Acapulco: el placer hecho playa (parte I)

Escribe: Nocturna
Conocida como la Perla del Pacifico por sus maravillosas playas, inmensa y admirable bahía y su clima perfecto casi todo el año, Acapulco sigue siendo una de las playas más visitadas de la República Mexicana, en crecimiento constante y con una infraestructura turística apta hasta para el viajero más exigente. La variedad de hoteles que podrá encontrar en Acapulco va desde lo más modesto y básico hasta hoteles categoría cinco estrellas que ofrecen todo tipo de comodidades y lujos.

 

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Capítulo 1

Acapulco: el placer hecho playa (parte I)

Acapulco, México — martes, 27 de abril de 2004

Playas de ensueño

Acapulco es el centro turístico de playa más grande y deslumbrante de México. Ofrece más variedad, más emoción, más diversión, más sabor mexicano, más que ver, que en cualquier centro turístico de México.
Acapulco tiene una magia especial, difícil de olvidar. Los visitantes y residentes permanecen fascinados por su increíble belleza y el hechizo hipnótico de su encanto. Disfrútalo en tu Luna de Miel, con tu familia, con tus amigos o en tu convención, Acapulco y más que una playa.
Este es destino turístico privilegiado por la naturaleza en forma abundante. Presenta su frente al océano Pacífico con dos espléndidas bahías, poseedoras de ensenadas naturales, escarpados acantilados y hermosas y variadas playas.

Balanceado a sus costados por dos exóticas lagunas y resguardado en su parte posterior por verdes montañas de la Sierra Madre del Sur. Comunicado por vías aéreas, terrestres y marítimas, provenientes de todas las partes del mundo, cuenta también con ágil transporte interno. Su infraestructura hotelera soporta la gradual y ascendente demanda, con un crecimiento integral planificado, a la altura de los mejores del mundo.

En el renglón gastronómico presenta una gran variedad de cocinas y especialidades, que van desde los clásicos antojitos hasta el gourmet más exigente. Su vibrante y agitada vida nocturna gira en torno a sus excitantes discotecas y clubes nocturnos de renombre mundial-
Escenario de todas las actividades imaginables, tanto culturales como recreativas, sociales, deportivas, financieras y artísticas. Acapulco denominado como "La Ribera de las Américas" y "La Perla del Pacífico", le brinda la más cálida bienvenida.

Probablemente fue la belleza del atardecer sobre la bahía y el clima agradable y soleado lo que convirtió a Acapulco en el primer balneario internacional del país, cuando por los años 50 Frank Sinatra y otros famosos lo adoptaron como destino de vacaciones.

A pesar del tiempo transcurrido, Acapulco no pierde vigencia; Luis Miguel y Plácido Domingo tienen casa allí y la diva de ojos violeta, Elizabeth Taylor, siempre vuelve para festejar su cumpleaños.
En la última década, la ciudad se embarcó en la renovación de sus atractivos de playa y entretenimiento: una moderna vía rápida, el Bulevar de las Naciones, la conecta con el aeropuerto; un túnel de 2900 metros de largo comunica la Glorieta de las Cruces con la zona de Farallón; nuevos hoteles, zonas ecológicas y parques son sólo parte de lo que ofrece el revitalizado Acapulco.

Sobre la avenida costera, un cerco de hoteles bordea las aguas plácidas de la bahía. Casi todo pasa en esa zona, donde el turista puede optar entre el descanso o una gran variedad de deportes acuáticos. Por la noche, el cielo estrellado invita a sentarse al aire libre en bares y restaurantes que sirven tragos y especialidades de la cocina local e internacional. En el complejo de discotecas Palladium, ventanales de casi veinte metros de alto permiten contonearse al son de la música con las luces de la ciudad como fondo.

El Parque Papagayo, las piletas con olas y el show de delfines del centro CICI, o el Zoológico de la isla Roqueta -el único del mundo en su tipo- son buenas opciones para los que van en familia.

