Hola viajeros! En esta ruta os quiero mostrar algunos de los lugares mas destacados de la republicas bálticas, las cuales abarcan una zona cubierta por una inmensa naturaleza, que siempre estuvo situada entre grandes imperios y con una curiosa diversidad de influencias, gentes y culturas muy desconocidas y divididas en diferentes regiones, donde se encuentra alguna que otra etnia milenaria que ha conservado su manera de vivir con el paso del tiempo, y que rodeados de un gran legado medieval, compuesto por castillos, iglesias y antiguas ciudades y poblados, nos ayudan a conocer su historia, cultura y tradiciones.
Esta ruta empieza y acaba en Vilnius, pasa por el este de los 3 paises, hasta el espectacular paisaje de la costa norte de Estonia y el parque nacional Lahemaa, la ciudad enmurallada de Tallinn, la isla Saaremaa, parte del norte de Letonia, donde se encuentran varios castillos medievales de la antigua Livonia, el centro histórico de Riga a orillas del rio Daugava, y las dunas del curioso istmo de Curonia.
Espero que no vengais a estos paises por probar su gastronomia, que es muy basica, pero si es por el alcohol, bienvenidos!
Dias 1-2 - VILNIUS-TRAKAI-VILNIUS (60 km) Aconsejo empezar por una vista panorámica del centro histórico de la capital de Lituania desde la colina de las tres cruces, ya que se observa toda la ciudad, desde las cupulas de las iglesias de la ciudad medieval a los grandes bloques de edificios sovieticos que se construyeron a su alrededor en toda su suburbio. La visita de Vilnius es básicamente religiosa, ya que su historia no esta tan ligada a las rutas comerciales, fue fundada en 1323 por el Gran Duque Gediminas como su nueva residencia, y con el paso del tiempo se proyecto la ciudad medieval entorno al castillo, del cual se conserva alguna torre en la parte alta, tambien con buenas vistas. A finales del siglo XIV Lituania es finalmente el ultimo pais europeo es ser cristianizado, ya que las tribus paganas no pudieron resistir mas la fuerte influencia cristiana de sus gobernantes los grandes duques que se unieron a Polonia. Un recorrido muy interesante es pasar por la iglesia barroca de S. Pedro y S. Pablo, que con su gran cantidad de figuras y scenas en stucco de su interior, es la mas bonita fuera del casco antiguo, luego acercarnos al riachuelo Vilniele que otorga el nombre a la ciudad y donde a un lado de la comunidad hippy de Užupis, se ubica el conjunto gótico de la iglesia de Sta. Ana y el monasterio de los bernardinos, justo al lado del campanario de Sta Ana vemos la estatua del poeta Adam Mickievic que tanto se disputan entre Polonia y Lituania, aunque nacio en Bielorusia, despues subimos por el unico bastion de la muralla que queda, para entrar por la puerta del Alba, sobre la cual esta la capilla de la Madona de Vilnius, parte del recinto de la iglesia de Sta Teresa, algo mas abajo es curioso entrar al monasterio ruso-ortodoxo, el unico que queda en funcionamiento en el pais, y seguir calle abajo pasando por la Filarmonia, la iglesia coronada del patron de Lituania S. Casimiro, y el antiguo ayuntamiento, alrededor del cual estan las casas de comerciantes mas antiguas de la ciudad, al otro lado empieza lo que queda del guetto judio de la llamada Jerusalen del norte, para pasar por las bonitas iglesias de S. Katarina y de los Dominicos, antes de llegar a la Universidad, muy pintoresca a un lado del palacio presidencial, y acabar en la plaza de la Catedral neoclásica.
Imprescindible ir a la cercana Trakai, la antigua capital de Lituania, y pintoresco lugar donde se encuentra su famoso Castillo situado en una isla del lago Galve. Esta fortaleza sirvió como defensa contra los ataques de los Cruzados durante la Edad Media. Tambien destacan las tipicas casitas de madera de la etnia de los Karaites, que trajo consigo el Gran Duque Vitautas desde Crimea, y su centro de culto judaico-musulman llamado Kenessa. El tema de recuerdos y joyas de ambar es mucho mas barato en Lituania que en los otros 2 paises, podeis admirar todo tipo de joyas y utensilios exhibidos en el museo del ambar, y pasear a orillas del rio Neris contemplando monumentos y edificios muy interesantes que muestran con sus diversos estilos las culturas que han pasado por esta ciudad.
