Publicar un diario | Consejos útiles
Venecia Italia  

Venecia, sólo hay una (I parte)

Agrandar el textoAchicar el texto

(9 voto/s)

Venecia, Italia

Góndola

Venecia | 0 comentarios.

Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia
Venecia, Italia

DuniaZukov
15/05/2008


“En invierno, has de llegar de noche a Venecia. Tomar una lancha en el aeropuerto y surcar la laguna ya oscurecida hasta que aparezca en un breve horizonte el perfil brumoso de la ciudad fantasma. Pasarás junto a la isla-cementerio de San Michele envuelta en un halo de niebla, y entrarás por la Fondamenta Nova, dejando a un lado la soledad del campanario de la Madonna dell’Orto.

Cuando la embarcación emboque los primeros canales sentirás el escalofrío íntimo de la ciudad vacía, secreta, algo espectral bajo las luces tenues de los puentes reflejadas en el espejo incierto y movedizo de una lámina líquida. Aspira a fondo ese silencio recogido, esa soledad confidencial y misteriosa que presiente el intenso prodigio del Gran Canal que de pronto se abre, a la altura de Ca’Pesaro o de San Marcuola, ante tus ojos vidriados por el gélido relente; la calle mágica de palacios que emergen de las aguas alineados como sombras de Historia, las cúpulas envueltas en un velo de vapor neblinoso, los balcones cerrados con una pátina de herrumbre en sus rejas, las maderas vencidas de humedad, las estatuas cubiertas de verdina asomadas a la eterna pasarela del tiempo. Y ya sólo tendrás que perseguir ese misterio que impregnará tu estancia de un sutil pálpito de intimidades, que te hablará al oído con el murmullo cómplice de un reencuentro y te conducirá por jardines ocultos, por esquinas remotas, por callejuelas desiertas, por claustros de una paz somnolienta, por iglesias apenas frecuentadas de algunas beatas que rezan ante frescos majestuosos iluminados por un débil pabilo.

Piérdete; a contramano de las escasas huestes de turistas que te mirarán como un espectro, camina por el Dorsoduro o por el Arsenal hacia la profunda y solitaria belleza, de la ciudad ensimismada, entre cuyas ventanas, portales y puentezuelos sentirás latir la médula dormida de los siglos, escondida entre pliegues de la memoria para mecerse, como las aguas de sus canales, en ese sueño candado de la edad que has aprendido a distinguir del melancólico presagio de la muerte”. (Ignacio Camacho. Escritor y periodista)

Es difícil explicar en qué reside la magia de la única ciudad del mundo inmersa en una laguna. Capricho de los que la visitan y sueño de quienes no la conocen, la Serenísima surcada por canales y góndolas ofrece sus diversas caras al viajero: bohemia, romántica, melancólica, mientras sufre el progresivo abandono de su centro histórico, transformado inexorablemente por el turismo y las permanentes invasiones del Adriático. La ciudad está construida sobre islas bajas de la laguna veneciana. Los cimientos están hechos de pilotes de madera clavados en una base de arcilla y piedras impermeables, sobre ellos, se apoyan las construcciones centenarias y los canales con sus infinitos puentes. El método resultó muy efectivo y por eso la mayoría de los edificios son tan firmes. Muchos han sobrepasado los 400 años.

Las épocas más agradables para viajar a Venecia son la primavera y el otoño, ya que la humedad hace que los inviernos sean muy fríos y los veranos excesivamente bochornosos. En septiembre es cuando más acontecimientos culturales se organizan y en febrero es el Carnaval, como no podía ser menos, se recomienda asistir al mítico Carnaval de Venecia, que se remonta al siglo XV, y comenzó siendo una mezcla de fiesta popular y teatro en la calle. Llegó a hacerse muy popular en Europa del siglo XVIII por los excesos de todo tipo que se permitían los enmascarados, entre los que según se contaba, había muchos reyes y príncipes, por supuesto de incógnito. En la actualidad el Carnaval de Venecia se celebra durante los diez días que preceden a la Cuaresma y es un auténtico despliegue de imaginación y fantasía para el que los venecianos se disfrazan con lujosos trajes dieciochescos, algunos fabricados por ellos mismos.

Los meses de invierno son los más expuestos al Acqua Alta, es decir la invasión periódica del agua del centro histórico, un fenómeno meteorológico y astronómico, que existe desde hace siglos y que nos obligará a llevarnos un par de botas de agua, ya que lo más normal será que nos mojemos. Hay que recorrer la ciudad a pie, en góndola o en vaporetto, (debe prestarse especial atención, ya que abundan los carteristas). Se recomienda no llevar mucho equipaje, puesto que a partir de tres bultos hay que pagar una cantidad extra al adquirir los billetes de las embarcaciones. Es importante dejarse llevar por la intuición para descubrir los miles de rincones especiales que esconde la ciudad.

Un poco de historia: La leyenda asegura que la ciudad fue levantada de la nada, en mitad de la laguna litoral a orillas del mar Adriático que la rodea; pero los relatos históricos más fiables nos dicen que las islas ya existían y que fueron ocupadas, tras el desmoronamiento del imperio de Roma. En la época romana, la laguna era una fértil llanura, lo que hoy es el Gran Canal, era uno de los ríos que la atravesaban probablemente el Brenta. Después el terreno comenzó a hundirse, invadido por el mar, y de la antigua llanura no quedaron más que cientos de islas separadas por miles de canales. De entre aquellas islas nacería Venecia y el río se convertiría en un canal. El paso devastador de los godos que avanzaban hacia Roma saqueando y quemando todo lo que había a su paso, hizo que los habitantes del Véneto buscaran refugio en las islas despobladas de la costa pantanosa. Allí los fugitivos procedentes del continente fundaron aldeas, y de las cenizas del pasado romano emergió la ciudad de Venecia, estas gentes encontraron en estas tierras pantanosas un refugio frente a los invasores longobardos. En el territorio insular de Rialto, donde hoy se erige Venecia, defendidos por la barrera natural de las aguas de la laguna, construyeron aquellos antiguos moradores sus casas, y pronto se acogieron a la protección de Bizancio, bajo cuya autoridad e influencia cultural transcurrirían los primeros siglos de existencia de la ciudad. Según la tradición fundada en el año 421 d.C.

Venecia hizo alarde de sus fuerzas robando las reliquias de San Marco el Evangelista de Alejandría en Egipto En el año 828 llega el cuerpo de San Marco a Venecia y comienza la construcción de la Basílica entre el año 829 y 832. Los lazos de Venecia con el emperador de Oriente facilitan la formación de su Imperio Dálmata. Cuando Bizancio no pudo seguir amparándolos, ante la presión de los longobardos, primero, y de Carlomagno, después, los venecianos iniciaron su andadura independiente y a finales del siglo X, independiente y aliada de Bizancio, Venecia establece por todo el Mediterráneo su red de factorías que a lo largo de los siglos debieron defender frente a una larga lista de aspirantes a reducirlos: desde el propio Carlomagno hasta Napoleón, pasando por el Papa de Roma, con el que nunca hicieron buenas migas, y los emperadores germánicos, sin olvidar las pugnas sostenidas con bizantinos, genoveses y turcos.

Aprovechando las cruzadas el poder veneciano se extiende desde el Alto Adriático hasta el Mar Negro y Venecia se convierte en una potencia europea. La ciudad se convirtió en la Reina del Adriático con su territorio avanzado dentro de tierra firme incluyendo ciudades como Vicenza, Perona y la región de Friouli. En 1405 su imperio ha conquistando las ciudades de Padua y Verona. Mas tarde, en el siglo XV y a principios del XVI, es cuando la ciudad logra realmente el apogeo de su poder y belleza. Medio siglo más tarde, vino la reconquista de Constantinopla, aunque no consiguen ocuparla y la conquista de Chipre por los turcos, que provocó la caída de Venecia.

