Mi viaje con destino Estambul empezó desde el aeropuerto de las palmas de gran canaria; como siempre yo tan previsora fui tres horas antes de la hora del vuelo, todo empezó genial el avión salio a la hora prevista con dirección Madrid; en la agencia de viajes me habían dicho que era mejor tener mucho tiempo entre un vuelo y otro para que nos diera tiempo de buscar la siguiente puerta de embarque, bueno hasta hay genial pero tampoco me pensé tener que estar tirada en Barajas desde las 10 de la noche hasta las 5 de la madrugada que saliera el siguiente vuelo, pero como yo me lo monte genial, porque me había llevado mi almohada y un abrigo grandísimo dentro de una maleta de mano, después de estar mi marido y yo pateando por toda la T4, y darnos cuenta que teníamos que coger una guagua para ir a otra terminar, por fin llegamos a la T1, me puse en esos bancos tan cómodos``, coloque mi almohada y me tape con mi abrigo mientras mi marido no paraba de mirar la puerta de embarque (es un obsesionado).
Bueno por fin era la hora, entramos en el avión con una duración de unas 4.00 horas. La verdad las horas pasaron rapidito casi no me entere porque me quede dormida. Bueno lo típico nada mas llegar, todos a hacer la colita para pagar el visado de unos 10 euros por persona, pasar por otra ventanilla a que sellar el pasaporte, y por ultimo recogida interminable de las maletas, bueno 1 hora después por fin estábamos fuera del aeropuerto y un montón de taxistas mirándonos con los ojos que se les salían de las orbitas, después de la típica charla de excursiones con coste mínimo por de 50 euros por cierto.... cojimos la guagua y nos fuimos al hotel, nosotros nos alojamos en el Barceló Eresip topkapi, que según dicen era de 5*, pero no me lo pareció.
Descansamos tres horitas y decidimos irnos a dar una vuelta, como inexpertos pedimos un taxi que nos llevo hasta la torre de galata, que es una maravilla, subir a la torre cuesta unas 10 liras, pero merece la pena porque tiene unas vistas preciosas del bósforo, el cuerno de oro y de toda la ciudad.
La torre tiene también un restaurante muy bonito y se cenar mientras anochece, es precioso, eso si precioso ver los culos de todas las personas que en ese momento están allí mirando la puesta de sol, y luego la preciosa cuenta de todo.
Ese día como estábamos algo cansados queríamos comer algo ligero, así que nos aconsejaron que fuéramos a Sultanahamet (zona comercial y con mucha vida nocturna), en el restaurante que mas nos lleno el ojo nos pedimos unos döner kebap que están deliciosos, (es un rollo de torta y dentro tiene carne de cordero o pollo, tomate, cebolla, salsa de yogurt y picante, algunos les ponen papas fritas).
En esos días era lo del ramadan y la plaza estaba llena de puestos callejeros donde todos iban a comer y se reunían, la verdad era fantástico ver a toda la gente junta y comer con sus familias y amigos, no se me pareció algo fascinante esta celebración. Ya después de pasear por allí nos fuimos hasta el hotel en tranvía, que es muy fácil de usar y si lo vas a usar mucho es mejor comprar el abril, que es un llavero magnético y los viajes te salen algo mas económicos, el akbril lo puedes utilizar en el tranvía, guagua, metro y ferry.
Al día siguiente nuestra ruta fue palacio Topkapi, Mezquita Azul, Santa Sofía, Cisternas de Yerebatan.
El palacio es una maravilla, estuvimos dentro unas 3 horas pero valía la pena ver todos los tesoros del sultán, lo que mas me impresiono, fue los ventanales tan grandes que tenían todas las habitaciones, pero sin embargo las ventanas de las concubinas eran ventanucos chiquititos, el palacio es enorme con unos jardines que incitaban a acostarte en el césped, y las camas del sultán irradiaban comodidad. ( un consejo, a la entrada del palacio os pararan montón de guías, que se ofrecerán a enseñarte todo el palacio por unos 50 liras no merece la pena porque dentro te puedes unir a los troncos que si lo han pagado y los vas escuchando y nadie se entera).
La Mezquita Azul, es impresionante nada mas estar en sus jardines y por dentro da un respeto absoluto donde quiera que tus ojos puedan llegar a ver será hermoso, así me lo pareció a mi. (Un consejo, tener el kilt de las mezquitas; un pañuelo para la cabeza y unos calcetines). La Santa Sofía, no me agrado tanto porque esta lleno de andamios por todos lados y casi no puedes apreciar la magnitud de su cúpula, pero sin embargo en la planta alta si que puedes ver la majestuosidad de tal arquitectura, y como puede soportar una cúpula de tanta grandeza, un detalle: los pisos están todos rajados del tiempo y de la gente que pasa por hay todos los días, es el fiel reflejo de la edad del sitio.
Las Cisternas de Yerebatan, me impresiono mucho su historia, y de como ha aguantado hay por el paso del tiempo, como anécdota tengo que casi todas las fotos que saque había alguna gota de agua cayendo, dado que aquello esta bajo tierra y hay una humedad impresionante y caen gotas por doquier.
