Italia, “Roma Bella”
Esta historia comienza cuando apenas tenía solo un día de haber llegado de Egipto; estaba tratando de recuperar mis energías cuando de repente me llama Justo diciéndome que tengo que hacer un “Handcarry” para Paris, Francia. Yo acepté pero a la hora el me llama de nuevo para decirme que ya no iba a Francia, si no a Londres. “¡Conchale!” Y yo que ya me estaba imaginando la torre Effiel o el museo donde esta la mona lisa. Bueno, total que ya el viaje estaba decidido para Londres, de repente suena otra vez el celular!!! Justo de nuevo avisándome que el viaje había sido cambiado para Milano Italia; lo único que me faltaba era que me llamara justo de nuevo y me dijera para ir a Japón.
El viaje a Italia se realizó al día siguiente desde Houston a Boston, allí hacer transferencia a otro avión (Alitalia), que me llevara directo a Milano. Así fue, cinco horas desde Houston a Boston y siete horas y cincuenta minutos hasta Italia. Por segunda vez este año estaba cruzando el atlántico dejando el nuevo continente atrás y visitando el viejo continente Europeo. Este viaje se hizo un poquito incomodo, ya que todavía llevaba conmigo el cansancio de el viaje a Egipto. Viajaba en clase económica e iba en todo el medio de la fila (ni ventana ni pasillo), muy incomodo…
Transcurrida la travesía, llegué a Milano a las siete de la mañana hora Europea, desde el avión se podía observar las espectaculares montañas nevadas de los Alpes; termine mi encomienda en ese aeropuerto y luego me trasladé a otro aeropuerto en bus para volar hacia Roma. Pero espera! No todo fue así de Fácil… Primero me di una perdida tanto en el aeropuerto de Milano como en el de Malpensa.
Cuando por fin partí a Roma, el vuelo solo constaba de una hora y veinte minutos. Una vez que llegué al aeropuerto Leonardo Da Vinci de Roma o mejor conocido como Fumicino, tome un tren desde allí mismo que me llevó a “Termini” (el centro de la ciudad). Yo llevaba conmigo un mapa donde mostraba la ubicación del “Hotel Seliare”, donde había hecho la reservación para pasar los siguientes días en Roma. Cuando salí de Termini camine un poco mas hacia “Plaza Republica”, Estaba empezando a llover y yo tenía una maleta, un morral y vestido de punta en blanco en la mitad de una ciudad tan grande. Compre un paraguas para protegerme de la lluvia. Después de haber caminado más de una hora con mis zapatos empapados de agua encontré el dichoso hotel Seliare. Pagué dos noches y me fui directo a la habitación para darme un buen baño, cambiarme de ropa y disfrutar lo que quedaba del día. Rato mas tarde la lluvia había cesado y yo aproveché la ocasión para salir en búsqueda de la famosa fuente donde la gente tira una moneda y pide un deseo…
…Lo que no sabia era que se llama “La Fuente de Trevi” o en italiano “La Fontana di Trevi”. Yo andaba caminando con un mapa y guía turística que había comprado en el aeropuerto… Luego de caminar tanto y ver otros monumentos que me encontraba a mi paso, llegué como milagro a la fontana di trevi; para sorpresa mía, había demasiados turistas que casi no cabía nadie más. Como pude me metí entre la multitud y empecé a tomar fotos de esta impresionante Obra Maestra. Me detuve por un momento, revisé mis bolsillos y saque una moneda, pensando en un buen deseo le di la espalda a la fuente y tiré la moneda cayendo esta en el agua de la fuente; “espero que se cumpla mi deseo”. Ojo! Los deseos no se pueden decir, de lo contrario no se cumplen.
Estuve en el lugar de la fontana di trevi toda la tarde hasta que anocheció. La creatividad de esos escultores fue apoteósica. Me deleité de la fuente comiéndome una deliciosa pasta a la bologniesa y un buen café en un restaurante que quedaba solo a una cuadra de la fuente, al rato como a las diez de la noche empezó a lloviznar y yo me fui directo al hotel hasta el día siguiente.
Día II
Me levanté como a las siete de la mañana, baje al restaurante a tomar mi desayuno y me fui en busca de la famosa Plaza de San pedro en el cual se encuentra el vaticano y la capilla sixtina donde se encuentra el Papa. Mientras seguía mi camino solo guiado por un mapa en mis manos, pude apreciar diversos monumentos que lucían muy bonitos de día. Pase por varios puentes antiguos, muy decorados con deslumbrantes estatuas Romanas; tuve que detenerme a comprar un abrigo porque estaba haciendo un frío aterrador. Después de un largo recorrido a pie había llegado a la “Plaza San Pedro” o en italiano “Piaza San Pietro”, al fondo de la plaza circular se encontraba la capilla de San Pedro o el Vaticano. Todo lucia impresionante, yo quería entrar pero era imposible, ya que había mucha gente reunida en la plaza desde tempranas horas de la mañana esperando por la llegada del Papa Benedicto, quien iba a dar una misa dirigida a la juventud.
