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Coyoacán, la provincia en medio de la ciudad
Escribe: CASANDRA_mex
Este último domingo y motivada por una visita, tuve la linda oportunidad de visitar un lugar para mí tremendamente familiar, no en vano viví allí y en sus cercanías la mayor parte de mi vida,...
Coyoacán, la provincia en medio de la ciudad
Coyoacán, México — lunes, 14 de julio de 2008
Así que decidí contarles algo sobre este lugar: Al sur de la ciudad de México, pero relativamente muy cerca del centro histórico se localiza uno de los rincones más risueños de este gris y enorme, pero al mismo tiempo maravilloso Distrito Federal... Coyoacán.
Coyohuacan hereda su nombre directamente de la toponimia prehispánica, en la cual significa "lugar del coyote hambriento", fue una conocido asentamiento de escultores tecpanecas, mucho antes de que los Aztecas llegaran a merodear por los alrededores del hermoso lago.
Se trata de una población situada en lo que fue la ribera sur del lago, que ya en tiempos anteriores a la conquista fue el venero que apagó la sed de agua de la Gran Tenochtitlan y hoy apaga la sed de tranquilidad de cientos de "chilangos" que la visitamos cada vez que nos es posible.
Como población novohispana, fue sede del primer Ayuntamiento o cabildo en el altiplano, es decir, la puesta en funciones de la primera actividad colegiada civil, para gobernar a la ciudad con criterio occidental. Pero también cobijó una historia de encuentro, desencuentro, traición y dolor... pero sobre todo de amor... En una casona señorial que aún subsiste, vivió hasta su muerte, la mítica "Malinalli tecpatl"... la voz del conquistador Cortés... mas conocida como Doña marina, su nombre de bautizada, o "Malinche" como fue llamada por su propio pueblo, extendiendo el término al conquistador mismo a quien nombraban: "El malinche".
Coyoacán conservó su identidad hasta bien entrado el siglo XX, y aún hoy, cuando por una calle empedrada de señoriales mansiones -donde habitan incontables leyendas y hasta uno que otro fantasma- nos adentramos en este mundo de hermosas plazas, museos, galerías de arte, restaurantes y vida bohemia, es posible retornar un poco a su risueño pasado de pueblo, de refugio, de paz y de armonía espiritual... allí, en el Jardín Hidalgo, y desde el campanario de la iglesia de San Juan Bautista, una fundación franciscana del siglo XVI, "las campanadas aún caen como centavos", según palabras del vate López Velarde refiriéndose a la provincia mexicana. Es precisamente en torno a esa iglesia que se desarrolla la vida social coyoacanense, y desde allí se extiende hasta los últimos rincones del barrio.
Por sus calles han transitado infinidad de personajes de la cultura y de la política, tanto de México como de otros países, baste mencionar que Coyoacán recibió a León Trotsky o que en ella vivieron Octavio Paz, Diego Rivera y Frida Khalo, Celia Nutall, Salvador Novo y otras personalidades con ideas de avanzada, la presencia de ellos aún es tangible no sólo en lo que fueran sus casas, sino en la intensa vida cultural de este hermoso rincón de mi polifacética ciudad.
El paseo que realizamos fue el tradicional: misa en San Juan Bautista, donde aprovechamos para admirar por enésima vez los hermosos retablos barrocos y las pinturas que adornan la iglesia. A la salida de misa, una vuelta por el encantador jardín Hidalgo y la consabida nieve de "La Siberia", porque aún cuando hay muchas otras neverías, la nostalgia nos gana.
Después de una vuelta por el "tianguis" dominical donde se venden innumerables artesanías, antojitos, verdaderas obras de arte y multitud de objetos sin valor en abigarrado zoco, nos trasladamos a la "Casa azul" ubicada a unas calles del centro, se trata de la casa que habitó Frida Kahlo, y que conserva muebles, objetos, pinturas y sobre todo la frescura del lugar que habitara un tiempo con su amor: Diego Rivera
Finalmente llegó, un poco tarde ya, la hora de la comida, decidir el lugar no fue fácil, existen muchas opciones, pero finalmente optamos por un lugar muy agradable, con cocina internacional y bastante aceptable, que tiene el extraño nombre de "Caballocalco", y cuyo principal atractivo es la música interpretada al piano.
Después el regreso a casa, alejarme de nuevo de esas calles, de esos lugares donde transcurrieron años jóvenes y vibrantes, como mi Prepa 6 y la vieja casa que habité un tiempo, nada menos que en Francisco Sosa.
Viajero que llegas a la Ciudad de México, no dejes de visitar Coyoacán, encontrarás un vaso de agua fresca que te dará fuerzas para continuar tu camino.
CASANDRA
Julio de 2008
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Calificación
3,40 estrellas de 5
3,40 puntos (1 votos) |
publicado el 14 de julio a las 11.41 |
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