Día 3 - VILNIUS-DAUGAVPILS-REZEKNE-ALUKSNE-VORU (390 km) Salimos por la carretera que va a Utena, para desviarnos a Zarasai, ciudad muy pintoresca situada con lagos a su alrededor, poco despues encontramos la frontera a Letonia, para llegar a Daugavpils, la segunda ciudad de este pais y de mayoría rusa, cruando el puente sobre el rio Dauguva, y parando para ver su conjunto de iglesias ortodoxa, luterana y catolica a un lado de la carretera que seguiremos hacia la region de Latgale, el este de Letonia y la parte más rural del pais, poco despues de ser custodiados por tantas coniferas, nos desviamos en una rotonda con una enorme cruz en el medio para visitar la inmaculada basílica católica de Aglona, situada frente a un lago turquesa flanqueado por juncos y nenufares, volvemos atras para retomar el camino hasta la ciudad de Rezekne, donde paramos a comer, antes de seguir hacia el norte parando en Aluksne, donde está la última línea ferroviaria de via estrecha en funcionamiento del pais, y que comunica esta ciudad con Gulbene, y las ruinas del castillo livonio al otro lado del lago, y finalmente cruzamos a Estonia, para llegar a la pequeña y tranquila ciudad de Voru, situada a orillas del lago Tamula, que siempre esta dispuesto a ofrecer un buen bano y relajantes paseos hacia el puente iluminado.
Día 4 – VORU-SETOMAA-TARTU (180 km) Hoy subimos a la gran cima de la colina Haanja (318 m) el punto más alto de las Bálticas y desde donde podemos observar el paisaje de las regiones vecinas, el sudeste de Estonia invita a realizar gran tipo de actividades ecoturisticas, caminatas, ciclismo, canoas, montar a caballo, y todo en un entorno de fabula con tanta foresta y lagos. Yo suelo pasar por algun pueblo de Setomaa, la región de la etnia Seto, ver las misteriosas cuevas de Piusa, que albergan la colonia de murciélagos más grande del este de Europa, aunque en verano se alejan de la cueva, despues es curioso visitar alguno de los museos de la etnia Seto, la cual ha habitado en esta región desde el s.I, y poder asistir a alguno de sus cantos y bailes folcróricos. Al atardecer nos dirigimos hacia Tartu, la segunda ciudad del pais, conocida por su Universidad, y de donde recuerdo alguna cerveza en sus terrazas, con el carrillon del ayuntamiento sonando al anochecer tras la fuente iluminada de los enamorados.
Día 5 – TARTU-LAGO PEIPSI-NARVA (200 km) Tras pasear por el centro de Tartu, a un lado del rio mas largo del pais, el Emma, el cual desemboca en el gran lago Peipsi, compartido con Rusia, salimos hacia los pueblitos costeros de tal lago para contemplar su magnitud y banarnos, luego en direccion a Narva, se encuentra un pintoresco monasterio de monjas ortodoxas en medio del bosque, y ya en Narva, ciudad con mayoria rusa, nos acercamos a su fortaleza medieval frente al puente del rio Narva que hace de frontera natural con los dos paises, y a la fortaleza de Ivangorod al otro lado, se dice que es el unico enclave del mundo en donde dos construcciones belicas estan una frente a otra a tiro de flecha. El museo de su interior es muy completo con una exposicion de toda la historia de la ciudad. Siempre recuerdo los paseos por los bastiones y el llamado parque oscuro sobre el rio, asi como las vistas a las playas desde cerca de la reconstruida Catedral luterana. Lastima que la oferta nocturna sea muy reducida, se agradeceria alguna terraza o taverna.
Día 6 – NARVA-P.N.LAHEMAA-TALLINN (300 km) Tras seguir el curso del rio Narva, contemplando monumentos sovieticos como un tanque, hasta su desembocadura, paseamos por la playa del mar Baltico en la vecina ciudad costera de Narva-Joesuu, despues seguimos por la rocosa costa del golfo de Finlandia parando para contemplar las vistas panorámicas del mar Báltico desde la cascada Vallaste hasta llegar al P.N.Lahemaa, donde se puede comer en alguna taverna rustica muy curiosa que sirven carne de alce, jabali, y como no pescado del Baltico, nos acercamos a la costa del parque nacional para observar alguno de sus típicos pueblos pesqueros como Altja, Vosu o la bahia de Kasmu, tambien hay mansiones de la epoca germanica, hoy sirven como museo y hotel. Despues de camino a Tallinn, paramos para ver la cascada Jagala, que es la más atractiva del pais, aunque ultimamente solo abarca la mitad de su anchura habitual, seguidamente llegada a Tallinn, ciudad medieval que formó parte de la liga hanseática, y de la cual se conserva gran parte de su aspecto original, destacando las torres defensivas de la muralla, por encima de la que sobresalen las cúpulas de las iglesias y edificios destacados de su interior, fuera de la muralla, se acaba esa atmosfera de romanticismo epico, que contrasta con el resto de la ciudad tan sobria y fria como sus habitantes, los cuales transmiten los mismos sentimientos que tantas piedras pueden dar. La mejor manera de contemplarlo todo en esta ciudad, es dejarse llevar por alguno de los licores tipicos y los mil y un vodkas de tantos sabores.
