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La Sultana del Papaloapan

Escribe: Xanac
El puerto de Alvarado es un lugar sin duda lleno de sorpresas, es posible disfrutar de sus paisajes, la gastronomía y su gente, este pequeño puerto ubicado a tan solo 45 minutos la ciudad de...

 

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Capítulo 1
 

La Sultana del Papaloapan

Alvarado, México — viernes, 4 de julio de 2008

El puerto de Alvarado es un lugar sin duda lleno de sorpresas, es posible disfrutar de sus paisajes, la gastronomía y su gente, este pequeño puerto ubicado a tan solo 45 minutos la ciudad de Veracruz, es alegría y gozo.

Iniciamos el viaje a eso de las 6:00 de la mañana desde la ciudad capital del estado de Veracruz; Xalapa, a unas 2 horas 30 minutos de recorrido hacia el sur, por la autopista Xalapa-Veracruz y luego tomamos la desviación hacia una localidad conocida como paso del Toro, Llegamos al pueblo cerca de la 8:10, estacionamos cerca del centro y nos dispusimos a buscar un lugar donde desayunar, amablemente los lugareños nos recomendaban algunos merenderos al interior del mercado y algunos restaurantes al pie del desembarcadero de pescados y mariscos, al llegar al lugar fuimos inmediatamente invitados por suculentos aromas del café recién preparado y las deliciosas empanadas de mariscos, las picaditas o dobladas de carne molida, las gorditas de anís, y el al famoso chilpachole de jaiba y/o camarón, este último con un delicado picor que levanta a cualquier desmañanado en aras de iniciar con mucha energía cualquier actividad, esta por demás mencionar que tuvimos la fortuna de degustar un poco de casi todo los ricos platillos, y por ende nos hemos enfilamos para hacer un recorrido por el muelle donde se ubica el mercado de marisco, en esta zona es toda una verbena el arribo de las pequeñas embarcaciones repletas de frutos del mar, la gran variedad de especies que se pueden encontrar es algo descomunal tanto de río como de mar, pero sobre todo lo fresco del producto, pues algunos peces aun se mueven, así mismo también llegan a este lugar otros productos como son quesos, mantequilla y demás lácteos, todos ellos derivados de la ganadería que se genera al interior del río Papaloapan, después de unas dos horas de descubrir los frutos del mar que se ofertan en este muelle, nos disponemos a realizar un paseo en lancha hacia el interior de los afluentes de este enorme río, la lancha rápida zigzaguea de forma estrepitosa al navegar hacia los manglares, levantado una refrescante brisa que baña nuestros cuerpos calientes bajo el intenso sol del trópico, la sensación es la de estar vivo al apreciar tantas sensaciones y percibir la grandeza de ese poderoso río, cerca de la orilla el lanchero apaga el motor y nos movemos con el impulso de la palanca, para poder descubrir entre los mangles una gran cantidad de vida silvestre entre ellos cangrejos, ranas, pequeñas culebrillas de río y una gran cantidad de aves, entre ellas se destacan las garzas y una especie de pato conocido en la zona como pichichi, el guía nos habla de que tiempo atrás se podían ver en la zona Manatíes, pero que debido a que son animales muy mansos y curiosos, los lugareños los atrapaba con facilidad para aprovechar su grasa y carne, hoy quedan muy pocos y están al borde de la extinción, por lo que es muy difícil ver alguno en su habitad, después de casi cuatro horas de recorrido en lancha, arribamos cerca del malecón, a lo lejos se podía distinguir la algarabía de vecinos y visitantes en la expectativa de romper un record guiness "El arroz a la tumbada más grande del mundo" un platillo típico a base de arroz y una gran variedad de marisco entre los que destacan los camarones, jaibas y almejas.

Nos acercamos para poder apreciar la preparación en grandes bandejas de acero que son calentadas con leña y son movidas con grandes palancas de madera, los alvaradeños muestran sus destrezas culinarias mientras grupos de música jarocha alegran tal convivencia, al termino nos ofrecieron un rebosante plato de esta deliciosa comida y además una refrescante bebida conocida como horchata, en el paseo tuvimos la oportunidad de apreciar algunas pinturas y artesanías de la zona elaboradas con coral, conchas, madera, etc. Además de degustar una infinidad de dulces típicos como las peritas de leche, Rosquetes, Suspiros de canela y unos pastelillos de sabores y nombres singulares como Sopa borracha y Tongolele. En este paseo entre el malecón y la parte vieja del pueblo pudimos observar algunas viejas construcciones que aun conservan esos magnificas techos de teja y amplios corredores donde puedes sentarte en una mecedora disfrutar de la refrescante brisa del mar, y porque no, tomar un típico Toro, este último no es, sino más que una bebida de fruta de la temporada mezclada con azúcar y alcohol de 96 grados, se podrán imaginar lo que esto nos hizo cuando solo tomamos unos tres vasitos.

Ya muy cerca de las 7 de la noche dimos un paseo por el zócalo del pueblo y observamos la exhibición de las famosas cruces de mayo, una especie de estructura elaborada en forma de mezquitas forradas con papel de colores y muchas, muchísimas flores, figurillas de porcelana, deshilados y tapetes, en cuyo centro se levanta un altar con una cruz de madera adornada con un rosario y que más tarde el párroco recorre bendiciendo el altar y a los parroquianos, mientras y para refrescarnos, continúan ofreciéndonos el agua de horchata, al término de la bendición y en una esquina del parque en la que se ha levantado un entarimado, dan rienda suelta al folklor jarocho , grupos de soneros, decimeros y bailadores demuestran con destreza y singular alegría la fiesta por vivir en un paradisiaco terruño tropical, conocido tiempo atrás como la Sultana del Papaloapan.

En verdad les invito a visitar este pueblo, esta fiesta podrán vivirla el último domingo de mayo sin importar que año sea, simplemente no cambia es una verdadera tradición.

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Últimos comentarios

laguanabana dice:
N o hay nada mas lindo que los pueblos y de Alvarado habia escuchado solo una vez que bueno que relatas mas acerca de el, lastima que cuando uno va para veracruz no puede visitar los mas de 200 municipios que lo embellecen......bien por tu diario, lindo.....y las fotos???
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La_cuca dice:
Que diferente resulta un lugar cuando es visitado en su fiesta, yo nunca he ido en la fiesta de La cruz de Mayo, en cambio conozco otra cara de Alvarado aunque el calor el mismo.
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GerardoSilveira dice:
Hermosas fotos hermano azteca y muy buen relato, te mándo un abrazo desde el Uruguay.
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GildardoMX dice:
Que bonito relato! como se antojan esos paseos en dias de fiesta! y la variedad de emociones que se pueden vivir en un mismo lugar...como en el otro relato de Alvarado que nos compartió Alba. Gracias Nestor por dar a conocer tan bonita fiesta mexicana.
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