Hace unos días hice un pequeño viaje a Cuzco una ciudad a unas horas de mi linda Arequipa, quería recordar los buenos tiempos que pasé cuando hace unos 10 primero y luego hace 5 años había viajado a esta maravillosa y mística ciudad.
Llegué y me di cuenta que las cosas habían cambiado un poco, en los últimos días, habían sucedido una serie de paros en la ciudad de, éstos afectaron a los turistas, ya que al menos un día no se prestaron servicios de tren hacia Machu Picchu. La razón de los paros es el rechazo, por parte de muchas organizaciones locales, de una nueva ley sobre Patrimonio que fue aprobada por el Congreso peruano, y que permite construir más establecimientos comerciales en las cercanías de ruinas arqueológicas, si bien la ley contenía clausulas que protegían el patrimonio turístico, el pueblo cusqueño se dejó influenciar y sesgar su punto de vista por los pocos comerciantes medianos y pequeños que temían sus intereses expuestos ante tal situación.
El primer día de mi visita fui a visitar los lugares que visité hace años cuando adolescente y niño, como el museo, la catedral y así recorde como cuando niño las lluvia nos sorprendió justo saliendo de la catedral, fuimos a parar a un chifa con mis compañeros, llovió durante más de 6 horas. Así recordando la lluvia nuevamente me sorprendió, sólo que esta vez no fui a parar a un chifa sino a la casa de una buen amigo que conocí cuando viví una época en la capital, Lima.
El segundo día fui a visitar Machupicchu, fui con mi amigo y su hermana que estaban de vacaciones, la pasé increíble recordando muchos momentos de mi vida. Estuvimos toda la tarde conversando y paseando por Machupichu, observando sus grandes murallas y también pudimos ver el Inti watana o reloj solar, wow fue increíble, el tiempo pasó como volando hasta que llegó la noche y regresamos al pueblo, su mamá nos tenía una excelente sorpresa, chicharrones para cenar con choclo y queso, dios que delicioso. Ya satisfecho me retiré a descansar, no sin antes agradecer a dios y a la vida por tan excelente día.
Lamentablemente llegó el tercer día, el día de mi partida, debía trabajar el día lunes así que no había opción, regresé a mi blanca ciudad, no sin antes dar un último suspiro por la inmensurable belleza que estaba dejando a mis espaldas.
Así me despedí de mi gran amigo, de su hermana :D y de su encantadora madre. Llegué a la hora y 15 minutos, regresé me dirigí a mi casa prometiéndome regresar a esa maravillosa ciudad que me había robado y encantado por un fin de semana. |
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