Día 7 - TALLINN Nos acercamos a los históricos distritos de Kadriorg y Pirita, donde pasamos por el parque y palacio de la zarina Katarina, hoy en dia el barrio residencial mas cotizado, con casitas de dos plantas frente a la playa, y el parque por donde los locales acostuman a pasear, luego siguiendo las playas y tras cruzar el rio Pirita y el puerto olimpico de 1980, observamos las impresionantes ruinas del antiguo convento de Sta Brigida, que fue arrasado por Ivan el terrible. De regreso a la ciudad medieval, visitamos la parte baja de la ciudad vieja, donde se encuentran la mayoría de las iglesias, luteranas, católicas y ortodoxas, así como muchas de las torres y de las entradas de la muralla, para despues seguir hacia la parte alta de la ciudad vieja, donde residian los gobernantes y la nobleza separados por dos portones del resto de la sociedad, en la colina de Toompea destacan la catedral ortodoxa A.Nevsky, y la primera catedral de Estonia, además del castillo y los miradores con impresionantes vistas al puerto y al resto de la ciudad, bajamos por las escaleras del jardin de los daneses hasta la Catedral de S.Nicolas, a un lado de la plaza del ayuntamiento medieval. Todo ha sido muy bien reconstruido, aunque algun edificio moderno o el restaurante de comida rapida de siempre den la nota.
Día 8 – TALLINN-SAAREMAA (250 km) Marchamos hacia la isla Saaremaa, para embarcar en el ferry que parte cada hora en punto y tarda 30 min. en navegar los 5 km. que hay hasta la isla de Muhu, recuerdo alguna vez durante los meses helados como se puede cruzar en coche siguiendo unos pivotes luminosos y derrapando sobre el hielo, toda una experiencia divertida, una vez en Muhu, destaca su iglesia medieval de Katarina con muchas curiosidades en su interior y alrededor, luego por carretera queda comunicada esta isla con la de Saaremaa por un dique, y aparte de un lago surgido en un crater creado por un meteorito, hay mas iglesias medievales de piedra dolomita, un conjunto de molinos de viento al norte, y vírgenes playas al oeste, donde abunda el lenguado, la anguila y una colonia de focas grises, yo me he encontrado de cara con algun alce despistado mas de una vez, finalmente llegada a Kuressaare, capital de la isla, con solo 15.000 hab. y donde visitamos el castillo episcopal, el más bien conservado y pintoresco de Estonia, curioso el foso de los leones, y varias de las exposiciones de su museo que nos muestran gran parte de la historia de esta isla. Los bastiones del castillo albergan un tranquilo parque que lleva a la playa, hay algunas terrazas en la plaza del ayuntamiento y varios balnearios con tratamientos de lodos, etc…
Día 9 – SAAREMAA-PARNU-SIGULDA-RIGA (350 km) Regresamos al continente con el ferry y para seguir por carretera hasta Pärnu, la ciudad estival de Estonia, donde aparte de ver sus playas, recorremos su casco antiguo para ver sus edificios e iglesias más destacados, aquí es facil perderse ya que hay mucho parque y casitas de dos plantas, pero es una ciudad de tan solo 60.000 hab., luego costa abajo cruzamos a Letonia, sin perder de vista el mar Baltico hasta desviarnos hacia Sigulda, centro administrativo del P.N. Gauja, donde visitamos el cercano castillo livonio de Turaida rodeado de amplios jardines y denso bosque que aun hoy en dia lo siguen ocultando, y el cual es el mejor conservado de toda Letonia, y alberga el Museo de Historia local de Sigulda, el Parque Daina de esculturas folcróricas y la tumba de la Rosa de Turaida. Antes de seguir hacia Riga, fuimos en kayak por el rio Aguja, el mas caudaloso del pais, durante 2 horas, el paisaje es muy virgen con zonas carsticas y enormes arboles al margen. Después de comer un buen plato de queso fresco con arandanos, nos adentramos en la metropolis de Riga, con cerca de 800.000 hab. una ciudad muy extensa, llena de largas avenidas que combinan la epoca sovietica con anteriores de estilo eclectico y modernista, y espaciosos parques de robledales.