Desde la playa La Caleta salen botes en dirección a la isla, donde la historia pervive en el antiguo Fuerte de San Diego. El que busca emociones fuertes debe visitar La Quebrada, un risco de 45 metros de altura, famoso por el espectáculo que brindan los clavadistas, que también se zambullen de noche portando antorchas.
En Acapulco se juega al golf y al tenis, se practica esquí acuático en las lagunas de Coyuco y de Tres Palos, cerca de las playas vírgenes de Barra Vieja.

Los jóvenes se reúnen en Playa Condesa, y es un clásico ver la puesta de sol desde Pie de Cuesta. La zona tradicional va del Zócalo a la Caleta, ahora también conocida como el Acapulco náutico, porque allí se asienta el Club de Yates y la marina nueva, a la que se suma el atractivo Mundo Mágico Marino, entre Caleta y Caletilla.

Los adictos a las compras en ambientes con aire acondicionado disponen de varios centros comerciales donde encontrar las marcas de renombre, pero el encanto de lo popular permanece en los mercaditos callejeros, y en los locales de artesanías del Zócalo y los tianguis de la Diana.

En el renovado Acapulco se puede hacer de todo o no hacer nada, divertirse rodeado de gente o buscar un rincón más íntimo, las alternativas están a mano, sólo hay que tomarlas.

El Acapulco moderno es un grito a leguas del tranquilo pueblo que recibió a las estrellas hollywoodenses y otras celebridades en los 1940s. Donde antes había dos o tres pequeñas casas de huéspedes, ahora hay más de 300 hoteles, y sobre las orillas de sus cerros se encuentran mansiones millonarias con las mejores vistas de la bahía. Hoy en día, Acapulco es uno de los lugares más emocionantes en el mundo que cautiva a aquellos que les ¡encanta jugar todo el día y quedarse despiertos toda la noche!

Historia

En un inicio, Acapulco fue habitado por grupos primitivos. Descubrimientos recientes han surgido en forma de petroglifos que indican asentamientos aproximadamente del año 3000 a.C. Más tarde, un grupo indígena de linaje Náhuatl y antecesores de los Aztecas, llamados los Nahoa, se establecieron en el área.

"El Lugar de las Cañas" es lo que Acapulco quiere decir en náhuatl (acatl: caña, pul: espeso, denso; co: lugar). Sin embargo hay quienes dicen que significa "en el lugar donde las cañas fueron destruidas" de acuerdo a una leyenda acerca de un príncipe llamado Acatl (caña) quien se enamoró de la princesa Quiahuitl (lluvia). Incapaces de consumar su amor, el príncipe Acatl se disuelve en sus propias lágrimas y se convierte en un estanque de lodo donde crecen las cañas. Para entonces la princesa Quiahuitl se había transformado en una enorme nube errante que una tarde flotaba por la bahía. Al ver a su amado, ella también se condensa en agua y cae aplastando las cañas para morir en el estanque de lodo, junto con el príncipe.

Cuando Cortés llegó en 1530, Acapulco era un pueblo indígena sin movimiento. El estableció un centro de construcción naviero, lo que convirtió a Acapulco en un importante centro de comercio al establecer la ruta entre Filipinas y España. El Fuerte de San Diego fue edificado por los españoles para resguardarse de los piratas como Sir Francis Drake. Tropas mexicanas sitiaron el Fuerte en 1818, los españoles se marcharon llevándose con ellos el próspero comercio que generaban. Acapulco se vio en decadencia alrededor de cien años hasta que se abrió la primera carretera desde la capital en 1927. En ese entonces, el viaje tardaba más de una semana; sin embargo varios viajeros de corazón lo desafiaron, y con ello se aceleró la construcción del primer hotel en 1934. A partir de ahí, la popularidad de Acapulco empezó a crecer.

Santa Lucía –primer nombre que recibió Acapulco- nació del sol, la arena, el mar y la luna, hace más de 3,000 años a.C, según vestigios encontrados -allá por La Sabana, en las colinas de las afueras del puerto-, artefactos de los Nahua, una tribu tan vieja como el tiempo, que precedió a los Aztecas.