El período comprendido entre 1494 y 1527 es el más brillante del renacimiento italiano, que paradójicamente coincide con el declive político de la península. La gloria artística se debe a Titian más conocido como Jacopo Robusti Il Tintoretto que durante el Renacimiento crearon la reconocida Escuela de Arte de Venecia, a partir de estos y gracias a discípulos suyos como Tiépolo y Canaletto las fabulosas obras de arte que adornan la ciudad muestran un período de opulencia y riqueza artística.

Venecia fue tan espléndida que durante la Edad Media y el Renacimiento, cada duque o dux que asumía la República debía hacerlo mediante ceremonia nupcial. Así, sin el consentimiento de una de las partes, se casaba con la mar y debía arrojar un anillo de oro a las aguas de la laguna.

Las relaciones entre Venecia y Roma se deterioraron y terminaron rompiéndose en 1606 cuando el Papa Pablo V promulgó el Entredicho de 1606: la Serenísima se rebeló contra la imposición, en los Estados católicos, de una jurisdicción eclesiástica ampliada. Venecia decidida a no sufrir ninguna limitación en materia de autonomía legislativa, fue excomulgada por defender su derecho a juzgar a los sacerdotes. Venecia respondió por conducto del Dux Leonardo Donà que la ciudad había nacido libre, que no debía rendir cuentas a nadie respecto de las cosas temporales y que solo reconocía a Dios como ser supremo. El entredicho no tardó en ser promulgado, pero la Serenísima no cedió: organizó un nuevo concilio y prohibió en su territorio la publicación de una excomunión cuya validez no reconocía; e impuso al clero, so pena de desahucio, el ejercicio inalterado de la práctica religiosa. Fray Paolo Scarpi, de la cofradía de los Siervos de María, brindó en este enfrentamiento el apoyo para las argumentaciones teológicas. Comenzó así una lucha incruenta entre la Iglesia y el Estado; entre el catolicismo político de la Curia Romana y la personalidad jurídica del principado civil; entre poder espiritual y poder temporal. Al defender su autonomía en cuanto Estado, autonomía que le sería ampliamente reconocida un año más tarde, Venecia volvía a concentrar sobre sí la atención del mundo.

Se acaba perdiendo Creta a manos de los turcos, la última posesión veneciana. Así, Venecia tuvo que aliarse con Austria y ésta se convirtió en la primera potencia de Italia. La economía del lugar fue duramente golpeada por esas guerras. En 1797, el último de los 120 dogos abdicó forzado por Napoleón I. Durante cerca de mil años, desde el siglo VIII hasta que Napoleón depuso al último de los 120 dogos, Venecia mantuvo su autonomía merced a un dificilísimo equilibrio que combinó las habilidades diplomáticas, la potencia naval, la astucia política y la laboriosidad mercantil.

La Serenísima República, como se la llamaba, estaba en la práctica regida por las familias de negociantes que se habían enriquecido gracias al comercio con Oriente, que los venecianos, gracias a sus convoyes marítimos, dominaron desde el siglo X. El poder del jefe del Estado (el dux o dogo) era meramente nominal, y quedaba sujeto a un consejo de notables (el Consiglio dei Dieci) y a otras asambleas representativas (el Senado y el Maggior Consiglio, compuesto por 1.700 ciudadanos).

En 1848, en medio de la corriente revolucionaria europea, sometida a los designios de potentes monarquías guerreras, el pueblo se rebela y proclama la República, que un año después será sofocada. Venecia subsistió como una república de comerciantes, y eso la dotó de una personalidad diferenciada, de una sutileza y una ambigüedad que sobrevive todavía en su antojadiza arquitectura. En 1866, mediante plebiscito Venecia sanciona su adhesión al Reino de Italia, recuperando su libertad. Ya en 1932 se organiza la primera Mostra Internacional de Cine, en la que incluso participa la Unión Soviética, en el conocido Lido, donde pueden verse grandes estrellas de cine.

Venecia, ciudad italiana situada al noreste del país, es la capital del Véneto y de la provincia de Venecia. Se encuentra entre Trieste y Padua, a 4 Km. de tierra firme, a 2 Km. del mar Adriático y a 300 Km. de Florencia. Está constituida por 118 pequeñas islas sumamente próximas, conectadas entre sí por 354 puentes de mármol, hierro o madera que sirven para atravesar 177 canales, 3.000 calles sólidas, 20 embarcaderos de góndolas, 3 puertos, 90 iglesias y miles de obras de arte. De los 300.000 habitantes que residen en ella, sólo 70.000 viven en el casco histórico, debido al elevado precio no sólo de los edificios sino por las continuas restauraciones que requieren por culpa del salitre y la humedad. Sorprende la ausencia de servicios de primera necesidad que han sido sustituidos por tiendas de recuerdos y tiendas de moda, a causa de la presión turística.

Venecia está dividida en seis barrios: San Marco, Cannaregio, Castello, San Polo, Santa Croce y Dorsoduro. Las calles forman un autentico laberinto, se han marcado unos itinerarios con carteles amarillos que recorren las plazas y monumentos más importantes de la ciudad en aproximadamente media hora. No obstante, si se cuenta con tiempo, lo mejor es perderse por las callejuelas, lejos de los itinerarios principales, atestados de gente, y descubrir lugares tan sugerentes como sus nombres: puente de los suspiros, puente de la cortesía. Se recomienda enormemente, dar un paseo nocturno en góndola por el Gran Canal, mientras los gondoleros entonan melodías siguiendo el curso del Gran Canal. “La calle más bonita del mundo”, atraviesa la ciudad a lo largo de casi cuatro km., su longitud es de 3.800 m. y su anchura de 80 m., tiene la forma de una inmensa “S” invertida, es un hervidero de barcazas y botes. Divide la ciudad en dos partes con tres barrios cada una y con sólo tres puentes peatonales.

En el Canalazzo, como lo llaman en Venecia, se realiza en septiembre, la Regatta Storica, un desfile de embarcaciones de todas las épocas con tripulantes vestidos con trajes típicos. Esta vía acuática majestuosa serpentea en medio de palacios rococó y mansiones moriscas, espléndidos templos barrocos y góticos engalanados con frescos y pinturas de los grandes artistas del Renacimiento, además de negocios, callejuelas, puentes y un vibrante hervidero humano. Para apreciar el canal en toda su extensión, lo mejor es tomar el vaporetto nº.1 en el muelle de San Marco o el nº 82. Recorrido en abril y diciembre del 2004.

