Publicar un diario | Consejos útiles
Vietnam Vietnam  

Vietnam (I): Saigón, los túneles de Cu-Chi y Tay Ninh

Agrandar el textoAchicar el texto

(30 voto/s)

Vietnam, Vietnam

En el templo de Cao Dai

Tay Ninh | 0 comentarios.

Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam
Vietnam, Vietnam

Andras
26/10/2007


  Vietnam (I) Diario de viaje, continuación de Camboya.II  

Vietnam, es quizás, uno de los pueblos que han experimentado una evolución más radical durante los últimos tiempos. Cuando acabó la guerra contra los Estados unidos, el país entero se asumió a la necesidad de diversificar su economía y hacer más competitiva una agricultura que hasta entonces se había basado para su estricta subsistencia. Para conseguirlo, para hacerse un espacio en éste mundo del siglo XXI, emplearon las mismas virtudes que les había permitido expulsar a tantos invasores del pasado: El mundo cambia, pero no a la misma velocidad en todas partes.  

Llegamos a Chau Doc a media tarde, el descenso del barco fue haciendo equilibrio sobre una tabla dando los primeros pasos sobre un barrizal del que ya estábamos acostumbrados. Normalmente los turistas hacen noche aquí, pero nuestro interés era continuar a Saigón. Tomamos un rick-shaw que nos llevó hasta la oficina donde nos venderían el billete de autobús y donde pensábamos que saldría el mismo. Había que esperar una hora, tiempo como para cambiar dinero en el banco, hacer un paseo por el mercado que allí mismo estaba y beber cualquier cosa que estuviera fría. Todo esto lo hicimos rodeados de curiosos que a parte de saber algo más de nosotros siempre terminan pretendiendo vendernos algo.

A la hora indicada estábamos en la oficina y nos dan a entender que nos montemos sobre un par de motos para ser llevados a la estación de autobuses (así descubrimos que había una), con las mochilas a cuestas otra vez en medio del intenso tráfico de motos y bicicletas. El autobús era de reducidas dimensiones y no iba lleno. Provisión de agua y alguna fruta dispuestos a emprender la nueva marcha. 

ó ciudad de Ho Chi Minh Llegamos a Saigón pasada la medianoche. Por la entrada a la ciudad pudimos constatar de que se trataba de una urbe enorme y a esa hora casi desierta. Arreglamos precio con un par de motociclistas para llevarnos a la zona de Pham Ngu Lau , nombre que tenía escrito en un papel, porque llegar a pronunciarlo correríamos el riesgos de ser llevados quién sabe dónde?.

Por la guía sabía que ésta zona era la de los hoteles más económicos, por tanto el plan era dejarnos caer por allí y buscar algún hotel que a esa hora estaría abierto. El precio arreglado era de tres dólares por las dos motos, lo repetí en varias ocasiones, antes de subir, señalizando con los dedos el número tres, en fin, quería que quedara claro, a veces hay sorpresas a la hora de pagar, al menos es lo que en otros viajes me ha ocurrido. El recorrido hecho a esas horas por unas enormes avenidas sin casi tránsito, a una velocidad "acojonante" donde más de una vez cerré los ojos y me dije: "Que sea lo que Budda quiera ..." sintiendo a mis espaldas el peso de la mochila y tratando que en cada curva se mantuviera en equilibrio, siempre estará en nuestro recuerdo. Llegamos a la famosa avenida Pham Ngu Lao y al número 134 tenía detectado un hotel, pero daba lo mismo porque en el lugar estaba plagado de hoteles. Los motoristas pretendían encontrarnos habitación porque de ser así ellos cobrarían una comisión, en mi caso fui muy drástico y les dí a entender que allí acababa su función, por tanto cuando les fui a pagar lo acordado uno de ellos comenzó a decirme que eran tres dólares por moto. Pocas veces llego a ésta situación, la palabra era la palabra y como en el bolsillo tenía el cambio exacto no tuvieron otra cosa que aceptar lo acordado. Entramos al hotel y no había habitación disponible. A la calle otra vez con los dos motoristas ofreciéndonos sus servicios de desplazamiento que no aceptamos y seguimos caminando en la búsqueda de un lugar para dormir. Mapa en mano y con la poca luz dimos con una callejuela donde se suponía que había otro hotel, el cual estaba totalmente cerrado y después de llamar un par de veces, alguien de adentro (que estaría durmiendo) nos dio a entender que no. Con humor seguimos adelante y encontramos uno donde fuimos recibidos por una parejita de vietnamitas cuyo inglés se había quedado en un par de frases y nada más. La sonrisa era siempre constante. Había habitación por nueve dólares, subimos cuatro pisos para verla y a esa hora ya no se podía elegir, por tanto nos quedamos. "Tuan Anh" Hotel, 168 Cong Quynh St. Ho Chi Minh City) Lo fundamental: una buena ducha, cama amplia, sin cucarachas a la vista y en lo posible aire acondicionado o ventilador, en éste caso todo estaba allí. Normalmente tienen una pequeña nevera con bebidas, pero cuidado con consumirlas, la factura a veces suele ser exagerada y ridícula.. Atamos cabos y nos dimos cuenta que nos habíamos alojado en uno de esos hoteles de por horas, es decir, donde se va a pasarlo bien por un rato, el color de la luz lo decía todo, por tanto hicimos una inspección sobre el tono de las sábanas no vayan a tener alguna decoración especial.-    Al día siguiente bajamos por un desayuno, el café en lo de una señora vietnamita que se esmeraba en su atención y las pastas en una panadería que nos garantizaba que estaban frescas. Sentados en las "mini" sillas frente a la guía abierta que nos prometía un Saigón encantador. Ya teníamos al conductor de rickshaw que nos ofrecía su medio de transporte para ir donde quisiéramos. Llamó a un amigo porque seríamos dos y acordamos contratarlos por todo el día. Empezaba así nuestro descubrimiento de Ho Chi Minh.- como la Catedral de Notre Dame, el Hotel de Ville, etc., contrapuestos a la arquitectura de la pagoda Giac Lam o la del Emperador de Jade.   Para muchos visitantes, la guerra es el principal marco de referencia, por lo que consideran como lugares históricos distinguidos la Embajada de Estados Unidos y el Palacio Presidencial (de la Reunificación). Ambos se encuentran entre los lugares más destacados en los itinerarios, aunque la ciudad es muy anterior a la participación de los estadounidenses y no todos los puntos de interés se centran en aviones, tanques y artillería oxidada. Hay muchos ejemplos de la época colonial francesa.

