Era el 2 de marzo del año 2008, un dia despues de regresar de Barcelona, Estado Anzoategui Venezuela, desde el dia anterior estaba loco por ir a la playa, despues de todo tenia algunos mesesitos sin recibir sol playero. Estaba muy emocionado por supuesto porque estaba en mi tierra (venezuela). Nos habiamos hospedado el dia anterior en el hotel Santiago de Macuto, Edo. Vargas. Este hotel tiene una vista espectacular desde la terrasa hacia la playa y frente a este hay un restaurant con una decoracion tipica venezolana a la orilla de la playita.
Durante la noche, ver las estrellas y reposar en la orilla de la playa recibiendo la brisa del mar es lo maximo.
Con nuestro carro alquilado partimos a las 10 A.M. Eramos tres, mi pana Cheito Palacios, Justo Núñez y mi persona Eudis Pérez.
Justo decidió pasear por playa los Caracas, playa los Angeles, Playa Pantaleta y otro poco de playas con nombres muy emblemáticos (je, je, je). Justo nos contaba sus recuerdos cuando su padre en el pasado lo llevaba a la playa los caracas. Anque parezca mentira, estas playas no tienen mucho que envidiar a otras, pues se que a mucha gente no les gusta ir a estas playas y que porque son de la “GUAIRA” (el venezolano de Caracas que lea esto me entiende). En fin, En estas playas hasta se practica el surf y la gente estaba por doquier. En pleno domingo la gente esta “bochinchando” con musica, panas, “polarcitas” y de mas para gozar.
Lo mas “fino” (interesante y atractivo), es que en una de estas playas baja un rio de las montañas del parque nacional del Avila, este rio combina sus tibias aguas con la fria y fogoza playa. Agua salada y agua dulcita al mismo tiempo.
La vista del los paisajes son especiales, un contraste único, ya que las verdes, altas y nubladas montañas mezclan sus faldas con las tropical - azules y excitantes aguas marinas de las costas caribeñas. De seguro que te daran muchas ganas de tomarte unas fotografias con las peculiares piedras erocionadas.
Justo no quiso bañarse, pero Cheo y yo no perdimos tiempo en dejar a justico durmiendo dentro del carrito y perdernos entre las alegres y gozantes playitas. Despues de gozar un poco en el agua, hubiece sido una maldad si justo no hubiera disfrutado de la playa, asi que nos devolvimos al carro y lo sacamos a la fuerza. El se dejó convencer y camino con nosotros al lugar donde esta el rio y el mar.
Estuvimos como dos horas recibiendo sol y viendo a la gente como se divertia. Luego era hora de irnos y antes le sacamos provecho al carro para recorrer un poco mas alla de las playas y adentrarnos entre las montañas. A causa que el carro alquilado no era todo terreno, decidimos devolvernos al hotel.
Cuando cayó la noche fuimos al restaurancito del frente y nos comimos una rica cena tipica playera (pescado frito con ensalada de aguacate y palmito, jugo de piña y tajadas con natillita).
A la mañana siguiente era hora de partir a Houston-Tx, USA.
De verdad les recomiendo a las personas que llegan a caracas y quieran ir a una playita cercana y “Güena”, vayan hacia playa los Angeles y los Caracas.
Atte: Eudis Perez, Para los Lectores aventureros. |
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