Enero 2005
Llegar a Uyuni desde el norte es sencillo, partí de Cochabamba, con rumbo a Oruro, allí tomé el tren con rumbo a Uyuni, el viaje dura aproximadamente 10 horas, durante las cuales uno no se puede desprender de la ventana porque los paisajes que el ferrocarril va dejando atrás son increíbles. El costo del pasaje varía según la categoría de vagòn (para mas info visiten http://www.fca.com.bo/Servicios_archivos/Pasajeros/itinerario.jpg)
Al llegara la estación de Uyuni, te llueven los promotores que te ofrecen hotel, recorridos turísticos y otros servicios. Uyuni como tal es un pueblo que creció por la minería y que tiene mucha historia relacionada con esa actividad, en algún momento fue uno de los pueblos más ricos de Bolivia, como testimonio quedan algunos edificios ostentosos, hoy venidos a menos. Un recorrido por el mercado, un recorrido por las calles principales y después a conseguir un tour hacia el salar.
Conseguimos un tour en el que haríamos el siguiente recorrido: Uyuni- Cementerio de trenes- Colchani- hotel de sal -Isla Pescado- San Juan de Lípez, las Lagunas - el Árbol de piedra- Laguna Colorada- Los geisers - Laguna Verde y el regreso. En total este recorrido dura tres días. El costo; 55 dólares, esto incluye el transporte en una vagoneta 4x4 (otro tipo de vehículo no resiste el viaje), alojamiento durante 2 noches, desayuno, almuerzo y cena, además de un guía, que a la vez hace de chofer y cocinero.
El viaje es increible, el primer destino es el cementerio de trenes, un complejo dende se depositan locomotoras y vagones en desuso, a los cuales el tiempo y el aire salado han oxidado. El segundo destino es Colchani, una población que se caracteriza por vivir de la extracción de sal, este pueblo representa el primer contacto con el salar ya que se encuentra a sus orillas. El viaje continúa, la llegada al hotel de sal se la hace atravezando el salar a partir de ahora sólo se ve sal por donde uno mire. Este hotel esta hecho completamente de bloques sal.
El siguiente destino es la Isla Pescado un oasis en el desierto de sal, una isla en medio del salar en la que crecen enormes cactos algunos milenarios. Se aprovecha le estadía para almorzar, nuestro guía-chofer-cocinero nos preparó un manjar de los Andes quinua con queso. El viaje continuó siguiendo por el salar hasta salir de él a todo eso llegamos a San Juan un poblado que cuenta con un pequeño pero interesante museo, además de una necrópolis de alguna cultura antigua aún conservada.
En ese lugar cenamos y dormimos para salir al día siguiente muy temprano. Es interesante que en esos lugares te vas encontrando con otros viajeros que vienen en otros vehículos y de distintos lugaresdel mundo, una oportunidad para compartir con otra gente. El viaje continúa, el siguiente destino son las lagunas, antes se atravieza otro salar el de Chiguana pero que es mucho más pequeño que el de Uyuni y no tan imponente. Primero se llega a la laguna Cañapa, donde se aprovecha para almorzar, despues viene la Laguna Hedionda una laguna con alto contenido de azufre que desprende un olorcillo desagradable, después está la Laguna Chiarkota y luego la Honda, todas estas lagunas son el hábitat de miles de flamencos de distintas variedades.
Después de varias horas de viajar en el desierto se llega a un lugar llamado "las vizcachas" un montículo de rocas en las que viven vizcachas, una especie de roedores parecidos a los conejos muy simpáticos y sociables. Un par de horas más tarde y aún transitando el desierto se llega al Árbol de piedra una formación rocosa que parece un árbol y que se fue formando por la erosión eólica durante millones de años. Ya al final de la tarde se llega a la Entrada al Parque Nacional Eduardo Avaroa a orillas de la Laguna Colorada, una enorme laguna roja, el color se lo debe a que en su fondo crece una planta roja que le da esa coloración, necesariamente hay que pasar por ahí y pagar una entrada, por ser Adulto y boliviano pagué 25 bolivianos.
En el mismo lugar nos quedamos a cenar y pasar la noche. Al día siguiente la partida estaba programada a las 5 de la mañana ya que teníamos que llegar a los geisers antes del amanecer para ver allí la salida del sol. El esfuerzo valió la pena, el lugar es increíble, el amanecer en medio de nubes de vapor, lavas hirvientes y geisers a una altura superior a los 4800 msnm. es una experiencia sublime. El viaje siguió y a pocos kilómetros llegamos a otra laguna y a unas aguas termales, toda esa zona es volcánica, en el lugar desayunamos.
Unas pocas horas después llegamos a uno de los lugares más hermosos de este mundo, la Laguna Verde, una pequeña laguna que por cierto contenido mineral es verde, rodeada por una espuma de borax blanca y de fondo el Licancabur un imponente volcán, a espaldas suyas a un lado se encuentra territorio argentino y al otro territorio chileno. El regreso es más rápido ya que sólo paramos en el “Desierto de Dalí “ un paraje hermosísimo que parece un cuadro de ese pintor, luego nos detuvimos en la Laguna Colorada, para almorzar con una vista impresionante de la laguna y miles de flamencos que habitan en ella.
Después por la tarde paramos en Villa Alota un poblado pequeñito donde conocimos a “Pepe” una vicuña que fue adoptada por una Llama, las vicuñas, son animales silvestres que no pueden vivir en cautiverio, pero Pepe se adaptó muy bien al rebaño de llamas. Por fin por la noche se llega a Uyuni, el punto de partida, dejando atrás paisajes hermosísimos, lugares impresionantes, flora y fauna muy rica y parte del alma en ese recorrido… |
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