
En el Hayedo....
Hayedo de Tejera Negra (Guadalajara) | 2 comentarios.
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Es otoño y como todos los años visitamos el Hayedo de Tejera Negra.
Desde finales de Octubre estamos atentos en el cambio de color de los árboles de nuestros parques y jardines para tratar de “atrapar” en su mejor momento el cambio de color de las Hayas de Tejera Negra.
Visitarlo cada año es casi una obligación para nosotros, una obligación a la que no queremos renunciar.
No está muy cerca de Madrid, para llegar hay que dar un rodeo por Somosierra, Riaza y Ayllón , seguir por una carretera comarcal no muy buena, llegar al pueblo de Cantalojas y al final y después de ocho Km., por una pista forestal ,nos espera el Hayedo.
Tejera Negra está……!Felizmente aislada!
Las visitas al parque están restringidas en los fines de semana, hoy es lunes y no tendremos ningún problema para visitarlo. Será, casi, de uso exclusivo.
Ya en el Parque y después de dejar el coche en el aparcamiento, comenzamos la ruta. Unas balizas de color blanco nos señalan el camino, aunque para nosotros es muy conocido, una caminata de poco más de tres horas para recorrer la Senda de las Carretas.
La senda llega hasta una carbonera, una antigua “construcción” de leña, cubierta de retama y arena, preparada como un horno para hacer carbón. Se prendía la leña y vigilada día y noche, se conseguía una combustión incompleta que daba lugar al carbón vegetal. Siete arrobas de leña eran necesarias para conseguir una de carbón.¿Y cuanto pesa una arroba? Fácil …una arroba es la quinta parte de un quintal…!Ja! y …¿Un quintal? Pues …un quintal son 100 kilos..o sea que una arroba son, si no me equivoco 20 Kilos.
¡Clarísimo!
Sigamos…..
Después de la famosa carbonera la senda va poco a poco subiendo y un esfuerzo final nos lleva a la pradera de Matarredonda, un mirador desde donde podemos disfrutar de los colores del otoño y divisar a lo lejos la Peña Buitera de poco más de 2000 metros.
Siguiendo sin pérdida la senda, nos adentramos cada vez más en el Hayedo. Los colores son fantásticos, aunque otros años el Hayedo esta más húmedo, umbroso,…quizás más bonito. Contaros una curiosidad del haya, el haya es una especie propia de las zonas húmedas, por eso para que el sol no llegue al suelo del hayedo y el grado de humedad sea más favorable, las hojas del haya son capaces de cambiar su inclinación, según incidan en ellas los rayos solares.
Cuando la Senda de Carretas comienza a descender, nosotros continuamos el ascenso por la pista de la derecha, disfrutando del color cercano del hayedo y en algún claro, de un paisaje más lejano, lleno de verdes, marrones, naranjas…
Llegamos al collado del Hornillo entre pinos silvestres, robles, serbales, mostajos, llamativas setas y un solitario tejo.
En el collado del Hornillo y con una vista magnífica del hayedo, solemos comernos nuestro “bocata” y de paso “saludamos” como todos los años a “nuestra” haya favorita, un haya solitaria y hueca que es...! Preciosa!
Volvemos sobre nuestros pasos y retomamos la senda de Carretas, el paisaje de la vuelta, aún siendo el mismo camino, se muestra diferente ante nuestros ojos….Si, porque aunque sea la misma senda la visión no es la misma a la ida que a la vuelta. Cuando caminéis por una senda, a la vuelta seguro que descubriréis cosas nuevas, es como releer un libro que os gustó mucho….
Por eso la visita del Hayedo de Tejera Negra en otoño es siempre espectacular y diferente.
¡Hasta el otoño próximo Tejera Negra! |
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