La góndola es la imagen de la ciudad, suelen ser conducidas por un gondolero de pie. Tienen 11 m. de longitud y 1,75 m. de anchura y están perfectamente adaptadas para navegar por canales estrechos y poco profundos. Navegan por los canales, que suelen tener de 4 a 5 m. de ancho. Son completamente negras, en señal de luto por la peste que asoló la ciudad en 1562. Los gondoleros son parte del simbolismo de Venecia. Una leyenda local cuenta que nacen con los pies palmeados, que les permiten desplazarse por el agua. El gran conocimiento de los canales de la ciudad pasa de padre a hijo (aún un exclusivo patrimonio de los hombres). Se recomienda utilizar sólo las que están aparcadas en una parada oficial. Sólo pueden cobrar por 50 minutos y un máximo de 6 personas 80 € y 40 € más por cada 25 minutos. Si se quiere cantante o músico hay que pagar un extra. A partir de las 20 h. se aplica la tarifa nocturna 100 € por 50 minutos. Si llueve cubrirán los bancos con plásticos. Hay varios itinerarios posibles, pedir alguno que no atraviesa el Gran Canal, donde tendrá que competir con barcos a motor. Aprovechar para explorar alguno de los barrios más alejados. Más información: www.gondolavenezia.it


La primera vez que fuimos a Venecia, volamos con la compañía de bajo coste Ryanair. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (3 noches) nos costó 116 € por persona. Salimos desde Girona el viernes 9 de abril del 2004 en el vuelo FR9513 con salida a las 11 h. Llegamos al aeropuerto de Treviso, que es uno de los dos aeropuertos de Venecia, sin más complicación a las 12:40 h. Dos autobuses esperaban en el pequeño aparcamiento del aeropuerto, uno en dirección a Mestre, la zona “peninsular” de Venecia donde se encuentran hoteles a precios más razonables y el otro autobús con destino a Piazzale Roma, la parada más cercana dentro de Venecia. Un trayecto de autobús hasta Mestre o Piazzale Roma cuesta 4.5 €. Se pueden consultar horarios en http://www.bbvenezia.com/ATVO.htm. En Mestre nos alojamos en el Hotel Holiday***. Via dell’Essiccatoio, nº 38. www.holidayvenice.it. El hotel está a 5 Km. del aeropuerto Marco Polo y de la estación ferroviaria de Mestre que va hasta Venecia. En la esquina de la calle del hotel la línea 15 de los autobuses urbanos ACTV llevan a Piazzale Roma. Regresamos el lunes 12 de abril del 2004 en el vuelo FR9514 con salida a las 13:05 h. y llegada a Girona a las 14:50 h.

La segunda vez que fuimos a Venecia, compramos todo el viaje en www.viajar.com, volamos con la compañía Lufthansa haciendo escala en Frankfurt. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (4 noches) nos costó 331 € por persona. Salimos desde Barcelona el 4 de diciembre del 2004 en el vuelo LH4453 con salida a las 15:55 h. Llegamos al aeropuerto de Frankfurt a las 18:05 h. Enlazamos con el vuelo LH4092 con salida a las 21:25 h. Llegamos al aeropuerto de Marco Polo, que es el aeropuerto más cercano de Venecia, a las 22:40 h. Un autobús gratuito llega hasta el embarcadero. El trayecto con Alilaguna hasta Piazza San Marco cuesta 12 €. En Venecia nos alojamos en el Hotel San Giorgio**. Calle della Mandola. San Marco 3781, está al lado del Museo Fortuny. El personal es toda amabilidad y simpatía. Regresamos el 8 de diciembre del 2004 en el vuelo LH4087 con salida a las 14:40 y llegada a Frankfurt a las 16:10. Enlazamos con el vuelo LH4456 con salida a las 17:20 h. y llegada a Barcelona a las 19:15 h.

La tercera vez que fuimos a Venecia, fue el regalo de reyes de Gustavo. Sucedió que nos presentamos en el aeropuerto de Barcelona y puestos en el mostrador de facturación nuestros nombres no salían. La azafata llamó telefónicamente a algún superior que le confirmó que no estábamos entre los pasajeros de aquel día, sino para un mes más tarde. En efecto, Gustavo había equivocado las fechas y había comprado los billetes para el 5 de febrero y el hotel lo había reservado para el cinco de enero. Con el ánimo por los suelos nos volvimos a casa en tren y una vez en casa, Gustavo buscó un vuelo para ese mismo día, así que al cabo de unas horas, nos presentamos de nuevo en el aeropuerto. Volamos con la compañía KLM haciendo escala en Ámsterdam. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (3 noches) costó 405 € por persona. Salimos desde Barcelona el jueves 5 de enero del 2006 en el vuelo KL1668 con salida a las 15:50 h. Llegamos al aeropuerto de Ámsterdam a las 18:25 h. Enlazamos con el vuelo KL1663 con salida a las 19:35 h. Llegamos al aeropuerto de Marco Polo a las 21:35 h. Por temas de horario y ubicación del hotel preferimos llegar a Venecia en autobús, en la puerta de este mismo aeropuerto para el nº 5 que llega hasta Piazzale Roma, cuesta 2 € el trayecto. Desde aquí mismo cogemos el vaporetto nº 1 hasta el hotel.

El trayecto de este vaporetto recorre todo el Canal Grande y cuesta 5 €. En Venecia nos alojamos en el Albergo Doni*, www.albergodoni.it. Calle del Vin. Castello 30122. Regresamos el domingo 8 de enero del 2006 en el vuelo KL1656 con salida a las 16:20 y llegada a Ámsterdam a las 18:40. Enlazamos con el vuelo KL1677 con salida a las 19:40 h. y llegada a Barcelona a las 21:55 h.

La cuarta vez que fuimos a Venecia, volamos con la compañía Iberia. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (3 noches) nos costó 201.87 € por persona. Salimos desde Barcelona el sábado 5 de febrero del 2006 en el vuelo IB4610 con salida a las 9:50 h. Llegamos al aeropuerto de Marco Polo a las 11:30 h. En Venecia nos alojamos a través de Venere en el Bed & Breakfast Ca’delle Acque, http://www.locandadelleacque.it/es/index.htm. Calle Loredan. San Marco 4122. Regresamos el miércoles 8 de febrero del 2006 en el vuelo IB4639 con salida a las 19:40 h. y llegada a Barcelona a las 21:25 h.

La quinta vez que fuimos a Venecia, volamos con la compañía Vueling. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (2 noches) nos costó 274.5 € por persona. Salimos desde Barcelona el viernes 9 de marzo del 2007 en el vuelo VY5656 con salida a las 20:00 h. Llegamos al aeropuerto de Marco Polo a las 21:45 h. En Venecia nos alojamos en Pensione Wildner. Riva degli Schiavoni. Castello 4161. www.veneziahotels.com. Regresamos el domingo 11 de marzo del 2007 en el vuelo 5668 con salida a las 22:15 h. y llegada a Barcelona a las 23:55 h.

La sexta vez que fuimos a Venecia, volamos con la compañía Clickair. La reserva del avión y el hotel en régimen de alojamiento y desayuno (4 noches) nos costó 307.09 € por persona. Salimos desde Barcelona el sábado 22 de diciembre del 2007 en el vuelo XG1120 con salida a las 06:35 h. Llegamos al aeropuerto de Marco Polo a las 08:25 h. En Venecia nos ibamos a alojar en el Hotel Carlton Capri***. Calle de la Case Nove. Santa Croce 595/A. www.hotelcapri.net, pero cuando llegamos estaba lleno y tuvieron que mandarnos a otro hotel, como suele ser costumbre la normativa dice que cualquier cambio debe ser a un hotel de la misma categoria o de categoria superior, temiéndonos lo peor, al final nos enviaron al Hotel Carlton & Grand Canal ****. Santa Croce 578. www.carltongrandcanal.com. Regresamos el miércoles 26 de diciembre del 2007 en el vuelo XG1123 con salida a las 22:30 h. y llegada a Barcelona a las 00:15 h.

Los precios de algunas consumiciones, a título informativo, en los restaurantes o bares del Aeropuerto de Marco Polo son:
Cerveza grande: 2.4 €.
Porción Pizza o bocadillo: 3.4 €.
Gatorade 500 ml.: 2.5 €.
Agua mineral 0.5 l.: 1.3 €.

Aquí detallo nuestras rutas, entre visita y visita incluyo algún lugar para comer, descansar o ir al baño. Algunos datos han sido extraídos de foros sobre viajes en Internet, de guías de viaje y otros están basados en nuestra propia experiencia, incluyo algún precio a modo de orientación, para poder montar un presupuesto. El tiempo de la ruta va en función de los lugares que estén abiertos y de las visitas que se quieran hacer. Existe la opción de visitar un total de 15 iglesias con un bono llamado Chorus Pass que cuesta 9 € y es válido durante un año. Cada iglesia por separado cuesta 2 €. En Piazzale Roma; la única conexión entre Venecia y tierra firme, en la oficina de turismo, os pueden facilitar un mapa de la ciudad.


