El objetivo era ir a Chachapoyas, pero para ello de Lima partimos a las 20.00 hacia a la ciudad de Chiclayo vía Movil Tours en el servicio semi-cama, super bueno y a un buen precio, para aprovechar en conocer un poco de las riquezas que guarda esta ciudad. A las 08.00 ya estábamos en la ciudad de Chiclayo, teniendo una calurosa bienvenida por los taxistas.
Tomamos el que se veía más simpático, hicimos un buen trato por todo, para aprovechar en un par de horas de la ciudad y sus riquezas. Primero nos dirigimos a las Pirámides de Túcume que están ubicados a 33 Kms al nor-este de Chiclayo. La entrada al complejo esta S/3.00 estudiante con carnet y S/.8.00 adulto, quisimos tomar los servicios de guía, pero lamentablemente no había, estaba de día libre; pero nos pudimos informar un poco de ésta en el museo de sitio. Túcume, primero formo parte de la cultura Lamabayeque (1000 d.C- 1370 d.C), luego paso a la cultura Chimú (1370 d.C - 1470 d.C) y finalmente por los Inca 1470 d.C - 1532 d.C).
Después de la breve reseña, los dos nos fuimos a recorrerla cruzando entre los árboles de algarrobo una niña de la zona se nos acerco para seguir con nosotros el recorrido. Era muy agradable estar alli, la formación de las pirámides, con lo árido del lugar, y el valle a lo lejos, hace que Túcume sea muy especial, la vista sobre las pirámides, es hermosa, muy apacible, al menos si eres el único turista transitando por allí, es perfecto!. Siguiente lugar del recorrido, el museo de Sipán,
El precio es igual que Túcume más 20 soles por el guía, el cual no es obligatorio tomar. La entrada del museo tiene similitud a las antiguas construcciones de los Mochicas, y además denota que ha habido una profunda investigación.
El museo nos impresionó mucho, todo está muy bien distribuido, de tal forma que las dos horas que dura aproximadamente el trayecto, no se te hacen pesadas, si no por el contrario, te da interés de conocer mucho más las formas de vida de estos antiguos hombres, y apreciar las bellezas que fabricaban en oro.
Después de salir con toda esa rica información de los Mochicas, nuestro siguiente punto, la playa de Pimentel, a descansar un poco en la playita, y comer algo rico típico de la zona. Que dicen que en Chiclayo se come muy bien. Así para seguir lo recomendado por los lugareños, almorzamos una rica tortilla de raya y una deliciosa, pero deliciosa causa de Ferreñafe, exquisita, altamente recomendable.
A Trujillo decidimos ir para reducir un poco el viaje de Chachapoyas a Lima. A las 8am estuvimos en la ciudad de Trujillo, y nos dirigimos con las mismas a la playa Huanchaco, al “Hotel Huankarute”, un agradable hotel que esta ubicado frente a la playa con el mismo nombre. Ese día nos dedicamos a relajarnos en la playita, y a disfrutan de la comida marina, del sol y del mar. Al día siguiente, decidimos ir a la ciudadela de Chan Chan, para continuar con nuestra ruta cultural.
De Huanchaco a Chan Chan esta bastante cerca, el taxi nos cobró un 5 soles, aunque dicen que el precio es más, y la entrada está en 10 soles, más el guía que son 20 soles, en que caso que desees sus servicios. Pero como digo, siempre es importante tomar el servicio de guiado, ya que de esta manera pudimos aprecias mucho más de lo que nos brinda hasta hoy en día la ciudadela de Chan Chan y otros complejos arqueológicos y museos. Por la tarde nos fuimos a satisfacer el paladar en el Mochicas, un restaurante ubicado frente a la playa de Huanchaco para disfrutar de un rico Arroz con Pato y un buen Seco de Cabrito.
Eso fue un rapidin norteño |
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