El caso fue, que eran las once de la mañana y la misa se efectuaba a las cinco de la tarde. Me parecía una misión imposible esperar hasta esa hora en pleno sol, así que me salí de la multitud y me fui en busca de la Capilla sixtina que quedaba al otro extremo del vaticano. En esta capilla se encuentran los famosos murales pintados en el techo de la estructura por Miguel Ángelo.
El siguiente problema era entrar pero la cola era como tres kilómetros de larga; aproximadamente toda una tarde de espera… sin pensarlo mucho me Salí de la cola y me fui caminando a la Plaza Popolo que esta como a 5 kilómetros del vaticano (no se si estoy exagerando mucho, pero camine bastante). En esta plaza y muchas otras noté que habían Obeliscos con símbolos Egipcios y esfinges que me indicaron que el Cesar si había dominado en Egipto.
Cerca de esta plaza me comí una pasta a la carbonara, estaba muy hambriento. Luego me devolví camino a la plaza San Pedro pero esta vez si era casi impenetrable la entrada de la plaza, miles de personas esperaban la llegada del papa. Como pude me metí a la fuerza decidiendo esperar como todo el mundo. Luego de tres horas de espera por fin hizo presencia el Papa; La gente se volvió como loca, al fin y al cabo el es el representante de la palabra de Dios en la tierra. El papa Benedicto dio un paseo entre la multitud rodeado de guardaespaldas que lo protegían. Yo tome varias fotos y grababa pero en una de esas se me acaba el disco de la video cámara y cuando lo estaba cambiando se me daña la cámara… oOOPS!!!
La rabia mía fue muy grande, solo me quedaba la otra camarita humilde de fotitos normales. El acto había empezado y yo solo me estuve un rato y luego me fui del lugar, ya que el sol era insoportable. Quería aprovechar lo que me restaba de la tarde para ir al Coliseo pero ya era muy tarde y estaba cerrado. Con los pies adoloridos y cuarenta y cinco minutos más de recorrido me quedaban para llegar al Hotel. Esa misma noche tuve un sueño muy extraño en el cual me veía a mi mismo entrando en una catedral muy grande y al final de mi camino se encontraba el papa esperándome con su túnica blanca, capa roja, corona amarilla alargada y un bastón dorado. Cuando llegué al frente de el, el me indico que me arrodillara en un lugar especifico.
El me hizo la cruz y me echo agua bendita. Cuando eso pasó, me desperté de este sueño tan extraño.
Día III
La misión de este día era ir de nuevo al Vaticano y a la capilla sixtina, pero me desvié y pase primero por el coliseo. Súper interesante, allí alguna vez estuvieron gladiadores y el Cesar también, al lado del coliseo esta un Arco de Triunfo. Hice una cola para entrar en la vieja estructura elíptica, que constaba de dos pisos en el cual se encuentra un pequeño museo con viejas esculturas de emperadores romanos. Cerca de allí se encontraba la antigua Roma echa Ruinas de hace mas de dos milenios atrás. Después de caminar un rato por la antigua calle romana, los pies míos no podían continuar más. Había caminado muchos kilómetros en lo poco de mi estadía en Italia y sentía que se me iban explotar los pies.
Milagrosamente llegué al Vaticano y esta vez si pude entrar dentro de la catedral que es muy bella y deslumbrante por dentro. Tan bella es que hasta las lagrimas se me salían solas de la energía que uno siente de estar allí dentro. Cerca de la entrada de la catedral pude encontrar la famosa escultura tallada por Miguel Ángel “La Piedad” donde se representa a la virgen Maria sentada sosteniendo el cuerpo de Jesús en sus brazos. En este templo sagrado se pueden observar espectaculares obras magistrales de Arte hechas por antiguos escultores. También tuve la oportunidad de bajar a las catacumbas del mismo vaticano y observar con mis propios ojos la tumba de Pedro el Apóstol, Nunca me imaginé que sus restos estaban allí. Luego entendí porque se llama la capilla y plaza de San Pedro. La tumba de Juan Pablo Segundo también se encontraba en las catacumbas. Cuando Salí del vaticano trate de ir a las Capilla sixtina a ver si tenia suerte de encontrarla abierta pero ya estaba cerrada, ya que eran las cinco y media de la tarde.
Como pude me devolví al hotel ya casi muerto preparando y planeando como me regresaba al día siguiente para Milano. Cuando llegué a Milano, me hospedé en un hotel cercano del aeropuerto de malpensa para al día siguiente partir en la mañana de regreso al Nuevo continente… América.
Para ver el video clip de esta aventura le puedes dar click aca:
http://www.youtube.com/watch?v=V0YkecZsAFQ
Atentamente el autor de esta aventura
Eudis tatin Raúl Perez Molina
Hasta la próxima aventura…. Ciao Arriverderci!
Italia 06-06-2006 |
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