Hay muchos lugares en el mundo que nos dejan un dulce sabor de boca cuando los visitamos por primera vez; pero realmente son pocos los lugares en que al visitarlos la experiencia cada vez es más placentera, más gratificante..... Y bueno. Tras casi un año de larga espera, sin más ni más nos decidimos ir al Quilotoa.
Nuestra ruta sería, salir tempranito de Quito, tomar la vía a Latacunga, desayunar en el café de la vaca http://www.elcafedelavaca.com/, un riiiiico desayuno de la vaca (Jugo de Fruta Natural, Huevos a la Cazuela, Pan, Mantequilla y Mermelada, Nata o Queso, Vaso de Leche Recién Ordeñada , Café).
Y bueno, las viajeras esta vez, éramos las mismas de siempre y cada una con sus responsabilidades bien definidas... Al volante: Lu, Copiloto y responsale de los snaks: Elenita, DJ: Vane, Pasajero: Miki, Fotógrafa y guía del viaje: JeSs (osea yo). . . . el recorrer juntas las rutas del Ecuador se nos ha vuelto una hermosa costumbre, más bien diría yo una "necesidad". . . . cómo dicen en mi país "barriguita llena, corazón contento"... y emprendimos la travesía...
Continuamos por la ruta ; para llegar solamente se debe tomar la Panamericana Sur hacia la ciudad de Latacunga (95km desde Quito). Al llegar al primer semáforo gire a mano derecha y tome la vía a Pujilí (suelen existir desvíos en el trayecto, pero preguntando se llega a Roma) y se continúa hacia el poblado de Zumbahua (66km desde Latacunga). En promedio (conduciendo) el viaje toma más o menos 3 horas. El carretero es bastante bueno, bastante sinuoso también...
En un diario anterior había publicado ya mi primera experiencia visitando el Quilotoa. Esta vez quiero compartirlo nuevamente con ustedes, con nuevas fotografías. Disfrútenlo !!! Y anímense a conocer esta maravillosa laguna parte de los Ilinizas.
Este majestuoso volcán forma parte de la Reserva Ecológica Los Ilinizas, con una altura de 3.940 metros está ubicado a 79km al noroeste de la ciudad de Latacunga. Al visitar esta hermosa laguna, pues quien conoce la leyenda no puede dejar de imaginársela.
Aquí se las comento; la leyenda cuenta que hace un tiempo vivía en la superficie de la laguna un dios muy bravo y violento llamado Quilotoa, considerado el rey de todos los volcanes, y que en repetidas ocasiones se enfrentaba en destructivas batallas con el dios que residía bajo la superficie de la laguna, llamado Toachi, quien odiaba a su enemigo porque reflejaba el cielo en el espejo formado por las aguas del estanque.
La creencia popular dejó en el pasado las llameantes peleas de fuego entre ambos dioses, que eran tan explosivas que en el siglo XVIII provocaron destructivas erupciones, sin embargo, quienes hoy por hoy visitan la laguna, podemos constatar que permanece el cielo reflejado en las aguas acumuladas dentro de este cráter enclavado en la reserva ecológica de Los Illinizas. La laguna tiene un diámetro de más o menos 3km y una profundidad de 240 metros.
En la laguna no hay vida existe ningún tipo de vida piscícola, el color de sus aguas es azul verdoso debido a la gran cantidad de minerales en sus aguas. La laguna también contiene gas carbónico mezclado con hidrógeno sulfuroso por lo que no es aconsejable para el consumo, y la temperatura del agua oscila entre los 16°C y -1°C.
Cómo llegar?
Para revisar la ruta a seguir, ingresen en este link http://cuellodeluna.com/map_volcanoes_ecuador_map.htm, demás de útil por el detalle es ilustrativo sobre otras rutas que podrán hacer si están en la región. Para llegar al volcán y Laguna Quilotoa , hay frecuencias de buses diariamente y a todas horas que salen desde la Terminal Terrestre de Quito hacia Latucunga; el viaje puede durar más o menos 90 minutos.
Para acceder al terminal terrestre pueden tomar el trolebús ($0,25 x persona, y bajarse en la estación de Cumandá; caminan una o dos cuadras y están en la estación de autobuses). Una vez ya en Latacunga, deben tomar el bus con dirección a la Maná o a Quevedo, este viaje también tiene una duración de 90 minutos.
Deben bajarse del bus en la entrada de Zumbahua, desde allí se puede contratar una camioneta que los llevará a la entrada de la Laguna; el valor puede variar de la camioneta o del número de personas con quien compartirá el viaje, este tramo puede tomar más o menos un 20 minutos. La Cooperativa el Vivero, ofrece un viaje directo desde Latacunga al Quilotoa diariamente a las 10:00 y a las 13:00, por $3 por persona; de todas maneras deberían chequear esos horarios ya que pueden variar en función del número de pasajeros o de los buses disponibles.
Es un viaje que a muchos resultará cansado, pero debo decirles que cada minuto sin duda vale la pena, el recorrido pasando por Latacunga, Pujilí, Zumbahua y el mismísimo Quilotoa.
