Esta es la segunda parte del diario de viaje incluye la travesía que realizamos dos personas de Medellín en noviembre de 2007. Este relato incluye la salida de Cusco hacia Puno, Islas de los Uros, Copacabana, Isla del Sol, La Paz, Chacaltaya, Uyuni (tour de 3 días), San Pedro de Atacama, La Serena, Coquimbo, Valparaíso, Viña del Mar y finalmente nuestro destino final: Santiago.
Día 12 (Aguascalientes-Cusco y Cusco-Puno): salimos a las 5:30 am para tomar el tren hacia Ollantaytambo a las 5:45 am. A las 8 en Ollanta tomamos un bus para Cusco que llegó a las 9:45 am, este bus llega a una Terminal en el norte de la ciudad por lo que tomamos un taxi por 2 soles hasta la Terminal de Wánchaq en el sur para comprar el tiquete a Puno por la empresa Power para las 10:00pm (25 soles/p). Salimos de la Terminal y desayunamos por 3 soles/p en cercanías del monumento de Manco Cápac, el cual visitamos luego con nuestro boleto turístico.
Con la idea de ingresar a algunos de los sitios que incluía nuestro boleto, fuimos también al museo del sitio del Koriqancha en la Av el Sol. Caminamos luego hasta la plaza regocijo donde almorzamos; yo pedí una sopa que se llama chupe de trucha (18 soles) bastante rica. En la misma plaza regocijo entramos al museo casa Gracilaso a ver muchas pinturas de la antigua escuela cusqueña. Al otro lado está el palacio de gobierno donde entramos también para ver su museo de arte contemporáneo (todo esto incluido en el boleto turístico). Bajamos hasta la plaza de armas y entramos al museo de arte religioso de Santa Catalina y al museo de arte popular. Subimos nuevamente a la plaza de armas para pasar por la calle Hatún Rumiyoc y ver la tal piedra de los 12 ángulos que no es nada extraordinario por cierto. Subimos por la cuesta de San Blas para comernos un pastel de manzana con café en una pequeña cafetería y llegamos hasta la iglesia de San Blas.
Por esta zona también hay muchos hoteles económicos. Ya en la noche, tomamos un taxi (2 soles) hasta el centro cultural Qosqo donde esperamos 45 min para que empezara un show de danzas típicas y música de la región (incluido en el boleto), el espectáculo estuvo bien para los amantes de la danza, música y los trajes típicos. Volvimos al hostal para recoger maletas, organizarnos un poco, tomar una ducha rápida en el baño público del hotel y salir para la Terminal (4 soles el taxi). A las 10 pm salió nuestro bus cumplidamente (9h de viaje), sin embargo, aunque habíamos comprado un tiquete de silla cama (VIP) en el primer piso, la verdad sólo era una silla reclinable… a veces te venden cosas que no son como las pintan…
Día 13 (Puno-de Puno a Copacabana): dormimos casi todo el viaje con bastante frío. El bus sólo hizo una parada en Juliaca y a las 7:30 am ya estábamos en la Terminal de Puno. Allí desayunamos por 6 soles/p y debido al sueño y el cansancio decidimos tomar el servicio de hospedaje de la Terminal por 15 soles las 2 personas. La idea era sólo dejar las maletas en el guarda equipaje de la Terminal, pero nos pudo más las ganas de descansar unas horitas, tomar una ducha y salir a conocer la ciudad y hacer el tour por las islas de los Uros. A las 9 ya estábamos listos para tomar el bus que nos llevaría al muelle lacustre para hacer el tour por las islas flotantes de los Uros en el lago Titicaca. Compramos también los tiquetes para Copacabana a las 2:30 pm.
La verdad, Puno no es una ciudad muy atractiva y para ver está tal vez sólo este tour. Ese tour te lo ofrecen en la misma Terminal y vale aprox. 10USD por persona… no recuerdo el precio exacto pues no tengo el tiquete… lo que pasó es que no nos cobraron al final del tour y a nosotros se nos olvidó pagar… jajaja. La encargada nos condujo al bus y nos embarcamos con un guía que explicó todo en inglés. Habló de la construcción de las islas con la totora, mostró los peces que comen esta comunidad indígena, nos puso a probar la totora (insípida) y las torticas de quinua que hacen las mujeres.
En las mismas islas se venden artesanías a altos precios, cosas que se pueden conseguir más baratas en Cusco o en Copacabana. La verdad, es un paseo que vale la pena hacer, descresta bastante la manera como se construyen estas islas y las casas con la totora, cómo esta gente vive allí, prácticamente del turismo, pero no deja de ser incómodo el pensar en la explotación que el gobierno peruano hace de ellos, y que igual viven en condiciones de pobreza.
Tomamos un paseo en lancha de totora por el lago junto con nuestros compañeros de tour (10 soles/p) hasta otra isla donde dimos una vuelta corta (ni se les ocurra entrar a los baños que son realmente inmundos) y zarpamos de vuelta hacia Puno a las 12m. El viaje dura 45 min y en el muelle nos esperaba el bus que nos dejó en la plaza de armas de Puno.
