Hola chicos, aquí estoy de vuelta para seguirles platicando acerca de mi ultimo viaje. Bueno pues continué mi viaje hacia, Panajachel pero llevando en mi corazón el recuerdo de ese bellísimo lugar llamado Antigua.
De Antigua a Pana me traslade en shuttle nuevamente, debido a que llevaba mucho peso en la mochila y como soy delgada y de estatura bajita pues si batalle mucho con la mochila, fue por eso que decidí viajar así en vez del famoso transporte guatemalteco, es una pena ya que me hubiera gustado mucho viajar en estos autobuses. El recorrido fue aproximadamente de 3 hrs. el costo del shuttle me parece ser que fue de $18 usd no recuerdo muy bien. El trayecto fue bastante tranquilo lo único malo es que la carretera no esta en muy buenas condiciones, algo que me maravillo es que en el camino vimos a bastantes niños guatemaltecos los cuales bajaban de las montañas y se quedaban en la carretera, le preguntamos al conductor que hacían esos niños en la carretera y el chico nos contesto que bajaban de las montañas a desearles buen viaje a los turistas, quiero decirles que el saber esto fue realmente algo bello es de esos recuerdos que voy a preservar siempre en mi memoria.
En Panajachel me fue más difícil conseguir hospedaje, pero finalmente me quede en un hotel llamado los viajeros me costo 75 Q la noche la habitación estaba bastante limpia y con baño propio.
Esa tarde fui a conocer el Lago Atitlán mejor conocido como “El Lago más Bello del Mundo”. La verdad no se si es el más bello pero lo que si puedo decir es que me dejo maravillada.
El estar parada observando la majestuosidad del lago rodeado de sus tres imponentes volcanes (Atitlán, Toliman y San Pedro), me provoco una sensación de tranquilidad y de agradecimiento con la naturaleza por mostrarnos lugares tan maravillosos como este.
En la noche fui a caminar por la calle Santander que es la calle principal de Pana aquí puedes encontrar un sin fin de artesanías, restaurantes, cafés, bares, etc y de diferentes costos. Al siguiente día decidí ir a San Pedro, de Pana a San Pedro es necesario tomar una lancha y el costo del viaje es de 20 Q. Para mi el trayecto en lancha me permitió estar más en contacto con el lago y observar todo lo que lo rodea.
Al llegar a San Pedro me encontré con un pequeño pueblo totalmente diferente a Pana ahí la vida es más tranquila, hay menos gente y es mucho más barato. Después de ir a caminar un poco decidí ir a comer a uno de los restaurantes que están en el muelle con vista al lago, no podía dejar de admirar su belleza y me hace pensar que comparados con la naturaleza no somos mas que una mínima parte de ella.
La última lancha para Pana sale aproximadamente a eso de las 6 de la tarde, así es que todavía tenia tiempo para tomarme una cerveza en un bar muy tranquilo.
La vida en San Pedro transcurre tranquilamente sin ninguna prisa con poca gente en sus calles. La mayoría de los turistas que lo visitan son artesanos que viven viajando ó hippies europeos que viven maravillados con la belleza del lugar y con su gente tan agradable. Ya una vez de regreso en Pana conocí a Germán un chico argentino que se dedicaba a hacer artesanías, era 24 de diciembre y me invitó a pasar navidad con él y con otros amigos en San Pedro, acepte con gusto me agrado mucho la idea de regresar a ese pueblito. Como dije anteriormente en San Pedro todo es más barato, encontré hospedaje por 25Q la noche, el baño era comunitario pero eso era lo me menos.
Germán viajaba con Ezequiel otro chico argentino llevaban viviendo 3 meses en Guatemala, después de San Pedro ellos se dirigían hacia Izabal en donde estaban inscritos en el voluntariado.
Esa noche nuestra cena de navidad fue muy sencilla estábamos festejando 3 chicos argentinos, 1 chileno y yo. Cuando Germán me presento con sus amigos y les dijo que era mexicana todos me comenzaron a contar maravillas de México y cuanto les había gustado mi país, me agrado mucho saber que México era tan querido por estos chicos viajeros con los que estaba compartiendo momentos tan especiales.
Después de cenar fimos al Buda Bar un lugar tranquilo con buena música un lugar muy recomendable, ahí estuvimos festejando con chicos de distintos países: australianos, ingleses, franceses, argentinos en fin todos hablando idiomas diferentes pero finalmente unidos por un viaje y por un intercambio cultural.
Al siguiente día estuve toda la mañana y parte de la tarde con Ezequiel, tomamos café y únicamente comimos un pan no necesitábamos de nada mas, él me habló de su vida en Argentina y yo de la mía en México, le tengo un cariño muy especial a Ezequiel y en algún momento de nuestras vidas nos volveremos a encontrar.
Mi estancia en San Pedro había llegado a su fin, me despedí de mis queridos amigos argentinos y tome la lancha de regreso a Pana llevándome de ese pequeño pueblo recuerdos de muy buenos momentos. La última noche que pase en Pana compre algunas artesanías para regalarle a mi familia, fui a cenar y por ultimo a descansar al hotel.
Al día siguiente salí hacia San Cristóbal de las Casas (Chiapas – México) a las 6 a.m. paso el shuttle por mi ya que el recorrido era un poco largo 8 hrs. Aprox de Pana a San Cris y el viaje me salio en $40 usd.
Eran mis últimos momentos en suelo guatemalteco transitando por la famosa ruta panamericana (es la carretera que atraviesa América desde Alaska hasta Argentina) me vienen los recuerdos de mi paso por la ciudad de Guatemala, Antigua, El lago Atitlán, Panajachel y San Pedro. Me llena de felicidad haber tenido la oportunidad de conocer estos lugares tan majestuosos y a su gente tan linda.
Después de un largo recorrido por fin llegue a la Mesilla que es la frontera de Guatemala con México y es la más recomendada para pasar a cualquiera de estos dos países ya que es más seguro que pasar por Tapachula y es aquí en donde termina mi viaje por Guatemala. Pienso que las personas deben de aprender a respetar la naturaleza, a la gente y a uno mismo; cuando logren todo esto alcanzara la tranquilidad y el equilibrio en su vida. Esto yo lo aprendí en este viaje. Bueno, pues te dejo mi Guatemala querida pero llevo en mi mente y en mi corazón tus grandes volcanes, tu ciudad colonial, tu lago tan azul como el cielo y a esa gente tan maravillosa que conocí en San Pedro ese pueblo tan tranquilo al que tanto quiero.
¡Hasta pronto mi País de la Eterna Primavera!
Es momento de continuar el viaje por México, pero eso se los platicare en otro momento. |
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