Bueno, unos años después de la primera vez en Barcelona, volví.. fue increíble reconocer cambios en la ciudad, ver nuevos edificios, y comprobar que no había olvidado nada!.
Visité las obras de Gaudí nuevamente (nadie se puede cansar de esto), aunque no el Park Guell (guardado para el siguiente viaje), el Barri Gotic, la Iglesia Santa Maria del Mar, a la que antes no había podido entrar y que debe ser de las más hermosas de Europa... además, reconocí nuevos edificios, más modernos, y partes antiguas, como la muralla romana, que antes no había conocido.. y bueno, el Camp Nou que parecía estar esperándome luego de la mejor temporada de los últimos años, con la Champions recién instalada en el Museo, y el mejor equipo del mundo jugando.. fue increíble volver a verlos otra vez pero muy triste la última visita, pues era la última..
Bueno pues, luego de 10 días hermosos en Barcelona, con mucho calor y lluvias intensas alternándose, y unos 5 Kg de más, nos fuimos hacia París para comenzar un tour contratado por el interior de Francia. París en verano fue otra experiencia, pero huimos de las hordas de turistas y nos fuimos a pasear a barrios con más quietud, aunque sin olvidar las clásicas postales en la torre Eiffel. Hice nuevamente el paseo por el Sena, sólo que esta vez fue espectacular, porque estaba oscureciendo y hacia el final del paseo, al acercarnos a la Tour, se prendió con miles de lucecitas..
París fue genial pero yo esperaba con ansias el resto del tour, especialmente la visita a los castillos.. los pueblitos de Amboise, Rocamadour y Sarlat fueron demasiado hermosos; aunque este último lo recorrimos con mucha lluvia y mucha gente del tour se quedó en una iglesia, yo salí a ver las calles y las casas, todas hechas de una piedra amarilla.. y sin saber casi nada de francés, me las arreglé para comprar varias cosas propias de la región...
Una de las cosas más hermosas que he visto y con la que quedé fascinada por mi afición a las cosas medievales, fue el castillo de Benyac. Como no tenía luz eléctrica, era de lo más entretenido pasar por salones con tapices y muebles antiguos, escaleras que no llegaban a ninguna parte visible, y las torres.. la vista desde la torre de arriba era increíble, además que habían unos truenos espantosos que daban un toque lúgubre impresionante.. fue lejos lo que más me gustó del tour, luego de Carcassonne, por supuesto, ciudad a la que llegamos unos días después y con poco tiempo para descubrir.. pero que seguramente quedará para visitar otra vez! |
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