La vida te da sorpresas... Regreso después de tres meses. Salgo de Lima a las 11 de la noche, llegando a Trujillo 7 am, obligado caldo de Cabeza de Carnero en la Av. XX de Octubre, ya los taxistas saben donde por 3 soles me llevaron (1 dólar), saqué pasaje a Huamachuco a 3300 msnm, a 165 Kms de Trujillo y salimos a las 9 am, paramos en Motil a almorzar, los buenos paisajes y la subida comenzaba, las lluvias también, la carretera mojada y arcillosa hizo que debiendo llegar a las 3 de la tarde llegue a las 5 pm, con las ganas que tenia de ver el partido Perú-Ecuador, ya llegando a Huamachuco prendo el mp3 con radio y detecto un 3 a cero en contra y fin del primer tiempo, ni hablar ya no quiero saber nada del partido, que desgracia.
Al día siguiente salí a trabajar, ya luego les cuento, solo para detalles lo que tenía que hacer en tres días lo hice en uno, terminamos 2 am. Y cansadisimo, pero pensando en el premio del día siguiente, ya en agosto también por “trabajo” había ido a Markahuamachuco, ahora me tocaban las ruinas de Viracochapampa. No sabía que estaba tan cerca de la ciudad, me sorprendió que muchos Huamachuquinos no conocieran una ciudadela preinca del año 650 D.C. (o inca?) que quedaba a 2 a 3 Kms al norte de la ciudad, incluso la segunda vez que fuí, lo hice en mototaxi.
Que pena me da mirarte cuando te miro...
Salimos de Huamachuco, subimos y luego bajamos una lomada, las ruinas no son pequeñas, rodeada o mejor dicho invadida por chacras que se la están comiendo, solo un letrero de bienvenida indicando la entrada, el resto los linderos externos de Viracochapampa no existen, es decir no hay división entre las ruinas y las plantaciones, tanto asi que algunos de sus muros circundantes son el mismo límite con los sembríos. Según el idioma quechua Wiracocha significa Señor o Caballero y Pampa suelo, lo que significa "Pampa del Señor". algunos lo denominan "pampa de los dioses".
Llego a una plaza, y al tope de ella la primera impresión espectacular, trece escalinatas de 4 metros de ancho, dan la entrada sube a una especie de plataforma, que más da la impresión de un lugar donde se hacen ceremonias, subiendo llegas a una plataforma flanqueda de una pared posterior de piedras con 5 ventanas a cada lado, y paredes laterales con 8 ventanas cada una como un escenario, un teatro al aire libre. Viracochapampa es totalmente geométrica, como indican parece diseñada por un solo arquitecto, por su distribución rectangular, Parece que Hernando de Soto pasó por allí, pues menciona que vió lindos castillos por esta zona, destacan incluso los angulos rectos de las plazas que menciona Max Uhle “El sitio cuadrangular al Este de la vieja población mide 566 metros de largo por 310 de ancho; el cuadrado del Oeste, al otro lado del camino, sólo mide 202 metros de largo. Es digno de admiración la regularidad de los ángulos de dichos lugares cuadrados.
Los ángulos son rectos y, para ejemplo, damos los grados de los cuatro: 89°52', 90'22', 90°00', 89°46'”. Se refería a la plaza o dos cuadrados rodeados de muros, en efecto la disposición de la ciudadela mira hacia el Cerro de Markahuamachuco, y muchos enigmas la rodean. El diseño es en cuadrados y rectángulos. Caminamos todo lo que podemos. Las ruinas se encuentran abandonadas, hubiera preferido pagar entrada, la vegetación ha crecido por todos lados, dañando los muros, los cuales no terminan de caerse, si no es por los visitantes, a veces queman la vegetación para reducirla y lo que logran es reducir a escombros sus ruinas, increíble, no hay ni vigilante como por último había en Markahuamachuco. Cada vez se caen más las piedras que han estado unidas por siglos con una argamasa de arcillas, aún cuando los muros son gruesos, se debilitan por su descuido y por la lluvia. En mi visita un día después había como 200 niños que pasan el recreo de su clase en las ruinas, imaginense. Nunca es tarde ....
