Comienza mi historia viajando desde Chile Sao Paulo vía Tam, fueron 04 horas en vuelo directo muy cómodo. Bueno, nada nuevo para mí que ya había estado en Brasil varias veces. Lo emocionante comenzó con el vuelo de Sout African Airways al día siguiente; fueron 10 horas de vuelo hasta Johannesburgo, con una atención muy buena a bordo y unas azafatas extremadamente simpáticas y risueñas, todas ellas preciosas, muy morenas y de facciones envidiables (hago esta aclaración, porque nosotros los latinoamericanos estamos acostumbrados a un tipo de azafatas caucásicas con un estilo similar, pero acá cambian los cánones de la belleza humana.
El aeropuerto de Johannesburgo es extremadamente cosmopolita, de muchas combinaciones, caótico, mucha gente, muchos vuelos y muy congestionado, pero cómodo. De inmediato combiné hacia Cape Town (Ciudad del Cabo), eso sí, debes ir premunido con la vacuna de la fibre amarilla, porque en el aeropuerto de Johannesburgo te la exigen. Dos horas más y ya estaba en mi primer destino: Cape Town, una ciudad de un poco más de un millón de habitantes, muy moderna, con construcciones hermosas y un toque inglés por donde se la mire. Es una ciudad que escapa a lo africano; de hecho se conduce por el lado izquierdo, al estilo inglés y en realidad te encuentras con muchos europeos, ingleses predominantemente.
También las construcciones tienen un diseño muy europeo (Recuerden Uds. queridos lectores que Sudáfrica es el país menos africano de toda África !!). La ciudad ofrece mucha diversión, mucho qué ver y dónde ir; imperdible es tomar un tour hasta el Cabo de Buena Esperanza, el lugar más austral de Africa en donde se junta el océano Indico y el Atlántico (algo así como Cabo de Hornos en Chile). Mi deseo era conocer de cerca toda la fauna africana que siempre hemos visto en la televisión, eso sería en el Parque Kruger, pero no aguanté la tentación y al día siguiente tomé un tour para un safari fotográfico en una reserva cercana a Cape Towm (aprox.150 dólares que incluía los traslados, comida, guía y garantizaban buenas fotografías). Realmente fue un acierto este paseo... comencé a experimentar el sentirme en un lugar fuera de serie, como en las películas; ver por ejemplo manadas de elefantes, cebras, rebaños de impalas, antílopes y a lo lejos los siepre temibles búfalos; apreciar a las jirafas y su paso tan elegante, etc.
Todo esto fue un pequeño coctel para mi espíritu aventuero. (recuerden el bloqueador solar, repelente de mosquitos y anteojos de sol). Siempre es interesante conversar con turistas que, como uno, andan en busca de aventuras y se genera una cofradía de solidaridad para tomarte fotografías cuando ven que andas solo. Cape town tambien ofrece imperdibles visitas a grandes tiendas y malls, pero sólo para cotizar o comparar precios; todo muy bonito (sobretodo los diamantes !!!muy famosos allá, pero inalcanzables en su precio para un simpe turista como yo).
Quiero destacar la gentileza de la gente, esa sonrisa siempre a flor de piel, esas expresiones de cariño, de hacer sentir bien al turista; gente de piel morena (no quiero decir negros, porque me suena a mal), de labios gruesos, de dentadura perfecta y ojos muy expresivos, hablándote en un inglés un poco distorsionado, pero que igual logra el objetivo. Otra cosa que es para volverse loco es la artesanía; nunca había estado en ningún lugar con tanta variedad, colores, formas, de madera, cobre, piedras, y mil etcéteras. Para colmo, mi pequeño, pero confortable hotel Park Inn, se situaba en el corazón de la ciudad y a un costado de una feria de artsanías. Creo que el primer día de mi viaje ya había comprado todo lo que necesitaba traer a Chile !!! Es imposible sustraerse al embrujo de las esculturas, de las máscaras, colares, aros, pulseras y un millón de variedades... uff !! to much. Además aquí es donde ponemos a prueba nuestra capacidad de regaeo (agradezco esa virtud que desconocía tener...)
Bueno, los días en Ciudad del abo fueron 04, pero me faltó mucho por conocer, es de esas ciudades que tú dices "tengo que regresar"; ah !! otro imperdible es la famosa Montaña Mesa, por su forma plana muy característica y con una vista imponente. Dejé atrás esa bella ciudad y me embarqué nuevamente hasta Johannesburgo, lugar de conexiones. Comenzaba mi próxima aventura: fue una hora y media hasta el aeropuerto local de Hoedspruit, situado a un costado del parque kruger (era mi sueño conocer la reserva más grande de animales salvajes del mundo... y creo que no me equivoqué). El avión apenas para 40 personas !!!, todos éramos ávidos turistas que queríamos sentirnos como fotógrafos de National Geographic .
