Publicar un diario | Consejos útiles
Monte Athos Grecia  

Monte Athos

Agrandar el textoAchicar el texto

(27 voto/s)

Monte Athos, Grecia

mural

Monasterio Filateu | 0 comentarios.

Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia
Monte Athos, Grecia

Andras
20/10/2007


ATHOS, "La montaña sagrada", Grecia, oct 2002

Como en épocas antiguas, el viaje a pié continúa siendo mayoritario por los caminos que enlazan los monasterios del Monte Athos. Las mujeres tienen la entrada prohibida a toda la zona gobernada por los monjes.

El hecho de haber obtenido el diamonitiriou, el salvoconducto que me permitía visitar los monasterios durante cuatro días, no pudiendo permanecer en ninguno de ellos más de una noche, era una oportunidad de observar la vida de los monjes que abandonan el mundo y se refugian en ese trozo de tierra que se rige por normas de hace mil años. Seguir éstos senderos trazados hace siglos, alojarme en los monasterios, contemplar esos paisajes casi inalterados estaba suponiendo un verdadero viaje en el tiempo, a ese mundo bizantino que prácticamente ha desaparecido de la faz de la tierra. Todo empezó el 21 de octubre, al dejar el barco que todas las mañanas sale de Uranópolis (la ciudad de Urano) hacia Daphne, el puerto de la montaña Athos.

El barco recorre el litoral, más de cien peregrinos, en su mayoría procedentes de los países balcánicos, me sentía un extraño al escuchar tantos idiomas diferentes. Pasamos por algunos monasterios como Dochiarios, Xenophontos, Panteleimon, Xeropotamo. Todos amurallados, entre el mar y la espesura de la montaña, con algún torreón digno del mejor castillo. Fortalezas espirituales ante los peligros del mundo, entre los cuales los piratas no habían sido los más peligrosos. Una vez en Daphne, un autobús nos esperaba para transportarnos por una de las pocas carreteras hacia Karyes, la capital del estado monástico. Allí empezaba el camino de verdad.- Karyes es lo más parecido a una aldea en el Monte Athos. Hay unos pocos coches y tractores dedicados al transporte y las faenas agrícolas, en general todos los desplazamientos se siguen realizando a pié o a lomos de mula.

Los caiques-unas pequeñas embarcaciones querecorren algunos tramos de la costa de ésta península. Aquí existe la posibilidad de combinar los traslados por las furgonetas conducidas por los propios monjes a los destinos requeridos, pero para mí la visita al Monte Athos suponía unas jornadas de caminatas entre los monasterios. Saliendo de Karyes decidí explorar los caminos y monasterios que rodean el Monte Athos con sus más de 2000 metros de altura, una gran pirámide de piedra que surge directamente del mar. Nada más salir de Karyes, me sumergí en un paisaje de otro tiempo y después de media hora me encontraba frente a las puertas del monasterio Koutloumousiou, construido en el año 1540.

Todos los monasterios están protegidos por una gran muralla, en el centro el katholiko o iglesia. Fui recibido por un monje y al igual que en cada monasterio que visitaba fui agasajado con un café, un vaso de raki (algo parecido al anís) y otro de agua, con un dulce en señal de bienvenida. Dependiendo de la hora, unos es conducido a los aposentos de los peregrinos, ó invitado a comer o en éste caso que estaba de paso a que vagara a mis anchas por las dependencias del monasterio. Seguí por mi sendero cruzándome con dos monjes que subían por una pendiente, uno de ellos sobre la mula cargada con dos cestas llanas de castañas. Un saludo amistoso al pasar y continué mi viaje por un camino ya más asentado para los vehículos, pero sin llegar a ver un solo cuatro ruedas o escuchar el sonido de algún motor.

El silencio era absoluto, escuchaba el ruido de mis pasos y el de la naturaleza a mi alrededor, al caer de las pesadas hojas, de alguna castaña ya madura que pedía ser recogida o pasaría a ser alimento de algún que otro animal. Al ser otoño, el color de las hojas lo decía todo. Al fondo el mar de Tracia, brillaba con ausencia de olas, más que un mar parecía un lago. A lo lejos, por fin divisé el pico del Mte. Athos, al cual debía de rodear en mi itinerario de cuatro días. Hice un alto para consultar el mapa y fumarme un cigarrillo, en ese momento me alcanza un monje que seguía mi misma dirección, sé detuvo para saludarme y me preguntó que a dónde iba.