Saigón El ritmo de vida es trepidante, masas humanas montadas en motos y bicicletas, un caos de circulación donde más de una vez cerramos los ojos al cruzar las avenidas, dejamos el encargo a los conductores de las motos alquiladas, siempre pensamos que ellos saben hacerlo, nosotros no nos atrevemos a circular en ese caos. Miles de motos y no vimos un accidente, parece todo el mundo respetarse, el que se incorpora a una calle tiene prioridad, la velocidad no existe, supongo que ese es el secreto, porque los vietnamitas seguro que piensan que siempre se llega a destino. Nos llama mucho la atención las edificaciones. Son delgadas y largas como fideos. La fachada es escasísima, no más de cuatro pasos de frente.

Leímos por ahí que en Vietnam se paga al Ayuntamiento por el tramo de ocupación de frente, de allí que cuando menos tenga, menos costará. Pobre de los arquitectos para diseñar un edificio donde los cuartos han de caber en tan escasa medida La solución era bien evidente, un estrecho pasillo y escalera-distribuidor para dar acceso a los cuartos en cada planta. Como los vietnamitas no son gente precisamente gruesa, podríamos decir que sus casas se adecuan a sus medidas. La zona de Bui Vien con sus calles Pham Ngu Lao y De Tham, donde nos alojábamos, es la zona buscada por los viajeros de mochila, es decir, el viajero que quiere conocer el lugar sin gastar muchos billetes, por tanto el ambiente era agradable y muchas veces encontrábamos alguna pareja o algún solitario que antes habíamos visto en Camboya. Sin conocerles hasta les poníamos motes, teníamos el "holandés de las piernas largas", el del "turismo sexual" (sr. mayor acompañado por jóven vietnamita...)"Thelma&Louis" en fin, no nos aburríamos. Nuestra meta era: ver con interés, vivir con pasión y tener mucho optimismo. El pesimismo es un lujo inútil. Por tanto de cada cosa que ocurría o veíamos teníamos mucho que decir y como siempre con el humor por delante.-  

Saigón, a pesar de sus cinco millones de almas es una ciudad frenética donde la sonrisa y la amabilidad no ha sido destruída. Gentes que no muestran hostilidad alguna respecto al occidental. El norteamericano arrasó, bombardeó y envenenó con productos químicos tierras y personas. Por las calles observamos niños mendigando, algunos de cinco o seis años, nos miraban con grandes ojos, redondos y negros, extendiendo sus manos (cuando la tenían), arrastrándose alguna vez, sobre una tabla de madera con rodamientos para desplazarse a modo de ruedas, mostrando la falta de alguna extremidad, o arrastrándolas como si de un saco de huesos se tratara. Todo esto lo había vivido en las experiencias de la India, pero para Paco era la primera vez. Me puse en su piel. La limosna que podemos darles no soluciona nada, solo les endulza cinco minutos de ésta vida. Si lo hacemos con uno nos sentiremos culpables de no hacerlo con todos los demás que se quedarán mirando sin entender. Hay que ser muy fuerte ante éstas situaciones. Dar unas monedas a los mendigos, es para mí, el salario de la hipocresía.. Alguna vez intentamos dar comida, ya sea porque la teníamos o porque disponíamos un lugar en nuestra mesa, pero la respuesta fue siempre: "money".

