
Panoramica de la plazoleta de Cd. Vaticano
Cd. Vaticano | 0 comentarios.
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Por la noche abordamos el tren en Ámsterdam para dirigirnos a Lucerna Suiza. El tren era muy cómodo, moderno y confortable. Había infinidad de japoneses, algunos sudamericanos y uno que otro originario de países musulmanes.
Al amanecer, se apreciaba la campiña suiza; los verdes campos con sus lagos totalmente azules y al fondo la blancura imponente de sus montañas ¡que maravillosa vista ¡ , totalmente diferente a lo que había visto anteriormente.
Al arribar a Lucerna, no sabíamos que rumbo tomar para ir al hostal que habíamos escogido mi hermano y yo, pero no hubo ningún problema, ya que nos auxilio una persona al notar nuestra indecisión de que rumbo tomar. Nos pidió la dirección del hostal y enseguida nos dirigimos con el a una estación de autobús. El consultó a una computadora instalada en esa estación a efecto de indicar qué autobús deberíamos tomar, horario y demás datos, sin necesidad de consultar a la persona que vendía los boletos o alguna agencia turística, ¡guau, que modernidad! , nuestro problema se había resuelto.
Una vez arribado al hostal, nos hospedamos por $25 dólares por persona con el desayuno incluido, y que desayuno,! constaba de una gran variedad de lácteos, cereales, pan y fruta, era una delicia el desayuno.
El hostal aparte de ser cómodo, tenía una vista agradable, por un lado a unos cuantos metros el lago de los “Cuatro Cantones” totalmente azul y por otro la campiña suiza. Lucerna fue en sus inicios una ciudad feudal que pertenecía junto con otras regiones al Imperio de los Hasburgo, y ante los conflictos internos que sucedieron, se formó la Confederación Helvética, reconociendo el emperador la independencia de este país. Lucerna es una ciudad que vive del turismo y la ganadería debido a la abundancia de pastos en sus regiones.
Ya una vez conocido parte de Lucerna, nos dirigimos a Venecia por tren en aproximadamente 3 o 4 horas. Al llegar por la tarde, no teníamos reservación alguna para pasar la noche, sin embargo, la buena suerte estuvo de nuestra parte ya que un paisano mexicano nos recomendó hospedarnos en un alberge cercano a Venecia.
El alberge quedaba a 30 o 45 minutos de Venecia por autobús y era totalmente diferente al hostal de Lucerna. Distaba mucho en comodidades por ser más económico y sin el desayuno incluido, 15 dólares por persona, pero ante la necesidad de alojarnos no tuvimos pretexto en hacerlo. Constaba el alberge de bar, piscina, música, restauran y sobre todo un buen ambiente que prevalecía sin la formalidad del hostal de Lucerna, y con el calor que imperaba nos incitaba a refrescar la garganta con margaritas de tequila, que siempre cargamos, y demás bebida.
Venecia es la ciudad capital de Veneto en el mar Adriático y se encuentra sobre un grupo de islotes divididos por numerosos canales y constituye uno de los centros turísticos más importantes de Italia. Admirar la Catedral de San Marcos de estilo bizantino es una gran experiencia, así como sus numerosas iglesias y museos. Abordamos una góndola por $ 40 dólares y recorrimos parte de sus canales. Nos impresionó la gran cantidad de palomas que existen desgastando con sus heces los monumentos existentes. Debido a que esta ciudad se hunde por su débil suelo, actualmente se invierten cantidades enormes de euros para su conservación y mantenimiento, pero según los investigadores, esta ciudad se hundirá en lo futuro irremediablemente.
Una vez conocido Venecia nos dirigimos a Florencia en la región de Toscana. En la edad media fue una Republica regida por los Médicis, y por unos años fue capital del reino de Italia. Esta vez nos toco pernoctar en un hostal a la orilla de la ciudad sobre una colina por $20 dólares p/persona sin incluir el desayuno, tenia una vista magnifica, ya que se podía apreciar la ciudad en toda su extensión.
En Florencia apreciamos el “David” del escultor Miguel Ángel, es impresionante ver el esculpido y tallado perfecto de esta estatua. Es increíble ver con que destreza y habilidad este genio creo esta obra única en su genero. Asimismo conocimos la iglesia de Santa Maria Novello que contiene los sepulcros de este escultor, así como de Galileo y Maquiavelo.
