La primera vez que leì algo sobre San Pedro de Atacama, fue en esta misma pàgina. La querida viajera chilena Cristina3315, comentò en un foro hace mucho tiempo sobre sus cielos con infinidad de estrellas y misterios. Averiguando localicè este pueblo en el Norte Grande de Chile, en la región de Antofagasta. Un oàsis en medio del desierto màs àrido del mundo, en sus proximidades albergaba un lugar de características lunares, inhòspido, con paisajes de una belleza deslumbrante donde los caprichos climáticos y la erosión del viendo moldearon durante siglos un lugar pleno de encantos geográficos...
El Valle de la Luna, y el de la Muerte, cuatro cordilleras, volcanes perfectos como vigilando ese màgico entorno, o simplemente nacidos para ser contemplados, algunos para ser ascendidos y conquistados, otros para que se nos presenten como una obra de arte....y como si esto fuera poco este norte chileno contenìa un gran salar, el de Atacama, y yo que amo los salares me decidì a salir en busca de algo que venia persiguiendo hace un tiempo: un atardecer.
Cuando comienza el viaje?...
Hay quienes piensan que el punto de inicio de un viaje es el momento en que el viajero sale de su casa rumbo al próximo destino. Yo soy de las que creen que un viaje comienza mucho antes...Justamente en ese instante que uno siente muy adentro una necesidad: la de viajar, la de caminar el mundo, aunque no lleguemos muy lejos, la de mezclarnos entre otras gentes, inquietud por explorar caminos nuevos, necesidad de respirar otro aire, de comer otras cosas, de empaparnos de otros paisajes, olores, y personas...
Mi viaje comenzò mucho antes del dia en que partì hacia el norte de Chile....comenzò una mañana (o una noche) cuando el año pasado por el mes de marzo, recièn llegada de Perù, me despertè de un sueño y de inmediato lo recordè: soñè con una playa del Pacìfico, un Pacìfico imaginario porque jamás lo habìa visto...horizontes difusos, montañas bajas, vegetación abundante, calor, olor a puerto, pueblitos de pescadores...Localicè de inmediato que mi sueño se desarrollaba por el norte de Perù, y pensè en llegar hasta Ecuador (en los sueños intervienen los deseos)....Con el correr del tiempo, y mis seguidas investigaciones fui ajustando mi itinerario, e hilvanando destinos anhelados, el punto final de mi viaje serìa Cuenca, en la sierra sur ecuatoriana, el medio de mi viaje estaba destinado al encuentro de viajeros en Lima-Ayacucho (Perù), y el primer destino serìa San Pedro de Atacama.
El modo: por tierra, y mochila a cuestas...acumulando km en buses, a lo largo de la ruta Panamericana.
El fin: (entre otras cosas) Sorprenderme!
Versión oficial del inicio de un viaje:
(Cuando los sueños se materializan)
Salir de casa como siempre, a las corridas, casi tarde, luego de un dia de trabajo larguísimo. Ultimar la mochila (que acomodò Julia mi hermana, yo estaba demasiado histèrica!!), hacer los llamados de despedida, y recibir los llamados de despedida...no querer admitir que tenia miedo, que sentia demasiada ansiedad, que llegar a Jujuy de noche, bien tarde pese a que Julio, un amigo jujeño de esta casa me buscara con anterioridad info sobre cantidad de hospedajes, de todos los precios...y preguntarme de todas maneras dònde cuernos dormirè?...Besos y abrazos, cuidate, por favor cuidate!!!!...si mami...Llamanos por teléfono, mandà mails constantemente!!!...si papi, no me hinchen!!!...acostúmbrense!!!...tener hijos es un calvario sin fin!!!...no exageres mami...todos a los besos, pero falta mi hermano Santiago...que llamalo, que no contesta, que perdón, pensè que salìas a las 23:30....noooo, te dije que era a las 21:45 hs...Abrazos....que no logro cargar esta tarjeta en el celular!!!, que odio pagarles monedas a los prepotentes maleteros!!!...la sonrisa de Martìn despidièndome...que chauu...que los quiero...que me fuì...
Hasta Còrdoba Capital el pasaje me costò 85 pesos, dormi toda la noche de forma entrecortada y con las canciones que Goyoi me habia grabado en el mp3 que jamás habia usado antes y era regalo de mi novio...me dormi...me despertè y sonaba Drexler...me dormi de nuevo y sonaba quièn??...
8:00 hs. de la mañana del 2 de febrero de 2008, y debìa esperar en la terminal de ómnibus de la capital cordobesa, el trasbordo con destino a San Salvador de Jujuy....llegò 9:30 hs (Este boleto me habia costado 114 pesos)....muy atrasado, por lo que llegarìa a Jujuy sobre la medianoche....asiento delantero (arriba), ya soñaba con el NOA, la ruta 9 y sus paisajes entrañables...familia con niñas en los asientos de al lado...un verdadero calvario!...las canciones de Goyoi en mis oìdos...y un dolor de cabeza sutil pero molesto....por momentos intentaba leer un libro del escritor peruano ya fallecido José Marìa Arguedas: “Los rìos profundos”, por recomendación de Wari...el libro no era mìo, lo habia sacado de la biblioteca municipal...pero no lograba concentrarme ni abstraerme con esas nenas que durante 25 horas no dejaron de jugar, gritar, rompieron la tv delantera, pedìan comida glotonamente, dejaban escapar gases...me cerraban las cortinas porque tenian calor...en fin...era un pasaje al infierno lo mìo...
Salir de Còrdoba y dejar a tràs aquellas lejanas serranìas. Ojo de Agua, sus calles larguísimas, esa bendita parada para estirar las piernas y comprar algo para comer y beber...desde hace 3 años la misma parada...regresar al bus con la hora pico del sol y desear dormirme a lo largo de todo Santiago del Estero, y la soledad de su paisaje interminable...aproximarnos la capital tucumana, divisar bien lejos la inmensidad de sus montañas que se asemejan a una tormenta de fin de mundo...ingresar a la ciudad y que se nos pegue el aire de tanta humedad veraniega...seguir por ruta 9, pero ahora el paisaje cambia, se vuelve muy forestal...curvas, lomadas en el caminos, montañas, valles sembrados...una bella puesta de sol....ya para cuando llegamos a Rosario de la Frontera (Salta) el sol agoniza...y para cuando ingresamos a Metàn, es de noche, luego serà noche cerrada en Güemes, y queda un tramo hasta Jujuy...intento dormir, controlar los nervios y la ansiedad que me provoca llegar de noche a una ciudad que he caminado poco...