Yo maldigo al "dios" cruel que creó a éstos inocentes víctimas del dolor y el sufrimiento. Luego dicen que "dios" es bondad.    

Visitamos el "Museo de los Recuerdos de la Guerra". Aviones y tanques chatarra, trofeos de guerra y una gran información de lo que fue el crimen de la guerra de Vietnam. Fotos, estadísticas, armas, uniformes y todo lo que tiene que ver con el arte de matar, con el asesinato organizado como medio para imponer las razones de los estados.- Debíamos ver todo esto, luego nos sentamos en silencio y seguramente que cada uno sacaba sus conclusiones.- Nada para comentar.-  

Cerca de allí, atravesando el extenso parque que lo rodea, nos detuvimos en el Palacio de la Reunificación, una mansión colonial erigida para alojar al gobernador de Indochina en 1850. Los franceses se marcharon en 1954 y Ngo Dinh Diem lo utilizó como palacio presidencial. En febrero del 1962, éste edificio sufre graves daños causados por dos pilotos del sur (disconformes) y fue derribado y vuelto a construir en 1966 llamándose Palacio de la Independencia. Cuando el sur cayó fue rebautizado como Palacio de la Reunificación. Visitar su interior es como entrar en una verdadera cápsula del tiempo que plasma el kitsch de los años sesenta y setenta. Contamos con algunos guías que nos fueron enseñando las diferentes salas, a mí, personalmente me hizo sentir que me encontraba dentro de unos de los filmes de James Bond.   Visitamos también, una de las tantas Pagodas, el ambiente muy mágico, sobre todo por el intenso olor a incienso. Nos resultó curiosos los inciensos colgantes en forma de espiral. A la entrada de la Pagoda, en sus jardines, una mujer estaba vendiendo pájaros, uno podía comprar los que quisiera y los ponía en una pequeña jaula para que luego uno mismo los liberara, era como comprar la libertad de los mismos, quisimos vivir aquella experiencia. Otra vez en Saigón y al hotel. En recepción nos hacemos entender para pagar la cuenta de la habitación hasta el día presente...y lo conseguimos!. Una ducha y a lo siguiente: teníamos la dirección de un centro de masajes (reconocido) donde los masajistas eran ciegos y los precios por hora de masaje una risa. "The Vietnamese Tradicional Medicine Institute". 185 Cong Quyen Str. Una hora: 2 dólares, con aire acondicionado: 3 dólares Era lo que buscábamos, un buen masaje. Ya nos habían ofrecido en casi cada hotel donde habíamos estado, pero eran masajes y algo más ("lady massage"...bum, bum) Lo de bum bum es lo que estás pensando. Un edificio enorme, en una mesa había algo así como un recepción, pagamos y nos hicieron subir al primer piso donde tenían instaladas las camillas, separadas por cortinas. Vinieron dos masajistas, uno para Paco y otra de sexo femenino para mí. Cuando nos encontramos ante un invidente, a veces no sabemos cómo actuar. En éste caso había que dejarse tocar y adivinar lo que nos decían en vietnamita, por éste precio no podemos pretender que hablaran el inglés más puso estilo "Oxfordy"... Nos abandonamos a las manos expertas, diría que expertas porque lógicamente que el tacto lo tienen mucho más desarrollado que una persona vidente, pero en cuanto a técnica de masaje no era demasiado amplio. Lo curioso para nosotros era sentirles conversar entre ellos y nos dábamos cuenta que iban descubriendo nuestro cuerpo, claro, éramos diferentes. Barba, pelo en los brazos, pecho y piernas, pendientes en las orejas, yo creo que hasta nuestro olor es distinto. Cuando mi masajista descubrió los piercing en mis pechos, creo que fue ya lo máximo; allí se detuvo con sus dedos tratando de imaginar lo que sería aquello comentándoselo a su compañero. Salimos de allí bien, más que por el masaje fue por la experiencia vivida. Damos una vuelta por las calles de Pham Ngu Lao, llenas de tiendas y todos nos quieren vender algo. No compramos, planeamos hacerlo en los últimos días del viaje, pero siempre alguna camiseta se nos mete en la mochila. Descubro un cartel: "se alquila habitación" me detengo y entro a preguntar, una señora es muy atenta y me cuenta que tiene una habitación doble por 6 dólares la noche, subo a verla y a Paco le comento que el cambio bien vale la pena. La señora muy simpática nos la reservará para mañana por la mañana, entonces le dejamos una seña, nos dice que ya es nuestra. Regresamos a nuestro hotel que no nos gusta y si podemos nos cambiaríamos esa misma noche (más aún al observar que ese día no había hecho ni la cama), aunque ya habíamos pagado hasta mañana. Ahora nos tenemos que entender con el chico y la chica vietnamita de la recepción, es decir, nos vamos ahora, please! devuélvenos el dinero pagado, no nos entienden o no nos lo quieren dar. Insistimos, hablamos como a niños, terminamos escribiendo en un papel, ellos dicen yes, yes! Pero no nos dan el dinero. Al final la chica llama por teléfono a alguien que habla menos inglés que Maradona, trato de masticarle las frases pero no hay vuelta, no nos entendemos, siempre empiezo preguntando: "¿Do you speack english?" y la respuesta es "Yes", pero no, no entienden nada, lo intentaría en gallego, pero es que hace calor y nos queremos ir. La conferencia duró bastante, logramos que nos devolvieran la mitad del dienro pagado por adelantado, más el descuento de una coca-cola que nos habíamos bebido de la nevera de la habitación. Creo que esa Coca-Cola era la confusión del chico. Subimos, metimos todo en las mochilas y al nuevo hotel: n.t 61Búi Viên St. Distric 1- Ho Chi Minh City. "No problem!"...we wait",   nosotros esperar, así lo hicimos, dejamos los bultos y nos fuimos a cenar.  

