Martes 11 de marzo de 2008
Nos levantamos bien temprano para desayunar nuevamente en el terraza del hotel, hicimos el check.out, pagamos la cuenta y salimos ya que a las 09 AM nos esperaba en la puerta un good driver luxoriano que habíamos conocido la noche anterior cerca de la estación de tren, yo había sido muy claro con él, nada de alabastro, ni restaurantes, ni tiendas, ni antigüedades, si quería hablar de algo que me enseñara algunas aleias del Corán, mucha gracia no le hizo pero aceptó. Queríamos hacer el west bank y para allá fuimos. Pasamos por los Colosos de Memmon y foto obligada. Empezamos por el Rameseum, no lo conocía y sabía que está muy bien. No decepciona para nada, sólo imaginarse esa mega-estatua de Ramses II acojona, ya se empezaba a notar el calor. Seguimos viaje y paramos a comprar agua (maia) y ninguno de los 3 puestos que había bajaba de las 10 libras, pues me quedé sin agua y ellos sin venta.
Nuestra siguiente parada era el Templo de Hatshepsut, ahora sí en un puesto del parking me venden el agua a precio local, una opinión muy personal, “el Templo de Hatshepsut es imponente por fuera, pero decepcionante por dentro” Repito, opinión personal. Lo recorrimos de abajo a arriba, aunque la primera planta está cerrada al público. Cuando llegamos a la tercera planta el sol, la alta temperatura y mis continuas discusiones me pasaban factura y me desvanezco un poco, miro a mi alrededor y ya me imaginaba que me bajaban rodando por la gran rampa así que me recupero rapidito rapidito, foto foto y al coche. Ya habíamos dicho que al valle de los reyes no íbamos, el año pasado había estado y me hizo muy mal el calor y pero aún no me enteraba de nada, así que estaba decidido que volvería en invierno y sabiendo bastante más de historia egipcia antigua.
El good driver me dice que pasa a saludar un amigo en una tienda y me pregunta si puede, le digo que si; cuando llegamos se nos acercan al coche y nos invitan-obligan a pasar dentro, intentan vendernos hasta el escritorio, les sigo el juego y le pregunto por 4 vasos canopos, me dice un precio desorbitado que hasta a Bill Gates le parecería caro, intento no enojarme y llamo a Ala.dhin desde el móvil, le cuento la movida y me dice que me los consigue por 8.00 € los cuatro, se lo digo al siempre ruiseño vendedor y se enoja conmigo, el good driver mirando todo rato nos dice de irnos y me pide disculpas una vez fuera, se acababa de perder mi bakshish por listo.
Próxima parada Medina Habu, que pedazo de templo, maravilloso, impresionante, muy bien conservado, poca turistada y lo disfrutamos en todo sentido. Nos quedamos mudos los dos, y eso ya es mucho decir, al ver la conservación de esos grabados y bajos relieves perfectos, otro próximo destino para mi lista. Como ya eran más de las 03 PM volvemos para Luxor, llegamos cerca del Hotel y le pido al good driver que me espere, buscamos ropa limpia y le pido que me lleve a un Hamman (baños árabes).
O no me entendió o se hizo el que no entendía pues la cuestión que nos dejó en hotel 4 ****, en la recepción nos dicen que nos cobraban tanto, a todo esto yo me hacía el que no entendía ni árabe ni inglés, y se nos reían por las pintas que teníamos, subimos a la terraza y había una piscina muy chula, Flor muy feliz y contenta al volver a encontrarse con occidentales. Al cabo de un tiempo veo que cada vez había más trabajadores en la terraza, flor llevaba puesto un bikini, y se pasaron más de una hora regando una pobre planta y mirando y comentando estupideces, lo dejo pasar (de momento).
