Navegando el Delta del Paraná, por lugares de ensueño, cruzando el Paraná de las Palmas, y en medio del Río de la Plata; llegamos a Martín García; isla argentina que está muy cerca de las costas uruguayas (solo 3.5 km). Fue descubierta en 1516 cuando navegantes españoles buscaban un paso al Pacífico. Lleva ese nombre porque mientras se avistaba la isla falleció un tripulante de la nave y se decidió darle su nombre en su honor.
Al llegar a la isla notarán la calurosa bienvenida, solo 154 personas la habitan y como es territorio de la provincia de Buenos Aires hay que solicitar permiso para vivr alli, las casas no son propiedad de la gente que las habita sino del Estado Argentino.
Tiene una reserva ecológica de 150 hierbas curativas, selvas en galería y la típica vegetación del Delta. TAmbien hay una invasión de gatos... no se exactamente porqué.
Historicamente la isla funcionó como Lazareto y puerto de cuarentena, se conservan aún las edificaciones militares que le dieron fama y quedan solo rastros de las paredes de lo que fue la famosa cárcel de Martín García. Muchos creen aún hoy que solo fue una carcel de políticos famosos (los ex- presidentes argentinos Yrigoyen, Perón y Frondizi, de ahí el apodo YPF) pero también fue carcel para los muchachitos porteños que le faltaban el respeto a sus madres... aunque no lo crean.
Si puede quedense 2 o 3 días en la hostería, un lugar muy agradable y la gente es muy servicial, la comida esta buena pero es un lugar de descanso recuerden no es un lugar para ir de fiesta. Hay luz sólo hasta las 11 de la noche porque hay un solo generador eléctrico en la isla.
De día: alquilen una bicicleta y salgan a descubrir los senderos del lugar, seguramente se cruzarán algun lagarto (que abundan porque es una reserva natural) , Visiten el teatro, el monumento de las dos banderas, el faro, el antiguo puerto... hay una piscina cerca de la casa que ocupaba Massa, para curar a los enfermos; visiten la casa donde Ruben Darío escribió lagunas de sus mejores poesías.
No se sorprendan si el gerente de la Hostería está cortando el cesped en alguna esquina, o si el guía turistico que los recibió luego les alquila las bicis: Martín García es como los circos pobres: todos hacen de todo, son como una gran familia.
Infaltable para concluir la visita: comer pan dulce, nunca probarán otro así en su vida... no se que le ponen es delicioso. Martín García es un lindo lugar para descansar y relajarse. |
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