Sestiere Cannaregio (excursión de ½ día.)

Barrio del noroeste de la ciudad, es el barrio más extenso de la ciudad con 150 hectáreas, populoso con 20.000 personas y típico de Venecia. Es la zona menos visitada y, por ende, la más tranquila, donde los gondoleros practican las técnicas de remo. Su nombre deriva de Canal Regio, antes del acoplamiento ferroviario en Venecia, este canal era la entrada principal para los viajeros.

Puente degli Scalzi o della Stazione, el puente más grande de los que atraviesan el Gran Canal, orientado al norte. Construido en 1934. Magníficas vistas, no se puede olvidar visitarlo. Visto el 9 de abril del 2004. Cannaregio.

Ponton Ferrovia.

Chiesa di Santa Maria di Nazareth o dei Carmelitani Scalzi, iglesia barroca construida entre 1656 y 1672 por Longhena al cual sucedió Giuseppe Pozzo para la decoración interna y Giuseppe Sardi para la grandiosa fachada de mármol de Carrara de 1680, ejemplo del barroco veneciano. Estructurada en dos órdenes, con columnas dobles que encuadran el portal y los nichos con estatuas, obra de Bernardo Falcone. Remata la fachada un frontón triangular, con un segundo frontón curvilíneo con la figura de la “Madonna col Bambino”. Se recomienda disfrutar de su interior de una sola nave y de sus seis capillas laterales. En la segunda capilla del lateral izquierdo se encuentra la tumba del último Dux, Ludovico Manin. Una de las bóvedas estaba decorada por Tiépolo, pero fue alcanzada por una bomba austriaca el 27 de octubre de 1915 y se desmoronó. La visita es imprescindible, es una maravilla. Visitada el 9 de abril del 2004. Cannaregio.

Ponton Riva di Basio.

Justo al lado se encuentra la Estación Vaporetto de la Ferrovia.

Palazzo Calbo Crotta, es el primer palacio después del Puente degli Scalzi con su fachada dando al Gran Canal, de estilo bizantino y remodelado en diversas ocasiones. Fue la residencia de la familia Calbo-Crotta, todos los muebles antiguos y tapices que pertenecieron a la familia están expuestos en Ca’Rezzonico. No hemos podido visitarlo, actualmente es el famoso “Hotel Príncipe”. Tenemos una foto panorámica de ese lado del canal.

Chiesa di San Geremia e Lucia, fundada en el siglo XI fue reconstruida en 1292 como atestigua una lápida en el portal. El edificio actual fue erigido en 1753 por Carlo Corbellini, quien se inspiró, para el interior de este edificio en cruz griega, en la iglesia de la Salute. La fachada marmórea fue completada en 1871. El ala izquierda del santuario fue reconstruida para dar cabida desde 1871 a las reliquias de Santa Lucía, protectora de la vista. Su campanile es uno de los más antiguos data del siglo XIII. Visitada en diciembre del 2004 y le pedimos a la santa que nos cuidara la vista. Cannaregio.

El magnífico Palazzo Labia, es uno de los más importantes y mejor situados palacios de la ciudad. La familia Labia, ricos comerciantes catalanes, se establecieron en Venecia a mediados del siglo XVI y fueron admitidos en la nobleza veneciana después de contribuir con 300.000 ducados, una fuerte suma de dinero, para financiar la guerra de Candía en Creta. El Estado Veneciano los acogió en 1646. Francesco Labia mandó construir un palacio acorde con su fortuna y su nuevo rango social. Se cuenta que Paolo Antonio Labia servía la cena en platos de oro macizo, que luego tiraba por la ventana a las aguas del canal, gritando: “Le abbia o non le abbia, sarò sempre Labia” (Los tenga o no los tenga, siempre seré Labia). Al final se supo que no estaba tan loco como parecía; había mandado tender redes bajo las aguas del canal, para recuperar los platos cuando se marchaban los invitados. Encargaron a Giambattista Tiépolo entre 1746 y 1747, la decoración del gran salón del primer piso. El artista, que plasmó el tema de la vida de Cleopatra, reflejó en su pintura más el lujo de la nobleza veneciana de la época que el antiguo Egipto. La fachada que da al Gran Canal es obra de Andrea Cominelli y la fachada que da al Campo es de A. Tremignon. No hemos podido visitarlo, actualmente el edificio, está ocupado por la RAI, la televisión nacional. Previa petición se puede visitar el Salone di Tiépolo; miércoles, jueves y viernes de 15 h. a 16 h. Campo San Geremia. Cannaregio 275.

Desde el Campo San Geremia, el Ghetto queda a cinco minutos, aunque está escondido y es complicado de encontrar, pero antes seguiremos por la Fondamenta Savorgnan.

Ponte delle Guglie o Puente de las Agujas, llamado así a causa de los obeliscos situados en cada uno de sus extremos. Otro de los puentes que no os debéis perder. Visto el 9 de abril del 2004. Cannaregio.

Puente de los Tre Archi, obra del siglo XVII que presenta una estructura que acabó en desuso en Venecia, dado que dichos arcos estorban el paso de las chalanas. Visto el 5 de diciembre del 2004.

Chiesa di San Giobbe, admirable y fascinante arquitectura renacentista, esta gran iglesia fue construida en el siglo XIV. En 1450 Antonio Gambello recibió el encargo de remodelar la iglesia. Lo único que queda de su estructura de estilo gótico tardío es el campanile de ladrillo, las tres ventanas ojivales de la fachada sur, el ala porticada del claustro y la “sala principal”. Cuando en 1470 le pidieron a Pietro Lombardo que continuara las obras, el arquitecto cambió completamente el rumbo y diseñó uno de los primeros edificios renacentistas de Venecia, con una fachada que recuerda la de San Giovanni in Bragora. Las estatuas sobre el portal, obra de Pietro Lombardo y sus ayudantes, representan a los santos Bernardino, Antonio y Ludovico, mientras que en el luneto aparecen Job y San Francisco. El pórtico y la puerta principal, destacan como prueba de la capacidad decorativa formidable del Renacimiento veneciano. La fachada es muy sencilla y nos recuerda un poco las construcciones de Brunelleschi.

En el enorme interior de nave única, destaca la interesante Capilla Martini, familia de mercaderes toscanos de Lucca, que mandaron revestir el techo con losetas policromas de la escuela del florentino Lucca Della Robbia. El efecto es bonito, pero algo extravagante en una ciudad donde los colores suelen ser más suaves. La decoración de la cúpula del coro refleja un estilo puramente renacentista. Muchas obras maestras que se encontraban aquí ahora se exponen en la Accademia, aunque aún se conservan obras de Tullio Lombardo, Bonifacio de Pitati, Alessandro Vittoria, Lazzaro Bastiani, “Il Presepio” de 1540 obra de Gian Girolamo Savoldo, el retablo “Santi Pietro, Andrea e Nicolò” de París Bordon. En la sacristía destaca el tríptico de “La Annunciazione, Sant’Antonio da Padova e San Michele” de 1445 de Antonio Vivarini. A la derecha puede verse la tumba del Dux Cristoforo Moro (1390-1471), en su testamento pidió que lo sepultaran vestido con el hábito de los franciscanos y legó una buena suma de dinero para la reconstrucción de la iglesia. Su tumba se encuentra en la capilla de su amigo, San Bernardino de Siena.