Todo el viaje se puede observar maravillosos paisajes, ríos, montañas, nieve, el primer destello del sol, la neblina de las primeras horas de la mañana, el sofocante sol de medio día que con sus rayos hacía más imponente las formaciones rocosas que se observar al llegar… es decir, mis ojos y los suyos nunca dejarán de maravillarse una vez que han pisado este maravilloso pedazo de suelo ecuatoriano.
En Latacunga, es bien sabido que pueden saborear las deliciosas Chugchucaras, es un plato típico que contiene fritada (carne de cerdo), cuero reventado, empanadas de viento pequeñas, rodajas de maduro frito, papas fritas, canguil, tostado, mote y acompañado de un riquísimo ajicito picante !
En Pujilí se empieza a ver el colorido de los trajes típicos. Pujilí está asentada en las faldas del Sinchaguasín, más o menos a unos 12 Km de Latacunga. Pujilí tiene fama por su artesanía de cerámica. Durante la Colonia fue asiento misionero. La iglesia matriz es en el Ecuador el único ejemplo de templo misionero.
El folclore de Pujilí también es rico y se expresa en las fiestas anuales del l4 de octubre. Su feria semanal se realiza el domingo y en ella se puede admirar piezas de arte popular en cerámica pintada a mano por los artistas lugareños.
En la ciudad existe un gran mirador desde el cual se puede observar toda la ciudad, son varias gradas que conforman un escalera multicolor donde está plasmado el escudo de la ciudad. Desde allí se puede admirar todo Pujilí. Además, en pequeñas plazoletas o parquecitos podrán observar diferentes estatuillas o monumentos vestidos con los trajes típicos de la región, esta es una práctica nueva que los gobiernos zonales están repitiendo en varias ciudades del Ecuador, la verdad es que son muy bonitas y nos dejan admirar la riqueza del folklore.
Van pasando las horas y se acerca el momento del llegar al Quilotoa, el tan anhelado destino.
Atracciones del lugar
Al llegar al lugar del Quilotoa, se deben caminar menos de 40 metros y al mirar hacia el horizonte encontrarse ante el infinito cielo, mirar hacia abajo y poder disfrutar de este mágico lugar (Entrada: $0,50 c/u, Estacionamiento: $2).
Nosotros curiosos y ansiosos por ver de cerca lo misterioso y profundo de los verdores y azules del agua, rápidamente emprendimos una caminata hacia la Playita del Quilotoa. Se debe pasar por el Arenal…esta parte sin duda es la más complicada y graciosa ya que más de uno lucha y lucha por no hundirse en los arenosos senderos. Al descender, uno se encuentra con todos los viajeros maravillados por la belleza del lugar y que optaron admirar el paisaje de vuelta.
En el camino también uno se encuentra con rebañitos de ovejas y los lugareños transitando en los angostos caminos del volcán. Es increíble ver que paso a paso uno se va acercando a la laguna y va disfrutando de las distintas tonalidades del agua, como cambian con los rayos del sol… es realmente maravilloso.
También hay otras alternativas de realizar este camino y es hacerlo en mula, caballo o en bici. . . la verdad es que cualquier sea el medio de llegar allí la vista, el paisaje, los colores, los aromas, el viento que azota la cara, el frio que se cala en los huesos no son más que unas pocas de las 1000000 cosas y sensaciones que hacen que la experiencia de estar allí sea más enriquecedora. Al llegar a la playita de Quilotoa, también se puede optar por tomar un bote/kayak que recorre alrededor del cráter.
Dónde hospedarse?
El pueblito de Zumbahua, se puede conseguir alojamiento sin ningún problema. Los nativos del lugar pueden rentar a los turistas sus propias cabañitas, y por precios súper convenientes ($5 por persona) e inclusive prepararles algo de comer por apenas $1. Esto es algo importante, si van a visitar el Quilotoa y volver el mismo día, es conveniente que lleven algo de refrigerio, es un poco difícil encontrar tiendas(comercios) alrededor.
También cerca de la laguna hay una hostería llamada Black Sheep (http://www.blacksheepinn.com/Index.espanol.htm o http://www.blacksheepinn.com/Contact.htm). Está más o menos a una hora de la entrada a la laguna del volcán.
Para resumir puedo decirles que este viaje simplemente me encantó, la inmensidad del cielo, el colorido de la vestimenta de los indígenas, lo cálido de la gente, la riqueza de su tierra en fin… son tesoros indescriptibles y simplemente destinos que nuestra retina debe volver a sentir.
Qué alegría volver a este lugar, la primera vez que lo visité me dije a mi misma, ”este destino, es algo que vale la pena dar a conocer” y lo haré mediante un diario de viaje. Me parecía tan lejana la idea de conseguir la camiseta de viajeros, y pensaba, cuando la tenga, seguro volveré al Quilotoa y la estrenaré aquí.
Y así fue… con mi diario anterior referente al Quilotoa obtuve la camiseta, y volví y la estrené allí. Aquí les dejo unas pocas fotos que no alcanzan a resumir la belleza de este lugar… Ánimo viajeros… los invito a conocer el Quilotoa… y si ya han estado allí, repitan la experiencia.. realmente vale la pan… los espero pronto por aquí… un abrazo a todos |
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