En este lugar del departamento de Antioquia no hay ni grandes centros comerciales ni museos modernos, sino mar y volcán, entrelazados por el espectáculo de las majestuosas puestas de sol que pueden observarse en el horizonte del océano atlántico. Algunos árboles, como las palmeras abundan, los hombres andan sin camisa, y los pájaros no cantan, se ríen. Los atardeceres son más dramáticos, la tierra es más café y las estrellas -quién sabe cómo- parecen estar más cerca.
Arboletes alberga todo lo que se puede pedir, para pasar unas buenas vacaciones. Este municipio está situado al noroccidente del departamento.
El minifundio de cultivos de arroz, plátano, yuca, maíz, ñame, cacao, el desarrollo de la pesca artesanal y la ganadería extensiva, son base de la economía.
Por otra parte, su población son aproximadamente 40.000 habitantes, así como el turismo se explota, por contar con:
· El volcán de lodo (que tiene grandes beneficios medicinales)
· La bahía de Puerto Rey
· Río Hobo
· La Isla Tortuguilla,
· Las playas en el área urbana
· La cascada las Tinas
Bitácora de Viaje
Después de viajar 462 kilómetros en bus desde Medellín ( 9 horas) llegué al pequeño Terminal a las seis de la mañana, con un morral de color rojo en las piernas y un par de tenis beige extraviados -me los quite durante el viaje-. Ahí descargue otro bolso que traía en la bodega del bus. Existe un novedoso -no sé sí legal-sistema de transporte, los “moto taxis” que cobran desde 1000 a 3000 pesos si es con carroza, como la “pechichona” una moto muy singular y muy solicitada por tener capacidad para tres personas y parasol.
A esta hora de la mañana ya se ven muchas personas transitando, especialmente los turistas, que Madrugan al parque a comprar arepitas con queso. Noto dos oficinas de Comcel y me preocupa pensar que éste, que era un pueblo libre de inventos tecnológicos, ya esté capturado por la moda del celular.
Mientras voy por la vía que conduce hacia San Juan de Urabá, siento como la brisa alborota mi cabello, y a su paso deja un ligero olor a pez. El mar se torna colorido, es como si alguien- tal vez una sirena- se encargara de hacer unas divisiones y pintar cada una de un color diferente; esta vez su gama es verde y azul, la arena de la playa brilla, el cielo resplandece, el ruido de las olas es relajante; como cuando nos acercamos un caracol al oído. Esto es lo que yo llamo un bello día.
En mi visita al río Hobo encontré muchos turistas, pescadores, anfitriones y mucha alegría, porque es así como el río, ya no sólo representa la parte económica, también se puede destacar que alrededor de este, podemos observar que la gente realiza muchas actividades; se bañan, lavan su ropa, juegan, arman “sancochadas”. El rió es un amigo más, cómplice de sus fiestas y proveedor de historias.
En esta tierra se acostumbra celebrar todo día festivo, en medio del jolgorio y la rumba propia de sus pobladores, se descansa y se goza a ritmo de champeta, regueton y vallenatos. Los pobladores se mueven al lado de las riberas del río, y se puede observar el paisaje hechicero; la brisa, las gaviotas con su vuelo silencioso, los manglares, las balsas a orilla del mar. Las personas disfrutan del río, saltan y no les importa mojarse, porque esta vez el río no es sitio para pescar, pues ahora el río es una fiesta de color, tambores y centellas. Genera una cultura tal vez extraña para nosotros.
A las cuatro de la tarde emprendo un recorrido en canoa por el río, el sol ha bajado y ahora muchas personas se despiden del agua, por lo regular a esta hora de la tarde, sí se está dentro del río se siente un ligero frío en el cuerpo. Mientras el pescador que me acompaña rema para avanzar, observo como la corriente va quedando atrás, y se ven muchas burbujitas en el agua verde clara, parece que los pececitos me hicieran burla. El recorrido es silencioso, y se puede escuchar claramente el trinar de los pájaros que se hacen en los árboles que nos rodean.
El volcán es otro de los sitios y quizás el mayor atractivo turístico de este municipio, acá se pueden observar personas bañadas en lodo, parecen unos soldaditos de barro y se divierten flotando en esta inmensa piscina de fango, en el centro se destaca una enorme burbuja que explota y salpica, al parecer emerge de lo más profundo de la tierra. Desde este punto se puede divisar el mar que por estar tan cerca, muchas personas bajan a él para sacarse el gris y espeso barro. Datos para el viajero: Costo Bus : 45.000 a 70.000 pesos ( aprox 25 us$) Hotel : 15.000 a 50.000 por día Comida (platos): 5.000 hasta 25.000 Sistema transporte urbano: Motos Rumba: Variada ( papayeras, vallenato, salsa, regueton) y es de amanecida. Se puede ir via aerea desde Medellin hasta Montería 30 minutos costo aproximado : $200.000 y desde montería salen buses, taxis hasta arboletes 45 minutos. Desde 5.000 hasta 10.000 pesos. Se puede viajar desde Arboletes a San Juan de Urabá tiene playas virgenes cuesta 4.000 pesos, hasta Necoclí ( incluye tramo carretera destapada) se puede ir en taxis, buses y uaz... variedad de horarios 20.000 pesos, hasta turbo cuesta aproximadamente de 25.000 a 30.000 pesos. |
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