Seguimos disfrutando a nuestra manera y ellos también a la suya, ya entrada la tarde nos vamos a cambiar de ropa, y como no podía ser menos me pongo una camisa muy bonita que traje de Marruecos, a lo que los habibis se quedan sorprendidos. Saludo a los mirones “Maa’salama” y vamos a recepción, pido la cuenta, pago sin dejar propina y sale uno que dijo ser el jefe y tenemos la siguiente conversación, mitad árabe, mitad inglés. Yo: - Soy Jalil Zamzam, musulmán, y es una vergüenza como tratáis a los turistas en este hotel. El: - No se a que se refiere, Yo: - Cuando entramos no hacían mas que mofarse, sin saber que yo entiendo árabe, en la terraza sus empleados se pasaron mas de una hora mirando lascivamente a mi acompañante y comentando obscenidades, etcétera. El: - Le pido disculpas en nombre del hotel Yo: - Me las hubiera pedido antes cuando no sabía que soy un Zamzam, buenas tardes.
Cuando nos fuimos seguía pidiendo disculpas y diciéndome que estaba invitado yo y mi familia para cuando quisiéramos. Una aclaración sobre mi apellido, aparte de ser de gran importancia dentro del Islam por su historia pre-islámica, es una de las familias mas ricas y poderosas de Arabia Saudita (obvio que no es mi caso, jajajajajjajaja) Salimos y nos vamos para el Hotel Nefertiti, media estrella, a buscar las maletas y como faltaban mas de 3 horas para tomar el tren de regreso el recepcionista que también se llama Jalil nos invita a pasar a la terraza a fumar shishas y mirar Internet, todo gratis.
Estando muy cómodos arriba suena el adhan para Isha (5ª oración diaria) y me estaba dando cuenta que era la última que lo escucharía en Luxor, bajé hasta la calle, busqué la mezquita mas cercana y me sumé a los demás musulmanes. Al rato regreso al hotel y Flor estaba muy de charla con dos turistas que había convencido para que probaran la shisha, jejejejjejeje. Se hizo la hora de marchar y le dejamos la propina al camarero y al recepcionista, nos despedimos muy afectuosamente y bye bye. Pasamos a despedirnos por el puesto de probablemente el mejor falafel del mundo (danone lo repite cada 2 minutos) y el vendedor nos colma de obsequios y nos prepara 6 sándwich todos con diferentes ingredientes, exquisitos, manjares.
En la estación de tren un tarúpido (mitad tarado, mitad estúpido) intenta vendernos unos tickets del mes anterior, pero como ya estaba cansado de tanta discusión estúpida le digo que se le los venda a su &%$·”%& (insulto argentino) que seguro no entendió. Nos subimos al tren y a esperar la hora de salida. Arranca el tren y nos vamos a bien dormiditos a El Cairo (LOVE OF MY LIFE)
Miércoles 12 de marzo de 2008
Llegamos sobre las 10 AM al Cairo y me llama Ala.dhin para decirme que va a ir a buscarme un amigo de él, saliendo por el andén otro tarúpido que me seguía como yo no le daba ni la hora, llama a la policía y decía que “estos dos turistas estaban perdidos” dejo que venga el policía y antes de que el tonto empiece a hablar le digo al policía en árabe que me estaba siguiendo desde que habíamos bajado del tren. Aparece Rajhab, yo ya lo conocía de la cafetería de Ghiza y nos vamos con él directo al departamento a dormirrrrrrrrrrrrrrrrrrrr.
Cerca de las 02 PM me llama Ala.dhin y me dice que esté listo abajo, nos vamos con Rajhab a un restaurante muy chulo que sirven una de las parrilladas de mariscos mas ricas que comí en mi vida, encima el jefe es el hermano de Ala.dhin (un poco mas serio pero igual de chiflado) recibimiento muy muslim de parte de todos, y nos sientan en una mesa con vistas Keops inolvidable. Estaba peleándome con una bandeja de langostinos y aparece mi amigo a los gritos de contento y con besos y abrazos, hablamos de miles de cosas, me agradecía mucho por todo y comimos muy felices; un camarero un poco despistado que no se enteraba de nada lo mandan los demás a que me sirva una botella de licor de anís, y le digo en árabe: Soy musulmán y no tomo alcohol. Lo demás se partían de la risa en el suelo, inclusive Ala.dhin.