Comimos en un restaurante llamado Mojsa en la plaza, la comida estaba muy rica… trucha mojsa y alpaca a la parrilla, limonadas y queso frito de entrada… delicioso (todo por 51.5 soles). Tomamos un taxi hasta la Terminal por 3 soles, entramos al hotel, recogimos maletas y a las 3pm estábamos saliendo para Copacabana (3 h)… los señores del bus te ayudan con las diligencias que hay que hacer para el cruce de la frontera y de hecho todos los pasajeros éramos turistas de múltiples nacionalidades… nos pareció curioso la gran cantidad de israelíes que había… en el camino nos tomamos media de ron y por fin llegamos a Yunguyo en la frontera con Bolivia. El personal del bus nos entregó la tarjeta de inmigración boliviana y la llenamos, cambiamos los soles restantes por pesos bolivianos ahí cerca (2.4 boliv/sol), fuimos a migración del Perú y luego a la de Bolivia… el policía nos pedía fotocopia del pasaporte, cosa que sólo hizo con nosotros dos que éramos los únicos colombianos y los demás pasaron derecho… la verdad nos sentimos mal que hicieran esto sólo con nosotros. Al bus le tocó esperarnos como 15 min que nos devolviéramos al lado peruano a sacar las copias, qué rabia. A las 7pm (hora boliviana, recordar sumarle 1h).
Nos hospedamos en un hotel que nos promocionó una lugareña al descender del bus llamado hotel Central, y la tarifa pactada por los dos fue (supuestamente) de 25 bolivianos. Descargamos maletas y salimos a dar una vuelta por el pueblecito y por las playas del titicaca para ver el atardecer… de verdad que es muy bello, Copacabana es netamente turístico y religioso pues allí está la patrona de los bolivianos, que es precisamente la virgen de Copacabana. Entramos a un restaurante a comer algo; yo estaba un poco indispuesto y con algo de fiebre… los spaghetti a la carbonara no eran nada del otro mundo y la indisposición no me dejó comer bien (33 boliv). De allí fuimos al locutorio a llamar a Colombia y a un barcito muy acogedor lleno de mochileros de otros países en el que la calefacción de verdad que era asfixiante. Tomamos cerveza paceña por 15 bvs y a dormir.
Día 14 (Tour isla del sol-de Copacabana a La Paz): a las 7:30am ya estábamos saliendo de la habitación. El encargado del hotel le dio por decir que el total no eran 25 bvs como se había pactado, sino 50 bvs y que habían dicho 25 pero por persona… después de un alegato de mi compañero, con el personaje en cuestión, de decirle varias verdades, al final resultamos pagando 40 bvs por los dos… recomendación: en lo posible pagar antes de entrar a la habitación para que no le salgan con estas… Luego contratamos el transporte hasta la isla del sol (15bvs/p) pues no teníamos el tiempo para pernoctar allá, aunque es bastante recomendado por los viajeros.
Dejamos las maletas en la empresa de transporte en la que luego compramos los pasajes para La Paz y salimos a las 8:45am para la isla del sol sin alcanzar a desayunar… bastante frío, estaba lloviznando. Llegamos a la parte sur de la isla (Yumani) a las 10am, subimos la escalera del inca para divisar el panorama… la verdad, creo que hubiera sido mejor ir con más tiempo para caminar por la isla y hacer el recorrido a pie, pero ni modo… después de comer unas salchipapas zarpamos de vuelta aCopacabana a las 11. Desde el barco se observaba el palacio de pilkokaina en el borde de la isla… los paisajes son muy bonitos. Arribamos a Copa a las 12:15 e inmediatamente fuimos a comprar los tiquetes para La Paz (20 bvs/p) y no recuerdo en qué empresa.
Compré un sánduche para llevar en el bus y a las 2:30pm estábamos saliendo… qué problemón para montar a la gente, pues querían dejar personas con el tiquete comprado por fuera y que les tocara esperar el próximo bus (en Bolivia es común que vendan más puestos de los disponibles)… de todas maneras los turistas que parecían ser europeos se rebotaron y les tocó llevarlos de pié y adelante con el conductor… bien hecho… los problemas con los transportes en Bolivia son frecuentes y es mejor estar preparado y poner problema si es del caso para que no abusen. A las 3:30 llegamos al estrecho de Tiquina a lo largo de un paisaje muy bello bordeando el lago Titicaca. Allí es necesario bajar del bus para que éste pase en ferry y los pasajeros pasan en lanchitas que te cobran alrededor de 3 bvs/p.
El paisaje es bien bonito, y sorprende ver la presencia de la armada boliviana y su lema “hacia el mar”, ya que sus únicas aguas navegables son las de este gran lago, pues no tienen acceso al mar. Continuamos el viaje en bus, ya se comenzaba a apreciar la hermosa cordillera real con todas sus cumbres nevadas. Llegamos a El Alto a las 5pm, ciudad ubicada a 4100m y que es ya un suburbio de La Paz. En El Alto se nota bastante la pobreza de la gente, y es necesario recorrerlo para iniciar el descenso hacia la ciudad, a la cual llegamos a las 5:30pm. El bus nos dejó en el centro en la calle Sagárnaga. Allí mismo hay ubicadas varias agencias de turismo, y contactamos en una de ellas un tour por el nevado del Chacaltaya y por el valle de la luna para el día siguiente.
Por sugerencia de W. Andrés averiguamos el tour de 3 días por el salar de Uyuni (80 USD/p con comidas y alojamiento incluido), el cual parecía ser mejor opción que lo que inicialmente habíamos pensado, que era salir de La Paz hacia Arica en Chile y de allí hasta Santiago. Nuestro itinerario iba a sufrir una ligera modificación, que en realidad, valió la pena… Por sugerencia del asesor de la agencia, y para no caminar mucho por el centro de la ciudad que no parecía la zona más segura del mundo, fuimos al hotel Condeza, cerca del cruce de las calles Illampu y Sagárnaga, el cual es un muy buen hotel que nos costó 16 USD/p.
