PRIMER DÍA
Este viaje inicio sin programarlo, se me ocurrió de un momento a otro. Tenía ganas de cambiar la misma rutina del fin de semana y fué así que invité a mi primo Guillermo y a su mamá (Tia Pera) a que recorrieran conmigo esta loca aventura. Los recogí a las 2.30 pm del sabado 19 de abril, sin siquiera saber que ruta tomar hacia michoacán.. porque nunca había manejado en carretera. Llegamos a una gasolinera a revisión del carro (agua, aciete y gas) y ahi nos dijeron por donde irnos. Entonces nos dirigimos hacia zapotlenejo y entramos a la autopista de cuota a las 3 pm.
Todo iba muy bien hasta que se nos calentó el radiador y tuvimos que parar para ponerle agua y esperar a que se enfriara.. El ambiente estaba muy caluroso, 37°. pero el paisaje nos hacia olvidarnos de eso. En realidad todo el viaje de ida fué muy agradable. Primero llegamos a Morelia a las 6 de la tarde, creo que fué un mal día de llegar ahi porque había mucha gente en el centro de la Ciudad, y el tráfico estaba insoportable.. no hay semaforos, solo letreros de uno a uno y nadie los respeta, era un caos y para acabarla de amolar no habíamos comido nada, así que andabamos hambrientos. Encontramos estacionamiento como hasta las 7 pm. El plan era comer algo típico del lugar, pero ya tan hartos que estabamos, terminamos en un VIP´S. (fraude total).
Conversamos un buen rato, descansamos del viaje y recorde que en mi infancia mi mamá me llevaba a un pueblo mágico, donde venden una deliciosa e inigualable nieve que le llaman de "pasta", pero no recordaba donde era ese lugar, solo sabía que andaba cerca. Asi que le pregunté a mi tia si sabia donde era, ya que ella nació en un pueblo de Michoacán. Y aseguraba que era en Uruapan (Ciudad que se encuentra a 1hr 30 mins de Morelia), se me hizo fácil tomar de nuevo la carretera para dirigirnos hacia allá, ya que todavía no había oscurecido completamente.
El trayecto muy tranquilo pero oh sorpresa!! de nuevo el radiador se calentó y otra vez tuvimos que parar a enfriarlo y a esperar... Una vez que llegamos a Uruapan, vi que sus calles eran subidas y bajadas y no era como yo lo recordaba. Ya cansada de buscar y manejar todo el día, mejor decidí marcarle a mi hermana en Guadalajara para pregunatrle si ella sabía donde era el dichoso pueblo de la "nieve" donde nos llevaba mi mamá. Me dijo que se llamaba PÁTZCUARO.
Casi me doy un tiro porque ya lo habiamos pasado, ya que se encuentra entre Morelia y Uruapan. Mis familiares estaban hartos, me decían que mejor compraramos otro tipo de nieve, una más comercial jaja, pero yo seguía terca en que tenía que llegar a ese lugar. 30 mins después por fin llegamos a Pátzcuaro.!! Y sí, ese era el lugar que yo recordaba, fué muy emocionante y empece a tomar fotos desde la entrada. Ya todo estaba cerrado pues ya era tarde, pero aún así se veía hermoso!! Dimos varias vueltas por la plaza principal en busca de donde pasar la noche.
Por fin encontramos una posada muy bonita que se llama POSADA SAN RAFAEL. (Portal aldama # 13, frente a la plaza Vasco de Quiroga) Dejamos nuestras pertenencias en la habitación y el carro estacionado adentro. Salimos a caminar y en busca de algo para cenar, vimos a lo lejos un puesto de comida típica (tamales, atole, corundas y el tan exótico pescado blanco) Era la 1:30 am, y amablemente nos atendieron. Por mas que quisimos cenar algo ligero, todo estaba tan sabroso que creo que nos excedimos. De ahí nos regresamos al hotel a descansar.
SEGUNDO DIA (DOMINGO 20 ABRIL)
Nos levantamos a las 8:30 am para aprovechar el dia. Nos bañamos y preparamos nuestras cosas para solo regresar a entregar la habitación. Salimos a caminar y compramos varios recuerditos, pero no sin antes pasar a desayunar unas ricas corundas (tamal típico del lugar) con su respectivo atole ( canela, tamarindo, guayaba y zarzamora) mmmmmm delicioso!!! Continué tomando fotografías, esta vez a la luz del día. Y estaba ansiosa de ir a comprar mi nieve de pasta!! pero antes llegamos a visitar la casa de los 11 patios, donde exhiben artesanías, y objetos invaluables del lugar. Se puede apreciar los telares y el tallado en lacas con laminas de oro, (hermosos de verdad). Esta casa es representativa de Pátzcuaro, antiguamente fué el convento de las monjas Dominicas de Santa Catalina, es un lugar místico que te envuelve en sus múltiples jardines que parecen laberintos, no pueden dejar de visitarla, ya que ahí descubrirán desde leyendas hasta las riquezas artesanales que los representan. Regresamos al hotel a refrescarnos antes de partir y entregamos la habitación.
El personal del hotel fué muy atento ya que al entregar la llave nos cuestionaron si había sido agradable nuestra estancia y nos invitaron a volver. MUY RECOMENDABLE!!! Por fin la esperada nieve!!! simplemente DELICIOSA... y llegó el momento de regresar a casa, pues no quería volever a manejar de noche.
El clima era agradable, ni caliente, ni frio. Pero lo que lo hizo mas llevadero fué ir disfrutando de nuestra nieve. Veniamos intercambiando puntos de vista del lugar y de la gente. Regresamos hasta tomar la autopista, todo bien..... Cuando cruzamos de Michoacán a Jalisco, nos emocionamos pues nos sentíamos ya a pocos minutos de llegar a casa. Pero pasando unos cuantos kilometros de la penúltima caseta (Ocotlán-Zapotlanejo)... sucedió algo inesperado.. Veníamos a 90 kms por hora cuando escuchamos el estruendo de una llanta.
Perdiendo el control del volante, intenté sujetarlo con fuerza pero era más fuerte que yo. Por fracción de segundo, no se porqué, observe que había una barranca a la derecha, así que rapidisimo tomé la decisión de girar hacia la izquierda, pero no me percate que había un poste (llamado fantasma), golpeando éste la puerta del copliloto donde iba mi primo, nos impulso a la vez girando hacia los carriles contrarios del sentido en el que veniamos, de milagro se detuvo antes de llegar al otro lado de la calle. Si no hubiera estado un segundo poste, tal vez no estaría relatando esta aventura, ya que en ese preciso momento pasó un trailer de carga a alta velocidad sin detenerse..
Estuvo tan impactante que aunque fueron solo segundos, pude ver mi caja, mi funeral y mi tumba. Reaccioné y les pregunté si estaban bien. Resultado: Guillermo con esguince cervical, mi Tia con pierna derecha quebrada, y gracias a Dios y a mi angel (mamá), yo sin un solo rasguño!! MORALEJA: Antes de subirse a un automovil revisa que todo este en perfecto estado, y si sales de viaje no te tomes todo tan a la ligera. Sé que la aventura puede ser genial, pero después de lo que me sucedió, llegue a la conclusión que tal vez no sea tan malo el planear.
Gracias a todos los ángeles que nos ayudaron en este percance y en especial a mi hermana peggy ( que me ayudo con todos los trámites burocráticos) y a mi amigo Fernando por todo su apoyo!. Perdón y gracias a mis familiares por acompañarme en esta loca aventura! Hasta la próxima.
Gaby-Go! |
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