24:00 hs de la medianoche, lleguè a San Salvador de Jujuy y su fiebre cotidiana....una terminal pequeña que ya conozco de memoria, pero es mi primera vez sola allì...
Enseguida tomo la Avenida El éxodo, luego de preguntar cual era, y me dirijo hasta el hostal Pachamama que me habia pasado el viajero jujeño...pero yo no tenia reserva, asi que debi caminar unas cuadras màs sobre la misma avenida y preguntar en el hotel El Éxodo...70 pesos la habitación simple, con baño privado y cama de dos plazas...como no tenia demasiadas opciones y no me animaba a pasar la noche en la terminal, allì me quedè...crucè enfente a comprar unas empanadas de carne y pollo y me dormi.
El 3 de febrero era domingo, y a las 7:30 hs. sonò la alarma del celular...yo ya estaba inquieta desde las 6 y los primeros indicios de luz a travès de la cortina del cuarto. Saltè de la cama, y en pocos minutos estaba en la calle, camino a la terminal nuevamente, ya que a las 8:15 hs. pasaba el bus de la empresa Géminis con destino San Pedro de Atacama, Chile. El pasaje lo habia comprado a travès de internet unas semanas antes, lo tomes en Salta (12 hs. de viaje) o Jujuy (9 hs. de viaje) la tarifa es la misma: 180 pesos.
Hacia Chile:
En la terminal de ómnibus de Jujuy me sentè a esperar, crucè un par de palabras con una pareja de mochileros que andaban recorriendo la provincia sentados a mi derecha...y luego como el micro se tardaba dialoguè un rato con un Don jujeño sentado a mi izquierda que en unos minutos me resumiò su vida. A las 9:00 hs. de la mañana llegò el bus proveniente de Salta, al verme paradita al lado del vehìculo, el chòfer se acercò y me hizo entrega de mi pasaje, luego subì y a los poquitos minutos arrancamos. La mañana estaba algo fresquita y soleada, era un domingo ideal, salimos de la ciudad y tomamos la ruta nacional 9 con dirección norte, y desde arriba de ella pude ver una ciudad diferente, siempre habìa llegado a Jujuy de noche, lloviendo o bien de dìa pero estando muy nublado, no advertí en aquellas ocasiones la belleza del paisaje circundante y de esos primeros tramos de la ruta previos a la entrañable Quebrada de Humahuaca.
Frente a mis ojos se abrìan cordones montañosos nevados, cerros de vegetación frondosa, y la ciudad de Jujuy se me presentaba como nueva. Asì es todo el camino hasta Yala, luego vendrà Tumbaya, pero el paisaje acà cambia, se vuelve algo màs àrido, y quebradeño, con sus manchas verdes dispersas...al entrar a Purmamarca en busca de pasajeros el corazón me galopa dentro del cuerpo, y me invaden los recuerdos de un viaje iniciàtico que alguna vez les contè...seguimos viaje pero ya no por la ruta 9 sino que tomamos la ruta 52 que va a Chile, tambièn conozco este camino, es por el cual se llegà màs tarde a Salinas Grandes.
El paisaje se vuelve aùn màs àrido, nos rodea la puna...comenzamos a subir por la Cuesta de Lipàn y los primeros tramos andamos como dentro de una nube de bruma, los oìdos comienzan a tapárseme, tengo mi mejilla izquierda pegada a la ventanilla, y cuando atravesamos ya el punto màs alto del camino, algo asì como 4170 m.s.n.m, la bruma sede y mis ojos se sorprenden, la piel se me eriza, nieve!!...por todos lados nieve!...el frìo se siente dentro del bus...dejamos atràs Lipàn...y ahora todo el camino atraviesa una extensa planicie, pero a nuestros costados siempre hay cerros, sè que pronto atravesaremos el gran salar y sacarè montones de fotos.
Llegamos a Jama, pueblo fronterizo entre Argentina y Chile, cuyo paso, conocido como Paso de Jama, fue terminado estos últimos años, y se encuentra en perfectas condiciones viales. Bajamos del bus para hacer allì los tràmites de salida de mi pais, no entiendo para què me entregan tantos papelitos, pero mejor guardalos bien. Compro en un kiosco cercano manì con chocolate, y me despido de los últimos pocos pesos argentinos que usarè, allì aceptan tambièn pesos chilenos y dólares, es lo que llaman tierra neutral. Jama tiene una pequeña comunidad y una escuela y estàn bajo la protección y ayuda permanente de Gendarmerìa Nacional, aprovecho para que un joven gendarme me fotografìe en el lugar.
Seguimos camino ahora por tierras chilenas, atravezaremos lagunas congeladas, salares pequeños, paisajes inhóspitos, cada vez màs nos aproximamos al desierto, y por ende cada vèz màs al mar...pero yo no llegarè hasta ahì, al menos no ahora....me duermo.
Cuando la primera impresión no es la que cuenta:
Despierto con un sol que me molesta en el rostro, cuando abro los ojos lo primero que veo es un camiòn estacionado enfrente nuestro. Mientras voy regresando al mundo de la vigilia, el camiòn que estaba enfrente se va, hasta que se estaciona otro en el mismo lugar logro ver casas de adobe, algunos árboles, me incorporo y mirò màs allà, miro para atràs, a través del vidrio de mi ventanilla, todo es desértico...àrido...vuela tierra lejos en una especie de valle...escucho que alguno de los pasajeros dice: llegamos, es San Pedro....me vuelvo y trato de pispear algo como por arriba del camiòn de enfrente, o hacia los costados...esto no puede ser San Pedro, pienso...què lugar horrible,...me desperezo....el chofer nos indica que bajemos y hagamos los tràmites de ingreso....que ya bajaron nuestros bolsos y mochilas y que luego de hacer los respectivos tràmites las entremos para que las revisen.