El impresionante monumento barroco con inscripciones en francés del pasillo de la derecha es un homenaje a Renato de Voyer de Palmy, señor de Argenson, embajador del Rey Sol en Venecia, que murió en la ciudad en 1651. Horario: diario de 10:30 a 12 h. y de 16 a 18 h. Cerrado en Domingo. En febrero del 2006 no pudimos entrar a verla ya que estaba cerrada y nos falta foto. Campo San Giobbe. Cannaregio 620.

El 6 de febrero del 2006 estuvimos en Trattoria Bar Pontini, una jarra de cerveza grande costó 4.5 € y un cappuccino 1.1 €. Fondamenta di Cannaregio.

Palazzo Surian Bellotto, edificio barroco del siglo XVII de Giuseppe Sardi, gran mole de piedra viva, donde se albergó en el siglo XVIII el señor de Montaigu, embajador de Francia. La fachada es blanca y las puertas y ventanas de madera están pintadas de color verde. No se conservan decoraciones originales en el interior. No hemos podido visitarlo, actualmente es una residencia privada, visto el 6 de febrero del 2006. Fondamenta di Cannaregio. Cannaregio 968.

El 7 de enero del 2006 caminamos hacia el lugar donde se inventó la palabra ghetto. Este barrio fue fundado en 1516, a consecuencia de la llegada a Venecia de un gran número de judíos que habían sido expulsados de España en 1492. En 1527 un decreto de la Signoria de algún “tipejo”, ordenó que todos los judíos residentes o no en la ciudad y que anteriormente eran confinados en la isla de la Giudecca, fueran separados del resto de la población y ubicados en una vieja fundición, que en veneciano recibía el nombre de ghetto. Como miles de judíos se vieron entonces obligados a vivir en espacios exiguos, fue necesario construir casas altas, algunas llegaban a tener ocho pisos, dotadas por lo general de escaleras comunes para dos edificios contiguos. Las verjas del ghetto se cerraban desde el ocaso hasta la salida del sol; se decretaba el toque de queda, y la guardia era efectuada por soldados y embarcaciones armadas que eran pagados por la misma población segregada. Los judíos no tenían derecho a poseer bienes, pero debían pagar el alquiler al Estado. Los acontecimientos que siguen tuvieron lugar algunos decenios después de la construcción del ghetto judaico, cuando allí estalló “La peste de los niños”. La gran peste del año 1575 llegó a Venecia repentinamente, y cogió a la ciudad por sorpresa. Mientras la enfermedad hacía estragos y se cobraba miles de víctimas, en el ghetto, en el verano de 1576, solo los niños morían, y cada vez en mayor número.

Por doquier se escuchaba el llanto de los padres, y puesto que la judería era la única víctima de esta extraña y espantosa selección, los rabinos, dirigidos por el rabino Jacob Sterchel, jefe de la comunidad, se reunieron y dispusieron que se guardasen ayunos y se elevasen oraciones especiales para detener la peste y reconciliar a los habitantes del ghetto con el Señor. Sin embargo, esto de nada sirvió. Inútilmente buscaba el rabino Sterchel entre sus libros la solución para acabar con la tremenda plaga hasta que, una noche, soñó con el profeta Elías, el cual, de pie junto a su cama, le decía: “Levántate y ven conmigo”. El rabino obedeció, y flotando sobre las aguas de la laguna siguió al profeta hasta el Lido, donde se encuentra el beth-chaim o la casa de los vivos, el cementerio judío de Venecia. Allí vio el rabino a los espíritus de los niños corriendo de acá para allá, jugando y bailando entre las tumbas. El rabino habría querido preguntarle al profeta qué significaba aquella visión, pero en ese momento se despertó. Pensando que la aparición era en todo caso una indicación divina, esperó hasta la mañana siguiente, llamó a uno de sus discípulos y le dijo: “Si quieres ayudar a alejar la peste, ve al cementerio hacia la medianoche. Verás allí jugar a los niños que han muerto. Arráncale a uno de ellos el tachrichim, la vestimenta mortuoria, y tráemelo de inmediato”.

El discípulo obedeció. Por la noche se dirigió al cementerio en una pequeña embarcación y se escondió entre las lápidas a esperar el toque de la campana de medianoche. A esa hora, los espíritus de los niños empezaron a salir de las tumbas vestidos con sus tachrichim. Los pequeños no tardaron en iniciar sus juegos y a correr de un lado a otro, y cuando uno de ellos se acercó lo suficiente al discípulo, éste le arrancó el sudario de encima y regresó apresuradamente a casa del rabino. Durante la noche, el rabino Sterchel escuchó golpear suavemente a la ventana. Miró hacia afuera y vio al niño que con voz débil le rogaba: “Rabino, devuélveme mi tachrichim. Sin el tachrichim yo no puedo retornar al cementerio.” Pero el rabino respondió: “No te lo devolveré hasta que me digas por qué la peste solo mata en el ghetto a nuestros niños”. El pequeño no quiso responder, pero ante la inflexibilidad del rabino, no tardó en explicar que la causa de cuanto ocurría era una madre que había muerto a su hijo recién nacido. Luego, habiendo recuperado el sudario, regresó al cementerio y, junto con los demás niños, se entregó al sueño eterno. Sabiendo quién era la culpable, el rabino Sterchel convocó al día siguiente a todos los rabinos del ghetto y ordenó, que le trajeran a la mujer y a su marido, que estaba al tanto del delito. La mujer y el marido confesaron su crimen, y fueron entregados a la justicia. A partir de ese momento las defunciones de niños judíos cesaron, y hasta que terminó la epidemia ningún otro habitante del ghetto hubo de morir de peste.

Siguiendo la Fondamenta di Cannaregio que nace en el Ponte delle Guglie y girando por el estrecho callejón del Forno estaremos entrando en la “Antigua Fondazione”. Entre las celebraciones que aquí se organizan, destaca la fiesta otoñal de Sukkoth, durante la cual se construyen cabañas que conmemoran los 40 años que los judíos pasaron en el desierto tras la huida de Egipto.

El 9 de abril del 2004 paseamos por las calles colindantes al Ponte delle Guglie, sobre el Rio Terrà San Leonardo donde se instalan unos pintorescos puestos de un mercado, en la calle, de frutas y hortalizas

Uno de nuestros sitios preferidos para tomar un cappuccino es en Antica Torrefazione di Caffé. Los buenísimos cappuccinos cuestan 1.2 €. Rio terá San Leonardo. Cannaregio 1337.

En 1719 las scuole eran nueve; hoy son cinco situadas entre el Campo del Ghetto Nuovo y el Campo del Ghetto Vecchio, no hemos podido visitarlas todas y nos falta foto de algunas. En el Campo del Ghetto Nuovo se encuentra la Scuola Grande Tedesca, “de los alemanes”. En su planta baja se encuentra el pequeño Museo Hebraico. Alberga una colección de objetos judíos de los siglos XVII al XIX, entre mobiliario, vestidos, tejidos, contratos nupciales, etc. Se pueden visitar las sinagogas del barrio con una guía que parte del museo todos los días desde las 10:30 hasta las 17:30. Tras una breve narración de la historia del Ghetto se visitan la sinagoga alemana, española y levantina. Horario: de octubre a mayo de 10 a 17:30 h. De junio a septiembre de 10 a 19 h. Sábado cerrado. Entrada Museo 3 €. Entrada a las scuolas: 8.5 €. Visitado el 6 de febrero del 2006. Campo del Ghetto Nuovo. Cannaregio 2902. www.museoebraico.it

Scuola Canton, corresponde a la segunda planta del Museo Hebraico. Visitado el 6 de febrero del 2006.

Scuola Italiana. Nos falta visitar.

Scuola Levantina, de los levantinos, en el Campiello delle Scuole. De espléndido pórtico y en su interior, de columnas de madera talladas del siglo XVII. Nos falta visitar.