En Vietnam todo se aprovecha. De regreso inspeccionamos la cama por si habían manchas...no era cosa de quedar embarazados. Dormimos bien allí. sigue llamándose así, a pesar de los intentos oficiales de popularizar el político nombre de Ho Chi Minh parece que la teoría del poder va por un lado y la decisión de las gentes por otro. Es una extensa urbanización que se extiende en decenas de kilómetros antes de poder llegar a su propio centro urbano. http://nt61.saigonie.info, "Mini Hotel"- Just near to the Saigón Center. Clean, airy. Fan or air conditioned. Toilet inside. Warm reception. VN tradicional music performances. Room rate: 5-6-8-10USD. La dueña nos vió llegar y se puso nerviosa, había subalquilado por un par de horas nuestra habitación, estaría libre después de las 22 horas (ella seguía pensando en que vendríamos mañana). Cu-Chi y Tay Ninh 

El segundo día en Saigón, lo dedicamos a salir en una excursión programada para visitar los túneles de Cu Chi y la Santa Sede Cao Dai en Tay Ninh. Realmente los viajes organizados salen a muy buen precio, incluyen el guía, el autobús y la comida del día. Era una manera de despreocuparse de andar buscando los caminos y dejarse llevar a lo seguro. En un mini autobús salimos a hora temprana de la mañana, así observábamos el despertar de Saigón. El grupo estaba formado por unas diez personas y el guía daba las explicaciones en inglés y japonés.

El primer punto era Tay Ninh y la carretera 22 era la que nos llevaba. Pasamos por una gran extensión de arrozales y al llegar a Trang Bang el guía nos explicó que en éste lugar fue donde el fotógrafo Nick Ut captó una de las imágenes más espeluznantes de la guerra (que la pudimos ver en el Museo de la Guerra): la de la niña desnuda con la espalda en llamas que corre por la carretera huyendo de un ataque de napalm. La niña , Phan Thi Phuc, que se casó y vive en Canadá, fue nombrada en 1997 embajadora de la buena voluntad de la UNESCO. A pesar de las quemaduras de tercer grado que cubrían la mitad de su cuerpo, es una persona sin resentimientos, que ha llegado a afirmar que: "soy feliz porque vivo sin odio". Unos kilómetros más adelante llegamos a Long Hoa, el emplazamiento de la enigmática catedral caodaísta.-  

Por lo que habíamos leído nos hacía mucha ilusión visitar la iglesia, además nos permitían presenciar un oficio (a las 12 horas). Lo interesante es por dentro, nos encontramos con una decoración totalmente surrealista (para mí de muy mal gusto). Colores fluorescentes y muy rococó. Una horterada cósmica multicolor y churrigueresca, de pésimo gusto que posee el interés de su propia personalidad . La ideología de ésta religión se refleja en su interior, mitad catedral, mitad pagoda bajo un techo abovedado pintado un cielo con estrellas; y los colores primarios como si se tratara de un templo hindú.. Hileras de pilares rosas entrelazados por dragones verdes. Las ventanas que dan al exterior tienen rejas que representan el Ojo Divino caodaísta, rodeadas por brillantes flores de loto rosas. En el altar está lleno de flores, frutas, pinturas y estatuas de cigüeñas.. La silla pontificia tiene los brazos tallados en forma de dragones y las demás con brazos de águila y otras con un león. Hay cuatro oficios diarios.

