Viaje en auto a Machu Picchu

Escribe: epulver
Este es el relato de nuestro viaje en auto desde Rosario a Machu Pichu del 3 al 19 de julio de 2010.

 

   Enviar a un amigo   

 
1 ... 6 Capítulo 8 10 ... 18

Ollantaytambo - Aguas Calientes

Aguas Calientes, Perú — sábado, 10 de julio de 2010

Luego de una noche bastante fría (el caloventor había quedado en Cusco) nos levantamos temprano para recorrer las ruinas de Ollantaytambo que se podían ver claramente desde la terraza donde se encontraba nuestra habitación. Caminamos bastante con el guía que resultó ser muy bueno en sus explicaciones. Igualmente a esta altura del viaje la historia de Manco Capac y Tupac Amaru nos tenía algo saturados.
Volvimos al hostel donde dejamos más bultos para llevar lo mínimo indispensable al tren hacia Aguas Calientes.
Aproveché para llamar al mecánico que me comentó que el problema estaba resuelto. Era el rodamiento del alternador que se había clavado y al girar todo se había quemado el buje plástico original donde va alojado. Lo reconstruyeron por uno de aluminio y cambiaron el rulemán. (en Chile y Perú no hay repuestos Renault). Ya lo estaban armando y el lunes lo podíamos pasar a buscar. Nadie imaginaba que esa reparación nos iba a traer más problemas…..
Los boletos de tren ya los habíamos comprado un mes y medio antes por Internet, pensando que en temporada alta era difícil de conseguir pocos días antes en Cusco. La crisis mundial y el Mundial de fútbol parecieron conspirar contra la afluencia de turismo este año y el tren resultó ser un solo vagón con capacidad para 45 y con sólo 14 pasajeros. Es cierto que era el tren panorámico “Vistadome” más caro (110 U$S por persona por 2 hs de viaje ida y vuelta !!) pero el  “Backpacker” (de 65 U$S) tampoco iba muy lleno. En este último tren ponen vagones exclusivos para ciudadanos peruanos que pagan 5 dólares.
Durante el viaje vimos la destrucción que todavía quedaba de las lluvias de enero. Se veían partes de montaña desaparecida, rieles a 50 m sobre el lecho del río todas retorcidas, y muchos rieles y durmientes nuevos. También hubo que parar varias veces en zonas de doble vía para esperar que pasen los trenes en la dirección opuesta. El paisaje de a poco se va convirtiendo en selvático pese a estar a 2000 msnm.
Llegamos a Aguas Calientes. Chequeamos que nuestro horario de regreso al día siguiente se había corrido una hora, una pena porque volveríamos a las 18:30 que ya es noche cerrada. Pegado a la estación hay un lugar muy amplio techado donde hay infinidad de puestos de venta de artesanías, ropa, o cualquier recuerdo de Machu Pichu. El pueblo resultó un poco decepcionante ya que las construcciones están muy desordenadas y muchas a medio terminar (quizás son nuevos emprendimientos por el aumento del turismo de los últimos años). Es decir, no tiene el aspecto de otros pueblos que visitamos más históricos. El río Urubamba lo divide al medio y hay varios puentes que lo cruzan. Lo que sobran son restaurantes, con sus “luchas” por captarte como cliente mientras uno camina y no tiene intención de comer en ese momento. Me imagino que cuando hay muchos turistas el pueblo se vuelve un caos de gente.
Después de ubicarnos en el hotel Wiracocha Inn (muy bueno), salimos a caminar y comprar algunos recuerdos en la zona de la estación y de paso comprar los boletos de micro (U$S 14 ida y vuelta c/u) para llegar a las ruinas que están a 10 km en camino en zig zag en 25 minutos. Se puede ir caminando pero son dos horas en subida por una picada que corta el camino de vehículos.
Cenamos temprano ya que había que levantarse a las 4:30 para tomar los primeros micros y poder entrar a las ruinas apenas lo más temprano posible y ver el amanecer.


Publicado
Modificado
Leído 5159 veces

    Enviar a un amigo

1 ... 6 Capítulo 8 10 ... 18
 
 


 

Capítulos de este diario