Scuola Spagnola o Ponentina, de los españoles o de Poniente, también en el Campiello alle Scuola. Destaca el salón del siglo XVII de Longhena. Visitado el 6 de febrero del 2006.

Las estrechas calles, patios y escaleras del ghetto judío de Venecia fueron escenario de los juegos de infancia de Hugo Pratt (1927-1995). Este famoso veneciano, padre del legendario personaje de cómic Corto Maltés se definía a sí mismo como: un fabulador que escribe con dibujos. En el prólogo de su libro Fábula en Venecia, cuenta cómo su abuela le solía llevar a casa de una anciana judía llamada Bora Levi. Allí, mientras las dos ancianas jugaban a las cartas, Pratt pasaba las horas muertas mirando por la ventana de la cocina hacia un patio con un viejo pozo cubierto de hiedra: el patio secreto llamado Arcano. Para acceder a este patio había que atravesar las siete puertas sobre las que se encontraban grabados los nombres de siete demonios shed, cada una de ellas mostraba al abrirse una palabra mágica: el nombre del demonio.

Callejeando, nos sorprende llegar a un puente dónde a cada uno de sus lados dos pequeños edificios muestran los tejados llenos de maquinillas de afeitar desechables, juraría que son las naranjas de la marca BIC de toda la vida.

El 11 de abril del 2004 cenamos al lado del canal, en plena primavera sin olores raros, un magnífico rissotto de gambas en la Trattoria All’Antica Mola. Para haceros una idea de los precios; los dos cubiertos, en italiano copertos, 2.58 €, este “impuesto” es muy común en Italia en algunos restaurantes os cobrarán incluso el servicio. Estos dos conceptos son cobrados tanto si te tomas una bebida como un menú completo, aunque está especificado en cada local el concepto y su coste, mejor mirarlo en la carta, para no llevaros sorpresas desagradables. Continuo con la cuenta: 1 agua natural 0.77 €, 1 cerveza 2.58 €, 2 platos de rissotto di Scampi nos costaron los dos, 14.46 €, 1 segundo plato de pescado de la laguna 13 € y un segundo plato de sepia 7.23 €. Total la cena nos salió por 45.78 € la pareja. Volvimos en dicembre del 2007 a por el mejor rissotto que hemos probado en Venecia. Fondamenta degli Ormesini. Cannaregio 2800.

Palazzo Martinengo, antiguo palacio transformado en el siglo XIX. Su fachada da al Gran Canal. No hemos podido visitarlo y nos falta foto. Campo San Marcuola. Cannaregio 1756.

Iglesia de San Marcuola, extraña contracción de Ermagoro y de Fortunato, los nombres de los santos a los que está dedicada. Fundada en el año 1000 y reconstruida sucesivamente en el siglo XII y el siglo XVIII. La fachada, todavía incompleta, fue construida por el arquitecto Giorgio Massari en 1728-1736 que había pensado obviamente de cubrir toda la superficie de mármol blanco. El interior de una sola nave cuadrada hospeda un rico altar del siglo XVIII. En el presbiterio quedan dos estatuas de los santos Fortunato y Ermagoro, hechas por Gian Maria Morlaiter. En las paredes laterales dos obras de Tintoretto: "La Última Cena" de 1547, en el pasado erróneamente considerada una copia y "La Lavanda dei Piedi" que sí es, realmente, una copia de la misma pintura hecha para esta iglesia en 1547 y entrada más adelante en la colección real española. Horario: apertura en horario de misa, a las 9 y 18:30 h. No festivos. Nos falta visitar. Rio terà drio la chiesa. Cannaregio 1777.

Palazzo Loredan Ca’ Vendramin Calergi, palacio renacentista construido entre 1502 al 1509, en estilo lombardo por Mauro Codussi por encargo de la familia Loredan. Destaca la fachada con doble galería de ajimeces, se dice de la ventana arqueada, dividida en el centro por una columna o del saledizo o balcón saliente hecho de madera y con celosías, además de varios elementos de influencia florentina como la cornisa, los arcos de medio punto y las columnas pareadas. De influencia romana son las ventanas en cruz. Fue la mansión de Richard Wagner en los últimos meses de su vida. Cuando murió, el 13 de febrero de 1883, su cuerpo fue trasladado en góndola hasta la estación, para ser enterrado en Bayreuth. La página Web de Città di Venezia ofrece visitas guiadas al apartamento de Richard Wagner hasta el 31 de Diciembre del 2008 por 5 €. Horario: de 14:45 a 2:30 h. No hemos podido visitarlo, actualmente es el casino municipal de invierno y nos falta foto. Campiello Vendramin. Cannaregio 2040. www.casinovenezia.it

Cuentan que la Serenísima inauguró la primera casa de juego del mundo en 1638 y que hasta el mismo Giacomo Casanova eligió el casino veneciano como escenario de sus elegantes conquistas.

Iglesia de Santa Maria Maddalena, su arquitecto fue Tommaso Temanza y fue construida en 1748. Su exterior es un círculo perfecto, es una de las pocas iglesias en Venecia que tiene el plano interior de planta hexagonal. La bóveda semicircular grande tiene una linterna. Seis capillas, correspondiendo a los seis lados de la iglesia, guardan pinturas preciosas del siglo XVII, muchas de ellas vinieron de la escuela de Piazzetta, como “L’Apparizione della Vergine a San Simone Stock” de Giuseppe Angeli o “Il sacrificio d’Isacco”, colocado sobre la puerta principal. Abierta sólo en días especiales. Nos falta foto. Rio Terá de la Madalena. Cannaregio 2102.

Campo Santa Fosca, el centro lo ocupa la estatua dedicada al monje Fray Paolo Sarpi que se opuso al papa en el siglo XVII. Nos falta foto.

Iglesia Santa Fosca, fundada en el siglo X y restauradas en diferentes ocasiones, la última después de un gran incendio y consagrada otra vez en 1733. El interior tiene una única nave donde cabe destacar una pintura de Tintoretto, “Sagrada Familia”. Detrás del altar principal se encuentra “La Trinità e la Vergine” obra de Filippo Bianchi del siglo XVII. Adornando los altares de menor importancia la obra de Francesco Migliori “Gli episodi della vita di Santa Fosca”. A la izquierda de la fachada clásica, donde se escribe la fecha 1741, destaca un hermoso campanile cuadrado de ladrillo, del siglo XV. Abierta sólo en horario de misa 10:15 h. No recuerdo si entramos y nos falta foto. Campo Santa Fosca. Cannaregio 2320.

Iglesia de Santa Maria dei Servi, del conjunto que forman la iglesia y el monasterio, fundado en el siglo XIV, destaca el pórtico gótico del convento. Fray Paolo Sarpi vivió en este monasterio. En el refectorio Paolo Caliari Veronese pintó “La cena en casa de Simón”. No recuerdo si entramos y nos falta foto.

Iglesia di San Marziale Vescovo, San Marciliano o San Marzilio, la iglesia actual data de finales del siglo XVII. Su sobriedad exterior contrasta con la riqueza del interior, cuyas bóvedas fueron decoradas por Sebastiano Ricci. En la sacristía, una obra de Tiziano de 1547 “El arcángel Rafael y Tobías” y una obra de Tintoretto “San Marcial”. Horario: de 16 a 18 h. Nos falta foto. Campiello San Marzial. Cannaregio 2488.

Fondamenta della Misericordia, larga calle a lo largo del canal, detrás del Ghetto Judío y paralela a la Strada Nova. Aquí hay muchos restaurantes pequeños, con las mesas exteriores cerca del agua, con cocina típica veneciana o étnica, un lugar bonito para cenar o solamente para tomar un vaso de vino.