Un milenio más tarde llegaron los indios Tiahualca.
Después de la conquista española en 1521, Hernán Cortés envió a Fernando Chico en busca de sitios estratégicos para erigir puertos comerciales y así, se convirtió en el primer hombre blanco y barbado en pisar las doradas arenas y bañarse en las tibias aguas del mar, bajo las estrellas, el 13 de diciembre de 1521.

Existe otra leyenda que dice que el primer extranjero que llegó a Acapulco era un monje chino con el nombre de Fa Hsien quien visitó el pequeño poblado en tiempos prehispánicos, alrededor del 417 d.C, mucho antes que Cristóbal Colón hubiera cruzado el Atlántico para descubrir América. De regreso en China, el monje relató sobre el hermoso pueblo que llamó "Ye Pa Ti" o el " Lugar de las Aguas Hermosas". Contó de llegar y encontrar a amigables nativos pertenecientes a la rama de los indios Nahoa, con quienes pudo comunicarse a través de buena voluntad y señas. Le dio a los nativos su primera probada de arroz y a cambio le dieron a él tortillas de maíz, venado seco y cerdo salvaje. Les dejó muestras de vestimentas de seda y aparentemente logró cruzar en varias ocasiones más, trayendo cada vez consigo más artículos para trueque. Esta leyenda habla sobre encuentros y comercio tempranos con la cultura china, pero aunque existe testimonio de esto en varios registros chinos, es poca la evidencia física con la que se cuenta.

Después, llegaron los españoles. Un marinero, enviado por Hernán Cortés para encontrar puertos marítimos adecuados, encontró Acapulco en el día de Santa Lucía y nombró la bahía en honor a la santo. Después de la caída del Imperio Azteca en 1521, Acapulco fue conquistado y el dominio español establecido por Juan Rodríguez de Villafuerte. Los exploradores españoles utilizaron el puerto, que virtualmente es el único puerto natural de aguas profundas al sur de San Francisco, para explorar lo que se conocía como los "Grandes Mares del Sur". El sitio era ideal y por tanto lo convirtieron en un astillero donde se construían barcos con el fin de conquistar más territorios; los barcos que fueron enviados a ayudar a Federico Pizarro en su conquista del Perú fueron construidos allí. No obstante, los asentamientos y colonización española inició hacia 1550 y fue entonces cuando los indígenas Nahoa fueron esclavizados y destituidos de su hogar de más de 1000 años. Fue hasta 1599 cuando el Rey Carlos II de España ascendió a Acapulco a rango de Ciudad.
Santa Lucía se convirtió en dominio de la Corona Española en 1532 y de inmediato le cambiaron el nombre por Ciudad de Los Reyes. El puerto vino a ser un centro de construcción de buques y comercio importante gracias a la Nao de China, el Galeón de Manila y los barcos españoles que regresaban del lejano Oriente para dirigirse hacia España y otros puertos del viejo mundo.

En el año de 1579, el Rey Felipe II, lo declaró puerto oficial para el comercio entre Asia y las Américas. Los principales cargamentos eran de esclavos, sedas, porcelana, jade, marfil, incienso y otros artículos de lujo.

Luego, las mercaderías se transportaban por tierra a Veracruz, en el Golfo de México, a través de un sendero de seis pies de ancho. La travesía duraba 20 días a lomo de mulas.
La floreciente economía de la ciudad de Los Reyes atrajo a los piratas Sir Francis Drake, Thomas Cavendish, William Dampier y Henry Morgan, entre otros temibles hombres de mar, por lo que, para proteger al puerto los españoles construyeron en 1616 el Castillo de San Diego, que fue destruido por un terremoto en 1776, por lo que de inmediato fincaron el Fuerte de San Diego.

En 1799 el Rey Carlos IV, concedió el título de Ciudad Oficial a Acapulco, cuyo florecimiento se truncó ante la proximidad de la guerra de Independencia, debido a que los porteños se inclinaron por la monarquía.