Bueno, hay que asumirlo...es San Pedro, tanta expectativa, tantos sueños, tanto querer venir a este lugar para que sea tan feo, pienso. Bajo del bus, sello el pasaporte y tarjetas migratorias, ahora tengo algunas menos, pienso, tomo mi mochila grande y paso a que me la revisen. Los carabineros chilenos tienen fama de guachos, pienso...me van a sacar los rosarios de madera. Una niña de no màs de 10 años llora desconsoladamente: abuelita, por què, le pregunta. Su abuela trata de calmarla, y la escucho comentar que les rompieron algunas cosas y se les quedaron con otras que traian de su viaje por Misiones y Salta. Eran chilenas. Si son asì con sus paisanos, no quiero ni imaginar el momento que me haràn pasar a mi. Mis rosarios teniàn capa de barniz, asi que “el momento” pasò rápido y pude seguir.
Caminè preguntando hasta el centro del pueblo. Por suerte eso sòlo era su periferia, la puerta de entrada a la Comuna de San Pedro de Atacama. La mochila me pesaba demasiado, la altura tambièn se hacia sentir, y el calor era algo fuerte, caminè varias cuadras y unas vez en la plaza preguntè por la calle Toconao donde estaba el hostal que habia reservado: La Ruca. El pueblo me iba pareciendo cada vez màs pintoresco. Cuando llego al hostal, su encargada me dice que la reserva me la tomaron pero para el otro hostal que ellos tienen. Asì que con ahora un mapa en la mano y una guìa turística de San Pedro, que me entregò la encargada, volví sobre mis pasos, luego tomè la mìtica calle Caracoles, y en la esquina de Tocopilla, doblè a la derecha, caminè tres cuadras y lleguè al hostal Inti Para (esquina Lincancabur). Dormi para 5 mixto, con baño afuera: 6000 pesos chilenos.
Su joven encargado me diò toda una clase para poder abrir y cerrar la puerta de la habitaciòn, de la cual no aprendi nada aunque lo intentè muchas veces, y hasta ùltimo momento tuve inconvenientes, pero no sòlo con esa puerta, sino con todas las puertas de ese hostal...jajaja...una mañana me quedè encerrada en el baño, una noche me quedè fuera de la habitación. Y otra noche que volvi tarde no logrè cerrar el portòn de calle, y no peguè un ojo fantaseando con que robarìan las lindas camionetas de los otros pasantes.
El joven encargado tambièn me comentò que mis compañeros de cuarto eran dos chicas holandesas y dos muchachos italianos...Ok, pensè.
Una vez instalada me fui a recorrer el pueblo, cuyo centro son unas pocas cuadras, su vida se concentra a lo largo de la calle Caracoles, sobre la cual hay restoranes, despensitas, galerìas de arte, venta de artesanias y souvenirs, pubs, y sobre todo agencias de turismo, casi hay una al lado de la otra. San Pedro de Atacama es 100 % turístico. Un pueblo de adobe, en medio de un desierto, casi a los pies del Volcán Lincancabur, un sitio muy cosmopolita, con una vida intensa casi todo el año, lleno de europeos y chilenos.
Luego de meditarlo un buen rato y preguntar en muchas agencias, me decidì por Corvatsch Expediciones, calle Tocopilla 406, allì me atendiò un simpàtico peruano que si no me lo decìa no me daba cuenta. Tenia la peluca llena de rastas, y el fundillo del pantalón le llegaba a las rodillas. Esa tarde sòlo comprè una excursión al Valle de la Luna y era para hacerla al dia siguiente. Me costò 5000 pesos chilenos (10 dòlares). Saldríamos a las 16:00 hs. Incluia traslados y guìa, visita del Valle, Cordillera de Sal, Valle de la Muerte, Minas de Sal, y finalmente una de las cosas que yo andaba persiguiendo: ver el atardecer sobre la gran montaña de arena en el Valle de la Luna. Se regresaba de noche al pueblo. Regresè al hostal a bañarme con la idea de salir al centro cuando bajara el sol y comer algo.
Ya era de noche cuando caminando por Caracoles, una voz masculina dice en tono interrogante: Lucìa?...miro a mi izquierda y junto a un poste de luz y una bicicleta habìa un muchacho de mi altura con piluso en la cabeza que me decìa: Te reconocì por las fotos de tus diarios de viajes. Era Beto, un chico de Valparaíso que hacia 4 meses trabajaba en San Pedro, y con quien a travès de esta web estuvimos en contacto las semanas previas a mi viaje. Sòlo que yo lo hacìa en Cataratas del Iguazú aùn, donde habia estado vacacionando. Caminamos un buen rato, me mostrò donde se localizaban los cajeros automáticos, los cuales jamás pude usar porque en ellos mi tarjeta de dèbito Visa no operaba, nos sentamos a charlar en la puerta del Museo Arqueològico, bajo un cielo estrellado en exceso, me volvió a contar ahora en vivo y directo de la vez que lo agarrò un remolino de viento en el valle, que no se lo llevò volando porque logrò a tiempo agarrarce del tronco de un árbol, pero que le dejò un susto tremendo...jajaja...y luego de acompañarme a la puerta de mi hostal, quedamos en que mañana en la noche irìamos a tomar un Pisco Souer.
El dìa 4 tocò lunes y con el canto de un gallo me despertè, la habitación era muy luminosa, con las primeras luces siempre que estoy de viaje me despierto. Las holandesas dormían blondamente, y las camas de los chicos italianos estaban tendidas, imaginè que habìan salido ya de excursión, pero ni bien salì al patio los vi en una de las mesas. Nos saludamos muy cordialmente, y luego de un rato cai en la cuenta de que eran chicas, y no chicos, evidentemente el encargado se habria confundido, si bien ambas eran poco femeninas, y sus voces dudosas...ajajaj...eran mujeres!!!.
