El Sureste de Venezuela tiene las tierras más ancestrales del planeta. Donde la naturaleza habla, en cada ave, en cada hoja, en cada vista, en cada pensamiento, en cada gota de agua que se desploma de un despeñadero para continuar el flujo de un río, en cada sonrisa, en cada aroma, en cada color. Canaima, tierra ancestral y hogar de La Gran Sabana, la sabana alta más importante de Venezuela, un lugar maravilloso.
Cada día es más sencillo llegar hasta este rincón maravilloso. Antes, cuando yo fuí, era necesario llegar hasta Ciudad Bolívar, cruzando el Puente de Angostura sobre el Orinoco, y continuar hasta Ciudad Guayana, la urbe del estado Bolívar. Actualmente se puede llegar directamente hasta Ciudad Guayana gracias al segundo puente sobre el río Orinoco, una estructura imponente.
Desde aquí, se sigue vía El Dorado, bien lejos en realidad. La población de destino será Santa Elena de Uairén, que parece que es donde el mundo se acaba. Debido a algunos problemas y paradas de camino, yo duré treinta horas desde Valencia. Es menos, pero más o menos un día se tarda. El lugar es impresionante. Nos quedamos en el Colegio Adventista de la Gran Sabana en Maurak. De allí partíamos rumbo a nuestros destinos. Los Rápidos de Kamoirán fueron el primer lugar que conocimos.
Es un lugar muy lindo, muy organizado, con restaurante, zona de camping, bomba de gasolina, y lo más importante, un río hermoso, llenos de rápidos donde te puedes bañar, o mejor, hacer el mejor rafting. También conocimos el Salto Kama, con un suceso bastante lamentable el día que fui. Es un Salto hermoso, 50 m de caída libre desde una laja de piedra impresionante. Los indígenas de la zona venden artesanías de muy buena calidad, sin embargo, sus precios no son nda generosos, y pareciera que te cobraran por la dicha de comprar en frente del salto. Pero por un recuerdo, bien vale el precio. El Salto Kawi cae desde una hermosa laja de jaspe, sobre un río espectacular. ¡Es rojo como Quebrada del Jaspe! Ese día nos cayó una lata de agua, y no nos pudimos bañar. San Francisco de Yuruaní es un lugar bello, una comunidad indígena donde podrás comprar cualquier artesanía que se te ocurra, Los precios son super solidarios, y la gente es A1. Quebrada Pacheco fue el mejor río en el que me bañé. Tiene una cascada imponente y hermosa que cae de más de quince metros en una piedra roja de gran belleza.
Si bajas un poco desde este salto, encontrarás un hermoso tobogán natural, lo máximo. Es una aventura completamente inigualable. Para llegarle al Salto Arapena es un poco difícil. Fue el otro salto que visitamos y, como las instalaciones se encuentran en muy mal estado, creíamos que íbamos a parar en otro lado. Hay que caminar bastante por un camino que no tiene media señalización, para llegar a un sitio dondeel Río Yuruaní se desploma completo sobre una piedra formando una cascada continua impresionante. Es bellísimo. Luago, fuimos a Brasil, donde compramos a precios requete regalados. Muy bueno, sobre todo las piedras de todos los tipos imaginables.
Quebrada del jaspe es una hermosa cascada, donde el agua se desploma desde una laja de jaspe continua. Es completamente helada. Había mucha gente, lo que le quitó algo la belleza al lugar, y por lo que no les muestro la foto, ya que un señor que en mi vida había visto se empeñó en posar para mi cámara y sale en todas las fotos. En Maurak, nos llevaron para una cascada hermosa que queda cerca del colegio. Vale la pena hacer el recorrido, pues es bella y sabrosa, aunque el camino es requete malandro.
Un viaje excepcional. Disculpen la calidad de las fotos, no tenía cámara digital y las tuve que escanear. El marco en que están es porque esto haciendo un proyecto de promoción turística a mi país, y ese es el luck de mis fotos, si quieren pueden ayudarme. Disculpen las pocas fotos que puedo poner, no teníamos suficiente rollo y no pudimos sacar fotos a todos los sitios donde fuímos. Anímense a conocer la Gran Sabana. |
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