En 1810, el líder insurgente José María Morelos atacó la ciudad y en 1814 la incendió, reconociendo la importancia estratégica que tenía para la Corona Ibérica.
Acapulco quedó relegado en el olvido hasta el brote de la fiebre de oro de la dorada California en la década de 1850. En ese tiempo, los barcos empezaron a atracar con regularidad en el puerto en su trayectoria hacia Panamá. De regreso a San Francisco, llevaban entre otros productos, textiles mexicanos.

En 1920 una nueva racha de suerte puso a flote al puerto, luego que el Príncipe de Gales, futuro Rey Eduardo VIII, quedó maravillado por las bahías de Puerto Marqués y Santa Lucía, durante una excursión de pesca.
Después de la visita real, acaudalados mexicanos comenzaron a interesarse en la apacible aldea a la orilla del mar.
En 1928 el paso de mulas de Cortés fue transformado en carreteras y, con ello, el futuro de la ciudad estaba asegurado.
A mediados del Siglo XX se inició la nueva etapa turística de éxito en Acapulco, promovida por el Presidente Miguel Alemán Valdés (1946-1952) que transformó al puerto. Los caminos fueron pavimentados, se instalaron los conductos de agua y electricidad y todo fue preparado para atraer visitantes de clase alta. En 1955 la nueva carretera de cuatro carriles redujo el viaje a la Ciudad de México a tan solo 6 horas, y actualmente se ocupan 4 horas, mientras que por vía aérea son apenas 45 minutos.

Ya en la década de 1950, Acapulco fue el lugar favorito para el solaz y esparcimiento de las estrellas de Hollywood, los millonarios americanos y europeos del Jet Set.
Aquí Elizabeth Taylor contrajo matrimonio con Mike Tood y sus testigos fueron Debbie Reynolds y Eddie Fisher. Poco tiempo después, la bella artista regresó a su segunda luna de miel, pero casada con Richard Burton.
John F. Kennedy, Brigitte Bardot, Henry Kissinger y sus respectivos cónyuges gozaron de su luna de miel en este paraje.

Jury Garland, John Wayne, Gary Cooper, Jimmy Stewart, Harry Belafonte, Sir Anthony Eden y el Barón de Rothschild eran asiduos visitantes del lugar que, además, fue utilizado en repetidas ocasiones como escenario de varias películas, principalmente las de Tarzán, con el inolvidable ex campeón olímpico Johnny Weismueller, en la Laguna de Coyuca. El famoso “Hombre Mono”, incluso, compró una pequeña villa en la que vivió hasta su muerte.
Y qué decir de los paseos de Elvis Presley en sus grandes momentos, al igual que Gary Grant y Rita Haywort y, no hace mucho tiempo, la súper sexy Mariah Carey.

Al llegar el nuevo milenio, Acapulco sigue siendo una de las grandes maravillas mundiales de la naturaleza, seleccionado por grandes figuras de la sociedad globalizada, sin dejar la etiqueta de “nido de las Cigüeñas”, debido a las cientos de parejas de recién casados que lo prefieren para disfrutar de la vida, el sol, la cálida arena, la tibieza de sus aguas, sus románticas puestas del sol o su cielo tachonado de estrellas que sirven de marco a una increíble luna que extiende sus rayos de plata sobre las aguas del mar.

Es uno de los destinos más vivos de México. Acapulco nunca duerme, siempre existe algo que hacer y disfrutar en sus hoteles, albercas, restaurantes, discotecas, parques recreativos, lagunas, ríos, cruceros, playas y tiendas, donde los paseantes aprovechan al máximo la naturaleza paradisíaca, infraestructura de primer nivel y la calidez de los acapulqueños y la eficiencia de los prestadores de servicios turísticos.

