
Espera de taxi para ir al terminal
Cartagena | 0 comentarios.
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El carnaval o la llamada carnestolenda del año 2008 me sorprendió viviendo en Cartagena por motivos laborales. Para un cachaco como yo, resulta fascinante y seductora la idea de visitar el carnaval de Barranquilla por su fama e interés turístico fomentado por esta región; y estando tan cerca, no podíamos desaprovechar la oportunidad.
En este caso, hubo que realizar una visita “flash”, debido a la premura del tiempo, pero fue suficiente para dibujarnos un esbozo en nuestra mente de su magnitud y ambiente. Partimos el sábado 2 de febrero por la tarde desde Cartagena de Indias, partimos del terminal intermunicipal de transporte en dónde muchas empresas ofrecen este servicio, es bueno llegar con tiempo y sin afanes, sobre todo en estas fechas de temporada, ya que el servicio se puede congestionar. Existen variedad de servicios que varían con la calidad y el tiempo de recorrido, pero decidimos tomar un servicio sencillo, el cual nos cobró $15.000 (USD 7,5) por persona.
Hay servicios mucho más rápidos y eficientes que también parten desde el barrio Crespo cerca del aeropuerto Rafael Núñez. Después de 2 horas aproximadamente de viaje, nos recibió un excelente anfitrión Barranquillero llamado Diego Villota, que habíamos conocido previamente en Cartagena. Esto fue de gran ayuda ya que él nos pudo indicar y contextualizar durante las fiestas. No alcanzamos a ver el desfile del día sábado, que parece es muy vistoso, pero sentimos el ambiente nocturno, en el cual se respiraba el ambiente festivo en cada esquina y en cada calle.
Primero, fuimos invitados por Diego como comensales a una celebración familiar en casa de sus abuelos en donde pudimos disfrutar de dos grupos en vivo, uno vallenato y otro de gaitas y tambores. Como no disponíamos de mucho tiempo, Diego nos recomendó disfrutar del ambiente carnavalero en una de las rumbas más sinceras y descomplicadas que llaman el festival de la cerveza, celebrada en el antiguo estadio de fútbol, en dónde tocan varios grupos en vivo de música tropical.
A pesar de nuestra frialdad forjada por nuestra parca vida en el interior del país, es difícil no contagiarse de la alegría. Hay que estar preparados para recibir manotadas de harina, y no disgustarse por la espuma llamada carioca que rocían sobre los invitados, lo mejor es comprar también estos elementos y encarar la sana batalla. Hay que tener en cuenta que la cerveza tamaño personal es ofrecida a un muy buen precio: $1.500 (USD 0,75).
El día siguiente, domingo 3 de Febrero, recuperándonos un poco de la agitada noche, fuimos hasta la vía 40 para esperar la comparsa de éste día. A lo largo de esta vía, existen lugares para que las personas puedan verla, pero las llenuras no se hacen esperar, por lo cual también existe la opción de los palcos, por los cuales hay que pagar, pero en este momento no tengo presente la variedad de precios ofrecidos. Optamos por la primera opción y estuvimos en medio de la gente viendo la comparsa de “La Gran Parada” que empezó como a las 3 P.M aproximadamente. No sobra recomendar el cuidado especial sobre las posesiones personales, que no faltan algunos poquísimos desadaptados que aprovechan estos instantes de tumultos.
Sin embargo no tuvimos ningún inconveniente, por el contrario, disfrutamos de la fantástica comparsa adosada con la mágica música de la cumbia, los personajes y disfraces de ensueño, y por supuesto, las marimondas. Ya cansados, pedimos un servicio intermunicipal puerta a puerta para ir a Cartagena.
Esta van, nos recogió cerca de la vía 40 dónde nos encontrábamos y nos dejo en nuestra casa en Cartagena por $25.000 (USD12,5). Una buena opción para ahorrar tiempo y evitar incomodidades. No me resta más que recomendar la visita a estas fiestas del la zona costera colombiana y tratar de disfrutarla en toda su magnitud e integrarse con su grata gente y dejarse contagiar de la infinita alegría. Cartagena, 16 de Marzo de 2008 |
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