Rothemburg ob der Tauber
Alemania — viernes, 11 de septiembre de 2009
Estando unos días en Frankfurt y teniendo tiempo suficiente antes de viajar a Münich, empecé averiguar que lugar podría visitar dentro de esta ruta, a mi mano llego un folleto de la ruta romántica entregado por mí amiga Belona, la verdad que no me pareció nada interesante en un principio, pensaba conocer tal vez una ciudad más grande como Stuttgart o Nümberg, al leer me llamo la atención la ciudad de Rothemburg ob der Tauber, su
nombre era rimbombante , pero es una ciudad con 15.000 habitantes, no existen los hostales, ni mucho menos los hostelling International y el presupuesto de un viajero siempre es poco, así que busque más opciones como couchsurfing o hospitality club y nada, solo apareció por suerte un hostal a 2.5 km del lugar, además tenía una gran características, era la ciudad medieval mejor conservada de Europa y unas de las comarcas más visitadas por japoneses en Alemania. Así que dije de allá soy…
Llegar a Rothenburg es muy fácil, tan solo debes ir a la estación principal de trenes de Frankfurt HBF, te diriges a la sale de ventas de DB BAHN y tomar un tren rápido que te
lleve a Rothemburg, sin antes pasar por el patio de comida y comprar un rico emparedado de carne de cerdo al horno por € 3 que es imperdible acompañada con una Cerveza Beck € 2.
Compre mi ticket por € 29, es aconsejable si viajan a Europa comprar siempre los ticket un mes antes, se pueden ahorrar hasta el 50% de valor. El viaje tan solo durara 3 hrs. Con 2 transbordos los cuales son muy fáciles de hacer ya que el sistema de estaciones es muy amigable y los trenes llegan y salen a la hr que dice el boleto.
Mi viaje de 3 hrs se hizo realmente corto, el tren muy cómodo y el paisaje hermoso, al llegar a la estación saque mi súper mapa de www.maps.google.com, en la estación como lo decía el folleto habían puros japoneses, llegando y partiendo, ahora empezaba mi problema habían 4 calles hacia esta ciudad amurallada, mi dilema era cual tomar, vi mi súper mapa y no aparecía la calle en la cual estaba parado, así que opte por lo más fácil seguir a los nipones, al fin cuando llegaba les di un tiempo y me retrase para no parecer
un turista perdido, ya sabía dónde estaba, porque estaba parado frente a esa enorme puerta de madera mal atraídas por el tiempo y parado sobre el puente principal para entrar a la medieval de Rothemburg, pero no, no quería entrar con mi enorme mochila sino quería ir más tranquilo y liviano para recorrerla, ahora venia mi gran problema donde esta mi hostal, solo sabía que estaba lejos, simpáticamente salude y pregunte a una señora de edad donde queda esta dirección, y ella me dice muy seria NO SOY GUIA TURISTICA plop jajajjajaja era la bienvenida a la región de Baviera, la más conservadora y fría.
Al final decidí bajar por una calle, que calle, no sé, llegue a una intersección de avenidas, el calor era de locos, mi espalda me empezaba a reclamar el peso de la mochila, al final tome una que creía que podría ser…y era esa, la calle Nordlinger, la suerte era mi aliada en esta pequeña pero enredada ciudad, camine por 30 minutos hasta llegar mi hostal, siempre con la sensación de que estaba perdido, si me preguntan si valía la pena caminar tanto para alojarme en este hostal, en un principio la respuesta es NO. Pero una vez instalado para mí era excelente portan solo € 20 a € 50 o 60 que costaba dentro de la
misma ciudad una pieza, mi hostal era Lamm Gebsattel con desayuno muy abundante, claro estaba lejos de mi destino principal, pero este hostal tenía una característica que me llego a reflexionar después que si valía la pena caminar mucho, era él típico lugar de parada para beber cerveza y comer estrudel y kuchen , siempre había mucha gente, con tradiciones muy marcadas del sur de Alemania, las personas con sus gorros verdes y plumas, muy gordos, muy barbudos, con trajes autóctonos, por las noches y mañana siempre estaban jugando domino y bebiendo mucha cerveza no importaba la hora que fuera, eso me lleno de alegría, poder compartir con ellos, el idioma no fue un impedimentos para establecer la conexión, al fin el viaje tomaba el sentido que yo quería, conocer a esta gente tal como es, simple y acogedora.
La larga caminata me daba derecho a dormir una siesta, por al tarde salí nuevamente a la ciudad 30 minutos de ida, sacando fotos por los verdes campos paso algo diabólico a metros de la ciudad y se me agota la batería de la cámara, noooooooooo plop….me quería morir no me podía pasar esto, lo tome con humor así que nuevamente al hostal 30 min mas de vuelta, cuento corto de vuelta a la ciudad ya acumulaba 1.5 hr caminando, y aun nada de Rothemburg que pasaba con esta ciudad no quería nada conmigo, Lamentablemente el transporte público no existe, la comarca donde que quedaba no habían mas de 60 casas, todos tenían auto, pero yo no, así que mentalizado para caminar y caminar.