Cuándo ir

Acapulco cuenta con dos temporadas, una de verano que comienza inmediatamente después de Semana Santa hasta diciembre 20 y es cuando los precios de los hoteles y diversiones son un poco más económicos. La temporada de invierno, comienza de diciembre hasta Semana Santa, en donde los precios se incrementan por la demanda que se tiene. En la temporada de invierno tenemos atardeceres, que bien vale la pena estar en Acapulco para observarlos. Su clima es casi ideal, ya que durante estos meses no hay humedad, lo que en ocasiones prevalece en temporada de verano, haciendo nuestro Acapulco un poco caluroso.

En la ciudad

En México, el sector turístico tiene gran empuje oficial, al punto que el presidente Vicente Fox vislumbra que en algún momento sus ingresos serán superiores a las divisas que transfieren aquellos que están radicados en los Estados Unidos. Prueba de ello ha sido el Tianguis, con casi 15.000 citas de negocios, entre operadores, que superaron ampliamente las registradas el año último. La tendencia, tenue después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, ha ido afirmándose en los primeros meses de este año, según la secretaria de Turismo de México, Leticia Navarro.

Cuando se planifican las vacaciones, bajo el cielito lindo mexicano las buenas propuestas nunca se agotan. A los destinos de playa, ruinas y selvas se les suman los pueblos coloniales escondidos en las montañas.
Si el ánimo de una ciudad se traduce en el colorido, Acapulco estalla de alegría. La avenida Costera Miguel Alemán, que sigue el curso de la bahía, produce un fuerte impacto visual, obra de la naturaleza y de lo que los acapulquenses necesitan para vivir: el océano Pacífico, palmeras altas, discotecas extravagantes, altos edificios, y letreros, muchos letreros de neón, que abarcan hasta las populares leyendas de los colectivos y taxis.

La discreción no tiene cabida en Acapulco, todo está hecho para atraer la mirada como si tuviera la intención de lograr un efecto hipnótico. Este alto contraste no es más que un indicio de que se está en lo que fue el balneario top de México y del mundo.
Esta ciudad, que disfrutó de su máximo esplendor durante las décadas del 50 y 60, cuando atrajo a las luminarias de Hollywood, dejó de mirar hacia el pasado con nostalgia para volver a embellecerse y adoptar una imagen más moderna.

Museo Histórico Fuerte de San Diego


Se localiza en el Fuerte de San Diego, una fortaleza de la época colonial situada frente el Muelle de Cruceros, construida por la Corona Española, para proteger la Nao de China o Galeón de Manila cuando éste llegaba procedente de Extremo Oriente y era acosado por los piratas. Tiene interesantes documentos relativos a la Nao de China y a las rutas comerciales tan importantes de aquella época así como planos y mapas de la construcción de la fortaleza. El Fuerte se usa además en caso de eventos internacionales importantes.

Este es el punto de partida de la historia guerrerense. Los indios "yopes" presentaron al conquistador español una heroica resistencia. Ya vencidos comenzó la búsqueda por el dominio "del otro mar", como lo definió Hernán Cortés, que es el océano Pacífico.

En este punto geográfico principió el comercio con el Oriente, mediante las expediciones del Galeón de Manila o Nao de la China, a través de las cuales, los productores españoles y americanos eran enviados al lejano Oriente y, a su vez, se recibían mercancías de aquellas tierras. Escenario de batallas marinas entre piratas y navegantes, la bahía de Acapulco, por su estratégica ubicación, sirvió para crear en el virreinato el Fuerte de San Diego, cuya primera edificación, destruida por un terremoto en el año de 1776, antecedió a esta fortaleza.

Con forma pentagonal, el Fuerte de San Diego es una construcción de piedra, rodeada por un foso y múltiples recintos. Estos muros y baluartes hoy albergan al Museo Histórico de Acapulco.

El edificio fue testigo de la guerra de Independencia, durante ésta, ocupado por españoles, fue entregado a las fuerzas de José María Morelos y Pavón, después de un sitio que perduró por más de dos años.
Actualmente, el Fuerte de San Diego alberga entre sus muros exposiciones permanentes y temporales, así como actividades musicales y teatrales.

Cuenta la leyenda, que en sus sótanos, ahora inundados por agua de mar, los españoles cavaron un túnel que sale a las proximidades de la playa, para utilizarlo como salida de emergencia en el caso de que los piratas invadieran el Fuerte.

