Bueno, como primera experiencia contando uno de mis viajes, contaré el último.
Hace una semana, me tocó realizar por trabajo, un rally hacia el norte de Chile. Partimos en Santiago, con una caravana de 29 autos de los años 29 y 31.
Recorrimos alrededor de 21 ciudades. En cual de todas la gente mas calida. Tuve el agrado de recorrer en una semana, cada centimetro del norte de Chile, hay luares increibles, el cambio de clima se nota a cada kilometro. El desierto es algo maravilloso, ya había estado allí el verano pasado, pero volver siempre es un agrado.
En San Pedro de Atacama, fuimos al Valle de la Luna, pero de noche. Es un lugar demasiado mágico, me acoste en el piso [ era una capa de sal ] y me puse a ver las estrellas. Y no aguante las ganas de amdar descalzo por el salar, era como pisar nieve, pero no tan fría.
Camino a Tocopilla, pasamos por un pueblo minero llamado María Elena. Es increible como la gente de la que uno no espera mas que risas, transforma algo tan simple como la llegada de unos autos antiguos, en un espectaculo a nivel descomunal. al igual que otros pueblos pequeños, como Huara o Pozo Almonte.
La estadía fue en hoteles 5 estrellas en gran parte de todas las locaciones. No tengo nada que decir de el trato de estos para con los clientes, solo excelente.
Lugares mágicos como San Pedro de Atacama, no dejan de sorprenderme, en medio del desierto se alza un pueblo con murallones cafes y blancos, donde todos se conocen con todos y no es extraño toparse con gente de afuera de Chile.
Y bueno, llegando a Arica, cuando teniamos un día de relajo. Aproveche de ir a Tacna, para salir un rato de Chile, olvidarse por microsegundos del desierto y adentrarme en una ciudad chiquita, donde toda la gente sabe que uno es extranjero. Primera vez que estoy fuera de mi pais, y para ser primera vez, fue una experiencia bastante enriquecedora. Pensé que habría cierta hostilidad por parte de los peruanos, pero no, todo lo contrario. Debo decir que comí aquí uno de los mejores latos de ceviche que he comido en mi vida, no quería que se me acabara el plato, fue maravilloso. Casi me encuentro con la mujer que me quita el sueño, que en estos momentos anda viajando por Perú, pero nunca nos pudimos poner de acuerdo para juntarnos ... =(
Luego volvimos a Arica, y todo concluyo hace un par de domingos atras, cuando dejé atras el norte de Chile para devolverme a mi rutina santiaguina. |
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