Después de tomar una ducha salimos a la Av Mariscal Santa Cruz a tomar un taxi con el objetivo de ir a la oficina de Todo Turismo donde debíamos comprar los tiquetes terrestres hasta Uyuni para comenzar el tour de 3 días que teníamos pensado… este tour se puede contactar en La Paz, o directamente en Uyuni, pero es necesario comprar con anterioridad los tiquetes en bus con esta empresa, pues lo que se decía es que los demás buses a Uyuni no tienen buenas sillas ni calefacción, el viaje siempre se hace de noche y las temperaturas pueden ser realmente bajas.
En realidad no pudimos tomar el taxi pues todos estaban ocupados y un amable policía se montó con nosotros en una combi que nos llevó hasta la Terminal por 1.5 bvs/p. Luego de dar varias vueltas por las inmediaciones por la Terminal, dimos con la oficina de la agencia recomendada y compramos los tiquetes en bus hasta Uyuni para las 9pm del día siguiente (25 USD/p). Es particular que en la Terminal de La Paz siempre los letreros están en las 3 lenguas habladas en el país: español, quechua y aymará… Salimos caminando por la av del comercio y compramos algunas cosas pensando en el viaje a Uyuni… protector solar, pilas, chocolates, y finalmente llegamos a la plaza Murillo donde está el Palacio legislativo y la catedral.
El hambre finalmente nos llevó a un restaurante recomendado por algunas chicas: el establo. Ubicado en calle Bueno con Paseo prado, la comida es bastante buena y los nombres de los cocteles, bastante peculiares: orgía de chanchos (con singani, que es un licor de uvas típico de la sierra boliviana), sexo en el maizal, sapo enamorado, disenteria de pato, orgasmo de gallina… jajaja entre otros. Nuestros cocteles fueron los 2 primeros. Los platos fueron: tío búfalo y cochino feliz… muy graciosos los nombres, y el total de la cuenta fue 114 bvs ¡muy barato! De allí tomamos un taxi que nos llevó a descansar al hotel. La Paz no es una ciudad de movimiento como muchas otras capitales latinoamericanas, es un tanto caótica pero tiene lugares interesantes para visitar.
Día 15 (Tour Chacaltaya y valle de la luna-De La Paz a Uyuni): Nos levantamos a las 6:30am para ir a comprar unas bolsas de dormir (recomendadas por el vendedor del Tour de Uyuni, pero no fueron necesarias pues no sentimos demasiado frío) pero el mercado estaba cerrado aún. Desayunamos en la Av Illampu por 18bvs y volvimos al hotel donde ya nos estaba esperando el señor que nos llevaría al tour. Recogimos los otros pasajeros en sus hoteles y comenzamos a subir por El Alto y luego por un desvío hasta el refugio del Chacaltaya. Permanentemente nuestra guía daba las explicaciones pertinentes de los sitios visitados. Allí operaba antes una pista de ski, que por el deshielo provocado por el calentamiento global ya es obsoleta.
El clima permitió que subiéramos a la cima de este nevado (5400m) para divisar el panorama, jugar con la nieve y tomarnos fotos… al descender tomamos el transporte y bajamos nuevamente a la ciudad. Nos dirigimos hacia el sur, pasando por la Plaza Avaroa en el barrio Sopocachi, uno de los mejores sectores de la ciudad. Bajamos hasta los 3000m (el centro de La Paz está a 3600m) hasta el valle de la luna, que tiene un recorrido caminando entre formaciones rocosas caprichosas, un lugar desértico y bien particular. La buseta nos dejó en la calle Sagárnaga a las 2:45pm y fuimos a almorzar pizza (30 bvs) en el mismo restaurante donde habíamos desayunado en la mañana. Luego divagamos unas horas por el mercado de la calle Cordero para comprar nuestras bolsas de dormir, las que finalmente adquirimos en una tienda de artículos deportivos por (68bvs).
En La Paz las cosas son absurdamente baratas comparadas con Colombia y otros países… si han de comprar algo económico, La Paz es una excelente opción, por lo que aprovechamos para comprar artesanías, camisetas y otras cosas para llevar de regalo a Colombia. Finalmente nos decidimos por tomar el tour de 3 días por el salar de Uyuni, el cual nos costó 75 USD/p y no ir a la ciudad de Arica en Chile. Tomamos un taxi hasta el supermercado Ketal en el sur, donde compramos el resto de provisiones (atún, chocolatinas, mecato, pan, agua -muy importante-, licor -totalmente necesario- y demás cosas) por 122 bvs. Comimos allá mismo y tomamos un taxi nuevamente hasta el hotel (6 bvs), organizamos el equipaje y salimos en taxi previamente solicitado en recepción (10 bvs) hacia la Terminal de transportes, donde nuestro bus salió a las 9pm. El bus estaba lleno de turistas y era realmente cómodo. Nos dieron comida, agua, aromáticas y a intentar dormir, pues son casi 11 h de viaje…
Día 16 (Uyuni-Tour 3 días por el salar): a eso de las 2:30am llegamos a Oruro donde el bus hizo cambio de conductor y de terramoza. A continuación empezó el trayecto por carretera destapada… bastante frío y mucho polvo. A lado y lado sólo se observaba un paisaje desértico muy bonito, y a las 7:30am llegamos finalmente a Uyuni… agradecimos habernos montado en este bus y no en otro, porque el frío, el polvo y la carretera destapada hubieran sido terribles montados en otro bus.
Un muchacho de la agencia con la que habíamos concretado el tour nos estaba esperando y nos llevó a las oficinas de la agencia para entregarle el voucher y guardar las maletas. Además, el tour te permite quedarte en la frontera con Chile y allí hacer un trasfer hasta San Pedro de Atacama, por lo que compramos el tiquete para este transfer. Fuimos a desayunar algo cerca de la agencia y a esperar a que fueran las 9am para que llegara el conductor de la 4x4 en la que viajaríamos los próximos 3 días. En el mismo pueblito de Uyuni se va a la oficina de migración y se sellan los pasaportes para la salida de Bolivia (15 bvs), esto lo hacen posfechado para la fecha en que vas a salir del país (a los 3 días).
