El inicio de nuestro viaje fue en el Distrito Federal o más conocido como DF, capital de los Estados Unidos de México, una gigantesca ciudad, poblada por casi 20 millones de habitantes, un destino que cualquier persona que llegue a México no puede dejar de visitar por lo menos por una semana para poder conocer la variedad de paisajes y lugares que tiene esta magnifica urbe, emplazada en el mítico valle de Tenochtitlán.
Antes de comenzar a relatar esta primer parte, les doy algunos consejos útiles para quienes visiten la ciudad y que de haberlos tenido me habrían ahorrado algunas horas de tiempo:
Si llevan cualquier tipo de moneda que no sean dólares o euros, realicen el cambio en el mismo aeropuerto, las tasas de cambio son muy variables y en todo el DF no conseguimos quien nos cambiara los $ argentinos por una cifra razonable, solo en el aeropuerto conseguimos el valor casi real de nuestra moneda.
La mayoría de los vuelos internacionales están llegando a la Terminal 2 del aeropuerto Benito Juárez, por la módica suma de $ 5 mexicanos por persona unas camionetas muy nuevas te llevan a la Termina 1 donde están todos los servicios necesarios para el viajero.
Busquen el lugar de Reserva de Hoteles, allí operadores muy amables te dan toda la información de hoteles en cualquier parte de la ciudad e inclusive te cobran con tarjeta de crédito el alojamiento con la misma tarifa que pagas en el hotel, aunque el hotel elegido solo trabaje con efectivo. Alojamiento modesto pero limpio y con buen servicio $ 350 por noche habitacion doble.
Anímense y súbanse al Metro, es muy complejo tiene 8 líneas (está a la salida de la Termina 1 apenas unas dos cuadras bajo techo) pero sale $ 2 mexicanos, versus los casi $ 300 que nos cobraban los taxis. Una ganga aunque muy llena de escaleras..(los bolsos al hombro son la única contra que tiene).
La tasa de cambio es de $ 10 pesos mexicanos (será la moneda que usare en mi diario) por cada dólar y de aproximadamente 15 pesos por cada euro. Aunque las casas de cambio no respetan mucho este valor.
No temas en preguntarle a transeuntes y policia cualquier localizacion o consejo sobre donde ir o que comer, las personas son muy amables e informadas, y tienen un respeto por el turista digno de imitar.
Comienzo el relato:
Llegamos al DF un miercoles a las 07:30 am, luego de un rápido viaje en Metro y de caminar una cuadras por una superpoblada ciudad, llegamos a nuestro hotel en el Centro Histórico, ubicado a unas dos cuadras del Zócalo; luego del check in, inmediatamente nos fuimos a recorrer esta parte de la ciudad. Tuvimos suerte y como el presidente no estaba ese día en la Casa de Gobierno, se puede entrar y hacer una recorrida muy bella, ya que el mismo es museo además, los murales de Diego Rivera impactan y ponen la piel de gallina. Sáquense una foto con alguno de Uds., junto nadie te cree que grandes son cuando le muestras las fotos a amigos. Luego fuimos a las ruinas del templo Mayor de Tenochtitlan, que esta a una cuadra del Zócalo, una maravilla digna de recorrer aunque hay que usar gorro ya que no hay nada de sombra y el calor golpea muy fuerte.
La entrada sale $ 48 y solo tienen descuento para estudiantes, nosotros no llevamos nuestras credenciales, por lo que no se si aceptan a estudiantes del extranjero, los estudiantes mexicanos no pagan en ningún lado. No olviden llevar zapatos cómodos, ya que el museo del Templo tiene más de tres pisos repletos de objetos hallados en el lugar y la altura y el cansancio pueden jugarte en contra. Luego de este recorrido por el México pre hispánico, nos dirigimos a la Catedral, otra maravilla imperdible.
Allí vimos el famoso péndulo que muestra la inclinación que ha tenido (y tiene) la Catedral desde hace 200 años cuando comenzó a hundirse. El trabajo que este pueblo hace para preservar tanto su historia precolombina, como la posterior a la colonización es hasta titánico a veces y aquí es donde mejor se ve, debajo de la Catedral hallaron los resto de un templo secundario que debió ser sacrificado en parte para poder mantenerla en pie, pero todo lo que se pudo preservar se halla a la vista en los subsuelos vidriados alrededor de la Catedral.
Luego de acostumbrarse a la penumbra y el incienso, vimos un altar mayor digno de la Plaza de San Pedro en Roma, que estalla de ángeles barrocos y santos casi medievales, rodeado de azucenas y flores hermosas, además de candelabros gigantescos y flores bellísimas. Finalizado este recorrido, caída ya la noche y aparecido el hambre nos dirigimos a la calle Benito Juárez conocida como Eje Central donde encontramos una Taqueria, alli comimos el mejor Alambre de Pastor que he probado en todo el viaje. Tomamos las famosas aguas frescas, (mi preferida la de Jamaica)…además de ser muy ricas, es lo mejor para combatir lo extremadamente PICANTE de la comida mexicana, que sin dudas es una verdadera fiesta de colores y sabores, pero picantísima aun cuando no le agreguemos ninguna de las salsas extra picantes..¡¡¡un consejo, cuando un mexicano les dice que algo no pica..les comento que si pica y mucho, y cuando les dice que “está un poco picosito” tengan miedo!! Es muy posible que sientan dragones salir de su boca!!. Cena para 4 $ 160. una ganga (el alambre tienen que ser para compartir es demasiado generoso).
Dia dos, nos fuimos a recorrer la calle Reforma, una verdadera muestra de arte, esculturas, parquizaciones y torres hiper-modernas que hacen de esta parte del DF una verdadera ciudad cosmopolita. Luego fuimos a los bosques de Chapultepec, y alli previa subida al famoso monte, llegamos al Palacio del Emperado Maximiliano I, una obra de arte que se encuentra a la par de cualquier construcción europea, rodeada de balcones de mármol, con un estado de conservación magnifico!!! Entrada $ 48 también, no dejan sacar fotos dentro..una pena porque es magnifico. Dicen allí que el emperador encontró la definición de felicidad y esta era “ la construcción de palacios con terrazas ajardinadas”…no dejen de subir a las terrazas, podrán ver una parquización tan exquisita y cuidada que quita el aliento, la terraza tiene bellas estancias, rodeadas de jardines coloridos y armónicos..los van a dejar sin aliento y con el deseo de no irse jamás de un lugar donde es imposible no enamorarse!!.
En los próximos días continuare con mi relato..llevándolos a Teotihuacan (la ciudad de los Dsoses mexicas) y a Cuernavaca, una ciudad donde el tiempo se olvido de pasar!!. Saludos amigos y espero que les haya gustado mi primer diario de México. |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|