Posteriormente al dirigirnos a Roma, nos percatamos por el mapa que el tren pasaría por la Ciudad de Pisa. No figuraba en nuestro itinerario el visitarla, pero era la oportunidad única el hacerlo. Yo en lo personal tenia cierta incertidumbre hacerlo ya que el tren arribaría a esta ciudad por la tarde y el visitarla retrasaría nuestro arribo a Roma. Mi hermano Rafael tomo la iniciativa de abandonar en su momento el tren y lo hicimos. No teníamos idea en que sitio se encontraba la torre y demás monumentos ya que no teníamos el mapa de la ciudad que reflejara el lugar, así que sin mapa y con las referencias que nos daban los lugareños nos dirigimos apresuradamente a conocerlas ya que atardecía y era probable que cerraran este lugar.
Pisa es una provincia también localizada en la región de Toscana a orillas del Arno. Su catedral fue iniciada a fines del siglo XI, cuyo campanario es la celebre torre inclinada que fue construida entre los años 1174 y 1350, provincia que alberga la torre, catedral y baptisterio.
Al llegar a este sitio por la tarde, teníamos muy poco tiempo para admirar estos monumentos, ver la blancura de la catedral, la torre y demás es impresionante. Valió la pena conocer este lugar por iniciativa de mi hermano Rafael, ya que seria muy difícil conocerla en tiempos futuros.
De regreso a la estación del tren, abordamos el mismo día el último tren que nos llevaría a Roma. Llegamos al anochecer, y de inmediato nos dirigimos a Ciudad de Vaticano, ya que en este lugar contactaríamos a un amigo italiano que nos alojaría en su departamento por $25 dólares la noche.
Una vez ya instalados, al día siguiente nos dirigimos en primer instancia a conocer el coliseo romano construido para espectáculos públicos de aquellos tiempos de sangre y luchas de gladiadores, cuyo nombre proviene del anfiteatro Flavio, de Roma, que vino llamarse de esta manera por existir frente a él una estatua colosal del emperador Domiciano.
Por dentro se observan las gradas, túneles, y los arcos que caracterizan esta construcción. En esos momentos saltó en nuestra imaginación las luchas que libraban los gladiadores entre ellos, con los tigres y demás fieras, y cómo a una sola señal con su mano del emperador romano decidía la vida de un ser humano.
Nos impresiono la gran cantidad de gatos que habitan a sus alrededores. Se tiene una gran ventaja en ciertos casos porque evita la proliferación de fauna nociva, pero ignoro el porque de su existencia.
Nos llamo la atención que en los vagones del metro de Roma se tengan avisos de tener cuidado con los carteristas. Quizás sea el único metro en el mundo que tenga esta advertencia, afortunadamente no tuvimos alguna incidencia de este tipo. En una ocasión abordamos un tranvía y vimos como una persona lo abordó sin pagar ya que no existen torniquetes que impida su entrada.
En el transcurso del viaje, unas personas de vigilancia le pidieron su boleto y al no tenerlo lo multaron de inmediato con $50 dólares! dinero que tenia que pagar en ese momento, no lo tenia por los ademanes que le veíamos y de inmediato lo esposaron, y para abajo, ¡ ah que bárbaros vigilantes !, muy diferente al trato y multa en comparación por estos incidentes con México.
Ciudad del Vaticano es un estado de Europa con una superficie muy pequeña situado en Roma y que comprende la basílica y la plaza de San Pedro. Tuvimos la fortuna de ver a escasos metros al entonces Juan Pablo Segundo en uno de sus recorridos. Me causó gran impresión su personalidad y la gran cantidad de gente de diversas partes del mundo que lo aclamaba a su paso. Fue un grato momento el verlo personalmente.
Nos recomendaron conocer Pompeya, que de igual forma no estaba incluida en nuestro recorrido, pero como lo dije anteriormente vale la pena el conocerla, ya que son oportunidades que difícilmente se presentan. Pompeya fue una cuidad antigua de Italia en Campania, sitio localizado al sur de Italia y a 3 horas aproximadamente de Roma, cerca de Nápoles y al pie del Vesubio.
Salimos muy temprano a conocer estas ruinas teniendo que regresar al anochecer, ya que al día siguiente tomaríamos muy temprano el avión que nos trasladaría a México, vía Paris. Pompeya era una ciudad de la aristocracia romana teniendo sus villas de recreo en verano que por cierto es muy caluroso y cuya ciudad fue sepultada por una erupción del Vesubio en el año 79, siendo uno de los centros arqueológicos más importantes del mundo romano.
Ya de regreso a Roma y ya muy cansados nos dispusimos a empacar nuestras mochilas y teniendo la prevención de no dormir de más porque el avión nos dejaría, que por cierto no teníamos reservación de taxi y tuvimos cierto contratiempo de tomar alguno y por poco no llegábamos a la hora requerida al aeropuerto de la capital romana.
Este que fue nuestro primer viaje fuera de México, lo realizamos mi hermano y yo en el 2000, a principios de siglo. ¡UFF, hace unos cuantos años! jamás lo olvidare… Saludotes! |
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