En un café Internet esperé que reestablecieran la energía eléctrica (son frecuentes los cortes e energía en la noche en esta zona del país, normalmente a las 9pm hasta las 8 o 9 am del día siguiente no hay energía eléctrica) para descargar las fotos de mi cámara a un dvd. Mientras tanto hicimos tiempo, nos tomamos algunas cervezas potosinas (15 bvs) y conversamos con una viajera holandesa que también haría el tour por Uyuni, sólo que ella lo iba a contactar allá directamente. Montamos las maletas en la parte superior de la camioneta 4x4 y comenzó nuestro tour… nuestros compañeros de viaje eran: una irlandesa, 2 alemanes, un muchacho boliviano de Sucre, la cocinera y el conductor.
Debe aclararse que como el tour incluye alimentación, la cocinera lleva todos los implementos para hacer de comer en los lugares más inhóspitos de todos, sin agua, sin nada… en su estufa a gas ella calentaba los alimentos para todos los integrantes del tour; el conductor debe conocer muy bien la zona, pues en algunos casos no hay carreteras. El primer destino fue el cementerio de trenes en el que estuvimos 15 min para continuar con el viaje hasta el salar de Uyuni. Pasamos por los ojos del salar, que son unos respiraderos por los que brota agua y por el hotel de sal que se construyó con bloques de sal del mismo salar.
Luego de 45 min llegamos a la isla Incahuasi, donde para ingresar deben cancelarse 10bvs/p. Se le llama isla pues es un montículo de piedra lleno de cactus y vegetación desértica que emerge del inmenso “mar seco” y blanco de al que se pierde en el horizonte. ¡El salar es inmenso! Con sus más de 12000 km2 es el desierto de sal más grande del mundo. Subimos hasta la cima de la isla con bastante sol… a pesar de estar a más de 3000 msnm, el sol del mediodía te quema de verdad con fuerza… llevar bastante protector solar y además unas buenas gafas oscuras, ¡el brillo de ese montón de sal blanca te enceguece!
El panorama es muy bello y a la vez muy extraño, la verdad, pocas veces se ven cosas por el estilo. Vale completamente la pena visitar en este lugar (pero no vivir en él…). Al bajar, el guía y la cocinera ya nos tenían listo el almuerzo con sandía, gaseosa, carne, ensalada y quinua. Luego nos tomamos varias fotos tirados en la inmensidad del salar y a las 4pm salimos en la camioneta hacia un poblado llamado San Juan del Rosario. Llegamos a las 5:30pm. El hospedaje Lipena es de habitaciones compartidas y bastante sencillas. Nos tocó una habitación con la irlandesa.
Es una casa de muchas piezas donde llegan varios de los toures por el salar, por lo que puedes compartir con más de 20 personas de distintos lugares que han venido a visitar estas lejanas y áridas tierras. Nos sirvieron un té con galletitas y salimos un rato a conocer el poblado… emm, la verdad es un pueblo perdido en el tiempo, sólo se escucha el viento soplar fuertemente y no se ven personas en sus callecitas de arena… hace mucho frío. Al entrar al hospedaje tomé una ducha con agua tibia por 5 bvs (el agua es bastante restringida por acá y es mejor economizarla). Sirvieron el almuerzo que fue sopa de verduras con pollo. Luego me tomé unos singanis de la botella que compramos en La Paz y… a las 9pm a dormir; no hay realmente nada más que hacer y estamos cansados.
Día 17 (Tour salar Uyuni): nos levantaron a las 6:30am, tomamos una ducha y desayunamos a las 7:30am (chocolate con una tortilla rara e insípida). Montamos el equipaje y partimos hacia el mirador del volcán Ollagüe, el cual lamentablemente estaba bastante nublado. Continuamos hacia la laguna Cañapa a través de un paisaje muy desértico. Al llegar pudimos observar cientos de flamencos rosados en su hábitat natural. Seguimos hacia laguna Hedionda, la cual tiene una coloración verde y es llamada de esta manera por el olor los gases que emana, resultado de las altas concentraciones de azufre de sus aguas. Caminamos un rato por ella, viendo más de cerca los flamencos y fotografiándolos…
En este sitio nuestros guías decidieron servirnos el almuerzo. Entre mucho viento y polvo pudimos finalmente almorzar. Entramos a los SSHH por 5 bvs y empezamos a cruzar el desierto de Siloli para llegar al árbol de piedra, que es una peculiar formación rocosa labrada por los fuertes vientos y la arena hasta quedar en forma de árbol… tomamos unas pocas fotos (los ruidosos y payasos turistas israelíes que vinieron en manada no nos dejaban casi tomar buenas fotos) y continuamos hasta la última parada del día: la laguna colorada. Su coloración no estaba tan roja debido a que había poco sol y estaba nevando un poco… sí nevando… a pesar de ser un desierto las bajas temperaturas hacen que en las horas de la tarde o la noche comience a nevar un poco. La coloración rojiza que se observa, se debe a la presencia de microalgas que se alimentan de los minerales de esta agua y tienen este color.
Luego debe ingresarse a la Reserva Nacional Eduardo Avaroa, la cual es un área protegida y debe pagarse un importe de 15bvs (con la tarjeta ISIC) para el ingreso. El viaje continuó para llegar a un hospedaje en medio de la nada donde nos tocó una habitación compartida para los 6 viajeros que íbamos en el tour.