Después de comer nos vamos en su coche a una de mis pasiones ocultas ¡¡ SHOPPING!! Un primo de él tiene una tienda de productos egipcios (made in china) pero es el mayorista, todo por stock y a precios fijos e irrisorios, camellos, pirámides, obeliscos, Ramseses, Nefertitis, Ajenatones, Tierra, arena, piedras, cigarreras, cajas de nácar, cristal, plomo ó madera, de todo en todos los colores tamaños y sabores. Después a mi otra pasión, ¡¡PERFUMES!! Otro primo con una tienda, el año pasado habíamos tenido una mala experiencia porque el guía nos había llevado a comer a un restaurante bastante caro y nada bueno y nos hizo salir por atrás para meternos en una tienda de perfumes a 25.00 € el frasco de 40 ml. Ala.dhin me dijo: -Mi primo vende precio fijo, “1 ml = 1 libra” Vamos ya mismo y espero que le funcione la tarjeta de crédito, le contesto yo. Solo con entrar a la tienda ya embriagaba y cuando ves el cartel colgado en todos los idiomas posibles “1 ml = 1 libra” embriagaba más todavía. Que placer inmenso y sublime, esencias puras sin nada de alcohol ni adulterantes. La cuestión que compramos 4 frascos de 200 ml cada uno y nos regalaron 2 frascos de 180 ml más 10 perfumeros de cristal.
Eso es saber hacer negocios, todas las partes contentos. Volvemos a la cafetería a seguir fumando shisha y teníamos ganas de andar a camello, lo llama a Mahmud y no esperaba en su casa a las 08 PM. En el Sahara a camello y con el Cairo a tus pies, llegamos a una especie de bareto en el medio de la nada donde nos invitan a masri thai, conversamos con la gente que había muy amables y simpáticos y escucho el adhan, ahora sabía que era el último que escucharía de noche, la tristeza me sobrepasa y me alejo un tramo caminando solo, escucho el Alläh Akbar en medio de una inmensidad infinita, me preparo para mi último Isha (5ª oración), me pongo de pie mirando a La Mecca y con los ojos en lágrimas hago mi salat, Solo yo y mi Creador podíamos escuchar la recitación que hice de “Al-Fatiha” (primera y mas importante sura del Corán) en árabe. Hay momentos en la vida que quedan grabados a fuego, sin lugar a dudas acababa de ocurrir uno.
Regreso a donde estaban los demás y Flor se había quedado dormida, también había cumplido su sueño, nos despedimos de todos y volvemos a camello a Ghiza, ya era muy tarde y nos despedimos de los amigos de la cafetería que tantas horas habíamos compartido y nos vamos con Ala.dhin, paramos a comprar un par de bitzas y refrescos y nos vamos al departamento.
Cuando llegamos estaba toda su familia esperándonos, sabíamos que era la última noche y tocaba la despedida, muchas fotos y masri thai y shisha pero sobre todo mucho afecto y cariño. Antes de irse Ala.dhin me dice: - Zamzam, mi hermano, esta semana que no has estado he hecho un par de llamadas y mañana irás a un lugar que cambiará tu vida, a las 09 AM pasarán a recogerte”. Si el fue capaz de dejarme con la intriga, yo también lo haré ahora. Nos despedimos en un abrazo infinito, jurando volver a vernos siempre que podamos, y se fue. Hasta mañana.
Jueves 13 de marzo de 2008
Me levanto pasada las 05 am para mi último Fajr (1ª oración diaria). Había dormido muy poco ya la noche anterior nos tocaba pelearnos con nuestras maletas y las compras y muy intrigado por la última frase que me había dicho Ala.dhin. Sobre las 08 am me llama y me dice: - “Vas a ir a la Universidad Islámica del Cairo y te vas a encontrar con el Gran Imán, Mohammed Sayed Tantawi, para que me emita el certificado oficial de musulmán” El corazón se me paralizó por un momento, no podía reaccionar ni volver en sí, se me llenaron los ojos de lágrimas y no sabía si era un sueño o realidad. Me acordaba todas las cosas que habían pasado en un año, mi empeño obstinado en abrazar el Islam, largas horas de estudiar árabe, el desprecio que pasé por parte de mucha gente, las puertas que se me cerraron, cuando me negaron en el gobierno civil de cambiar mi nombre y mi hermano Ala.dhin que supuestamente hacía negocios conmigo me había conseguido algo totalmente inimaginable para mí. Me vestí con mi mejor chilaba, bajamos con todas las maletas y nos esperaba Munir en su coche.
