También vale la pena tomar un sampán (tipo de barco-taxi) en dirección a Aberdeen, donde el paisaje es precioso, a pesar del gran número de embarcaciones habitadas que encontrará. Después, y ya en la costa sur de la isla, se puede navegar frente a Repulse Bay y Deep Water Bay, hasta llegar a Stanley, un antiguo pueblito de pescadores, o porqué no caminar por los innumerables senderos que surcan The Peak, el pico mas alto de la isla.
Aquí los números enormes de barcos se menean en el agua a lo largo de su litoral. Algunos de estos barquillos son casas, generalmente de pescadores, divididos en dos grupos principales, el tanka y el Hoklo, que nunca han sido aceptados por otros grupos chinos. Sin embargo, el gobierno de Hong-Kong les ha invitado a que disuelvan sus barcos y se instalen en la tierra reclamada por el puerto. El paseo por este lugar a través del puerto de Aberdeen es extraño y estimulante, transformándose en una ocasión para gozar de la atmósfera caótica, de la colección increíble de vida del mar, y del dinamismo de esta ciudad sobre el agua.