De Carlos Paz al Cuzco Por fin llego el día. Un mes después de lo previsto debido a la demora en la entrega de los pasaportes, y a pesar de que todo el mundo nos decía que estábamos locos si nos íbamos solos en camioneta, fuimos a cumplir el sueño de Lidia, Rumbo al Machu Pichu. Salimos el sábado 6 de octubre del 2007, y la primera etapa fue desde Carlos Paz a Purmamarca, en la quebrada de Humahuaca, por rutas conocidas y en buen estado. Pasamos la noche en Purmamarca y a la mañana siguiente partimos rumbo a Calama.
Después de pasar la cuesta de Lipan con un paisaje hermoso, cargamos nafta en Susques a 3900 msnm, ya que el próximo surtidor esta a casi 300 Km, y seguimos hasta el poblado de Jama donde esta la aduana Argentina. De allí a cruzamos a Chile por el paso del mismo nombre a 4720 msnm. Todo bien, buena ruta, y entramos al desierto de Atacama, impresionante por lo desolado, nada de nada, soledad absoluta. Pasamos la aduana chilena en San Pedro de Atacama sin ningún problema y a los 100 km llegamos a Calama. Paramos en un hotel muy lindo con cochera pero con un servicio pésimo y unos precios muy altos. Un paseo por el centro de Calama, cenamos y nos preparamos para salir al otro día rumbo a Tacna ya en Perú. Salimos temprano, siempre desierto. De Calama a Chuquicamata autopista doble mano para ir y lo mismo para volver, separadas varios cientos de metros, muy buena y segura.
En Chuquicamata están las minas de cobre más grandes del mundo y trabajan en ellas varios miles de personas, muchas de las cuales residen en Calama. Desde allí en adelante la ruta en bastante mal estado, reparándola en algunos tramos. Cerca de Maria Elena, unos 70 km antes de Tocopilla, ( donde fue el epicentro del terremoto de noviembre ) doblamos hacia el norte por ruta 5. Pasamos por campos con geoglifos , petroglifos, campos de meteoritos. algunos poblados a lo lejos, pocos, que son verdaderos oasis. Llegamos a Arica con anuncios de subidas y bajadas continuas de 14 Km, 21 Km, y siempre a mucha altura. Después de Arica esta la aduana chilena y luego la peruana, las pasamos rápido y sin problemas y luego de unos km, Tacna. Hotel sencillo, pero limpio y muy barato, en el centro y con cochera a media cuadra. El transito y las bocinas increíble, las tocan los taxis para llamar la atención de los posibles pasajeros, otros para pasar primero y todos por cualquier cosa, al final te da risa.
Recorrimos la plaza de armas donde tienen grandes estatuas de los héroes de la guerra con Chile. Al otro día después de cargar combustible de 90 octanos, hay de 84 en todos los “grifos”, de 90 en algunos, y de 95 en muy pocos, salimos para Puno. Pensaba hacer 70 Km. de ripio y otros 320 de asfalto, pero termine en Desaguadero y haciendo hasta Puno casi el doble de lo programado, debido a la ruta mal indicada y sin nadie a quien preguntarle, ya que lo único que se ven son cholas cuidando animales o directamente perros entrenados haciendo el trabajo. Casi todo el camino a mas de 4000 msnm, el ultimo cartel decía 4610 msnm. Desde Desaguadero a Puno un desastre, la ruta mala, llena de animales, y gente caminando por la ruta, unas combis que hacen de colectivos y andan a toda velocidad constantemente y sin respetar nada. Para colmo en un momento se me ocurrió parar a preguntar a un trabajador vial si faltaba mucho para Puno y me dijo; pasando el puente.
Después del puente doble a la derecha y entre en un poblado, que no era Puno, era Ilave. Yo preguntando por calles y hoteles de Puno en otra ciudad y rodeado de nativos que parecía que no entendían nuestro castellano, finalmente dimos con la policía, tampoco ellos conocían las calles ni el hotel que buscaba y uno de ellos al ver que en el papel donde tenia las direcciones, arriba decía Puno, me dijo que había entrado en un lugar equivocado. Luego de reirnos un rato, continué el camino para llegar finalmente a destino. Puno estaba después del puente, pero a muchos km. Encontramos rápido el hotel, muy lindo y cómodo frente a la plaza de armas.
Al otro día a la mañana contratamos una excursión para visitar las islas flotantes de los Uros. Increíble como viven, si bien ahora se ve que esta montado para el turismo, es una experiencia inolvidable, en el lago Titicaca y a 3800 metros de altura. Yo el mal de altura mucho no lo sufrí, pero mi señora se la paso tomando mates de coca y con eso mejoraba. Al mediodía salimos para Cuzco y al pasar por Juliaca nos paro una policía, todavía no sé porque, y pudimos seguir con un”arreglo” de 20 soles. Ya en la ruta un colectivo chiquito parado, atrás piedras y un cono, me desvío para pasar y un policía me para y me dice que iba de contramano, le dije que por otro lado no podia pasar, en definitiva 20 soles más. Por suerte fueron los únicos de todo el viaje. Después de recorrer una ruta muy linda y que pasa por muchos pueblos, llegamos a Cuzco a las 18 y 30 hs. Un espanto el transito, para colmo entramos por la plaza de armas, pleno centro, diez millones de autos, todos como locos , apurados, tocando bocina y maldiciendo a medio mundo.
