Se me acabaron los viajes… ¡pero solo por un tiempo! Así es la vida, mi vida, quizás la vida de muchos, muchas veces conté historias de viajes por chile, siempre he tenido un ángel que me acompaña en cada viaje, que disfruta con todo, incluso con lo mas duro de viajar… 27 horas en bus, ¡uf! ¿Quién aguanta eso? Bueno, yo, yo lo aguante… y muchas veces, todo por el placer de viajar, de fotografiar, de conversar con el acompañante de al lado, que por lo general, era un ciudadano peruano que durante dos días me contaba y me empapaba de la cultura de Perú, respondiendo todas y cada una de las preguntas que se me venían a la cabeza, cultura, arte, costumbres, política, música, etc.
Todo. Era una forma bastante interesante de viajar sin llegar a pisar el país. Pero claro, como era de esperarse, en mas de alguna ocasión conocí las hermosas ciudades peruanas y pude comprobar a ciencia cierta la veracidad de los hechos que me relataba aquel personaje, claro, con un poco mas de detallitos exagerados, pero era su país, tenia que ponerle un poco mas de condimentos, al igual que a sus comidas.
El mismo ángel que me abrió las puertas de las oportunidades de viaje, el mismo que me animaba a dejar a mis abuelos, padres, hermanos, tíos y primos atrás, no por un tiempo, sino por meses, años, el mismo que me hacia caminar para encontrar trabajo en las ciudades mas alejadas de chile, el mismo que movía sus hilos para que en aquellos trabajos me regalaran capacitaciones y me enviaban por avión a otras ciudades, el que nunca me dejo parar un solo minuto… me sale con una sorpresa; se canso, dejo de hacer que todo saliera como había sido hasta ese momento y… me regala el ultimo pasaje de este periodo indeterminado… un pasaje al amor.
Reconozco que ha sido el pasaje mas hermoso de mi vida, pues a pesar de haber echado anclas en este enorme mar de oportunidades de seguir conociendo, viajando y disfrutando, no me arrepiento de la situación y mucho menos de su posterior regalo, ya que si yo creía que estar enamorado y anclado en la ciudad natal de mi compañera, era suficiente, lo que precede si es para estancarse… dos angelitos frutos de la flojera de mi ángel y del amor por mi compañera. Sofía y Antonia. Mis grandes compañeras de vida…mis dos maravillosos regalos.
Ustedes se preguntaran: ¿Qué tienen que ver las bebes con los viajes de este tipo? Mucho, y es que altera cualquier plan de vida que se pueda tener, todo comienza de cero, todo, es como la línea de tiempo que tienes, solo existe un “antes y después de los bebes”. Para viajar se necesita dinero y es curioso como se dispone de todo el dinero para escoger pañales súper absorbentes, como cambias el enfoque de tu cámara, de aquel hermoso paisaje a aquel hermoso rostro haciendo muecas, como cambias las compras de supermercado, de las latas de atún para matar el hambre de esas mochileadas y caminatas eternas, por leche, cotonitos y colonias de baño “rosada”, es realmente increíble.
Les cuento que a pesar que mi gran pasión son los viajes, haber conocido a Natalie, mi compañera y a mis hijas Antonia y Sofía, estancarme con ellas ha sido lo mejor que me ha sucedido. Siempre se puede hacer lo que te gusta, solo hay que proponérselo, con un poco más de dificultad, ya no se puede pasar hambre, no se puede dormir en cualquier lado en nombre de la “aventura”, pero se puede. La palabra clave es “ahorro”, ahorrando durante el año he podido planificar un viaje a futuro. El ángel que tenía de compañero, tenia su cartita bajo la manga… las tres me salieron buenas para pasear y disfrutar, a Sofía le gusta la aventura y la fotografía, solo tiene tres años, a Antonia, espero le gusten los viajes, aunque todos me dicen que es igualita a mi, espero.
A Natalie, mi compañera, también le encantan los viajes. Solo me que da dar las gracias a mi ángel, se que esta al lado mió mientras escribo, esto es para ti; ángel: te doy las gracias por todas las oportunidades que me has dado de conocer países, mi país, de haber puesto en mi camino gente buena y sincera, por cuidarme físicamente en todos mis viajes, por no botar ningún avión mientras comía abordo, por todo eso… muchas gracias, pero sobre todo… gracias por llevarme a Arica… donde abrí el mas grade de tus regalos… mi familia. Y por ultimo lee bien esto… ayúdame y acompáñame a mi próxima aventura viajera, en donde voy a reemplazar la Arqueología por Mickey Mouse...(al final; mayoría siempre gana..!!!) En fín...me voy a WORLD DISNEY.
Con mucho cariño para mis amigos viajeros, en especial a los que se sienten frenados por los niños; no los vean como barrera, véanlos como compañeros de viaje. Y no olviden: “todo se puede, siempre que nos lo propongamos.”
Cristian Miranda. |
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