La mayoría de los fieles viste ropajes blancos, pero pueden vestir de amarillo, azul o rojo, como símbolo de los elementos budistas, taoístas y confucionistas del caodaísmo. Los sacerdotes llevan unos gorros redondos, altos.  La ceremonia llegó a resultarnos un poco larga, la música la hacía una orquesta con sus instrumentos típicos y un grupo de mujeres no paraba de cantar- Una música que para nuestros oídos nos llega a molestar, parecía aquello que están afinando los instrumentos y uno vive pensando en cuándo será el momento en que empiecen a tocar.-   Nos volvimos a reunir y el guía nos llevó a comer a un lugar que ya estaba reservado. En el final nos invitaron a un "chupito" de licor de serpiente. Paco no se atrevió, pero en mí hubo algo que me dijo: " Es una costumbre guardar las serpientes enteras dentro de la botella donde se halla el licor, las hay de todos los tipos y colores. Además es un plato muy apreciado en Vietnam.  

Otra vez en el autobús con dirección a los Túneles de Cu-Chi.- Estábamos a unos 60 kilómetros al norte de Saigón. Cu-Chi es un complejo de túneles de 300 kilómetros de longitud que en varios niveles se extiende en decenas de kilómetros cuadrados. Lo que comenzó como un refugio para los campesinos perseguidos por la represión de las tropas coloniales francesas primero y, tras su derrota, por las tropas sudvietnamitas y norteamericanas después, se transformó en una ciudad, base militar, vía de comunicaciones subterránea que llegaba hasta la frontera camboyana y donde se escondían las unidades guerrilleras del Vietcong que participaron en la histórica ofensiva del Tet en 1968, en el asalto a Saigón.

l vez, por el morbo que toda ésta historia provoca, los túneles es uno de los lugares más visitados y sostengo que vale la pena hacer ésta excursión organizada. La visita comenzó con una clase, en la cual un mural con un gran gráfico, una sección transversal de los túneles y un documental donde el sonido era bastante precario, nos hace situar en el contexto. Después nos encaminamos por un sendero entre la tupida selva para explorar los túneles.   ahora o nunca" y cerré los ojos para meterme aquello dentro, un sabor amargo como el orujo gallego sin ser el mismo. Mi vida siguió de la misma manera.. Cuando los primeros tiranizados excavaron la tierra alrededor de Cu Chi, la región estaba cubierta por una plantación de caucho perteneciente a una compañía francesa de neumáticos (Michellín). El Vietminh anticolonial cavó los primeros túneles de la zona a finales de los años cuarenta, y estuvieron destinados en principio a almacenar armas, aunque no tardaron en convertirse en un valioso refugio para los propios combatientes de la resistencia. Una década después, los activistas del Vietcong, que controlaban ésta zona antigubernamental, la mayoría lugareños, siguieron el ejemplo y se ocultaron bajo tierra.

En 1965 unos 250 kilómetros de túneles entrecruzados en Cu Chi y en las zonas de los alrededores (la base de poder de la guerrilla conocida como el Triángulo de Hierro se encontraba al otro lado del río Saigón) posibilitaban que las celdas de las guerrillas del Vietcong se comunicaran e infiltraran en Saigón. Una sección pasa, audazmente, por debajo de la base del ejército estadounidense en Cu Chi.- Aunque la arcilla roja compacta de la región era ideal para la construcción de túneles, los equipos de excavación se tuvieron que enfrentar a innumerables problemas. A parte de encontrarse con serpientes y escorpiones mientras trabajaban con azadas y palancas, se encontraron con el problema de la roja tierra que llamaba la atención y que tuvieron que solventar o bien extendiéndola en cráteres formados por las bombas o esparciéndola en el río durante la noche. Con la construcción de un túnel, los techos tenían que apuntalarse con seguridad: con el bombardeo estadounidense hizo que la madera escaseara y tuvieron que recurrir a robar postes de las vallas de las bases enemigas. Los túneles podían llegar a tener unos 80 cm de ancho y 80 cm de alto, y a veces tenían cuatro niveles de profundidad. Las rejillas de ventilación (para dispersar el humo y los olores procedentes de los hornos subterráneos) se camuflaban bajo espesas capas de hierba y nidos de termitas.

Para despistar a los perros estadounidenses, esparcían pimienta alrededor de los respiraderos y a veces los miembros del Vietcong lavaban la ropa con el mismo jabón que utilizaban los soldados estadounidenses.   La vida en el túnel: Dentro de éste complejo de túneles de varios niveles, había letrinas, pozos, salas de reunión y dormitorios. También se montaban hospitales rudimentarios bajo tierra. Las operaciones se llevaban a cabo a la luz de las linternas y con instrumentos construidos a partir de trozos de artillería.

La sangre de los pacientes se conservaban en botellas y la bombeaban utilizando un bomba de bicicleta y un trozo de manguera de goma. Tales provisiones se conseguían con sobornos a los soldados del ejército de Vietnam del Sur, en Saigón. Los médicos también administraban hierbas y practicaban la acupultura, y la miel era muy estimada por sus propiedades antisépticas. En las cocinas se cocinaba todo aquello que caía en las manos de los moradores de los túneles. Cuando las armas químicas y la artillería estadounidense destruyó los cultivos de arroz y fruta, el resultado se tradujo en una escasa dieta a base de tapioca, hojas y raíces, excepto cuando se reunían suficientes frangmentos de bomba y se transportaban hasta Saigón para venderlos como chatarra y comprar con ello algo de comida. Mantener la moral era un reto constante.