Después de esto el transito en Argentina parece el de Suiza, así que imaginen. En una de esas vueltas, mas llevado por el transito que porque quisiera ir , nos encontramos frente a la central de policía, paré en la puerta y le pregunte como llegar al hotel. Después de darse cuenta que era imposible que yo llegara con su explicación, tuvo la buena idea de parar un taxi, le pague el viaje , (dentro de la ciudad cuesta 2 soles a cualquier lugar) y lo seguí llegando sin problemas. Al otro día a la tarde fuimos a recorrer la catedral,(impresionante las pinturas), iglesias y ruinas arqueológicas cerca de la ciudad, todo muy lindo.
El viernes 12 desde la mañana salimos a visitar el Valle Sagrado, fuimos a las ruinas de Pisaq y Ollantaytambo, la ciudad de Urubamba, Chinchero, llegamos a la noche cansadísimos ya que los Incas construían todo en la altura. El sábado 13 llegó el día esperado, al Machu Pichu, en colectivo hasta Ollantaytambo, y desde allí las únicas formas de llegar es caminando por el camino del inca o en tren hasta aguas calientes y después en colectivo, por supuesto elegimos la ultima. Por fin el Mach Pichu, muy bien declarado maravilla del mundo, imponente, majestuoso, bellísimo, no se puede contar, hay que verlo.
Comenzamos a recorrerlo, y con los relatos del guía nos fuimos enterando y su vez asombrándonos de lo que había pasado en los sectores que visitábamos, parece mentira la inteligencia de los Incas, y el desarrollo que habian logrado. Mas o menos a las tres de la tarde estábamos de vuelta en Aguas Calientes y después de comer algo comenzamos el regreso, llegando a la noche con la satisfacción de haber cumplido un sueño.
El domingo nos dedicamos a pasear por Cuzco; el barrio de los artesanos, una procesión en la plaza de armas, mercado de artesanías para comprar recuerdos, en fin descanso. Todo Cuzco parece un museo, ya que gran parte de la ciudad se conserva original. La ciudad es muy linda y la gente muy amable. El lunes luego de cargar combustible, ( galón de 90 octanos soles 14,6 ), salimos rumbo a Arequipa comenzando el regreso, pero por otro camino. Volvimos a pasar por Juliaca, esta vez sin multas pero con miles de triciclos a pedal por las calles, que hacen de taxi o taxi flet, y como era al mediodía se ve que venían de una feria o algo parecido, un caos total.
Después de Juliaca, el camino hermoso y en buen estado, siempre a mucha altura, una constante del viaje. Llegamos a Arequipa y encontramos rápidamente el hotel, un ex convento, muy lindo y confortable. Lo habíamos reservado y pagado en Cuzco por medio de un señor Soto, que tiene una agencia de turismo casi familiar y resulto ser una persona confiable, muy amable y con mucho conocimiento de toda la zona, el cual nos ayudó muchísimo en todas las excursiones que realizamos. En Arequipa nos quedamos un día descansando y recorriendo toda la zona céntrica , la catedral y algunos barrios, ya con ganas de volver a casa.
Al otro día rumbo a Chile, aduana de Perú, rápido, y en la de Chile bien, nos revisaron todo lo que llevábamos buscando drogas, en un momento uno de los perros se enloqueció delante de la camioneta y se armo un revuelo bárbaro, Habia un pájaro muerto en la parrilla. Seguimos hasta Iquique, mucho mas lindo y grande que lo que pensabamos. Buen hotel con vista al mar y buena atención.
A la mañana siguiente fuimos al puerto franco a comprar algunas chucherias, cargar nafta y de allí el mismo recorrido que a la ida. La nafta súper cuesta 600 pesos chilenos el litro. Paramos nuevamente en Calama, en el mismo hotel, L&S, debido fundamentalmente a que nos teníamos que desviar solamente media cuadra de nuestro camino, a que estaba muerto de cansancio y no tenia ganas de andar buscando otro y que era solamente una noche, A la mañana siguiente, mas o menos a las 6, escuchamos desde la habitación la alarma de un auto que parecía la nuestra, en seguida paró. Cuando bajamos estaba la ventanilla trasera izquierda un poco baja y la puerta había quedado trabada. Por suerte no falto nada, pero todo esto sucedió en la cochera del hotel, al lado de donde sirven el desayuno, con puertas de vidrio, y nadie sabia nada. La atención como la primera vez, pésima y esta vez, algo muy raro en Chile, no nos dieron factura porque dijeron que se les había acabado el talonario para turistas.
De allí nuevamente el desierto, las salinas, y poco a poco el paisaje se fue haciendo mas agradable y con vegetación hasta llegar a la hostería Pastos Chicos en Purmamarca; 10 puntos todo y cumplen con los descuentos prometidos en internet. Al otro día Carlos Paz y aventura cumplida.
Km recorridos : un poco mas de 7000 Rutas : 80 % en buen estado. Todo asfalto, salvo desvios. Vehículo : Toyota RAV 4 , modelo 98, ningún problema Conductor: Simón, modelo 40 y acompañante: Lidia, modelo 43. Duración del viaje: 15 días |
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