Es sencillo pero cómodo. La desventaja es que no tienen para tomar una ducha (otra vez las limitaciones de agua). Salimos a tomar café, unos tragos de vino y de singani con nuestros compañeros de viaje. El hospedaje lo compartíamos con otros viajeros también y al caer la noche y con un poco de nieve afuera, continuamos con nuestras conversaciones, mayoritariamente en inglés, pues nuestros compañeros europeos poco sabían del español. Vino la comida a las 7pm que fue sopa de verduras otra vez, y carne de cerdo. Continuamos la tertulia hasta las 9pm, hora en que ya nos venció el sueño y a dormir todos.
Día 18 (Tour salar-San pedro de Atacama-Hacia La Serena): a eso de la 1:30 am me levanté al baño y después no podíamos dormir muy bien, creo que debido a la altitud (4300 m) y dificultades para respirar bien… bastante incómodo. A las 4:30am nos levantamos para salir a visitar los géiseres del Tatío en la madrugada. Allí paramos un momento para continuar hacia la laguna de agua termal donde metimos un rato los pies en el agua caliente… qué frío… Luego nos sirvieron el desayuno en una casita cercana a los termales. Tomamos chocolate, pan, torta y granola. Luego de entrar al baño (3bvs), continuamos hacia la laguna verde, donde llegamos a las 8:30am.
Es un lugar muy hermoso y el paisaje es espectacular. Por último nos llevaron a un lugar llamado Hito Cajones, en la frontera con Chile, desde donde puede apreciarse el volcán Licancahur. Allí nos esperaban unas busetas que nos conducirían hasta San Pedro de Atacama. Nos despedimos de nuestros compañeros de viaje que retornarían hasta Uyuni en la 4x4 (qué agotador) y nos embarcamos hacia San Pedro a las 9:30am. El viaje duró 1h por una muy buena carretera y llegamos a 11:30am (hora chilena, es una hora más que en Bolivia). Paramos en migración donde tuvimos que bajar las maletas para que las revisaran. No podíamos llevar ni frutas ni verduras. Luego de eso llegamos a la oficina de la agencia en San Pedro donde nos guardaron el equipaje y cambiamos algunos restos de bolivianos a pesos chilenos. Fuimos a tomar algo a un restaurante (cerveza austral por 1800 pesos chilenos, algo costoso comparado con lo barato de Bolivia). Fuimos a comprar los tiquetes en bus por la empresa Turbus hacia La Serena para las 19:30 (19900 chilenos/p) y luego a tomar una ducha (SSHH bastante básicos) en cercanías del mercado de San Pedro por 700 chilenos… qué calor, y además yo llevaba 2 días sin bañarme, y W. Andrés 3 días… jeje.
De allí fuimos a almorzar (3000 chilenos) con derecho a copa de vino… bienvenida para el país del vino. Entramos a Internet y llamamos a Colombia a reportarnos. Puesto que en nuestro viaje no estaba proyectado ir a La Serena, empezamos a buscar posibles hoteles allá pues queríamos quedarnos un día y disfrutar un rato de la playa después de haber “chupado” tanto frío en Bolivia. Para hacer un poco de tiempo, entramos en un local para tomarnos un “pitcher” de cerveza escudo por 3500 chilenos. Para nuestra sorpresa, W. Andrés se encontró con que la mesera era una ex compañera de él en la U del Quindío, que es de Buenaventura, Colombia… ¡el mundo es muy chiquito!
Recogimos el equipaje y salimos a tomar el bus que salió muy cumplido a las 19:30… en Chile las cosas son muy organizadas y siempre nuestros buses salieron a la hora acordada. El bus paró en Calama y miré a ver si nos vendían licor pero nada… en Chile no te venden licor en las terminales (¡Colombianos alcohólicos!); sólo compré un paquete de cigarros Kent por 1500 chilenos. Nos tomamos entonces una botella de vino boliviano Kohllery que nos sobró del tour por Uyuni mientras veíamos el atardecer por el desierto de Atacama… muy bonito. Anochece tarde (9:30pm) y escuchamos música en el mp3 hasta que nos quedamos dormidos en el bus. Felices sueños.
Día 19 (La Serena y Coquimbo): a eso de las 5:30 am me levanté y el bus paró en Copiapó. De allí tomamos un mate que nos ofreció el terramozo y nos comimos unas latas de atún que habíamos traído de sobra del tour de 3 días por Uyuni. Llegamos a la terminal de La Serena a las 11:15 am (casi 16h de viaje…) y allí mismo compramos el tiquete a Valparaíso para las 2am del siguiente día (5000 chilenos/p por Flota Barrios). Tomamos un taxi al cual le dijimos que nos llevara hasta un hotel económico pero antes de llegar el taxi se varó… le pagamos los 700 chilenos que llevaba marcado el taxímetro (en Chile sí utilizan taxímetros…) y caminamos unas 3 cuadras hasta llegar al Hospedaje Alturas (Juan de Dios Peni 410).
El hospedaje es un “ambiente familiar”, tan familiar, que la señora del hotel aprovechó para hacernos unas “recomendaciones” acerca de la ciudad, de que no nos fuéramos a ir sin dejarle las llaves, que no dejáramos la puerta exterior abierta… ¡qué cantaleta tan brava! Igual a todo le dijimos “si señora” y sospechamos que le caímos hasta lo más de bien a la señora… Nos cobró 8000 chilenos por los dos.
Entramos a la habitación, nos bañamos, nos organizamos y salimos a caminar hasta un CC llamado París. Allí tomamos un taxi que nos llevó al puerto de Coquimbo (6000 chilenos), sitio que nos recomendó el taxista para encontrar comida económica y muy buena. Hay que aclarar que en La Serena, cerca de la playa, los restaurantes son algo costosos. Entramos a un restaurante en todo el mercado del puerto, sencillo pero bien organizado.