Queridos lectores: en esta parte quisiera referirme a un personaje que me recibió en ese pequeño aeropuerto, era Ivonne, quien me llevaría al lodge que me había reservado la agencia de viajes desde Chile. Fueron 03 días / 02 noches en Elandela Lodge; llegué al aeropuerto local y me esperaba Ivonne, la dueña del lodge; me recogió en su camioneta y reconocí a una persona muy encantadora, simpática, atenta y de unos ojos verdes maravillosos !!! Ella fue mi anfitriona en esos días. El lugar está aprox. a 30 minutos desde el aeropuerto. Se trata de una reserva pequeña (comparada con Kruger Park), pero nada de envidiable, ya que al recorrerla en compañía del chofer y guía, pude apreciar muy de cerca muchos animales en su hábitat natural.
Fui recibido con cánticos y tambores muy estilo africano; las mucamas y niñas que trabajan en el lodge son muy gentiles, extremadamente atentas, al igual que el chef. Mi habitación muy impresionante; muy estilo africano, la cama, el baño, etc, etc, muy bonito todo y con detalles que hacen la diferencia con otros lugares. Ivonne desayunaba y cenaba conmigo, (en esos días yo era el único huésped). Me hizo sentir realmente en casa; ella muy preocupada de mí, inclusive me acompañó a conocer el Parque Kruger, estuvimos todo un día y ella demostró ser una excelente guía. No siempre los viajeros tenemos la oportunidad de ser atendidos por los propios dueños del lugar; me considero muy afortunado al respecto; en esos días Ivonne fue mi amiga, realmente una persona para considerar por siempre. (le prometí que volvería en mi luna de miel !!!).
Por lo anterior, el hecho de haber ido solo hasta ese lugar no me significo sentirme invalido por la soledad, al contrario, en todo momento estuve acompañado de Ivonne, de sus empleados, el guía, etc.
Quiero destacar que el lugar es realmente magnífico con comodidades más que suficientes; con una cocina exquisita, comida exótica y muy bien presentada; las habitaciones equipadas con lo mejor, muy lujosas y con un toque africano de muy buen gusto.
Recuerdo que una tarde estaba descansando y me quedé dormido... taro después sentí los tambores que me llamaba a cenar... francamente increíble!!!! Gracias Ivonne porque fuiste una gran compañera esos días, porque te preocupaste de que me sintiera bien, por eso prometí que en cuanto pudiera hablaría de Elandela Lodge, un lugar quizás desconocido por muchos, un paraíso en medio de la nada, en donde puedes respirar el África que siempre hemos querido conocer... sentirse un solitario acompañado y dar gracias a Dios por poder observar cosas increíbles.
Gracias Ivonne, que Dios te bendiga y te envíe muchos turistas más, para que te conozcan sobretodo en Latinoamérica.
Bueno amigos, quiero contarles un poco acerca del Parque Kruger; una reserva tan grande que parece un país !!! dicen que son más de tres millones de hectáreas en donde viven los animales salvajes ajenos al peligro del hombre y al contabando de pieles, colmillos y otros. Ivonne me comentaba que el parque se recorre en aprox. 10 días y yo sólo estuve un día entero, sin embargo me sirvió para darme cuenta de la inmensidad; lo atraviesan verdaderas carreteras en donde se obliga a viajar a una velocida de no más de 40 kph y lo sorprendente son los avisos acerca de la responsabilidad de cada uno cuando ingresa al Parque.
También hay un factor suerte que no es menor; tú puedes transitar por el parque horas y horas (obvio en vehículo, ni se te ocurra caminar !!) y no ver nada. Sucede que los animales no están en vitrina, no es un zoológico para la diversión de la gente; elos hacen su aparición cuando quieren. Afortunadamente pude ver grandes manadas de elefante cruzar la carretera en la que íbamos, lo cual hace detenerse a los autos (es una sensación increíble el contraste entre la civilización y la vida salvaje !!!) El parque tiene muchos paradores (lugares de descanso), muy bien señalizado todo y con servicios básicos de comida, baños, hospedajes, etc. Aprovechas de conocer más acerca de la fauna, de las especies en extinción y te invade un espíritu conservacionista que no creías tener. En fin, te agotas, te emocionas, ríes, te sorprendes, te conmueves con la inmensidad y sólo queda dar gracias a Dios por darte la posibilidad de estar ahí.
Esta vez viajé solo, pero al final siempre encuentras manos amigas que te acogen (como el caso de Ivonne) o bien, tu ángel cruza contigo al continente negro y nunca te desampara. Amigos, la aventura no terminó allí... luego de dejar la región del Parque Kruger retorné a Johannesburgo y volé hasta Zambia, a seguir la ruta del Dr. Livingstone, rumbo a las Cataratas Victoria (Vic Falls como dicen los lugareños). Otra aventura, nuevas emociones que se las relataré más adelante. Un abrazo a todos los viajeros del planeta.
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