La Plata es algo más que la capital de la Provincia de Buenos Aires. Para muchos es la ciudad de los diagonales, para otros el lugar donde salen los campeones; haciendo referencia al club de fútbol Estudiantes. Pero, para mí es la ciudad donde pase una gran parte de mi vida. Si bien mi corazón siempre estuvo mirando Ancona, debo reconocer que tengo un gran cariño a “la ciudad de los tilos”.
Un día me desperté con remordimiento. Luego de muchos viajes, estaba en la casa de mis padres, sobre calle 3, en el barrio Mondongo. Este malestar había nacido porque nunca había escrito sobre mi ciudad natal ni mi segunda ciudad.
Desde su fundación es muy difícil perderse ya que fue diseñada como un perfecto cuadriculado con calles numeradas. También tenían nombre, solo que con el tiempo se fueron perdiendo; quedan muy pocas en el recuerdo y en alguna calle importante (Avenida y Diagonal) pueden verse aún. Los Diagonales forman una cruz, indican los puntos cardinales y son los culpables que alguien llegue a perderse o desubicarse en la trama urbana. Especialmente si uno esta transitándolo en auto y llega a una bocacalle sin indicaciones.
La vida de la ciudad no se aleja a la de un pueblo. En especial si uno viene de una gran ciudad. Pero, para la gente que llega de otras ciudades argentinas, consideran que es grande y tiene un atractivo importante.
Los atractivos son varios. Las que más se escuchan son su arquitectura, las plazas, la vida nocturna y sus actividades culturales.
Objetivamente hablando, es normal que una ciudad capital con algo más de setecientos mil habitantes goce de estas cualidades y más. Pero, lo que se da aquí creo que se da en muy pocas ciudades argentinas.
Su arquitectura es muy particular, tanto su trazado como los estilos de sus edificios. Si bien existe cierto grado de abandono urbano, cada barrio tiene su personalidad y vale la pena una recorrida. Claros ejemplos son la casa Curutchet y el Banco Nación. También es muy interesante ir por las afueras (Parque Pereyra, Villa Elisa, Tolosa, Gonnet, Ensenada, Berisso, etc)
Las Plazas abundan. Hay una cada 600 metros. Todas ofrecen mucha vida y el goce del espacio público. En 1 y 66 esta la Plaza Matheu, allí encontrarás un centro de jubilados con su bochodromo. En Plaza Belgrano esta Pancho Villa (puesto de hot-dog muy importante 5 años atrás) Además hay un bosque, parques y ramblas para disfrutar del tiempo libre.
La noche pasa por los bares y confiterías que hay en distintas zonas de a ciudad. También en sus plazas y otros espacios donde se concentra la juventud y no solo. Recordemos que es una ciudad universitaria y por ende si no es fecha de exámenes ni vacaciones, encontraremos muchos jóvenes. No hay discotecas grandes, Las actividades culturales son muchas y todo el año.
El Museo de Cs Nat esta en el primer puesto del ranking de los 10 museos de la ciudad y desde mi óptica uno de los mejores 10 del mundo, aunque se encuentre algo abandonado y sin mantenimiento. También se puede concurrir a distintos centros culturales, visitar la Catedral, ir al Zoológico, entrar a pequeños pero modernos cines, recorrer las grutas en el paseo del bosque, ver las estrellas en el observatorio, ir al Teatro Argentino, ver un buen partido de fútbol, apostar en el bingo o en el hipódromo, etc.
Otras de las particularidades de la ciudad son: La más importante es que tiene mujeres muy lindas. Puedo asegurar que no es un mito y creo que también son lindos sus hombres... al menos por los comentarios de mis amigas. :)
También es reconocida por sus deportistas, profecionales y en especial por su músicos. Aquí nacieron los Redonditos (entre otros) y se respira en todos los barrios ese olorsito a rock.
Finalmente diria que, en el ambiente inmobiliario, se dice que sus martilleros son famosos por engañar jóvenes del interior. Todos saben que en las capitales esta lleno de empleados públicos, pero aquí la carencia de otro tipo de empleo no da lugar a la desigualdad social ni a la expansión comercial como se ve en otras ciudades cercanas a la Capital Federal. Como toda capital, sus habitantes son algo engreídos y a veces el apellido en ciertos sectores de la sociedad es influyente.
Pero, no son todos así y hay muchas personas del interior que ayudan a convertirla en una ciudad muy amigable. Se encuentra a muy pocos quilómetros de La Capital Federal, tiene vías y modos de ingreso muy cómodas. Uno puede llegar en tren, ómnibus y en automóvil en un breve tiempo y con poco dinero. Tiene íconos gastronómicos como Pizzerías Baci y Carloncho, Cervecerías Modelo y Antares, Restaurante Argentino, etc. Hay para todos los gustos y presupuestos.
Si quieren contactarse, nos vemos en www.amigosyviajeros.tk |
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