Tan lindo era ese patio, y por las mañanas màs aùn, sobretodo porque ahora me encontraba sola, y podia comenzar a escribir mi diario de viajes, contando lo que habia vivido ayer y luego lo de hoy en tiempo real. Como media hora después una niña pasò hacia el baño y me saludò. Luego al regresar se puso a conversar conmigo, su nombre era Javiera, de Valparaíso, y era la misma niña que lloraba en las oficinas de migraciones en la tarde de ayer. Viajaba con su abuela desde que era aùn màs pequeñita. Su abuela vino después y resultò un encanto de mujer, Betty. Desayunamos juntas las tres y conversamos largo rato.
El desayuno nos lo preparò Carmencita, una boliviana que trabaja en el hostal, luego de unos dias, entre tantos chilenos escucharla hablar era un deseo...jajaja...(Desayuno continental: café con leche, marraqueta fresca, con mantequilla, dulce de frutilla y torreja de queso, 1.900 pesos). Con Javiera y su abuela Betty nos cruzarìamos todos los dias en el hostal y desayunaríamos juntas entre lindas historias. Una mañana la niña viò unos calcos de Kitie que yo guardaba como regalo para Gigi en Perù. Me pidió si se los mostraba y accedì, y luego de ver su rostro, se las obsequiè. Me dio un abrazo y un beso, y me preguntò si mi amiga no se enojarìa, y yo le dije que con lo que quiere Gina a los chicos, cuando le cuente los feliz que estàs se pondrà muy contenta...Otra mañana mientras desayunábamos con la niña, ella me contaba sobre su escuela y demàs cosas, entonces dijo una palabra que me llamò la atención y ya la habia escuchado muy al pasar: “fome”, le preguntè què querìa decir, y Javiera sorprendida me respondió con otra pregunta: “ustedes en argentina no tienen muchas palabras, no?”...jajaja...
Què niña!...Fome es un lunfardo chileno que significa: feo, aburrido o algo no agradable.
Antes del mediodìa salì a caminar y sacar fotos, y vi el volcán Lincancabur, lo habìa visto tambièn la tarde anterior, pero estaba muy ocupada buscando excursiones y ahora me senti emocionada, su inmensidad, y perfección sobresalìa entre los demàs volcanes y montañas. La iglesia estaba cerrada, de todas formas le saquè muchas fotos, y luego ingresè a la Feria Municipal, donde aprovechè a comprar postales de la zona y me tentè de comprar plata, pero recapacitè a tiempo. Luego de atravesar la feria salí a una calle paralela y el camino me llevò hasta el Cementerio, no pude evitar la tentación de entrar y sacar fotos, es una especia de manìa que comparto con mi hermana. En el cementerio al parecer me encontraba sola, y de repente estaba frente al bello volcán, comencé a fotografiarlo, y en un momento dado el camiòn basurero ingresò haciendo marcha atrás por la puerta de entrada y unos empleados comenzaron a subir bolsas que habia por ahi...me asustè, mirè rapidamente hacia todos lados y no habia forma de huir, pasado el pánico (yo soy tremendamente miedosa y fatalista), y al notar que los empleados ni me prestaban atención, me relajè y cuando se fueron notè que en el fondo habia màs gente. Me fui de todas maneras, de nuevo en el centro del pueblo y con hambre me sentè a comer un Tamal Chileno en un restorancito de fast food en la esquina de Calama y Gustavo Le Paige 181: “La Tribu”, y tambièn me tentè con un licuado mixto de frutas, de fondo Fito y “una música infinta”...”quizà me quede, quizà...el tiempo me ha enseñado a mirar”...”presiento que no importaba nada màs” (Tamal, màs licuado, màs agua mineral, y propina: 5000 pesos).
Como aùn tenia tiempo antes de salir al Valle de la Luna, visitè el Museo Arquològico Gustavo Le Paige, cuyo Instituto de Investigación està a cargo de la Universdad del Norte (Entrada: 2000 pesos). Antes aquì se exhibían dos momias pertenecientes a la Cultura Atacama, pero ya no, fueron sacadas por pedido de los habitantes, quienes no viven ya en el pueblo, han vendido sus casas y se han asentados en zonas màs alejadas. Es muy interesante el museo, pero lo que màs llamò mi atenciòn es la ornamentación de ciertos objetos, delicados y pintorescos detalles que los Atacamas realizaban en las espàtulas o recipientes con los que tomaban alucinògenos, su diseño me pereció màs rico y desarrollado que cualquiera de los otros elementos que allì se exhibían.
En una sala lateral habia una muestra temporaria de retratos, titulada “Los rostros de mis abuelos”, del artista local Hugo Ramírez, todos en tiza pastel, con sus nombres respectivos. Làstima que no crucè a ninguno caminando por la calle Caracoles. La Cultura Atacama se estableció hace diez milenios en esas tierras, y resistieron hasta ùltimo momento frente a la conquista española en el Pucará de Quitor. Cuando llegaron lograron amanzar la geografia desértica y cruda de la puna. Fueron contemporáneos de la Cultura Tiawanakota, con quienes habia un importante intercambio comercial. Luego fueron conquistados por los Inkas, quienes en ningún momento los obligaron a abandonar sus tradiciones y creencias, por el contrario enriquecieron su cultura, con grandes aportes de astronomía, y matemática útiles para el desarrollo de su agricultura, incorporaron el color a sus paletas textiles....y vivieron en armonìa hasta la llegada de los españoles, quienes entre otras cosas incorporan de forma arbitraria la cruz.
A las 4 de la tarde salimos de excursión al Valle de la Luna, èramos un grupo grande, dentro del cual habia dos chicas y un chico argentino. Al parecer nuestro chofer tambièn era el guia.
Èste valle es un lugar que eriza la piel, su dimensión y características lunares se deben a estratificaciones y afloramientos salinos ocasionados por agentes naturales. De Oeste a Este (entrada y puesta de sol) se localiza la Cordillera de Domeyko, cuya mayor altitud es el cerro Quimal (4.278 m.s.n.m), le sigue la Cordillera de Sal, un sector bajo, conocido como depresión preandina donde se localiza el Salar de Atacama (2.300 m.s.n.m), finalmente surge la Cordillera de los Andes, constituida por la meseta conocida como Altiplano y una cadena de volcanes (Làscar, Lincancabur, Acamarachi, etc) que dividen el relieve y ordenan el sistema de rios y quebradas. Recorrimos la zona de las Minas de Sal, e ingresamos a una de ellas, fascina ver los cristales de sal gema en las paredes de los socavones, y cuando el sol va anunciando su ocaso, nos dirigimos por los senderos del Campo Dunal para sentarnos en las alturas a ver el atardecer sobre la Duna Mayor. Esto es algo que jamás olvidarè, hacia el oeste el sol poniéndose, volviéndolo todo dorado, prendiendo todo fuego, y nosotros, cientos de seres contemplando sus últimos instantes de luz, de vida, y al este, la cordillera con una metamorfosis de incontables matices: rojos, violáceos, azules, amarillos, rosados...
