Solo para ti señor Cuauhtemoczin
Viernes 22 de febrero
12:00 de la noche Mas que listos subíamos las maletas al autobús que nos llevaría a Ixcateopan en el estado de Guerrero a tan solo 1 hr de Taxco. La oscuridad era plena en carretera pero los ánimos eran bastantes altos.
Era la primera vez que me dirigía hacia este lugar, mi corazón se encontraba inquieto y ansioso por mirar lo que solo por relatos había imaginado. Del DF. hacia este lugar hicimos 6:30 hrs. Pero antes de continuar me gustaría comentarles que en Ixcateopan se encuentran los restos de Cuauhtemoc quien fuera Gran emperador de los aztecas, excelente guerrero y gladiador. Monarca de gran valor, entereza y auténtica nobleza. Forjador de un gran imperio que envuelto en proezas, riquezas y sueños llevara a su pueblo al amor y defensa de su gran ciudad, la gran Tenochtitlan.
Pues bien en este lugar en Ixcateopan hace 40 años se dio a conocer que descansaban sus restos y a partir de ese momento danzantes y participantes de la mexicaneidad de todas partes de México se dan cita en este lugar desde el 22 de febrero al 24 del mismo para conmemorar su nacimiento.
Sábado 23 de febrero
06:30 a.m.
Aunque era bastante temprano el autobús tuvo que parar a la entrada del pueblo ya que había bastantes carros y autobuses estacionados ya. Bajamos nuestras cosas y nos fuimos hacia la casa de quien nos daría hospedaje esos dos días.
El pueblo es acogedor, sus calles adornadas con pedacería de mármol blanco le dan un toque calido, pero al levantar la vista se encuentra un monumento a este guerrero, es su imagen en batalla aquel gesto fiero y mirada de fuerza. Nos apresuramos a dejar nuestras cosas, desayunar y a las 9:30 de la mañana nos encontrábamos atuendados para salir a danzar e ir con el corazón en la mano y el alma de frente hacia el lugar en donde reposa Cuauhtemoc. Formamos dos columnas, las palabras principales en frente, el Huehuetero en medio ( quien toca el tambor) y la primera palabra (quien dirige) en medio de las columnas.
Al ritmo del corazón comenzó el toque “de paso de camino” (una danza que se hace mientras se dirige uno hacia el lugar). Al incorporarnos al camino principal… la mirada de varios habitantes se cruzaban con la nuestra, pero los oídos y la vista iban mas allá… decenas de hermanos … de hermanas ; de danzantes y más lucían con orgullo los atuendos mexicas. Bastaba parpadear para retroceder en aquellos tiempos, adornados con jade y obsidiana, tocados de plumas y manta; una imagen de ensueño… de ese mágico mundo que se regocija de ver esta remembranza.
Llegamos frente al recinto que resguarda aquella energía, aquel guerrero que despierta una vez al año para ver a sus hermanos y hermanas entregándose por completo a su presencia. Mi corazón parecía acelerarse estaba completamente impresionada del amor, de esa devoción con que marcaban cada uno de los que se encontraban ahí su presencia, su fuerza de voluntad convirtiéndose en guerreros para la ocasión.
Aquella mañana el aire desprendía un delicioso aroma de copal, entonces las sahumadoras (las que llevan el fuego) junto a la primera palabra y demás elementos, abrieron y pidieron permiso a los cuatro rumbos para iniciar el trabajo de ese día. Comenzamos a danzar fuera del recinto la se sentía muy fuerte y al filo de las 11 de la mañana las puertas del recinto se abrieron, se pidió permiso y en columnas se entro hasta la ofrenda que se había puesto alrededor de los restos. Los sonidos de águilas, de jaguar… de guerrero se escucharon en las paredes, el sonido de los ayoyotes (lo que se lleva en los pies) danzaban al toque del Huehuetl. Se ofrendo un canto, una danza, una flor y un pensamiento hacia el.
Se retomo la danza “señor señor señor de mi amor… tu me ensañaste a morir con honor” Pasaron horas dentro y fuera del recinto, los distintos grupos se turnaban para ofrendar, para danzar para cantar. Era una celebración mágica, interminable llena de pasión, de fuerza de voluntad. Entonces la noche comenzó a caer estábamos cansados pero no rendidos, cenamos, reímos y nos fuimos a la cama para despertar temprano.
Domingo 24 de febrero
De nueva cuenta a las 11 de la mañana nos encontrábamos de pie frente al recinto, entrando a paso de camino, danzando una vez más para despedirnos de aquella esencia venerable, de aquel rostro y de aquel corazón que nos había embriagado la noche anterior. Esa tarde partiríamos a nuestras casas con una historia mas dentro, danzamos aun con más fuerza hasta hacer temblar los cimientos… era como si el también estuviera ahí con nosotros de pie, con aquel tocado de plumas, ese atuendo de manta rica y aquella fuerza indomable.
Danzamos hasta que con tristeza nos despedimos de aquel lugar era como retroceder y vivir en breve instante aquel sufrimiento que Cortez le hizo pasar al caminar con los pies cercenados, con aquellas heridas por todo su cuerpo. Oh Águila que desciende…. Oh Cuauhtemoc, que tu fuerza nos enseñe aquel valor que buscamos, aquel sueño de resurrección”
- Recuerden hagan un apartado para el próximo año, es una experiencia inolvidable, no se arrepentirán tan solo recordaran el por que su corazón los ha llevado hasta ahi - Tlazohcamati. Si desean ver videos les dejo el link apenas estoy subiendolos. http://www.youtube.com/user/ladystormdreams |
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