Laguna de Coyuca


Ubicada en la parte posterior de la playa Pie de la Cuesta. El lugar ideal para disfrutar en contacto con la naturaleza. Mide aproximadamente 16 kilómetros de largo por 4 de acho .A escasos kilómetros de la entrada a la playa principal, viniendo de Acapulco, se encuentra el embarcadero, con servicio de paseos en lancha, estos pueden ser desde la Barra de Coyuca hasta Pie de la Cuesta, a las Islas la Montañosa y la Pelona En los alrededores predomina la fauna como las garzas, pelícanos, patos buzo y gaviotas, así como los lagartos que se encuentran en la reserva especial. La vegetación es principalmente de palmar y mangle. El recorrido dura 3 horas.

Aquí mismo se puede rentar una embarcación para ir de pesca y capturar especies como, róbalo, cuatete, charro y jurel. Existe anualmente la Copa Acapulco donde se efectúan carreras deportivas Fórmula Uno en motos acuáticas y espectáculo de esquíes
Por su localización geográfica las bahías de Santa Lucía y Puerto Marqués no existen corrientes fuertes; el oleaje de las playas facilita la práctica de deportes acuáticos así como la tranquilidad de un paseo por las bahías a bordo de un hermoso yate, visitando los atractivos naturales de este.

Es un santuario de aves flanqueado por cocoteros, frondosas palmeras y una extensa variedad de fauna. Se pueden practicar deportes como esquí, vela y pesca, además es posible observar una gran variedad de aves durante recorridos en lancha.
Se localiza a 13 kilómetros de Acapulco y pasando el Aeropuerto Internacional. Es una enorme laguna donde se hacen paseos en una maravillosa jungla de manglares para ver la fauna del lugar, santuario de cocodrilos y aves y una zona arqueológica.

Se extiende paralelamente al litoral oeste de la bahía de Acapulco, tiene aproximadamente 10 kms. de extensión de este a oeste con una anchura máxima de 5 kms. Va desde Pie de la Cuesta hasta la Barra de Coyuca, y éste se une al Océano Pacífico. Esta hermosa y extensa laguna cuenta con pequeños islotes: La Montañosa, Los Pájaros, La Pelona y El Presidio, los cuales pueden visitarse durante un agradable paseo en lancha. Ideal para la práctica de los deportes acuáticos.

Laguna de Tres Palos


Es una laguna de agua dulce y belleza cien por ciento salvaje que alberga una gran variedad de fauna silvestre en su exótico paisaje. Se localiza cerca del aeropuerto internacional.

Pie de la Cuesta

Tranquilo pueblo de pescadores, con extensas playas y buenos restaurantes. Aquí se pueden admirar como en ninguna otra parte del mundo, las maravillosas y espectaculares puestas del sol que no debes perderte.

Revolcadero

Se denomina así a la playa de mar abierto donde se puede practicar el surfing, ya que el oleaje es vigoroso, propio para la acción. A lo largo de esta playa se encuentran elegantes y hermosos hoteles de clase mundial.
Esta playa, una de las más concurridas de Acapulco, es el lugar perfecto para contemplar la majestuosidad del océano. El oleaje que presenta es fuerte y continuo ya que está ubicada en mar abierto, ideal para quienes gustan surfear y no apta para nadar. Se localiza a un costado de la carretera al aeropuerto.

Isla Roqueta

Para llegar a la isla debes embarcarte y pasar por una entretenida travesía. El recorrido se realiza en lanchas de fondo de cristal que permiten observar la fauna marina y una imagen de la Virgen Guadalupana.

¿Viajando con poco presupuesto? Si piensas viajar a México, sácale el mayor provecho a tus dólares en Acapulco, donde podrás disfrutar de deliciosas comidas y desde menos de US$10, encantadores hoteles desde US$20 y una gran cantidad de actividades a precios bajos.