Fuimos para el Cairo y Munir me dice que me quedara tranquilo, que todo estaba en manos de Alläh, le recito Al-Fatiha y él también se emociona, dijo que era la primera vez en 40 años de trabajo que escucha a un occidental recitar el Corán. Llegamos Al-Azhar y entramos al parking principal, ya el policía de la puerta al decirle a lo que veníamos me felicita. Por razones sin explicación Flor se quedó en el coche (un poco escondida, claro) pasamos los controles y nos hacen pasar a una sala donde había varias personas esperando, Munir les dice quien soy ya que en ese momento no me salía ni una palabra en árabe, nos dan dos formularios para que llenemos, uno en inglés y el otro en árabe, y Munir me pide ser el testigo presencial.
En un apartado decía que eligiera un nombre Musulmán y puse: Abdel Jhalil Zamzam, ahora sí, por fin había cerrado el ciclo de la vida. A todo esto había un hombre sentado al otro extremo de la sala muy concentrado en su Corán, me sonaba su cara, y era el mismísimo Gran Imán Tantawi, máxima autoridad en el Islam. La emoción se encargó de llevarme y traerme por donde quiso. Entregamos los formularios ya firmados y me hacen sentar a su lado. Me da una charla que sus palabras calaron en lo mas hondo de mi corazón y sentimientos, me dijo una frase entre tantas que quedará marcada a fuego en mi interior para siempre: “El Islam debe pasar primero por el corazón para sentirlo de verdad y nó por la cabeza, así lo vivió el Profeta Muhammad”.
No podía creer lo que estaba escuchando, pensar que ese era el motivo principal de mi conversión. Si todos los humanos lo entendiéramos de esa forma cuanto sufrimiento, cuantas muertes en vano, cuanta mal interpretación nos hubiéramos evitado. Después de un largo rato, me pregunta como empecé en mi búsqueda y le digo: “Mi bis-abuelo Muhammad Zamzam emigró a Argentina, mi abuelo Amado Zamzem cambió la ultima letra del apellido y abandona el Islam, mi padre Jorge Zamzem y mi madre Graciela Flaumer (de familia alemana) fervientes católicos practicantes.
Yo Hernán Zamzem fui seminarista con vocación de sacerdote durante mucho tiempo, pero había algo que no me llenaba porque sabía en mi interior que la historia estaba inconclusa, perdí la fe y me abandoné a mi destino. Después de muchos años descubro quienes fueron los Zamzam y leo el Corán y desde ese momento supe que sería musulmán” Todos los presentes en la sala se emocionaron al escucharme y yo más todavía. El Gran Imán me dice que siente una alegría inmensa por yo haber encontrado el Islam, me hace repetir la Shahada, principal pilar del Islam y me da un abrazo. Nos despedimos muy afectuosamente y me entrega El Corán escrito todo en árabe, sólo para musulmanes. Como el certificado había que autentificarlo me dicen que lo recogiera a las 02 pm, mi vuelo salía a las 02:45 pm y Munir se hacer cargo de buscarlo después. Salimos afuera y yo estaba mas exaltado que nunca, lo llamo a Ala.dhin que estaba en Sakara y le digo: - “ANA MUSLIM, ALHAMDULILLÄH”, no me alcanzaban las palabras para agradecerle todo lo que había hecho, nos despedimos y fuimos al aeropuerto. Llegamos casi con lo justo, pero como tenía a Alläh de mi lado y sabía que no llegaría tarde, jajajjajajjaja. Hacemos el check.in, y a esperar, me doy cuenta que había perdido la cartera con toda la documentación, me vuelvo y la tenían en el mostrador de Alitalia, que cabeza la mía.
Subimos al avión que y me parecía que nadie comprendía mi cara de felicidad absoluta. Estaba dejando atrás los mejores recuerdos que había vivido, dormí todo el viaje y llegamos a Barcelona a la con dos horas de retraso. Al otro día me despierta el móvil, era Ala.dhin diciéndome que ya tenía los dos certificados y que me los enviaba con unos amigos de Mataró que estaban en el Cairo.
El miércoles 20 de marzo a las 10 am ya los tenía conmigo, que forma tan perfecta de acabar el viaje de mi vida, ALHAMDULILÄH |
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