Degustamos las famosas empanadas chilenas, en este caso rellenas de mariscos… deliciosas (1000 chilenos c/u).Después pedimos una sopa marinera, botella de vino blanco Undurraga (3000 chilenos) y todo delicioso. La comida coquimbana es una de las más famosas de Chile. Salimos a caminar un poco por la ciudad, que no parece tener muchos atractivos fuera del cerro el Vigía donde hay una grandísima cruz; una mezquita cercana al puerto, entre otros. Fuimos al supermercado Deca a comprar una botella de 2 litros de vino (1400 chilenos) muy barata que nos sirviera para continuar con la caminada. De vuelta en el puerto de Coquimbo, a las 3:30pm tomamos el catamarán “Mistral” para hacer un viaje (1400 chilenos/p) a lo largo de la bahía de Coquimbo y con destino a la isla de los leones marinos.
El paisaje es muy bonito, el animador del viaje es bastante gracioso y el catamarán está lleno de viejitos pues coincidimos con una excursión de la tercera edad… mucho oleaje, mucho movimiento… todo esto hizo que debido a los remolinos y la alta marea el catamarán no pudiera llegar hasta la tal isla de los leones marinos… qué falla… igual el viaje fue entretenido y un poco miedoso para aquéllos que le temen al agua. Tomamos un taxi que nos llevó a un cajero (llevar tarjetas de crédito Visa o Master Card nos pareció la mejor opción para tener dinero disponible cuando sea necesario y con mayor seguridad… igual las llevábamos en una pasaportera dentro de nuestros pantalones, junto con otros documentos de importancia, siempre).
Le pedimos al conductor que nos dejara en la playa para disfrutar de las últimas horas de sol. Caminamos por la playa, nos bañamos un rato, tomamos fotos y descansamos… el viento y el agua del mar estaban algo fríos por lo que decidimos vestirnos de nuevo y caminar un poco. Al caminar por la av de mar, vimos sus lujosos edificios y estaderos; a nuestro juicio La Serena es un sitio algo exclusivo. Caminamos hasta las 9pm y decidimos tomar un taxi hasta el CC París, donde nos compramos algunas “poleras” (“busos” para nosotros) muy bonitas y comimos algo en el segundo piso… la hamburguesa que pedí en realidad estaba muy maluca (4700 chilenos) y ni hablar del plato variado que pidió Wison… la comida no era el fuerte de este CC la verdad. Salimos caminando hacia el hotel. De verdad que estaba haciendo mucho frío. Me bañé y luego organizamos nuestras maletas para tomar una pequeña siesta.
Día 20 (De La Serena a Valparaíso-Valparaíso): a la 1:15 am nos pusimos en pie para salir hacia la Terminal para tomar el bus hacia Valparaíso a las 2am (taxi: 1000 chilenos). Dormimos todo el viaje y llegamos a Valpo a las 8:15am (6 h de viaje) haciendo una parada en Viña del Mar primero. Tomamos un taxi por 3700 chilenos hasta el cerro Concepción al Hostal Pilcomayo (av Pilcomayo 491).
En este hostal nos cobraron 9000 chilenos/p diarios. Aprovechamos y tomamos el desayuno por 500 chilenos (pues si un pan con mantequilla y un café es un desayuno completo) y les dimos una ropa para lavar. Luego de eso nos organizamos y salimos a caminar por el paseo Gervasoni y tomamos el ascensor Concepción para bajar en cercanías del reloj de Turri (250 chilenos el viaje en el ascensor). Resulta que debido a la geografía de esta ciudad que tiene gran cantidad de cerros muy cercanos al mar, es común subir en ascensores de rieles las empinadas cuestas de estos cerros.
Después de hacer unas diligencias en el Citibank que me habían bloqueado las tarjetas de crédito, salimos caminando por la calle Cochrane hasta la plaza Sotomayor donde está el edificio de la armada de Chile y el monumento a los héroes de Iquique… muy bonita. Entramos al restaurante Milán allí cerca. Almorzamos el menú del día. Caminamos hasta el muelle Prat y tomamos la av Brasil hasta la plaza Victoria. Entramos al segundo piso de las tiendas Ripley para tomarnos un jugo de chirimoya y como estábamos algo agotados y con sueño, decidimos irnos a descansar un rato al hotel ¡qué odisea! Intentamos parar un taxi pero fue totalmente imposible… casi media hora y no pasaban taxis, no sé si es que estábamos en la zona equivocada o qué pero parecía que hubieran escondido todos los taxis de esta ciudad.
En fin, tocó tomar un bus, llegar al ascensor Concepción y de allí caminar hasta el hotel. Tomamos la siesta de 4:30pm hasta las 8pm. Afortunadamente allá anochecía a las9:30pm entonces salimos a caminar por el paseo Atkinson y a ver la iglesia luterana y anglicana en el mismo cerro Concepción… la arquitectura es bonita y particular. Valparaíso es una ciudad de verdad muy única.
Caminamos y pasamos hasta el Cerro Alegre para visitar el paseo yugoslavo y el bello palacio Baburrizza. Bajamos por el ascensor El Peral y comenzamos a caminar por la calle Prat-Esmeralda hasta llegar a un sitio de rock súper bueno llamado Keops. Estaba lleno de universitarios y el ambiente era agradable. Nos tomamos de a 2 cervezas de 1 litro… (Algo soñado para los colombianos que a duras penas vamos en Águila de 600 ml)… incluso acá nos sirvió la tarjeta ISIC para obtener descuento de estudiante. Fuimos a un local cercano llamado Mastodontes a comer una chorrillana mixta (4500 chilenos)… el tamaño del plato hace gala del nombre del lugar… ¡qué cosa tan enorme!