Regresè al pueblo sobre las 21:00 hs., la calle Caracoles explotaba de gente, a las 22:00 hs. me pasaba a buscar Beto para tomar algo. Y yo debìa llamar a mi abuela Argentinita porque ese dia cumplìa 83 años. Como no me comuniquè en todo el dia habrìan pensando que me pasò algo, pero no.. cuando me atendieron, en casa estaba toda la familia de fiesta y por lo que me contò mi hermana luego, mi abuela sòlo se acordò de mi cuando llamè para saludarla...eso no quitò que llorara y llorara al telèfono por mi ausencia en su dia, a lo que respondi que ella debia estar feliz por mi, que me encontraba haciendo lo que màs me gusta: viajar!...y además le estaba haciendo una llamada internacional.
Luego corrì al hostal, me cambiè y a las 22:00 hs estaba Beto en la puerta esperándome. Como durante la excursión habìamos quedado con Eli, una de las chicas argentinas en juntarnos por la noche en el resto-bar La Paloma, a pocos metros del camping Los Perales, donde ellos se quedaban, caminamos por Toconao al fondo buscando el lugar y no dimos con èl, atravesamos El Callejón de los Duendes, un pasaje angosto y muy oscuro que desemboca en un largo pasaje donde cuenta la leyenda que podès toparte con tremendo y alto duente en medio del camino.
Claro que ni quise pasar por la experiencia. Encontramos a los chicos en el camping, y como nos contaron que el resto-bar habia cerrado y se quedarìan allì comiendo un asado, nosotros con Beto, nos fuimos al centro. El lugar recomendado por mi guia chileno era La casona, allì me tomè un Pisco Souer (2500 pesos).
Pasada la medianoche el lugar estaba por cerrar, asi que pagamos y fuimos hasta el hostal. Como desde alguna parte lejana nos venia un rumor de festejo carnavalesco, caminamos un poco màs hacia delante. Todo era oscuridad, y la música, los tambores y las voces parecìan una alucinación, algo que provenia de otra dimensión y que en ese momento rozaba con la nuestra. Pero era real, oigan tampoco habia tomado tanto pisco souer...ajajjaja...Sucede que esos dias en las comunidades vecinas se festejaba el carnaval, por lo que me contò Beto, esa noche serìa en Quitor.
Regresamos a la puerta del hostal y nos quedamos un rato hablando de cine, luego de adentro saliò un grupo de chicos y una chica y sacaron una camioneta, con Beto se saludaron. Yo me preguntaba a dònde irìan, ya que en el centro todo parecia cerrarse por esas horas de la madrugada, y Beto me contò que a unos pocos km. a la redonda siempre hay fiestas. Me tocaba irme a dormir y cerrar el portòn desde adentro, me despedí de Beto, y claro que no logrè cerrar en la oscuridad del patio el portòn. Me fui a dormir, estaba muerta, y como ya habia hecho mucho ruido para ingresar a la habitación, donde todas las chicas dormian, me saquè la ropa y me acostè asi como dios me trajo al mundo.
El martes 5, cantò un gallo y en mis ojos se hizo la luz, al girar hacia un costado me encuentro con que una de las “chicas” italianas dormia con un brazo sobre su cabeza, y en su axila no habìa otra cosa que mucho bello, mucho!...mirè su cara y la vi muy masculina, su cabello corto, me volvì hacia la que dormia en la cama de arriba, y vi que si bien su pelo era largo hasta la cintura esa mañana me resultaba bastante andrógena...las chicas italianas eran hombres!!!...el encargado no se habia confundido!!!...
Yo desnuda bajo montones de frazadas no lograba estirar mi brazo un poco màs hasta mi ropa tirada en el piso. Finalmente lo logrè, llena de pudor, y me cambie sin hacer ruidos dentro de la cama, luego peguè un salto y sali afuera con mi cuadernito. Desayunè con Javiera y su abuela, y después de despedirlas ya que saliàn de excursión, volvi al cuarto, donde me encontrè con uno de los ahora muchachos italianos, poniéndose un sostén. Ya estaba demasiado confundida, optè por comenzar a arreglar mi desorden cotidiano, y con los minutos que pasaron finalmente tuve pruebas contundentes de que eran mujeres.
Salì en busca de un pasaje de bus hacia Arica, el dia anterior habia perdido interés en el salar de Atacama.
Cuando llego a la agencia de TurBus, me encuentro con que sòlo tengo pasaje para el dìa siguiente a la noche. Osea que me quedaban prácticamente dos dias màs en San Pedro de Atacama. (El pasaje me costò 17.000 pesos).
Volvi a preguntar por excursiones al salar, y todas parecìan cubiertas para ese dia...hasta que de tanto insistir consegui una por 8.000 pesos, en la agencia Tramaca, calle Tocopilla esquina Caracoles, salia esa tarde a las 16:00 hs, incluia traslados, chofer, y una guia, visitaríamos un sector desde donde hace años se ha iniciado un proyecto de forestaciòn ambiental. Luego la cantera de Piedra Liparita, donde hay petroglifos, y el pueblo de Toconao, construido en esta piedra. Luego iriamos a la Laguna Chaxa, en medio del Salar de Atacama, que alberga tres grandes comunidades de flamencos, y apreciarìamos allì el atardecer...al escuchar esto, senti nuevamente mi corazón galopar: por fin veria el atardecer en un salar.
