El empezar un diario de la ciudad en la que vivo me resulta una pequeña obligación, ya que en estas paginas me he encontrado muchos lugares nuevos que han querido compartir estos viajeros y deseo hacer lo mismo con la ciudad que mejor conozco, por lo menos en la que mayor tiempo paso. Somos pocos, unos 120.000 habitantes contando con el barrio de Gamonal (jajaja) pero bien esparcidos a lo largo de la ribera del rio Arlanzon, un caudal chiquito si lo comparamos con el amazonas, poniendo un ejemplo, pero tiene un encanto, ya que te encuentras garzas y patos y ocas con muy malas plumas a cualquier hora del dia.
No es Doñana, pero se le asemeja. Se fundó por el año 884, hace muuucho tiempo, que cuando te das cuenta de ello, del tiempo que esta ciudad esta sobre la tierra, da para acumular muchas piedras y algunas de momento se mantienen en pie, mientras el mayor constructor de esta santa ciudad lo permita.
Al que se le ocurrio la genial idea de montar aqui su tienda fue a un castellano viejo que solo se le ocurre parar en plena meseta castellana, donde corre un viento que te deja tieso y nieva casi todos los años. Lo del calentamiento de la tierra a ciertas partes de España nos favorece, el mar no nos va a inundar (estamos a casi 900 mts sobre el nivel del mar) y algun verano podemos dejar la "rebeca" en casa. Para que os hagais una idea concreta del clima burgales, frio, lo que se dice frio no hace, es el viento, que alguno se deja la puerta abierta al salir. Y quiza le damos demasiada importancia, ya que nuestro tema comodin precisamente es eso, el TIEMPO.
Cuando te vas fuera incluso, lo echas de menos. Si no sabes de que hablar con un burgales, sacale ese tema, os hareis grandes amigos. Y arte hay por un tubo, que eso en las estupendas oficinas de turismo os informan de ello (en la plaza de la catedral hay una en la que atienden muy bien). No busqueis arte contemporaneo ni más antiguo del siglo XV, aunque han abierto un museo (el CAB) que merece la pena ver, aunque solo sea por fuera. Imaginaros un edificio nuevo completamente, en pleno casco viejo a las faldas del castillo que no desentona ni un apice... Y comer, sera a lo que quiza más se acerque la gente a esta ciudad, sobre todo madrileñas, que para ellos todo esta a un paso.
Eso si, en Madrid vayas a donde vayas, esta a tomar por culo todo. En una de las bocacalles de la plaza mayor llamada San lorenzo o de las putas, que antes habia, ya no, encontrais varios mesones aceptables, pero muy turísticos, con el consiguiente incremento en el precio. Personalmente os recomiendo acercaros a Carcedo de Burgos. Si no disponeis de coche, en taxi os supondrá unos diez euros.
Es un pueblo situado a las afueras que en su mesón, comeis muy bien e incluso os hacen el cordero en horno de barro. Y despues, para bajar la comida os acercais por el parque de Fuentes Blancas que pilla de paso y un buen paseo hasta el centro (no es broma, es un buuuuen paseo) hara que vuestra excursión sea redonda. Recordaros que nuestro personaje más ilustre, esta de exposición en la catedral. Si no quereis ver al Cid, bien merece la pena que veais la ciudad donde emprendió su vida de aventurero medieval.
Hasta pronto. |
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