Los intentos estadounidenses de desalojar los túneles no tuvo éxito. Operando desde enormes bases erigidas alrededor de Saigón a mediados de los años sesenta, evacuaban a los habitantes de los pueblos en aldeas estratégicas y utilizaban defoliantes y excavadoras para privar a los integrantes de Vietcong de escondrijos, en operaciones que se arrasaba todo lo que se podía. Pero los túneles pocas veces quedaban destruídos. Los soldados lanzaban gas o granadas dentro de los túneles. Los que se especializaron en ésta tarea fueron llamados "ratas de túnel" . las trampas hechas con estacas de bambú afiladas les esperaban en la oscuridad, así como las bombas realizadas con latas de Coca.Cola y balas defectuosas que encontraban en la superficie. No obstante los túneles eran largos y estrechos; y las entradas tan pequeñas, que a veces los soldados no podían entrar, en el caso de que pudieran localizarlas.  

Las condiciones de vida bajo tierra eran espantosas.. El olor de los túneles era tan nauseabundo, y algunas tardes la temperatura tan elevada que los vietnamitas se tenían que teneder en el suelo para conseguir oxígeno suficiente para poder respirar. La oscuridad era tan profunda que los ,oradores que pasaban mucho tiempo en los túneles padecían ceguera temporal al salir a la superficie. A veces era necesario permanecer bajo tierra tantas semanas seguidas, en lugares compartidos con murciélagos, ratas, serpientes, escorpiones, ciempiés y hormigas. Nos propusieron entrar en un par de ellos que se mantienen en su estado original. Uno a uno nos fuimos introduciendo con el guía que portaba una linterna. Estar allí dentro me hizo entender lo que aquello fue. Fueron solo cinco minutos cada vez, una sensación de enterramiento en vida, caminar en cuclillas tratando de que la cabeza no chocara con el techo, de vez en cuando se estrechaba a tal punto que solo se podía continuar arrastrándose, sabiendo que había una salida próxima, que el peligro de enemigos no existía y que nadie nos dispararía. Fue una breve vivencia intolerable y claustrofóbica acentuada con el calor reinante.

Paco decidió entrar en uno de ellos, el más corto, prefirió evitar los problemas de claustrofobia. En mi caso no me lo quería perder. Pensar que durante la guerra éstos túneles estaban minados, repletos de trampas que dejaban ensartado al soldado que perseguía a los guerrilleros. Un muestrario de esas artesanas trampas mortales, hechas con cañas de bambú, nos fueron enseñados y explicado su funcionamiento. Una vez más se demostraba la inteligencia de los guerrilleros para luchar con el poder de los americanos.  

Una de éstas trampas consiste en excavar dentro de la tierra un pozo que contiene dos rodillos de madera que pueden girar libremente, cilindros que están llenos de unos agudos pinchos de acero de algo más de un palmo de longitud. Cuando cualquier infelíz americano caía en éste hoyo, lo hacía sobre éste artilugio que, con su peso, hacía girar los tambores clavándose en sus carnes repetidas veces. Al ser rodillos móviles, el hombre caía en el fondo y la trampa era válida para el distraído que le seguía. Le llaman "Chong treucquay". Hay otra que consiste en una sima profunda, el fondo de la cual está sembrada de hierros afilados que se clavan en el desdichado que cae en ella. La "Chonghom" tiene ocho pinchos en su boca con dirección inclinada hacia abajo y en el fondo del pozo una central hacia arriba.

Si cae alguien se clava en ésta central y al moverse para pedir auxilio entra en acción las ocho restantes que están en la boca del pozo. El efecto válbula, permite entrar pero no salir   Cu-Chi Recordamos los tantos films sobre ésta guerra y los síndromes postbélicos de los veteranos norteamericanos. Los soldados americanos rotaban sus períodos de frente de guerra de manera que se hallaban más tiempo en retaguardia que en el frente de fuego. En caso de ser heridos eran evacuados (en minutos) a los mejores hospitales militares. Bien comidos, bebidos y dormidos. Sin olvidar de bien follados, para ello estaban las legiones de "putas", que antes habían sido sencillas campesinas y ahora sus hogares estaban perdidos, sus padres muertos y sus vidas rotas. Ahora bien, la población vietnamita sufría bombardeos, nalpalm y química en sus campos y aldeas. El guerrillero vietcong luchaba 365 días al año.