Ese dia almorcé en EL Restoràn Casa Adobe, sobre calle Caracoles, habìa cambiado por segunda vez 100 dòlares (45.600 pesos chilenos, aunque esta vez conseguí mejor cambio que la anterior) y como con mi tarjeta no podia operar en los cajeros del pueblo, no queria gastar por si acaso el efectivo que tenia. Entonces luego de preguntar en varios lugares de comida y que me contestaran que no trabajaban con dèbito, entrè a este lugar. Ni mirè los precios de la carta, queria darme el gusto y elegir con libertad, con esta era la segunda vez que comìa en un restoràn.
Me pedí: Ensalada griega (Vasija realizada en hojas de lechuga, con trozos de queso de cabra, tomates, aceitunas negras, cebolla y hierbas, lata de Fanta naranja, luego pasò frente a mis ojos un jugo de frutillas natural, y no pude evitar pedirme uno, y luego la moza me tentò con un tè orgánico de pètalos de rosa y tè verde que me pareciò exquisito: junto a la propina mi almuerzo costò 9800 pesos!!!).
Toconao me encantò. San pedro de atacama es un pueblo bellísimo, un verdadero oàsis, pero no hay atacameños, y yo comenzaba a sentir esa necesidad de estar en contacto con gente del lugar, y no tan rodeada de turistas, mi búsqueda por ahí venia, y habia decidido comenzar mi viaje por un pueblo donde justamente no encontrarìa eso. Entonces Toconao fue como una bocanada de aire nuevo. El paso sin prisa de sus lugareños, la señora sentada quizà todas las tardes de su vejèz en la misma esquina, mirando los volcanes, como en los relatos de Àngeles Matreta. Una mujer que camina hacia mi con una canasta llena de membrillos, està para pintarla, quiero fotografiarla, pero como siempre temo que se enoje, luego se detiene, baja la canasta al piso, y con las manos en la cintura, se pone a contemplar el volcán de mis amores: el Lincancabur, que por el tercer dia me tiene enamorada....y yo la imito...
Le saco fotos cuando ya estoy algo lejos, porque soy una cobarde...jajaja...De repente por la plaza escucho una voz como desde otro planeta que dice: Paula!!!!, luego de unos instantes donde el tiempo parece detenerse caigo en la cuenta de que es a mi a quien llaman. Habìa olvido mi primer nombre, y la guìa me estaba buscando porque partìamos hacia el salar.
Al llegar al salar me encuentro con que la superficie no es ni blanca ni lisa, y me digo a mi misma que serà màs adelante. Luego la camioneta se detiene, pues si...frente a mi el Salar de Atacama, rocoso, elevado, excesivamente texturado, color indefinible, quizà blanco manchado, con matices rosados, ocres, sienas....a lo lejos la Laguna Chaxa....y filitas indias cada tanto como zigzagueando hacia ella. El Salar de Atacama es asì, bello pero diferente. No se puede correr por su superficie, como lo he hecho antes en Uyuni, o Salinas Grandes en Jujuy....soy un testigo, un espectador....se han construido y alisado caminitos para desplazarse y llegar a orillas de la laguna y realizar el avistaje de flamencos. Yo buscaba con este viaje, entre otras cosas sorprenderme....bueno lo habia logrado!. La tres comunidades de flamencos que viven en la Laguna Chaxa son los Flamencos chilenos, los de James, y los flamencos negros.
La Laguna Chaxa es de una belleza deslumbrante y delicada...el sol comienza a ponerse, y hacia el este estallan los colores del fuego detrás de las montañas...el agua de la laguna se vuelve brillante. Y hacia el oeste, la cordillera de los andes, con sus picos nevados, donde reconozco el Lascar y mi volcán Lincancabur se vuelve de color violeta...estoy rodeada de belleza, me apresuro a tomar la puesta de sol, cuando el sol caprichoso se cae detrás de los cerros, justo frente a mis ojos, lo vi bajar descaradamente, sòlo a dejado su esplendor...y yo con mi boca abierta....jamás olvidarè esos instante donde se me iba y no podìa capturarlo...quizà como obligándome a regresar alguna vez....
Iniciamos el camino de regreso, y nos agarrarà la noche entre charlas y charlas dentro de la combi. Al llegar al hostal me encuentro con que tambièn las holandesas se han ido y en la cama de una de ellas hay un hombre de baja estatura, cruzamos unas palabras, es francès, luego conversamos de viajes, de destinos, y de esas cosas...èl me muestra fotos, yo le cuento del encuentro de viajeros en Lima y mis planes de llegar a Ecuador. Èl de sus viaje flexible por Perù y sus voluntariados en Bolivia hace poco, y en ÀfrIca alguna vez. Habla bastante bien el español, osea se hace entender.
Luego de dos horas de conversar siento hambre, pero cuando llego a la calle y me percato de que son pasadas la medianoche y ya no conseguirè nada abierto, me voy a dormir, al entrar a la habitación nuevamente lo veo a Joel (el francès) en calzoncillos slip!!!!, escuchando su mp3 y haciendo crucigramas en una pequeña revista tirado en la cama....(el momento bizarro, siempre los hay)...me acuesto vestida y hago fuerza para dormirme y dejar de reirme...jajaja.
El 6 desayunamos con Joel, y èl me pregunta si yo tengo inconveniente una vez pasado el encuentro de viajeros en Lima-Ayacucho de seguir viaje con èl por el norte peruano hasta Ecuador. Yo le respondo algo dudosa y sorprendida que no habrìa drama. Èl insiste en pagarme el desayuno, y lo logra, ya se està yendo, San Pedro de resultò agobiante, lleno de turistas, y decide huir hasta Calama, y de ahí ver si se va a Iquique o bien a la frontera con Perù directamente. Intercambiamos mails y quedamos en seguir en contacto.