Con eso comimos los dos y hasta sobró. Continuamos hacia la zona de los bares y entramos a uno de música en vivo llamado Máscara en la plaza Aníbal Pinto… conversamos con unos chilenos un rato, escuchamos música y hacíamos esfuerzos por entender lo que nos decían… para los colombianos puede hacerse difícil entenderles bien su manera de hablar, sobre todo con música y bajo los efectos de la cerveza… jejeje. Recordamos que escuchamos más de 1000 veces palabras como cahay, cuñao, weón, webada y concha tu madre… muy divertido. Finalmente terminamos nuestra noche en la discoteca El Huevo allí cerca como hasta las 3:30 am, hora en que tomamos un taxi de vuelta al hotel.
Día 21 (Viña del Mar): Nos levantamos bien tarde (11:15 am) después de esa noche de rumba. Nos comimos unos sobrados de la chorrillana de la noche anterior… hasta para eso alcanzó… y tomamos el ascensor Concepción para ir a la estación del metro.
La entrada costó 700 chilenos/p y nos bajamos en la estación Miramar, en Viña del Mar. Las ciudades de Valparaíso, Viña y Concón están comunicadas por el metro y en realidad hacen parte de la conurbación que se conoce como Gran Valparaíso. Al salir del metro que en este sector ya es subterráneo, buscamos un sitio para comer sánduche con jugo por 1500 chilenos. Continuamos caminando por la calle Viana hasta llegar al famoso reloj de flores. Caminamos por todo el borde de la costa pasando por los castillos Ross, Wulff y llegando al puente sobre el estero Marga-Marga… Viña es una ciudad muy bonita y organizada… la verdad no le vimos parte fea. Al cruzar el puente se llega al hotel Viña del Mar y su famoso casino, al cual entramos y nos tomamos una cerveza y un café.
Luego de esto pasamos por un parque y tomamos la av Perú hacia la playa. Viña es la ciudad Jardín, y la verdad que en todos los cientos de parques que tiene su vegetación está muy bien cuidada y con flores de todos los colores y formas. Llegamos a la playa cerca del antiguo muelle Vergara y toamos un poco de sol… había bastante gente tomando el sol y pocos en el mar… cosa que entendimos al meternos a él… ¡qué agua tan helada! Luego de un rato de descanso, caminamos separadamente W. Andrés y yo. En mi caso fui hasta la av Libertad y pasé por la iglesia de las Carmelitas y el palacio Carrasco.
Al cruzar el puente de la libertad se llega a la Quinta Vergara, sitio bastante conocido por el festival de Viña. No pude ingresar por la hora… ya estaba cerrado, qué lastima. Me encontré nuevamente con W. Andrés y fuimos al paseo Cousiño a comer en un restaurante de comida italiana. Tomamos el metro de vuelta a Valpo hasta la estación Puerto. A la salida nos tocó caminar hasta la calle Prat donde tomamos un taxi (800 chilenos) hasta el hostal. Salí a comprar algunas buenas botellas de vino a “La casa del vino” cerca del hostal en el cerro Concepción. La verdad, este sitio ofrece la mayor variedad de vinos, de todos los gustos y presupuestos. Buena idea para llevar presentes y regalos para Colombia. A las 11pm ya estábamos acostándonos para viajar mañana a Santiago… última estación de nuestro viaje.
Día 22 (De Valparaíso a Santiago-Santiago): me levanté a las 8:45am, me organicé y desayuné. Esperé hasta las 10:30am a que W. Andrés terminara de organizarse y salimos hacia la Terminal. El taxi cobró 4500 chilenos. Compramos el tiquete para Santiago por 3400 chilenos a las 11am por Turbus. Los buses salen casi cada hora. Llegamos a Santiago a las 12:30pm y nos bajamos en la estación Pajaritos del Transantiago. Allí tomamos el metro por 380 chilenos/p. En 25 min estábamos ya en la estación Salvador donde nos bajamos a buscar el hostal Chili. Al ver que nos salía muy costoso, decidimos tomar un taxi y buscar otros. Después de visitar varios de ellos en el mismo taxi, terminamos en el Bellavista Hostel (Dardignac 0184) en pleno barrio Providencia. Nos cobraron 15000 chilenos la noche por los dos. El baño es compartido pero no importa.
El hostal es muy bueno, hay Internet gratis, y es cómodo. Salimos a almorzar a un restaurante al frente del hostal y pedimos el menú del día (2700 chilenos/p)… muy rico, con jugo de frambuesa y hasta salmón. Comenzamos a hacer el recorrido turístico por el centro… plaza Italia, parque forestal, mercado central, plaza de armas (en la cual había una gran cantidad de pintores resunidos exhibiendo sus trabajos y vendiéndolos), palacio de la moneda. El centro de Santiago es bien bonito, organizado y seguro. De allí caminamos por la Alameda Bernardo O´Higgins, pasando por la Universidad Católica hasta el barrio Providencia donde comimos. Al llegar visitamos varios bares. Luego de varias cervezas, mi compañero decidió irse a descansar mientras que yo, a la 1am que empieza la rumba buena, fui a un barcito con tertulia y luego a una discoteca… conocí unos amigos allá y la verdad la pasé muy bacano… tan bacano que me entré súper temprano… a la 11am del día siguiente… jaja.
Día 23 (Santiago): a las 11am llegué al hotel y mi compañero estaba algo preocupado por la embolatada que me metí… bueno, después de esto me organicé y salimos a comernos unas empanaditas chilenas… deliciosas. Yo pedí una de mariscos y otra de machas con queso (cada una vale cerca de 900 chilenos).