Hacemos un balance: 362.000 mutilados. 880.000 huérfanos 1 millón de viudas 4.250.000 muertos entre civiles, guerrilleros y soldados sudvietnamitas. 2 millones de heridos. De toda ésta gente nadie se ocupa, nadie escribe, a nadie le importa y nadie lo recuerda. Frente a todo esto hay 57.000 muertos y 300.000 heridos en el ejército norteamericano. Hoy en día hay equipos de USA excavando la tierra, buscando los caídos, sus cuerpos desaparecidos e invirtiendo millones de dólares para recuperar huesos y rastros de los muertos. Me parece muy bien que se pretenda materializar la memoria de los que ya no están.

Toda ésta acción es una humillación, un desprecio a los sentimientos humanos. Estos equipos contratan a los mismos campesinos (como cuadrillas de trabajo) a quienes hace 20 años (o a sus hijos) bombardeó y masacró con su armamento militar. Después de haber escuchado los relatos de nuestro guía (hijo de padre militar americano y madre vietnamita) y haber sentido en mi propia piel la claustrofobia de los túneles y observar los cráteres dejados por las bombas en muchos lugares de éste hermoso país, mi pensamiento se dirigió a los miles y miles de vietnamitas que ya no están.  

El último refugio que visitamos, sirvió para echarnos agua que simplemente se mezcló con el sudor que durante todo el tiempo nos hizo compañía y sobre una larga mesa nos ofrecieron un plato de tapioca para que probáramos aquel tubérculo que había sido el plato de sustento en las épocas donde había que permanecer escondido. Cu-Chi fue bombardeada con más de medio millón de toneladas de bombas, frente a los ochenta millones que se arrojaron sobre todo el país durante la guerra. Dejamos el escenario de la guerra, creo que todos muy impactados por lo visto. La carretera hacia Saigón bastante transitada, era la hora del regreso de los trabajadores, la poca velocidad del mini-bus nos permitía observar los arrozales, de cómo se desarrolla la vida en Vietnam, de los diferente tonos de verdes de ésta tupida vegetación.-  

Es la materialización extrema de la capacidad del hombre para soportar el sufrimiento más extremo por un ideal, por un sueño: la libertad, la independencia.- Qué es el caodaísmo? Los principios básicos del caodaísmo le fueron revelados por primera vez a Ngo Van Chieu, un funcionario que trabaja en el Departamento de Investigación Criminal de la administración francesa en la isla de Phu Quoc, a principios de los años veinte. Como Ngo era espiritista, durante una sesión un espíritu superior que se hacía llamar Cao Dai u "ojo que todo lo ve", contactó con él. Este espíritu le comunicó las doctrinas básicas del credo caodaísta, y le instruyó para que adoptara el Ojo Divino como representación tangible de su existencia. Poco después fue destinado a Saigón, y Ngo se preparó para la evangelización aunque la religión no hizo acopio hasta finales de 1925 cuando un grupo de mediums contactó con Ngo por órden de Cao Dai. En ésta etapa, las revelaciones de Cao Dai empezaron a tomar cuerpo. Por segunda vez, el espíritu informó a los médiums de que se había revelado a la humanidad mediante enlaces como Lao Tzu, Cristo, Mohammed, Moisés, Sakayamuni y Confucio para difundir una variedad de creencias confeccionadas para adecuarse a culturas localizadas.

Tal intolerancia religiosa fue la consecuencia de una umbicuidad que le llevó a la Tercera Alianza a comunicarse a través de mensajeros terrenales y transmitir una religión universal mediante intermediarios espirituales tan inverosímiles como Louis Pasteur, William Shakespeare, Juana de Arco, sir Winston Churchill y Napoleón. Las revelaciones de éstos "santos" se recibían mediante una planchette (un lápiz unido a un tablero de madera sobre ruedas en el que el medium apoyaba la mano, a veces conocido como corbeille à bec.- Aunque se trata de una fusión de las religiones orientales y occidentales que propone el concepto de un dios universal, el caodaísmo está vinculado principalmente con el budísmo, taoísmo y confucionismo, a cuyas creencias de causa-efecto se le añaden elementos del cristianismo, del islam y de la espiritualidad.

Sus cinco mandamientos (los caodaístas no deben matar a seres vivos, vivir con lujos, sentir codicia ni sucumbir a las tentaciones de la carne) estaban ideados para acelerar la evolución del alma mediante la reencarnación. La religión se fundó oficialmente en octubre de 1926, cuando fue reconocida por la administración francesa. Tomando la estructura y la terminología de la iglesia católica, el caodaísmo empezó a crecer rápidamente, haciendo hincapié en la simplicidad que atraía a los campesinos disconformes, y en 1930 tenía unos 500.000 seguidores. En 1927 Tay Ninh se convirtió en la santa sede de los caodaístas. imaginación, versatilidad, capacidad de adaptación y sufrimiento, perseverancia ... 

