Visitar Tarija es una experiencia que siempre deja buenos sabores, aromas y visiones, es para mi gusto la ciudad más linda de Bolivia, tierra donde su gente te "haaablaa caaantanndo" y que tiene fama de ser gente alegre y amable. Llegar a Tarija desde el Norte es una experiencia mágica, tardas aproximadamente 10 horas desde Potosí, pasando por el precioso pueblo de Camargo y atravesando la cuesta de Sama, un lugar hermoso como peligroso.
Cuando estás en la cima de la Cuesta puedes divisar la ciudad del tamaño de una lenteja y parece que está cerca sin embargo te esperan un par de horas más de viaje hasta que llegues, además el lugar siempre está rodeado de nubes lo que hace que el descenso parezca que lo haces en avión desde el cielo pero muy lentamente, increíble. Al llegar a Tarija sientes el aroma de las flores, la limpieza de las calles, la belleza de sus mujeres, en Tarija el 99,9 % de las mujeres son bellas, no sabes para qué lado ver...
Una vez en la ciudad puedes visitar varios lugares, La Casa Dorada o El Castillo Azul dos palacios construidos hace algunos siglos, que son joyas arquitectónicas, el museo Arqueológico y Paleontológico, el río Guadalquivir, el templo de San Roque, el patrono de la Ciudad y en honor a quien se hace la fiesta más importante de Tarija. En Tarija sobresalen además las fiestas de Comadres, el carnaval y la Pascua Florida. Pero Tarija no sólo es la ciudad, tienes la opción de visitar algunos lugares cercanos, la primera visita la hicimos a San Jacinto, una laguna y la represa más grande de Bolivia, en el lugar además de dar pareos en bote puedes disfrutar de algunas de las delicias gastronómicas del lugar como el pescado y los ya famosos cangrejitos de agua dulce.
El segundo destino fue San Lorenzo población ubicada a 15 Km. y que conserva la estructura de un pueblo colonial, en el mismo se encuentra el museo del "Moto Méndez" un caudillo y héroe de la independencia Boliviana, él junto a sus montoneros libraron batallas contra los españoles para lograrla independencia de Bolivia y Argentina; el museo conserva la casa donde él vivió y varios de sus enseres personales. El siguiente destino fue el Valle de la Concepción un lugar mágico, si viste la película "Un paseo por las nubes" parece que fue filmado allí, "El valle" es la tierra del vino, ves viñedos que se extienden hasta donde termina el horizonte, en el mismo se encuentran algunas de las Bodegas más importantes del país y de los mejores Vinos del Mundo, los vinos de altura. Pero aparte de las grandes bodegas industriales también encontramos una serie de bodegas artesanales una de ellas es "La casa vieja" regentada por "Doña Vita".... para qué entrar en ella, desde que llegas tomas vino, Doña Vita te invita a probar un poco de todas las variedades de vinos que elabora y vende, así que cuando termina la ronda ya estás viendo a Baco en calzones, toca entonces un paseo por la casona para recuperarse... la casa es una hacienda pequeña colonial, por detrás tienes los viñedos que igual que en todo el valle se extienden hasta donte tus ojos no llegan, las bodegas contienen los tradicionales toneles de madera, puedes ver también las trituradoras; están las manuales y también las clásicas en las que la uva se pisa, a esos vinos "pisados" se los denomina "pateros" y son los más requeridos por la gente, La Casa Vieja tiene también un restaurante donde uno puede comer y por supuesto continuar con la "cata" de vinos, cuando sales de la Casa vieja sales con tu provisión de botellas; en mi caso siempre que voy a Tarija no recuerdo cómo salgo de esa casa jejeje...
Volviendo a Tarija te queda la sensación (aparte de la resaca) de querer más, una visita al mercado se impone, coloridos puestos de fruta o deliciosos aromas de un "saice" o una "arverjada" o un asado de chancho...te atraen visitar la ciudad sin comer en el mercado central es un sacrilegio...
Tarija también cuenta con el Observatorio Nacional, el más importante del país y con uno de los lentes más potentes de Latinoamérica, se encuentra en Santa Ana a 15 minutos de la ciudad en otra zona vitivinícola; la hora oficial de Bolivia lo marca este observatorio. Y así despues de recorrer todas estas bellezas toca regresar... Me pregunto por qué los buses que regresan de Tarija suenan como camiones repartidores de botellas... |
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