Al fin en Rothemburg esta ciudad del año 970, era genial sus callejuelas, su gente, la atmosfera, sus plazuelas, sus pequeños negocios, sin duda valía la pena visitarla, poder subir por sus torres caminar por sus murallas, sentirse parte de eso que llamamos antiguo fue una de mis mejores experiencias de Alemania junto con Berlín.
Como un anillo se cierran las murallas con sus defensas y bastillas para proteger las
joyas de épocas pasadas. Impresionante se muestra la bastilla "Spitalbastei".
Destaca la iglesia de San Jacobo no sólo por sus torres sino también por su interior, en el que hay tres altares del famoso tallista de madera Tilman Riemenschneider.
La bastilla "Spitalbastei"
Leonhard Weidmann creó el doble baluarte de las fortificaciones de la ciudad en
la forma de un ocho, provistas de siete puertas, rastrillo y un puente levadizo. La última piedra en el arco exterior de la puerta tiene gravado además del año 1586 y las iniciales de Weidmann, una inscripción en latín que dice : "paz a los que entran, prosperidad para los que salen".
Iglesia gótica de San Jacobo
En la más importante construcción sacra de Rothenburg se encuentra el famoso
altar "Santísima Sangre" de Tilman Riemenschneider y el altar “Doce Apóstoles” de Friedrich Herlin. Dignas de ver son las ventanas del coro del lado este.
La plaza "Plönlein"
La pequeña y triangular plaza ubicada en el pintoresco centro de la ciudad de Rothenburg, en la bifurcación de calles cerca de la puerta “Kobolzeller”, es el emblema de la ciudad y a la vez uno de los más pintorescos y conocidos motivos de la ciudad.
Rothenburg, con sus estrechas callejuelas, pequeñas plazas y pintorescos edificios, ha pasado a ser la imagen de la Alemania romántica en la imaginación de muchos.
El conjunto en la esquina del Plönlein, una plazuela en la Schmiedgasse, es una de las imágenes más reconocidas de alemania. Rothenburg es visitada por turistas de todo el mundo de todas las edades, su aspecto medievañ fue la inspiración para el pueblo
en la producción de Disney de Pinocho según lo que conto una amable chica de esta ciudad.
Rothemburg invita a conocerla, solo o acompañado, en verano o invierno, les aseguro que no se arrepentirán.
nombre era rimbombante , pero es una ciudad con 15.000 habitantes, no existen los hostales, ni mucho menos los hostelling International y el presupuesto de un viajero siempre es poco, así que busque más opciones como couchsurfing o hospitality club y nada, solo apareció por suerte un hostal a 2.5 km del lugar, además tenía una gran características, era la ciudad medieval mejor conservada de Europa y unas de las comarcas más visitadas por japoneses en Alemania. Así que dije de allá soy…
Llegar a Rothenburg es muy fácil, tan solo debes ir a la estación principal de trenes de Frankfurt HBF, te diriges a la sale de ventas de DB BAHN y tomar un tren rápido que te
lleve a Rothemburg, sin antes pasar por el patio de comida y comprar un rico emparedado de carne de cerdo al horno por € 3 que es imperdible acompañada con una Cerveza Beck € 2.
Compre mi ticket por € 29, es aconsejable si viajan a Europa comprar siempre los ticket un mes antes, se pueden ahorrar hasta el 50% de valor. El viaje tan solo durara 3 hrs. Con 2 transbordos los cuales son muy fáciles de hacer ya que el sistema de estaciones es muy amigable y los trenes llegan y salen a la hr que dice el boleto.
Mi viaje de 3 hrs se hizo realmente corto, el tren muy cómodo y el paisaje hermoso, al llegar a la estación saque mi súper mapa de www.maps.google.com, en la estación como lo decía el folleto habían puros japoneses, llegando y partiendo, ahora empezaba mi problema habían 4 calles hacia esta ciudad amurallada, mi dilema era cual tomar, vi mi súper mapa y no aparecía la calle en la cual estaba parado, así que opte por lo más fácil seguir a los nipones, al fin cuando llegaba les di un tiempo y me retrase para no parecer
un turista perdido, ya sabía dónde estaba, porque estaba parado frente a esa enorme puerta de madera mal atraídas por el tiempo y parado sobre el puente principal para entrar a la medieval de Rothemburg, pero no, no quería entrar con mi enorme mochila sino quería ir más tranquilo y liviano para recorrerla, ahora venia mi gran problema donde esta mi hostal, solo sabía que estaba lejos, simpáticamente salude y pregunte a una señora de edad donde queda esta dirección, y ella me dice muy seria NO SOY GUIA TURISTICA plop jajajjajaja era la bienvenida a la región de Baviera, la más conservadora y fría.