Los  muchos cambios recientes no son frutos del azar, sino la consecuencia natural de una cultura, de una forma de ser y una identidad que viene de muchos siglos atrás. El resultado de la lucha permanente, contra un entorno natural nada favorable y contra la ambición de unos vecinos expansionistas y algo agresivos. Vietnam, un país pequeño y poco desarrollado ha aprendido a afrontar tifones, sequías e inundaciones, además de las invasiones. ¿Cómo? ... con una lucha constante, resistencia activa y sosteniendo que "el junco escuálido sobrevive a la tempestad mucho mejor que los grandes árboles, gracias a su flexibilidad, que le permite el balanceo sin llegar a quebrarse". Invito a descubrir éste maravilloso país, su territorio, su cultura, su manera tan especial de relacionarse con la vida y con el mundo, su vida cotidiana, doméstica., que se desarrolla en el día a día en los arrozales y las aldeas. Recorrimos ésta tierra de Sur a Norte, nos adentramos en sus selvas, sus mercados y sus pagodas. Nos emocionamos en muchas ocasiones y por siempre guardaremos las imágenes vividas porque ha sido una aventura que nunca acabará. Es mi deseo que "la Coca-Cola y el Mc. Donals" no infecten aquellos lugares, aunque es el camino que hemos decidido por el que vaya el mundo. Ojalá que aquellas playas solitarias de Nha Trang, sigan sin sufrir la sombra de los grandes bloques de cemento; que aquel solitario pescador, en la bahía de Ha Long, siga pescando con su barca, tal cual lo hacían sus antepasados, y que las motos acuáticas no lleguen a romper aquel mágico silencio. Vietnam puso cinco millones de muertos. Pagó caro para que nos enteráramos de que existe un Norte y un Sur. Así es Vietnam, como un balancín ("nanh"), con dos cestos repletos de arroz, uno del delta del río Rojo (norte) y otro con arroz del delta del Mekong (sur), unidos por una vara de madera de bambú, con una flexibilidad que le permite adaptarse lo que encuentra por el camino. Continua la aventura en Vietnam II.-  

Gracias por leerme!
Publicar en Del.icio.us  Meneame  Blogmemes  Mi página de Yahoo  Mi página de Google  Windows Live Favorites ¿Qué te pareció este diario?

Volver a la página anterior | volver al inicio de viajeros

Ultimos comentarios:

Aún no se han publicado comentarios.
Para dejar comentarios primero debes iniciar sesión

Contenido relacionado:

vietnamtur
Es una pequeñaa empresa que ofrece los servicios de programas de turismos en Vietnam.

Hoang Khanh Trade Tourism Co.,Ltd.
La satisfacción de los clientes es nuestro éxito.

VietDove Co. Ltd
VietDove es una agencia de viajes de Vietnam. Esta agencia organiza los viajes domesticos e internacional serviendo los turistas del mundo. Nuestra agencia especializa en organizar los viajes de novio, famila, amigos y grupo. Ven a viajar Vietnam.

Un viaje por la ruta del café
Tema: Ideas
"...Un viaje por la ruta del café La ruta del café te propone un viaje a través de los sentidos, recorriendo el mundo en busca de ese aroma tan particular, el sabor de una taza de café. Las plantaciones..."

Vietnam: Un dragón despertando
Tema: Destinos
"...Vietnam: Un dragón despertando Con una costa llena de playas casi vírgenes y paisajes de ensueño, este país comienza a abrirse al resto del mundo como una opción interesante para los viajeros que..."

Sapa

De Sapa a Hanoi

Escribe: gemmalopez

En mi primer relato contaba cómo llegamos a Vietnam desde China, en éste contaré las primeras impresiones del norte de Vietnam. Lao Cai es un pueblo que no tiene nada,...

Sudeste Asiático

Viaje a Vietnam

Escribe: exploramundos

Hola chicos, quiero compartir con todos vosotros mi experiencia en Vietnam, porque creo que es un país que nadie se puede perder, pues no tengo palabras suficientes para describirlo. Des de...

EarthPhotos
Portal con fotos de paisajes, mercados, ciudades, monjes, vida salvaje, arquitectura, gente y transportes de China, Groenlandia, Marruecos, Vietnam, Bolivia, el Tibet y Bhután.

Chris DeRosa Travel Photography
Fotos de esta viajera alrededor de Asia (Laos, Vietnam, China) y América (Brasil, Estados Unidos). En inglés.

¡Explora Viajeros!


Publicidad


Encuesta

¿Qué te pareció la idea de un blog de Viajeros.com?

Excelente, me han sorprendido
Muy buena, facilita la conexión con el sitio
Aún no lo he visitado
No entiendo bien su utilidad


Resultados
Encuestas anteriores

Votos: 416
Comentarios:

¿Quien está conectado?

En este momento hay
945 invitado/s y
21 viajeros conectado/s.

Hora en el mundo


Anuncios de Viajes