
Templo de la Resurreccion de Cristo
San Petersburgo | 0 comentarios.
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El domingo 19 de agosto, fue el día en que partimos en excursión hacia el increíble país de Rusia. El camino hacia la frontera rusa nos llevó unas 2 horas aproximadamente, y luego de cruzar la aduana finlandesa, tuvimos que hacer lo mismo en la aduana rusa. Son 2 aduanas independientes entre sí, pero con la particularidad de estar separadas por algunos quilómetros, habiendo una especie de tierra de nadie entre medio de ambas.
La llegada a San Petersburgo, antiguamente llamada Leningrado y Petrogrado, fue por la tarde, lo que nos permitió, luego de realizar el check in en el hotel, realizar un paseo informal con Marcel, quien nos mostró algunas de las alternativas que tenemos en la ciudad.
Arreglamos de encontrarnos en el lobby para poder salir caminando hacia el centro, en un largo trayecto, pues debíamos atravesar uno de los tantos puentes que separan a la ciudad, atravesando el Río Neva. Recorrimos su avenida principal, la Nesvik, la cual estaba llena de gente y muchas luces. Vimos la Catedral de la Redención de la Sangre Derramada, una extraña pero bellísima obra, similar a otra que se encuentra en Moscú, muy famosa por su extraño aspecto. El paseo estuvo muy lindo, y nos volvimos en subte, que junto con el de Moscú, son los más profundos del mundo, con cerca de 100 metros de profundidad, ambos con capacidad para albergar a millones de personas en caso de guerra nuclear, o sea, se pueden transformar en fortalezas subterráneas, en caso de ser necesario.
La ubicación del hotel nos limitó en gran medida, pues los puentes se levantan durante la madrugada, imposibilitando poder atravesar de un lado a otro de la ciudad, hasta un poco antes del amanecer. Es por esto que todas nuestras salidas nocturnas debían finalizar antes de la hora en que los puentes se levantaran, con la otra contra de que el servicio de subte también se cortaba durante la madrugada.
El primer día entero en la ciudad lo aprovechamos para realizar un city tour. Recorrimos varios puntos de interés. Nos detuvimos en primer lugar en la Plaza Roma de la Isla Vasilevski. Allí nos sorprendimos con una costumbre rusa que consiste en que los novios en el día de su casamiento salen a sacarse fotos con sus amigos y familiares en ciertos puntos de la ciudad, que por lo general son turísticos, y de ahí la sorpresa de verlos!!!
Luego fuimos la plaza en donde se encuentra el Edificio del Ayuntamiento, desde donde se veía la Catedral de San Isaac. Pasamos también por el Teatro Marinsky y por la Iglesia de San Nicolás, de estilo barroco. Vimos una especie de Arco de Triunfo y el edificio de la Biblioteca Nacional. Hicimos una parada bastante especial, visitamos el Memorial del Bloqueo de Leningrado. El mismo recuerda el Sitio que los nazis efectuaron en la ciudad durante 900 días, en la Segunda Guerra Mundial. Como dato anecdótico se dice que fallecieron entre 20 y 40 millones de rusos en ésta guerra. Una cifra poco creíble en éstos tiempos…
Nuestro paseo finalizó en el centro, en la Avenida Nevski nuevamente, visitando la Catedral de San Isaac, a la cual ingresamos. Luego regresamos al hotel.
El martes 21, el paseo del día lo constituyó el Museo Hermitage, uno de los más grandes del mundo, el cual en la antigüedad fue el Palacio de Invierno de los Zares. Es un edificio muy lujoso y extremadamente grande, y lógicamente no lo pudimos recorrer en su integridad, pero el paseo guiado nos llevó por algunos puntos importantes. Visitamos hermosas pinturas de Leonardo Da Vinci, Rafael, Murillo, Velázquez, El Greco, Rembrandt, y los impresionistas Renoir, Cezanne, Van Gogh, Gaugin, Matisse y Picasso, siendo éste ultimo el que mas me agradó.
A continuación fuimos a la Fortaleza de San Peter y San Paul, la cual en cierta forma dio origen a la ciudad, recorriendo su iglesia y algún museo en su interior. Luego de muchas fotos y una larga caminata nos volvimos al hotel.
El último día en San Petersburgo no dejó de ser interesante pues visitamos Petrodvarest, también llamado Peterhof, el Palacio de Verano de los antiguos Zares, en donde, con una majestuosidad única, Pedro I supo vivir. Es un palacio con un inmenso jardín y lujoso en todas sus habitaciones y corredores. Lamentablemente no se podían sacar fotos así que los recuerdos gráficos fallan por su ausencia.
Luego de ésta visita fuimos al Museo de Artillería, donde se exhiben en muy buenas condiciones elementos utilizados en la Segunda Guerra Mundial. Como quedaba cerca, nos tomamos luego un bote para recorrer la ciudad por el Río Neva.
Es necesario hacer mención a la inmensa ayuda que constituyó poder compartir con Marcel ésta excursión, pues en todo momento nos impresionaba con cuentos acerca de la historia rusa, además de ser un muy buen comentarista de la realidad actual de éste desconocido país. Hay que destacar que la transmisión de su conocimiento, luego de casi 14 años de vivir en el país, nos facilitó la tarea de poder adaptarnos a la ciudad, y no tener muchos inconvenientes al respecto. Era grandioso poder escuchar sus anécdotas que nos hacían rememorar algunas cosas estudiadas anteriormente.
Por la noche, emprendimos viaje hacia la capital rusa, a la ciudad de Moscú. Este post forma parte de mi Diario de Viaje alrededor del Mundo. Para ver con más detalle la versión completa dirigirse a : http://viajegaston2007.blogspot.com/. Gracias!!! |
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