Al fondo de las cisternas hay unas medusas talladas en piedra que servían para asustar a los que querían envenenar el agua. Ese día estuvimos de suerte porque nos topamos con una pareja muy maja de Burgos, Marijose y Juanito, enseguida nos hicimos amigos y a partir de ese día siempre quedábamos para hacer turismo junto.
Quedamos para el día siguiente y nos fuimos a ver el famoso Gran Bazar, madre MIA a ese lugar se tiene que ir uno con las ideas claras o te terminas gastando hasta el crédito de la visa, es un bombardeo constante, si se quiere las mejores ofertas lo mejor es ir a primera hora de la mañana, dicen que para ellos es mejor regatear por la mañana, porque supongo yo que están mas dormidos, jajajaja no lo se la verdad pero lo tengo comprobado ese día fuimos desde temprano y otro día fuimos por la tarde y los tíos estaban de una mala leche increíble.
Bueno hay de cosas que uno no puede ni creer, desde lámparas hechas a mano, pañuelos de seda, mucha plata y sobre todo mucha imitación, pero no imitación cualquiera, es una pasada la imitación que tienen, parecen idénticas. Después de estar todo el día de compras decidimos comer, y como no en döner que esta deliciosos.
Lo aconsejo encarecidamente porque lo que es a mi y mi marido nos vuelve locos. Siguiente día, volvimos a quedar los cuatro y nos fuimos en nuestro queridísimo tranvía, hasta eminönu, allí nos pillamos en ferry que es el mismo precio que el tranvía, no al igual que los cruceros que te lavan por todo el bósforo y te cobran una estallada solo porque ellos van bordeando toda la orilla, y con el ferry en 30 minutos nos plantamos en Asia, si señores como leen en ¡¡ ASIA!!, que cambio tan fuerte nos supuso que dimo un rodeo al puerto de 30 minutos y volvimos a coger el ferry para ir a Europa, jajajajajaja nosotros éramos muertos de la risa todo el rato con esta anécdota.
Una vez más en Europa cogimos el tranvía y nos fuimos hasta el palacio de dolmabahce. Ohhhhhh que bonito, un palacio espectacular, todo lleno de lujos por donde quiera que miraras, el piso era mármol y las paredes también, lleno de lámparas araña con miles de cristales, relojes carisimos, muchísimos salones para la recepción de altos cargos, vamos aquello era impresionante, en serio una maravilla, con mis palabras no podría describir todo lo que vi., pero en las fotos podréis ver que es lo que os quiero transmitir. Al terminar la visita nos cogimos un taxi y nos fuismos a la calle Istikal, una avenida muy grande lleno de tiendas, restaurantes y de personas que te intentaran vender perfumes a precios de risa, pero nunca nunca nunca les compréis porque son perfumes rellenados de alcohol puro, ok!!!.
En Istikal los precios no son igual que el gran bazar, hay son iguales que en España, y no merece la pena ni entrar, pero es una calle que si merece la pena de visitar por lo larga que es y porque aun funciona un tranvía súper viejo que atraviesa la calle entera.
Al día siguiente mi marido y yo nos levantamos temprano porque nos habían dicho que había un centro comercial enorme y que estaba lleno de tiendas y que era muy bonito, bueno nos cogimos en tranvía que nos llevo hasta Kabatas, de allí tuvimos que coger un funicular hasta el metro, y luego el metro hasta el centro comercial este, bueno en total nos pegamos casi 1 hora para llegar, para después ver que si era un centro comercial enorme pero tampoco fuera de lo común. Pues ala!!! otra vez la vuelta porque habíamos quedado con nuestros amigos para irnos al hamman, ummmmmm después de buscar un par de hamman nos decidimos por el cemberlitas, pero ese día estaba full total así que decidimos posponerlo para el día siguiente, y fuimos de nuevo al gran bazar y allí pasamos la tarde regateando y yo intentando traerme una lámpara de la que me enamore, fue muy divertido el regatear con la gente, llega al punto que es un ritual, no puedes irte sin regatear, en serio es una pasada. Bueno al día siguiente, fuimos al hamman , para mi no fue gran cosa dado que te enjabonaban bien todo el cuerpo y luego te daban una pequeña fregada por todo el cuerpo, una de esas fregadas como si llevaras meses sin bañarte vamos.... y luego un ungüento en aceite, si si si como lees un ungüento porque la mujer nos unto en aceite y a base de sobetear el cuerpo se fue absorbiendo, pero para mi y mi amiga de masaje no tenia nada.
Aunque sin embargo mi marido y Juanito terminaron como si se hubieran peleado con Rambo, los pobres dicen que el muchacho les dio una paliza de agüita. Y ya llegaba el día de irnos, cenamos con nuestros nuevos amigos en su hotel y nos despedimos hasta el próximo año que iremos a Túnez o Cuba, quien sabe lo que nos depare el destino con estos nuevos compañeros de viaje, y por supuesto que volvería a Estambul, porque es genial y un oasis para las compras.
PD. Si hay faltas de ortografía personádmelas. |
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