En la av Pío Nono hay gran variedad de restaurantes, bares y sitios al aire libre ideales para tomarse una cerveza en estos días de verano en los que en Santiago la temperatura es alta y el clima bastante seco. Caminamos por Pío Nono hasta llegar a la entrada del funicular del cerro San Cristóbal. El tiquete cuesta 700 chilenos/p. En la cima de este cerro hay un mirador de toda la ciudad y una virgen que la gente visita bastante. Había varios turistas allá arriba. Tomamos el Teleférico (también por 700 chilenos/p) para bajarnos en la primera estación y de allí caminar hasta la av Pedro Valdivia Norte. En el trayecto se ven muchas personas haciendo deporte y panorámicas bonitas de la ciudad y de “Sanhattan”, el centro financiero de la ciudad con sus altos edificios.
Al llegar a la avenida se ven casas espectaculares, zonas verdes amplias… es un barrio de clase alta que no recuerdo cómo se llama. Salimos a la av Providencia y nos tomamos algunas cervezas en un café. Entramos al metro estación Pedro de Valdivia y nos bajamos en la estación Santa Lucía para subir al cerro del mismo nombre. El ascenso es bien bonito. El cerro está dentro del centro de la ciudad y observas muy de cerca edificios y lugares distintivos. Caminamos por la alameda (av O´Higgins) que es la principal avenida del centro de la ciudad hasta la plaza Italia. Allí cruzamos el puente sobre el río Mapocho para llegar al barrio Providencia.
Allí mismo comimos (paila de mariscos por 4500 chilenos) y fuimos a ver una obra llamada “Impotentes” en el Teatro Bellavista, a media cuadra de nuestro hotel. Jajaja la obra es excelente, es una crítica bastante ácida a la sociedad muy cómica y entretenida… pero qué calor y qué sed la que da en este teatro… el clima de Santiago en verano puede ser bastante seco. Salimos muertos de sed a bogarnos unas cuantas cervezas en la av Pío Nono al frente de un numeroso grupo de punketos que se le tomaban las cervezas de la mesa a la gente…, bastante graciosos y algo inadaptados. Sólo se calmaron cuando llegaron los carabineros a llevárselos para el comando. A la 1am nos fuimos para el hotel, nos cambiamos y de nuevo a rumbear… hasta las 4am… ¡qué bueno pasamos rumbeando en Santiago, de verdad!
Día 24 (Santiago): nos levantamos algo tarde y con un poco de guayabo (a las 2pm). Nos organizamos y salimos del hotel. El plan para ese día era ir en la mañana San José del Maipo a hacer el tour por la hacienda Concha y Toro, pero nos levantamos muy tarde. En vista de esto, no quedó más remedio que ir a comer de nuevo empanaditas chilenas y sushi a la av Pío Nono… nuestra comida favorita en Santiago. Caminamos hasta la estación Baquedano del metro, cerca de la plaza Italia para ir de compras y a conocer el CC Parque Araúco en la exclusiva comuna de Las Condes. Nos bajamos en la estación Escuela Militar y compramos allí mismo una tarjeta Bip del Transantiago para poder subirnos en las busetas alimentadoras que nos llevarían al Parque Araúco.
Es una zona muy moderna y bonita, y el CC es muy agradable también y había bastante gente debido supongo a que era domingo. Allí hicimos algunas compras (ropa, zapatos) y pasamos al supermercado Tottos que queda allí cerca donde nos comimos un cebiche de camarón con pejegallo (3000 chilenos) y compramos unas cuantas botellas de vino para llevar de regalo a Colombia.
El vino es el mejor regalo para llevar, ya que es muy típico de Chile y además los precios son realmente bajos comparados con Colombia. Salimos y tomamos la ruta C11 del alimentador del Transantiago que nos llevó al metro. Eran casi las 9pm y casi no entramos… nos tocó el último metro. Nos bajamos llenos de paquetes en la estación Baquedano y caminamos hasta el hostal para organizar nuestro equipaje y acostarnos a dormir… mañana temprano nos recogerá el taxi que nos llevará al aeropuerto.
Día 25 (De Santiago a Medellín): Muy temprano nos recogió el taxi pues debíamos estar en el Aeropuerto Comodoro Arturo Merino Benítez a las 6:30am con 2h de anticipación. A esta hora el taxi es la mejor opción, ya que íbamos con carga adicional por las botellas de vino que compramos.
El taxi es algo costoso (20000 chilenos) pero igual el aeropuerto está bien retirado del centro de la ciudad, en el sector de Pudahuel hacia el noroeste de Santiago. Luego de todos los trámites de migración y de empacar muy bien en el aeropuerto las botellas de vino para que no se quebraran, salimos a las 8:30am hacia Bogotá (6h de vuelo)… a las 4pm ya estábamos llegando a nuestras casas en Medellín, algo cansados del viaje, tristes por haber finalizado estos 25 días de nuevas experiencias, personas, lugares y ciudades, pero a la vez muy ansiosos por volver a nuestras casas, ver nuestras familias y amigos y sobre todo: ¡con un antojo brutal de unos fríjoles antioqueños hechos por la mamá! Hasta aquí el relato de 2 colombianos que decidieron conocer una parte de nuestra Suramérica y descubrir cosas nuevas de otros países hermanos.
Colombia tiene muchas cosas buenas respecto a otros países, pero debemos reconocer que en otras nos llevan años luz de ventaja. Siempre defendemos y amamos nuestro país, pero más que fronteras, todos somos latinos y la verdad… eso es lo que cuenta. Espero que este diario sea útil y motivante para algunos viajeros que decidan recorrer estos mismos caminos… |
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