieron una noche muy agradable.

Publicado
Modificado el
Leído 432 veces

  Enviar a un amigo   Imprimir

< Anterior 1 2 Capítulo 3 4 5 Siguiente >
 
 


Últimos comentarios

Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o

 

Capítulos de este diario