Al final decidí bajar por una calle, que calle, no sé, llegue a una intersección de avenidas, el calor era de locos, mi espalda me empezaba a reclamar el peso de la mochila, al final tome una que creía que podría ser…y era esa, la calle Nordlinger, la suerte era mi aliada en esta pequeña pero enredada ciudad, camine por 30 minutos hasta llegar mi hostal, siempre con la sensación de que estaba perdido, si me preguntan si valía la pena caminar tanto para alojarme en este hostal, en un principio la respuesta es NO. Pero una vez instalado para mí era excelente portan solo € 20 a € 50 o 60 que costaba dentro de la
misma ciudad una pieza, mi hostal era Lamm Gebsattel con desayuno muy abundante, claro estaba lejos de mi destino principal, pero este hostal tenía una característica que me llego a reflexionar después que si valía la pena caminar mucho, era él típico lugar de parada para beber cerveza y comer estrudel y kuchen , siempre había mucha gente, con tradiciones muy marcadas del sur de Alemania, las personas con sus gorros verdes y plumas, muy gordos, muy barbudos, con trajes autóctonos, por las noches y mañana siempre estaban jugando domino y bebiendo mucha cerveza no importaba la hora que fuera, eso me lleno de alegría, poder compartir con ellos, el idioma no fue un impedimentos para establecer la conexión, al fin el viaje tomaba el sentido que yo quería, conocer a esta gente tal como es, simple y acogedora.
La larga caminata me daba derecho a dormir una siesta, por al tarde salí nuevamente a la ciudad 30 minutos de ida, sacando fotos por los verdes campos paso algo diabólico a metros de la ciudad y se me agota la batería de la cámara, noooooooooo plop….me quería morir no me podía pasar esto, lo tome con humor así que nuevamente al hostal 30 min mas de vuelta, cuento corto de vuelta a la ciudad ya acumulaba 1.5 hr caminando, y aun nada de Rothemburg que pasaba con esta ciudad no quería nada conmigo, Lamentablemente el transporte público no existe, la comarca donde que quedaba no habían mas de 60 casas, todos tenían auto, pero yo no, así que mentalizado para caminar y caminar.
Al fin en Rothemburg esta ciudad del año 970, era genial sus callejuelas, su gente, la atmosfera, sus plazuelas, sus pequeños negocios, sin duda valía la pena visitarla, poder subir por sus torres caminar por sus murallas, sentirse parte de eso que llamamos antiguo fue una de mis mejores experiencias de Alemania junto con Berlín.
Como un anillo se cierran las murallas con sus defensas y bastillas para proteger las
joyas de épocas pasadas. Impresionante se muestra la bastilla "Spitalbastei".
Destaca la iglesia de San Jacobo no sólo por sus torres sino también por su interior, en el que hay tres altares del famoso tallista de madera Tilman Riemenschneider.
La bastilla "Spitalbastei"
Leonhard Weidmann creó el doble baluarte de las fortificaciones de la ciudad en
la forma de un ocho, provistas de siete puertas, rastrillo y un puente levadizo. La última piedra en el arco exterior de la puerta tiene gravado además del año 1586 y las iniciales de Weidmann, una inscripción en latín que dice : "paz a los que entran, prosperidad para los que salen".
Iglesia gótica de San Jacobo
En la más importante construcción sacra de Rothenburg se encuentra el famoso
altar "Santísima Sangre" de Tilman Riemenschneider y el altar “Doce Apóstoles” de Friedrich Herlin. Dignas de ver son las ventanas del coro del lado este.
La plaza "Plönlein"
La pequeña y triangular plaza ubicada en el pintoresco centro de la ciudad de Rothenburg, en la bifurcación de calles cerca de la puerta “Kobolzeller”, es el emblema de la ciudad y a la vez uno de los más pintorescos y conocidos motivos de la ciudad.
Rothenburg, con sus estrechas callejuelas, pequeñas plazas y pintorescos edificios, ha pasado a ser la imagen de la Alemania romántica en la imaginación de muchos.
El conjunto en la esquina del Plönlein, una plazuela en la Schmiedgasse, es una de las imágenes más reconocidas de alemania. Rothenburg es visitada por turistas de todo el mundo de todas las edades, su aspecto medievañ fue la inspiración para el pueblo
en la producción de Disney de Pinocho según lo que conto una amable chica de esta ciudad.
Rothemburg invita a conocerla, solo o acompañado, en verano o invierno, les aseguro que no se arrepentirán.
|
Publicado el 11/sep/2009, 17.23 |
|
Capítulo 1
Últimos comentarios
carlitos_niblles dice:
bella la ciudad... claro la señora quizas queria algunos euros y te hubiera servido de guia turistica...
Publicado el 13/oct/2009, 18.58
Para publicar un comentario, regístrate GRATIS o inicia sesión aquí
Capítulos de este diario
-
1
Rothemburg ob der Tauber
Alemania | 11 de septiembre de 2009
En Alemania...
¡Compártelo con tus amigos!
¿Quieres compartir tu capítulo “Rothemburg ob der Tauber” con tus amigos en Facebook?