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Cuando llegué a la rue de Bab Agnaou, muy cerca ya de la Gran Plaza, me senté en una terraza cubierta de sombrillas a tomar algo fresco antes de comer. Entré antes al w.c. y vi que el local estaba admirablemente decorado, pero como me apetecia recibir el aire de la calle me quedé fuera. Un camarera muy bella me atendió en español. "¿De donde es Ud?, le dije; "no parece marroquí"..."Soy rumana"... "Una rumana en Marruecos, que extraño", respondí. "Si, es extraño- me contestó- pero el caso es que me casé con un moro y aqui estoy".."¿Donde aprendió mi lengua?"..."En España; vivi alli algunos años antes de casarme con Hamed, mi marido, al que conocí en Granada"... "¡Que curioso", añadí."Si, es curioso", respondió ella. Me trajo un soberbio zumo de piña acompañado de ciertas semillas comestibles que no identifiqué. En seguida un camarero joven y rubio, muy apuesto y de aspecto europeo,que estaba en la puerta se unió a la convesacion. "¿Y ud. de donde es?", le pregunté. "Soy de Fés"..."¿De Fés?", dije extrañado. "Si"..."...pero si parece centroeuropeo", dije yo de nuevo. "Pues soy de Fés; no crea que todos los marroquies somos morenos y de pìel oscura. En Fes hay mucha gente rubia..., y las mujeres mas hermosas del pais". Nos reimos juntos. "Digame una cosa", me preguntó de repente. "¿Porque los hombres europeos parecen tan afeminados?"..."¿Como?", dije yo..."¿Porque los hombres europeos van tan acicalados, con ropas tan bonitas, perfumados, perfectamente rasurados?"... Crei que me daba un ataque de risa..."¿Quiere saber porque somos asi?", e hice un gesto marica con la mano...Nos volvimos a reir juntos mientras me estrechaba el brazo con complicidad. "En realidad se trata solo de una moda", dije...No crei que hubiese oido hablar de metrosexuales, asi que me ahorré las explicaciones. Ël dijo otra vez " si, es posible que sea solo una moda; cuando no hay guerras los hombres se acicalan, depilan y cortan sus cabellos a la manera de las mujeres"... "Asi es, le dije; para eso se hace la paz". Y volvimos a reirnos juntos. La rumana nos miraba y escuchaba divertida. Hablabamos en frances. Decidí quedarme alli a comer, para continuar charlando con aquellos dos personajes. Algo mas tarde volví a la villa a descansar. (continuará) |
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