Sigo mi visita, encuentro los galpones nichados, que son lugares en que los antiguos usaban para festejar a sus muertos, una especie de vivienda-cementerio, donde enterraban a sus muertos en nichos en las paredes, donde se han encontrados huesos, vasijas rotas, cucharas, muchas copas para chicha (ver museo). Siguiendo las actuales costumbres del 1ro de noviembre, ya sabemos de donde descendemos. Eran en extremo originales, aplicaban una reingeniería que no he visto en otras ruinas, eso de enterrarse en las paredes y festejar no lo había visto, esto se deduce por los restos lógicamente. Luego las galerías, de cualquier forma, rectas, curvas , redondas, con muros paralelos y de buena altura hasta de 12 metros o más, con un ancho de 2 a tres metros, estas tienen una puerta que generalmente dan a una plaza, ya pensaban en multifamiliares, puede ser que hayan tenido dos o más plantas pues poseen salientes en los muros donde pudo haber madera. Bien planeado, vivían bien. Extrañas viviendas, pero su disposición las hacía mejor defendibles, por los muros circundantes y accesos limitados.
En general una ciudadela a los pies de Markahuamachuco, más joven que ella, y en una planicie, con agua cercana, muy buena tierra de siembras, un clima excelente. Buen sitio para vivir y desarrollarse, redeada por cerros con Oro, solo se han encontrado pocos vestigios de esto, algunos dedales y otros que ví en el museo, todo ha sido saqueado y destruído. Incluso hubo alguna vez paredes talladas y cabezas clavas, todo destruido por el clero español con la finalidad de no dejar idolatrías a su paso. En fin ahora hay muchas más. Lástima que no cuidamos nuestro pasado, con lo importante que es conocerlo para saber nuestro futuro. Muy cerca unas cuevas donde alguna vez hubo momias, y unas cataratas, las referencias eran buenas.
No llegué a ir por falta de tiempo. A media hora de alli la laguna de Sausacocha, con una vista espectacular desde el Cerro Campana, donde también hubo ruinas, encontré unos restos de cerámica rota y un agujero de huaqueros o arqueólogos, total nadie va alli en años. Allí se inicia el valle de Condebamba en el que, según la leyenda, estaría enterrado el "pejegrande" y el "pejechico", inmensos ídolo de oro que los indios escondieron cuando lo transportaban a Cajamarca para colmar el Cuarto del Rescate.
La noticia del suplicio de Atahualpa los habría hecho abandonar la empresa. Huamachuco, con sus ruinas circundantes, una alta otra en planicie, una laguna hermosa, 2 baños termales motivos de mi próximo viaje, y por ahora sin turistas, vale la pena el viaje de 16 horas desde Lima. Recordar es volver a vivir....
Dejo para el Final unos comentarios de Fernado Belaunde Terry (ex Presidente peruano): “Pero, aparte de sus bellezas paisajistas y de sus sugestivas leyendas, la región de Huamachuco tiene dos poderosos imanes, de enorme interés para detectar la variada y riquisima tradición planificadora del Perú. Las ruinas pre-incaicas de Marca Huamachuco, a las que se llega a lomo de bestia en un par de horas de ameno y dramático recorrido, y el conjunto mas reciente de Viracochapampa, que se encuentra apenas a dos kilometros de la Plaza. EL primer grupo esta ubicado en una meseta, en lo alto de la montaña; el otro conjunto en una planicie y, no obstante la relativa cercanía entre ambos, se advierte un concepto rector diametralmente opuesto en las dos composiciones monumentales. Marca Huamachuco, de formas libres, que podríamos clasificar bajo el rubro de arquitectura orgánica; Viracochapampa, rigurosamente geométrica, que encajaria dentro de la definición de arquitectura racionalista. Se demuestra en estos dos ejemplos, separados apenas por una distancia en línea recta de unos tres kilometros, la vigorosa capacidad creadora de los antiguos peruanos.
La arquitectura orgánica -característica de Marca Huamachuco- se inspira en el naturalismo, emplea formas dinámicas, liberadas de la geometría elemental; se guía, como diria Zevi, por sensaciones intuitivas basadas en la realidad de la vida. El racionalismo, en cambio, emplea formas regulares, estáticas, geométricas. Su arquitectura aspira a lo universal, al sistema, a la regia y es producto del pensamiento mas que del sentimiento. Y estas son las normas que rigen la nítida concepción arquitectónica de Viracochapampa.
Los Incas traen así el plano de conquista rigurosamente geométrico.” Charles Wiener visitó las Ruinas de Markahuamahuco en 1876 diciendo: "Ruinas de las que jamas renacerá un porvenir y de las que se desprende la afirmación de un pasado lleno de fuerza y de grandeza, admirándose a sus hombres caídos silenciosamente, dejando tras ellos estos monumentos que muchos años después de su caída parecen decir a quien venga a conocer el estado primitivo de este país: HEMOS, SIDO CONDENADOS, EXTERMINADOS, PERO EXAMINA NUESTRA OBRA, Y JUZGA POR TI MISMO SI ERAMOS BARBAROS". Añadiendo F. Belaunde, “Los bárbaros no fueron ellos sino los que habrían de olvidarlos”. |
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