A las once de la mañana habìamos quedado con Beto que me pasaba a buscar para ir juntos al Pucará de Quitor, como no llegò, me fui al centro para mandar unos mails a la flia y amigos, aprovechè a ingresar a la Iglesia, la cual esa mañana estaba abierta, me iba a quedar a la misa, pero desistì...Minutos màs tarde mientras miraba artesanias en una galeria, me encontrò Beto, y luego de no ponernos de acuerdo: èl queria ir en bici y yo no querìa pedalear, fuimos caminando hasta Quitor. Algo asi como dos a tres km. bajo el sol del desierto. Llegamos a la Plaza de Quitor, y nos dispusimos a descansar bajo la sombra del gran algarrobo central, y allì pasamos algunas horas, Beto es muy conversador, no lo van a poder creer y seguramente èl mismo al leer esto no estarà de acuerdo: pero habla màs que yo!...me supera años luz el muchacho....ajajajaj...y aùn no entiendo como luego de escucharlo decir durante horas cada unas 6 o 7 palabras el tèrmino “cachai” no se me terminò pegando...jajaja (cachai es otro lunfardo chileno muy popular que serìa como decir interrogativamente y casi de forma inconsciente: “entendès?” o “comprendès lo que te digo?”, parece una muletilla de habla chilena). Tratamos de subir un cerro muy muy empinado, y finalmente desistì, luego èl trato de convencerme de ingresar a unas cuevas y me acobardè, no teniamos linternas y yo no veia la necesidad, me volvi a la plaza y èl ingreso con otras chicas....me quedè descansado bajo la sombra y mirando el Lincancabur, que parecia pintado a acuarela...(es el volcàn activo màs nuevo, y por sobre èl pasa el lìmite territorial entre Chile y Bolivia).
Sobre las 3 de la tarde y asombrados del paso del tiempo nos dispusimos a ir a Pucará, intentamos acortar camino y a lo lejos cuando ya me encontraba a pasos de las ruinas, el cuidador nos gritò que debìamos abonar 2000 pesos, entonces no ingresamos, Beto me sacò algunas fotos de la tìpica frase: Yo estuve ahì!!...jajaja, y nos regresamos a San Pedro.
Ya eran como las 4 de la tarde y habia que encontrar un restoràn por esas horas para almorzar, Beto conoce mucho el lugar asi que fuimos a uno que además de todo es económico. Pedimos lo mismo ambos; yo me copiè para probar....Guiso de Loco, con arroz y èl le agregò ensalada, y para tomar una bebida muy rica gaseosa que se toma por allà y es de piña. El Loco es un marisco riquísimo que en una època según me cuenta Beto estuvo a punto de extinguirse de lo mucho que se consumìa en Chile. Entre los dos gastamos 5000 pesos con la propina incluida, claro que invitè yo, como una manera de devolverle con ese gesto la amabilidad de haberme acompañado algunos de los dias de mi paso por San Pedro.
Mi bus partìa a las 20:00 hs. hacia Arica. Me fui a bañar y a preparar mi mochila, en la habitación ahora habia una chica oriental sentada en la cama con el rostro hacia la pared y cociendo ropa interior, tuve la sensación de estar dentro de una pelìcula de terror tailandesa!...luego la chica de cabellos largos y lacios se daba vuelta y su cara era fantasmal y aterradora, y me corrìa por ha habitación con las agujas y yo trataba de defenderme con la depiladora elèctrica....jajajaja....Algo en pocos instante me devolvió a la realidad. Faltando una hora ya para irme, decidi ir al centro a comprar algo que jamás habia comido y de lo que habia escuchado demasiado: Empanada de Pino (es la empanada chilena: puede ser frita o al horno y tiene relleno de carne picada, cocinada con cebolla y hierbas, además contiene una aceituna negra, por què una?...no lo sè...ajaja, algunas tambièn llevan huevo, y lo particular es su gran tamaño...y el por què de su nombre tampoco lo sè), me comprè dos en una despensa y un litro de jugo de naranja en caja para el viaje, luego de pagarla me percatè de que eran fritas. Al salir a la calle me lo encuentro a Beto en bici, que me habia visto pasar y me habia comprado otra empanada para que probara en el viaje (por suerte era al horno). Me acompaño a buscar los bolsos al hostal, aprovechè a despedirme con una abrazo de Carmen, y nos fuimos a esperar el bus.
Me despedi de Beto, y subi....me acomodè en mi asiento con ventanilla, y prendi mi mp3, y comencé a escuchar esas canciones que Goyoi me habia grabado...casi todas lindas, casi todas perfectas, ideales para este viaje...tomamos la ruta y ya es de noche, atravesamos el Valle de la Luna, y muchos sitios que yo habia visto en la excursión por esos lares, voy mirando siempre por la ventanilla, el desierto inmenso del cual sòlo veo unos metros de arena, se adivina en la oscuridad, a lo lejos luces de camioneta, seguramente regresando de las excursiones, el cielo repleto de estrellas y yo a la espera de algo raro, de un choque sutil con otra dimensión, cuentan que el desierto chileno esconde leyendas de ovnis y fantasmas, y yo protegida dentro de esa caja de chapa con ruedas añoro ver algo que me convenza de una vez que no todo lo que veo es lo ùnico que existe.
Como a la hora de salir llegamos a la ciudad de Calama, pero es sòlo de paso para levantar algunos pasajeros y que se bajen otros....luego nos adentramos nuevamente en el desierto. Ahora todos duermen, las cortinas de las ventanillas se encuentran cerradas, sòlo la mìa està abierta, sòlo yo cuento las estrellas en el cielo. Y el còckteil de canciones me llenan de optimismo...voy en dirección a mi próximo destino, que luego de cruzar la frontera serà Perù....antes me espera una ciudad de la que prácticamente nada se, Arica, pero no siento miedo, al contrario me siento invencible...siento que este viaje me va a cambiar para bien, si lleguè hasta ahì, puedo llegar a donde sea....me da sueño, y antes de cerrar los ojos miro el vidrio de la ventanilla, en la parte superior hay una mano pequeña, como de niño...con toda la humedad de haberse apoyado hace instantes, comienza a desdibujarse, y una sensación aterradora me oprime y cautiva por completo, trato de tranquilizarme y antes de cerrar los ojos definitivamente me parece ver un rostro horripilante en el vidrio, tambièn como manchas de humedad o vapor...decido cerrar los ojos como cuando era chica y creia que asi ahuyentaría los fantasmas, los rostros en la oscuridad...me duermo. De repente despierto en un grito, todo es silencio instantes después, y mi compañero de asiento, un señor adulto me mira como diciendo: todos van a pensar que te hice algo!...pido disculpas y me duermo de nuevo.
