En 2005 viajé, durante el mes de noviembre, al Norte de la India. En los catálogos de viajes y de tours al uso, a esta zona se le ha dado el nombre de triángulo de oro, cuyos vértices están marcados por tres ciuades: Delhi, Agra y Jaipur. Pero un viaje a la India nunca puede ser al uso, como mi compañera y yo pudimos comprobar. La india te golpea al llegar con su olor a especies y su marea humana.
La vida bulle y te empuja, normalmente hacia donde no querrías ir si lo que buscas es un viaje para hacer fotos, ver monumentos y todo lo que hemos hecho cualquiera como turistas. La india no es un país para turistas. No, si se quiere experimentar, aunque sea un segundo, la intensidad de la vida de ese país. Es por eso que siempre deja un sabor agridulce cuando uno ha regresado. Al igual que la vida, no puede planificarse. Si uno no ha viajado nunca todavía, sino que ha ejercido de turista, este es el lugar a donde ir. Y si se es viajero, es el lugar a donde volver.
Porque no me cabe duda de que volveré. A pesar de que en muchos momentos uno se pone la coraza protectora y quiere que todo esté en su sitio, como en Occidente. No estamos en Occidente. Esto es India y nada es como te lo habían contado hasta que estás allí. Delhi, Jaipur, Agra, Kahuraho, Jaisalmer, Udaipur, Varanasi... no son sino su gente y vivir la gente es la verdadera experiencia de un viaje a India. Hacer fotos, grabar un video es accesorio en cualquier viaje. Aprendí una cosa en India: Llevar una cámara delante de los ojos, le sirve de escudo al turista.
Cuando te olvidas de la cámara y dejas de estar allí como una proyección holográfica de tí mismo (tu yo real está cómodamente sentado en el sofá, con la seguridad de que no le puede pasar nada porque está en casa), empiezas a vivir la India. No se me ocurre mejor consejo para el que quiera viajar a India y dejar allí, porque lo hará, una parte de él mismo.
Yo me quedé, entre otros lugares, en:
"Lassiwala Kishan Agrawal", en Jaipur, donde sirven lassi (bebida de yogurt). Se bebe en unos recipientes de barro y es el yogurt más delicioso que he tomado nunca.
La humilde casa del padre de nuestro chofer donde nos ofrecieron unas rodajas de sandía (alquilar un coche con conductor es mucho mejor opción que conducir uno mismo en un país donde el tráfico es un completo caos, aunque reconozco que puede parecer más "turista" que usar el transporte público debo decir en mi descargo que nosotros tomamos un tren de Varanasi a Delhi porque queríamos vivir esa experiencia, que recomiendo igualmente).
Hay muchos otros. En la labor de narrarlos, estoy subiendo un cómic a mi propio blog. Os invito a visitarlo. Namaste.
ROYAL THALI, "un viaje dibujado a la india" (Colecciones: COMIC ROYAL THALI) |
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