Era aún de noche cuando arribamos en bus repleto de gente desde Potosí a este inhóspito sitio del centro-oeste de Bolivia, Oruro; la ciudad del Carnaval Boliviano que se celebra durante algunos días de cada enero y febrero.
El Carnaval de Oruro es considerado una de las representaciones carnavalescas más importantes del globo, ubicada en el puesto 5to a Escala Mundial, codeándose junto a los principales carnavales del mundo como Río, Venecia, Barranquilla, Nueva Orleáns.
Además hay que considerar su magnitud y destacable reconocimiento brindado por la UNESCO declarándola en 2001; “Obra Maestra, Oral e Intangible de la Humanidad”; de esto lleva una marca famosa; reconociendo así el valor religioso-pagano y cultural que expresa esta fiesta con sus trajes, música y bailes.
El Carnaval comienza en los 40 días antes de la Pascua, con la primer fiesta o primer “convite” en devoción a la Virgen del Socavón en donde todos los conjuntos visitan el templo donde tiene lugar la ceremonia del permiso y la promesa. A partir de esta celebración se intensifican otros actos y fiestas como la del Calvario, las Veladas de la Virgen y los ensayos de los danzarines. Una semana antes del Carnaval se realiza el segundo convite, con la concentración de todos los conjuntos. El viernes es dedicado en forma tradicional al Convite del "Tío" – la divinidad minera en forma del diablo- y se realiza la "Challa" en los parajes mineros.
En el Santuario de la Virgen del Socavón ubicado en las arribas de la ciudad arribamos alrededor de las 8 de la mañana; aquí se daba por sentado que eran o mejor dicho fueron… las celebraciones más importantes del carnaval, porque a mi llegada todos salían un poco tomados y/o bastante alegres (no solo por el carnaval); La fiesta parecía haber terminado hasta que pregunto y me contestan; No, esto sigue a las 9 en la calle central de la ciudad.
Hacia allí me dirigí luego de desayunar en una confitería unos bollos, facturas con café. Al acercaros, ya en las gradas sobre la calle principal se veían muchas personas de diferentes países admirando este majestuoso carnaval y que hace que cada año más extranjeros la visiten en esta época Mi día en la ciudad, fue apreciando el segundo a segundo de este característico carnaval boliviano; las comparsas, bandas, las morenadas y las diabladas que desfilaban frente a mis ojos, brindándole esa magia que pocos carnavales pueden dar al espectador..
El Arte Vivo Popular que se manifiesta en este Carnaval es único, además de contar con participantes de carácter propio como: La Diablada, el espectáculo de danzas enmascaradas más populares del altiplano boliviano y que hace de entrada al Carnaval hacia el alba; su significado viene de España y representa la lucha del bien (por los Ángeles) y el mal (por los diablos) que representan los siete pecados capitales. Los Tobas, que bailan una danza guerrera de paso atlético y ágil; simbolizando ritos de sacrificio y veneración a los dioses ancestrales en los llanos chaqueño-boliviano.
La Morenada ya es una coreografía especial en demostración folklórica de protesta contra la época colonial, la importación de esclavos negros y el maltrato humano al que fueron sometidos dentro de las minas. Los famosos Caporales que se caracterizan por ser una danza de movimientos ágiles en la que los varones especialmente hacen gala de giros, patadas y saltos acrobáticos mientras las mujeres se destacan por mostrar y resaltar la sensualidad y feminidad a través del vestuario y de los movimientos provocativos. Además también de gran significado son las llamerada, waca waca, tinku tinku, suri sicuri, etc.
Este Carnaval cuenta con la participación de más de 50.000 personas y cada año aumentan en número trabajando de músicos, artistas, maquilladores bailarines, armadores, organizadores, bordadores, decoradores, etc.; además de marcas reconocidas que promocionan tal evento como Paceña, la cerveza que acompaña este evento a precios de cuarto de dólar el vaso. Más allá de los pasos de la diablada, la morenada, los tobas, etc.
El carnaval radica en la competencia que se da entre las tribunas del mismo jugando quien es el que termina más empapado se crean guerras entre tribunas y personas con globos, pistolas o baldes de agua, espumas y todo lo que se pueda ensuciar a la otra persona desarrollándose verdaderas batallas campales al que nadie sale salvo, menos aquellos que pasean entre los que bailan. En fin, fue una muy linda jornada de mucha diversión volviendo a ser niño, jugando con globos de agua. Entrada ya la tarde, el destino marcaba que tenía que seguir paso hacia La Paz… quedando en mi retina aquel día en el Carnaval de Oruro para el recuerdo y para volver quizás en el próximo año; ya estaba contento había descubierto Oruro, su color, su brillo y su agua en este Carnaval Andino.
(Consejo: Reservar las noches de alojamiento; esta todo colapsado en estas fechas). |
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|