Despierto con la luz del dia, un dia gris y brumoso, estamos entrando a una cuidad, hay bulevares con palmeras, imagino que es Arica finalmente. Bajo en la terminal y cuando estoy por bajar mi mochila de la baulera, decido sacar de mi mochila pequeña mi bandolera con papeles y plata y colgármela cruzada como siempre.
Con todo en la mano me dispongo a ingresar y averiguar sobre buses a Tacna y demàs, cuando no doy màs de 4 pasos y me cruzo con Joel, el francès, nos damos un abrazo...y luego le digo que preciso sacar dinero del cajero, èl me pide que le cuides sus bolsos porque quiere ir al baño a higienizarse un poco. Cuido lo bolsos de èl màs mis bultos mientras intento sin poder retirar dinero del cajero automático...intento reiteradas veces en vano y no logro entender què sucede....regresa Joel, y voy a probar al otro cajero, tampoco tengo suerte y en ese momento me doy cuenta de que acabo de perder la mochila pequeña, corro urgente al cajero anterior, estaba a pocos metros, y ya nada habìa, algún vivo se aprovechò de mi descuido. Mientras me voy tranquilizando logro ver que en realidad tengo conmigo los documentos y el dinero, tarjetas y papeles migratorios.
Pero que te roben es algo espantoso, y algunas cosas que perdí no tenian un valor económico, sino sentimental...como el collar que me habia regalado mi hermana para un cumpleaños, el candado que me habia obsequiado mi papà, el libro de Arguedas de la biblioteca, y algo que necesitaba entre otras cosas: el cargador de las pilas Sony, y el cargador de mi celular....Curiosamente tanto la càmara digital como el celular los tenia encima, incluso, horas después encuentro en el fondo de mi bandolera las 4 pilas que ademàs estaban cargadas....cosas del destino, cosas de la suerte...aprender a cuidar màs lo de uno, y por otro lado aprender a desprenderse de las cosas materiales.
Bastante angustiada y como no lograba sacar dinero llamo a casa para que mi padre me envie plata por Werster Union. Ya no tenia efectivo ni para pagar el locutorio...voy a un banco cercano y tampoco podia extraer, algo me sucedia con los cajeros chilenos o yo estaba demasiado nerviosa. De nuevo en la terminal, pido ayuda a un guardia, y èl amablemente me marca mi error, una verdadera pavada: no estaba poniendo la opciòn para extranjeros.
Con pesos chilenos en mi billetera nos vamos con Joel hasta la costa a pocas cuadras, asì y todo queria ver el Pacìfico, sus orillas...sentir la brisa marítima en la cara...Joel me cuida las mochilas sentado en la rambla y yo camino sobre las piedras redondas y mojadas de la costa, hay infinidad de caracoles extraños, gastados, fascinantes, y cangrejos color sangre y brillantes...olor a pescado podrido....el cielo gris se confunde con el agua gris....asi recordarè a Arica, como una foto en blanco y negro.
Nos vamos a la Terminal Internacional, justito enfrente de la anterior, y el pasaje a Tacna nos cuesta 1500 pesos si mal no recuerdo.
Llegamos a la frontera chilena, y bajamos del bus para hacer los tràmites migratorios, obliguè a Joel a comerse o regalar las tres manzanas que tenia dentro de la mochila, no sea cosa que le trajeran inconvenientes. Luego de esta frontera, nos quedaban unos minutos hasta la frontera peruana, yo ya comenzaba a sentirme como en casa....el llegar a otra tierra me hacia sentir optimista y feliz...Joel nos regalaba chupetines a mi compañera de asiento, su hijito y a mi...el dulce en la boca mitigaba un poco al menos el sabor amargo que me habia dejado el hurto de mi mochila pequeña.
Con mi compañera hablamos mucho, era arequipeña, pero vivia en Calama, porque se habia enamorado de un atacameño y por amor se habia cruzado la frontera para establecerse, se la veia feliz, contenta con su vida. Extrañàs Perù le preguntè?...No, me contestò automáticamente, y yo casi llegando y rodeada de montañas de arena, me preguntaba còmo podìa no extrañarlo.
Frontera peruana, del mar ni noticias, y yo creia que la ruta Panamericana bordeaba siempre el mar...jajajaja...Ilusa viajera, con los castillitos derribados, sello en el pasaporte y control de mochilas, pisábamos suelo peruano, a cambiar la hora: en mi celular establecì las 10:30 hs. de la mañana, y màs de media hora por delante hasta Tacna.
Atràs quedaba Chile como un sueño con final confuso del cual me despertaba, con la ausencia física de un volcán que cautivò mi corazón....sus desiertos siempre soleados, sus valles de remolinos, aquel salar que me mostrò algo distinto y esa laguna que fue testigo de un sol huidizo, un sol que con su ocaso me dejò con ganas de màs, su gente tan simpàtica y amable, sus cielos estrellados, sus cantos, tambores y misterios nocturnos, y las calles de San Pedro, caminadas hasta el hartazgo por pasos que se renuevan constantemente...me queda esa espina de no haber cruzado una palabra con un atacameño, de no saber sobre su voz y sus pausas, de no saber sobre sus sueños...nostalgia dulce de aquellos dias que marcaron el comienzo de mi viaje...lo primero que sola emprendia...mi primer gran desafìo...y aquel volcán...que con cerrar los ojos lo estoy viendo.
“Volcán: te contarè que hoy cumplì uno de mis mayores anhelos: conversar contigo.
Pronto nos volveremos a reunir, porque volando como el còndor, me posarè en tus rocas para cobijarme en tus silencios. Hasta entonces...”
(U.U., Cima del Lincancabur, 15 de Diciembre de 1996)
Todo fin es un volver a empezar...
Continuarà...
Próximo destino: Tacna – Arequipa (Perù). Amigos les dejo mi àlbum de fotos de este viaje por el Norte Grande Chileno por si tienen ganas de ver màs: http://picasaweb.google.com/luviajera/DesiertoChileno?authkey=3WtoIxn74Q0
|
Publicar en
|
¿Qué te pareció este diario? |
|
|