Recomiendan entrar en la misteriosa atmósfera de Paradiso Perduto, aún no hemos descubierto el local situado en la Fondamenta della Misericordia, Calle Lezze. Cannaregio 2640. La estación ACTV más cercana es Riva Di Basio.

En el Campo dei Mori, una graciosa plazoleta, se encuentran las tres estatuas del siglo XIII, de los hermanos Mastelli, mientras una cuarta se esconde detrás de la esquina de Fondamenta dei Mori. La de la esquina es conocida como Sior Antonio Rioba, figura oriental con turbante, cuyo nombre está grabado en el fardo que lleva a hombros. Es el famoso Pasquino di Venezia, personaje alegórico acerca del cual corrían de boca en boca durante la mayor parte del siglo XIX acerbas sátiras e hirientes comentarios sarcásticos, existía además un periódico satírico que llevaba su apelativo. Empero, aquellas que parecen ser estatuas de piedra sujetando la fachada del edificio son en realidad, si damos fe a la voz del pueblo, los restos petrificados de los jactanciosos y deshonestos mercaderes, y así lo refiere la historia de “Los hipócritas que se convirtieron en tumbas blanqueadas”. “Que el Señor convierta mi mano en una piedra en el acto si lo digo no es verdad”. Messer Rioba no era por cierto persona que se detuviese a mitad de camino. Y este fugaz desafío al Señor era una de las frases predilectas que Rioba profería tanto en los negocios como delante de un vaso de vino. En la taberna, sus exageraciones eran toleradas porque primaba el deseo de escuchar sus cada vez más sugestivas historias de viajero. Pero cada uno de los clientes habría podido sin esfuerzo recordar quien un ultraje, quien un pequeño engaño cometido por Antonio o por alguno de sus hermanos. Después de su llegada a Venecia, el mercader y sus hermanos tardaron pocos años, entre uno y otro viaje, en integrarse a la populosa parroquia. Los Mastelli eran originarios de Morea, de donde habían salido por motivos que nunca revelaron; habían adoptado su nombre en Venecia y tenían fama de buenos negociantes a pesar de ser fanfarrones y deshonestos. Todos los bienes que poseían no les bastaban, y no tenían escrúpulo en aumentar su capital de cualquier manera, así fuese con perjuicio de los demás. Sus atropellos y fraudes se hicieron pronto insoportables, pero nadie se atrevía a oponérseles porque el poder del dinero les permitía comprar a los jurados populares, y tenían gran cuidado de meterse en el terreno de los poderosos de la ciudad. En breve arruinaron a no pocas familias y condenaron al hambre a centenares de personas. Una tarde de febrero cuando el sol se escondía detrás de los techos de Sant’Alvise, alguien tocó la campanilla de la casa de los Mastelli. Era una mujer que venía a comprar telas para venderlas en su mercería. Olfateando un negocio ventajoso, Rioba la quiso acompañar personalmente al almacén donde sus hermanos ponían en orden la mercancía. “Algunas personas en Rialto me han hablado de usted”, explicó la mujer. “Mi marido murió hace dos meses, y ahora debo volver a abrir mi tienda de San Salvador. He traído conmigo todos nuestros ahorros; sé que en estos momentos la tela de Flandes está muy de moda y que usted tiene una abundante existencia. Messere, este dinero es cuanto nos queda a mis hijos y a mí para poner en marcha la tienda y ganar nuestro sustento.

Consiéntame usted comprar bien y vender bien, y se habrá ganado una clienta que le estará agradecida para siempre”. Rioba no lo podía creer: ¡adueñarse de una tienda en pleno centro de la ciudad! Mostró al azar a la mujer algunas telas, y no tardó en darse cuenta de que ésta, en materia de calidades de tejidos, no comprendía nada, y que se encontraba ante una situación que ella no sabía manejar. Un torbellino de ideas invadió la mente del mercader, diestro en las artes del fraude que había practicado por años. Una vez que habría vendido a la mujer unas telas de calidad inferior, ¿quién habría podido saber que había sido él? ¿Acaso la mujer no habría podido elegir precisamente esas telas? Haciendo un guiño a sus hermanos, que se miraban entre sí divertidos y disimulaban torpemente su grosera hilaridad, Rioba terminó por asestar el golpe. “Vea usted, señora -le dijo mostrándole unos rollos de ordinario algodón estampado-, gran esfuerzo me cuesta deshacerme de estas telas que llegaron recién ayer de Flandes. Su dinero no bastaría para pagarlas, pero deseo ayudarle. Le puedo asegurar que por comprar estos tejidos las mujeres se arrancarían unas a otras los cabellos de la cabeza delante de su tienda.

¡Que el Señor convierta mi mano en una piedra en el acto si lo que digo no es verdad! Hermanos, júrenlo también ustedes.” “Acepto su propuesta, messere -respondió la mujer depositando entre las manos del mercader todos sus ducados-. Que Dios sea testigo de su honestidad, y que usted mismo coseche los frutos de su decisión.” Las monedas se transformaron de inmediato en piedras, y en piedras también se convirtieron la mano y el brazo del hombre. Los hermanos Mastelli, paralizados de espanto, vieron igualmente sus propios miembros convertirse en piedra. “¡Malvados, deshonestos, hipócritas! Os convertiréis en aquellas mismas tumbas blanqueadas que durante vuestras vidas habéis demostrado ser.” La mujer era Santa Magdalena, y había ofrecido a los hermanos una última posibilidad de redención. Y así, los mercaderes quedaron transformados en estatuas. Cuando, a la mañana siguiente, los encargados del almacén se encontraron con ellas, se pensó de inmediato que los Mastelli habían sido petrificados en virtud de un castigo divino; pero luego se aceptó simplemente el hecho de que habían desaparecido para siempre. Las estatuas fueron adosadas a los muros exteriores de la mansión, donde aún se encuentran. En el curso de los siglos se ha visto la estatua de Sior Antonio Rioba llorar en los días de febrero cuando el aire es más frío que la piedra; y si una persona de alma pura quisiese poner su mano sobre el pecho de la estatua, podría quizá sentir el latido del corazón. Visto en abril del 2004 y posteriormente ya que vale la pena.

En la casa contigua, la del número 3399 de Fondamenta dei Mori, al lado de la cuarta estatua de los Mastelli, vivió hasta el día de su muerte, el 31 de mayo de 1594, el “Maestro de Venecia”, el gran pintor veneciano Jacopo Robusti, llamado Tintoretto porque su padre era tintor de telas. Si observan con atención la fachada podrán notar un altorrelieve de grandes dimensiones que representa a Hércules con una estaca. Fue puesto allí por el artista mismo, quien protagonizó contra su voluntad, cuando era joven padre, una increíble desgracia: dicha desgracia es la que narra la historia de “La bruja que salió a través de la pared”. Llegó el momento en que Marietta, la hija mayor del pintor, debía hacer su primera comunión. En esa época, se arreglaba la capilla del convento de Madonna dell’Orto para que los niños que acababan de recibir el sacramento pudiesen ir, cada mañana durante diez días, a recibir la eucaristía. La primera mañana, mientras atravesaba el amplio jardín del convento para ir a misa, Marietta se encontró con una anciana que le preguntó adónde iba. “A comulgar”, respondió ella. “¿Querrías tú ser como la Virgen?” preguntó la mujer. “¡Oh, pero eso es imposible!”, replicó la pequeña. “No, imposible no será si haces lo que yo te digo. En lugar de comulgar, mantén la hostia en tu boca y luego escóndela bajo tu vestido, y en cuanto regreses a casa ponla en un lugar seguro. Cuando hayas reunido diez hostias, vendré yo y tendrás una agradable sorpresa”. Durante algunos días, la niña siguió las indicaciones de la mujer, y por temor a que alguien las encontrase, escondía las hostias en el jardín de casa, en las proximidades de un pequeño corral donde su padre, como era común en aquella época, guardaba algunos cerdos y un asno. La niña conservó las hostias en una caja que disimuló detrás del abrevadero. Una mañana, cuando en la caja había cinco o seis hostias, los animales se arrodillaron delante del abrevadero y no quisieron levantarse ni a golpes. Al fin, la niña confesó: “Papá, una vieja me detuvo en la calle y me dijo que yo llegaría a ser como la Virgen si conservaba diez hostias.” Aunque era creyente, Tintoretto se había enterado por su trabajo de ciertas prácticas vinculadas a la magia y a la cábala mediante las cuales las viejas brujas conseguían “reclutar” con engaños a los niños. Decidió no divulgar lo que había descubierto. Por la tarde, entró a escondidas a la iglesia, puso las hostias consagradas sobre el altar de modo que el párroco creyese que habían sido olvidadas allí, o que se habían resbalado del platillo. Luego, tras conseguir una gruesa rama de tilo, regresó a casa. A la mañana del décimo día, el pintor le dijo a su hija que cuando regresase de misa debía esperar junto al alféizar, y si aparecía la vieja, dejarla entrar.