Día 10 – RIGA Tras observar la vista panoramica desde el otro lado del rio Daugava, cruzamos uno de sus puentes para hacer un recorrido por el centro histórico de Riga, observando lo poco que queda de la muralla que rodeaba la ciudad medieval, visitando la enorme Catedral y su claustro romanico, la torre panoramica de la iglesia de S.Pedro, ambas cúpulas se divisan desde cualquier parte del centro, pasamos por algunas de las casas de comerciantes que forman parte del legado medieval que se encuentra alrededor del castillo de Riga, los edificios emblemáticos de la plaza del ayuntamiento y otros espacios destacados de la ciudad, como la catedral ortodoxa y los edificios modernistas próximos al canal Pilsetas, Riga cuenta con gran cantidad de fachadas realizadas en este estilo con todo tipo de tematica y detalles muy atractivos y fotogenicos. A todo extranjero le gusta perderse por el mercado central, al lado de la estacion y situado en los hangares para los antiguos cepelines.
Día 11 – RIGA-RUNDALE-LIEPAJA (220 km) En dirección sur de la Via Baltica, llegamos a la ciudad de Bauska, y nos desviamos para visitar el espectacular palacio de Rundale, el cual fue residencia veraniega del duque de Curlandia y es el ejemplo de arte barroco y rococó más destacado de Letonia. Luego seguimos hasta Liepaja, la tercera ciudad del pais y situada entre el Mar Baltico y el gran lago Liepaja. El centro historico de la ciudad es muy abierto, entre el rio, la playa y el lago transcurren sus calles medievales adoquinadas alrededor de la plaza de la Rosa, y la iglesia de la Santisima Trinidad con su impresionante organo de 7000 tubos y las fabulosas vistas panoramicas desde su campanario, tambien compre alguna ceramica en la casa de los artesanos, y acudi al concierto de una coral en la Catedral de S.Jose; al atardecer siempre es agradable un paseo por la playa de Liepaja.
Día 12 – LIEPAJA-PALANGA-KLAIPEDA (120 km) Nos acercamos al Norte de la ciudad, donde visitamos la antigua base militar de Karosta, que desde 1890 bajo orden del Zar Alejandro III fue una fortaleza con derechos de ciudad independiente a Liepaja, a parte de varios elementos de interes historico, destaca su Catedral ortodoxa de S. Nikolas, cuando entre vi que todo el interior estaba lleno de todo tipo de productos agricolas, grano, miel, me dijeron los locales que era una ofrenda para que las cosechas de la proxima temporada fueran buenas. Seguimos costa abajo y cruzamos a Lituania, hacia Palanga, la más popular ciudad de veraneo del pais, playas llenas de turistas nacionales comiendo pan de ajo, calamares y lenguado ahumados y otras delicias que se huelen de lejos, lo unico interesante es el Jardín Botánico y el Museo del Ambar, situados en el Palacio del Conde Tyszkewitcz, una de las familias que compraron medio pais, y donde se hay una gran exposición de todo tipo de figuras de ambar. Fuera de esto, el ritual es pasear por la calle peatonal que lleva al dique, para contemplar la puesta de sol. Luego nos acercamos a Klaipeda, conocida como “La puerta de Lituania al mar”, debido a que es el principal puerto maritimo de Lituania queda libre de hielo en invierno. La influencia prusiana destaca en la arquitectura de su Universidad, la antigua Oficina de Correos, y calles del casco antiguo, el antiguo teatro y la Plaza Simon Dach.
Día 13 – KLAIPEDA-NERINGA (50 km) Salimos para cruzar en 5 min. en ferry al istmo de Curonia, incluido en la lista del Patrimonio Cultural de la UNESCO. Un mar interior separado del Báltico por un fino arco de dunas, enormes bosques y pequeñas aldeas caracterizan esta zona costera tranquila. En este ecosistema frágil y bello viven alces, ciervos y jabalíes. Nida es una acogedora población de origen pesquero con casitas de madera muy pintorescas. Destacan la iglesia luterana (1888), el faro (siglo XIX) y la casa donde el escritor Thomas Mann pasó los veranos de 1930 y 1931. Las amplias playas han facilitado la erosion del viento y creacion de grandes dunas en toda la costa. Autentico relax si el viento lo permite.
Día 14 – NERINGA-KAUNAS-VILNIUS (350 km) Vuelta atras y en ferry a Klaipėda para ir hacia Kaunas y visitar el centro historico de esta ciudad donde confluyen los rios Neris y Nemunas, y se erigio el Castillo medieval, ahora ruinoso, pero cercano a la bonita plaza del Ayuntamiento, así como la iglesia de Vytautas, la casa del “Trueno” y la Catedral, fundada en 1408. Tras un paseo por la avenida de la Libertad “Laisves Aleja”, centro económico y cultural de la ciudad, comemos un cepelinas (fecula de patata rellena de carne picada en forma de cepelin) para recuperar fuerzas y seguir hasta Vilnius.
Bajo el sol de las Republicas Balticas, es debido a que durante verano amanece a las 3:00 y anochece a las 23.00. |
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