Acapulco, una vibrante ciudad portuaria, es el hogar de una de las bahías más bellas del mundo, y destino turístico favorito de famosas estrellas como Liz Taylor, Plácido Domingo y Julio Iglesias.

Actualmente, Acapulco ofrece algo para viajeros de todos los presupuestos y es frecuentado por visitantes interesados en nadar, ir de compras, salir a cenar o solamente para quienes buscan relajarse bajo el sol de uno de los escenarios más espectaculares del mundo.
Acapulco - palabra náhuatl que significa "Lugar Donde Las Cañas Fueron Destruidas"-, con 2 millones de habitantes, es un importante puerto de altura y cabotaje, pero principalmente turístico, situado en el litoral del Océano Pacífico, en la parte occidental de las bahías naturales Santa Lucía y Puerto Márquez que están protegidas por las estribaciones de la Sierra Madre del Sur. El clima es cálido-húmedo, con Lluvia en verano y parte del otoño. La vegetación prevaleciente es de selva baja. El Puerto que cuenta con 426 hoteles que reúnen 18,000 cuartos y 192 restaurantes, tiene una eficiente red de comunicaciones que comprende la Autopista del Sol a la Ciudad de México (vía Cuernavaca e Iguala – Taxco; La carretera a Zihuatanejo a Costa Chica que comunica con la Costa Grande y la carretera a Ometepec – Oaxaca.

Es una isla que se ubica enfrente de las populares playas de Caleta y Caletilla, a un kilómetro de tierra firme. Cuenta con trayectos en lancha que son de gran atractivo para el visitante, factor que la convierte en una de las más tradicionales excursiones de los visitantes. Este recorrido se hace en lanchas de fondo de cristal, para que se pueda observar la fauna marina y la Virgen patrona de los pescadores situada en su lecho marino. Sus playas son tranquilas, con aguas muy seguras para nadar: Alberga una Reserva Marina con hermosos corales y peces de colores, además del Faro de entrada a la Bahía.

La Quebrada

Se localiza a unas cuadras del centro del puerto, en la parte antigua de la ciudad y se trata de un escenario natural conformado por acantilados. Lugar donde intrépidos nativos muestran al turista la habilidad de su atrevida profesión, lanzándose al vacío desde una altura de 35 metros. Espectáculo indescriptible. Al entrar al agua el clavadista, solo tiene 4 metros y medio para librar el golpe y no estrellarse contra el fondo rocoso, a una velocidad de 80 ó 90 kilómetros por hora.
Este espectáculo que ha sido visto por millones de turistas se inició con una apuesta entre pescadores, allá por en 1934, para ver quien se lanzaba un clavado desde lo más alto del acantilado que esconde una pequeña ensenada.

El primer clavadista registrado que se arrojó desde 35 metros de altura, fue Rigoberto Apak Ríos. Se lastimó un brazo y nunca más volvió a lanzarse. Le siguió Roberto Navarrete “El Lobo” y luego Rafael Alvarado “El Chango” y así sucesivamente se consolidó la tradición.

Actualmente hay 33 clavadistas entre los 10 y los 56 años de edad. Todos ellos trabajan lastimados porque los riesgos no son pocos.
La Quebrada es una de las zonas turísticas más visitadas del mundo, que ha servido como escenario de películas nacionales y extranjeras.

En esta exhibición, realizada en los farallones, los clavadistas hacen alarde de valor, fuerza y destreza al lanzarse al vacío desde un acantilado de más de 45 metros de altura, cuando la marea regresa contra las rocas y tienen suficiente profundidad para realizar los saltos. Algunos de los clavados que efectúan son sencillos, mientras que otros son complicadas piruetas o van acompañados por grandes antorchas. Los espectadores pueden divisar el espectáculo desde la plazoleta de la Quebrada en los siguientes horarios: 12h30, 19h30, 20h30, 21h30 y 22h30 (favor de consultar con anticipación). La Quebrada se formó al ser dinamitado un cerro que se partió en dos creándose un paso que sirve para llegar a los acantilados, donde desde 1934 se realizan espectaculares clavados.


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