La bruja no tardó, y al ver la señal que le hacía su padre, Marietta abrió la puerta. Apenas hubo penetrado la mujer en el salón, que se encontraba en la planta superior de la casa, el artista la agredió con el palo nudoso. Tras recibir los primeros golpes, la vieja se transformó en un gato y comenzó a correr y a treparse como una desquiciada por las paredes, muebles y cortinajes. Finalmente, sabiéndose perdida, lanzó un grito inhumano agudísimo, y envuelta en una nube negra se precipitó con tal violencia contra la pared que abrió en ella un agujero por el que desapareció. Nadie nunca más la volvió a ver. Para que no consiguiera entrar en la casa nuevamente, Tintoretto hizo fijar al muro el relieve de Hércules con la estaca en el lugar donde aún está hoy. Y unos pasos más adelante, el taller en el que trabajaba, hoy una escuela y tienda de artes gráficas. Visto en abril del 2004 y posteriormente.

Aquí parece que nada haya cambiado desde la época de Tintoretto a la nuestra, por lo que no es difícil, imaginarle caminando por el barrio observando el bajorrelieve del camello en el Palazzo Mastelli o del Cammello. El grabado trata de un camello muy cargado que evoca el pasado comerciante de los mercaderes y hermanos Mastelli; Rioba, Santi y Alfani. Provenientes de la Morea, en el Peloponeso, se dice que fueron a Oriente en 1112. Un extraño acontecimiento tuvo lugar en 1757 cuando el palacio era propiedad del notario Pietro Prezzato. Durante varias noches seguidas se oyeron repicar a la misma hora las cinco campanillas de las habitaciones del palacio. Cundió el miedo, las mujeres se desmayaron y fue menester practicarles sangrías. En vano se recurrió a la bendición del párroco. Se solicitó solemnemente entonces la intervención de un exorcista para expulsar de la morada a los espíritus malignos. Hoy aún suelen emanar del palacio voces y músicas: son las de los mercaderes que, tal como solían hacer en vida, se reúnen al cabo de sus prolongadas andanzas para festejar el éxito de sus viajes. En cuanto a la estatua del mercader con el camello, que está situada en la fachada que mira el canal, se dice que desaparece a la medianoche del día de la Epifanía, y que vuelve a su lugar a la mañana siguiente. A Hugo Pratt le encantaba ese camello, en él veía reflejadas sus ansias de aventuras y el rico pasado viajero de Venecia. Extrañamente esta zona está libre de turistas. Visto en abril del 2004 y posteriormente. No hemos podido visitar el palacio. Fondamenta Gasparo Contarini. Cannaregio 3381.

No muy lejos de aquí, pasado el Ponte Rosso, se encuentra el restaurante I 40 ladroni, con su decoración marinera y ambiente popular. De dice que Hugo Pratt lo frecuentaba y parece ser que en tiempos pasados fue propiedad de un pariente de Rasputín.

Campo Madona del’Orto, conserva su tradicional pavimentación original en ladrillos de espina de pez. Visto en abril del 2004 y posteriormente.

(continuación en: "Venecia, sólo hay una (II parte)")
Publicar en Del.icio.us  Meneame  Blogmemes  Mi página de Yahoo  Mi página de Google  Windows Live Favorites ¿Qué te pareció este diario?

Volver a la página anterior | volver al inicio de viajeros

Ultimos comentarios:

chilipeppers dijo:

Impresionante tu diario. Y ese tono de casi-poesía lo hace muy especial.

viernes, 16 de mayo de 2008, a las 04.02

SofiaRJaca dijo:

Con tu relato he regresado mentalmente a Venecia!!!!!! gracias!!!!! las fotos estan espectaculares! aquí mi diario! http://www.viajeros.com/diario-5825.html

lunes, 19 de mayo de 2008, a las 20.30

Para dejar comentarios primero debes iniciar sesión

Contenido relacionado:

Cruceros y Vacaciones
Cruceros y Vacaciones vende paquetes turísticos y tarjetas de membresía, incluyendo 27 Vacaciones a países como: México, Hawaii, Canadá y Estados Unidos; Cruceros por las Bahamas y 22 Tarjetas de membresía. PRECIO: $1.295 Xavier Hidalgo 59392675504

AgriResidence Valle degli Dei
AgriResidence "Valle degli Dei" Noto (Siracusa) Contrada Fiumara cap: 96017 Sicily-Italia PHONE:+39.339-3596228

Palazzo Filangeri
Bed and breakfast en un palacio historico del 1500 situado en Palermo en el corazon historico entre los esplendidos palacios Comitini y Celestri di S.Croce.por su posicion es facil visitar los monumentos mas importantes de la ciudad.

Milán: la capital del arte y el glamour
Tema: Destinos
"...Milán: la capital del arte y el glamour El arte de Da Vinci y la moda de Versace se mezcla en un solo lugar: Milán. La capital del glamour es también uno de los centros históricos más valiosos de..."

Roma Majestuosa
Tema: Destinos
"...Roma Majestuosa Conocida como la ciudad eterna, Roma ofrece una historia milenaria reflejada en cada rincón de la ciudad. Auténticas obras maestras del arte y espléndidas plazas se asientan en siete..."

Europa

Europa clásica II

Escribe: miguelon19

Por la noche abordamos el tren en Ámsterdam para dirigirnos a Lucerna Suiza. El tren era muy cómodo, moderno y confortable. Había infinidad de japoneses,   algunos...

Roma

Roma en 8 hs.

Escribe: Danir

COMO CONOCER  ROMA EN 8 HORAS Llegando a la mañana temprano.   Ustedes  dirán es posible, si, con algunos lugares que pueden quedar pendientes  que al...

Comune di Fasano
Sitio oficial de la comuna italiana de Fasano, en la Provincia de Brindisi, con datos prácticos de la ciudad, turismo, historia, eventos, mapas, puntos de interés, ate, cultura e información institucional. En italiano.

Provincia di Ravenna
Sitio oficial de la provincia italiana de Ravenna, en la región de Emilia-Romagna con datos de las ciudades, turismo, territorio, festividades, principales puntos de interés e información institucional. En italiano.

¡Explora Viajeros!


Publicidad


Encuesta

¿Qué recomiendas de tu país?

Sus lugares de descanso
Sus bellezas naturales
Su oferta cultural
Su gastronomía
Su vida nocturna
Su arquitectura
Sus precios
Su gente


Resultados
Encuestas anteriores

Votos: 344
Comentarios:

¿Quien está conectado?

En este momento hay
791 invitado/s y
18 viajeros conectado/s.

Hora en el mundo


Anuncios de Viajes