Mi respuesta fue que pensaba pasar la noche en el monasterio Filotheou , la dirección que llevaba era la correcta, pero me aconsejó que prestara atención a los próximos desvíos que encontraría durante los próximos kilómetros porque era fácil tomar algún desvío incorrecto que me llevaría a ninguna parte y no llegaría al monasterio a la hora de su cierre, que sería a la caída del sol (19:30hs.). En un papel me escribió en letras griegas el nombre del monasterio, de ésta forma sabía por dónde tenía que tomar cuando se bifurcaran los caminos. Su último consejo fue que entrara por un foot-path en el último tramo, porque disfrutaría caminando por un sendero entre la maleza natural del bosque. Seguí mi camino que culebreaba entre olivos, nogales y castaños. Cada tanto alguna fuente o un río que bajaba hacia el mar donde poder beber agua.

Al coronar una loma apareció la silueta del Filotheou, una imagen de otro tiempo: un recinto amurallado, coronado con una torre, un monasterio fundado en el año 1015 por dos monjes (Arsenios y Dionysios). Me impresionó su entrada, una gran puerta que da al patio donde se encuentra el katholiko construido en el 1746, en el interior del mismo pude impregnarme con los frescos del siglo XVIII. Al llegar, inicié los trámites de todas las visitas a los monasterios. Un monje me solicitó el diamonitirión y me pidió que me inscribiera en el libro de registros. Seguidamente a comer, era justo la hora de la segunda y última comida del día. Finalizada la misma me llevaban a mi habitación, ésta vez dormía solo.

Uno de los monjes me propuso continuar después una conversación que habíamos iniciado a cerca del origen de la religión ortodoxa, ésta se desarrolló durante hora y media fuera del monasterio, donde yo pretendía contemplar la puesta de sol. A las 19:30 se cerró la gran puerta al toque de una gran campana, se supone que nadie puede ya entrar, estaba oscuro, todo era silencio y el tiempo del reposo se iniciaba. A las tres de la madrugada me despertó el sonido del semantrón, en el silencio de la noche un monje recorría las dependencias del monasterio de Filotheou haciendo sonar con golpes secos y monótonos esa tabla de madera para convocar a la comunidad a los servicios religiosos. Mi cuerpo me pedía seguir durmiendo, por tanto no concurrí al servicio y me levanté a las 6:30 para la primera comida. Era aún de noche, un gran plato de verduras y un sabroso pan para iniciar el día.

Una vez que el sol sobresalía sobre el mar Tracio, cogí mi mochila para marcharme, en ese momento el joven monje con el que había estado hablando el día anterior, me hizo entrega de un pequeño recuerdo de su parte, una piedra sobre la cual había pintado la antigua cruz cristiana. Mucho agradecí éste detalle, y con la cruz me marché por un nuevo sendero hacia el monasterio Magistis Lavras, a 30 kms. de distancia; contaba con todo el día para caminar esa distancia. Calculaba unas cinco horas de andar. Tomé algunas fotos con los primeros rayos de sol donde a lo lejos podía observar los monasterios de Stavronikita y el de Iveron, ambos sobre la playa. El monasterio de Iveron es el único que sigue el modo caldeo, donde el día comienza al amanecer.

Los demás miden el tiempo según el antiguo sistema bizantino, que considera que el día empieza con la puesta de sol y utilizan el calendario juliano.- Saliendo de Filotheou a la poca distancia está el monasterio de Karakallou fundado en el 1018 por un monje llamado Karakallas, se alza en un entorno espectacular desde donde se alcanza una hermosa vista. El monasterio es de reducidas dimensiones y también se ajusta al modelo de arquitectura bizantina como todos los demás, dictado por las necesidades de la defensa y adaptación del terreno. Y aunque no hay dos iguales, todos comparten una serie de características.

Pude comprobar que están rodeados por altos y anchos muros, y que la torre de defensa les da un carácter de fortaleza. Atravesando la única entrada, consistente en un pasaje con una puerta en cada extremo, se llega al patio, donde siempre está el katholikon, la iglesia principal donde en la cúpula siempre está pintada la figura del "Pantocrátor" (Cristo). Muy cerca aparece el phiale, el depósito de agua bendita, con ocho columnas que sostienen el tejado hemisférico. Junto a la iglesia, el edificio más importante que es el refectorio, donde se sirven las comidas para toda la comunidad y peregrinos (es el lugar donde más disfruté). En el resto de los edificios se sitúan las cámaras de reuniones, la enfermería, las celdas y las habitaciones de los peregrinos. Las celdas de los monjes, generalmente se encuentran alineadas a lo largo de corredores abiertos hacia el patio.

Fuera de los monasterios siempre se encuentra un quiosco de madera que permite descansar antes de entrar en el mismo. Si paseaba por los alrededores aparecía muy cerca el cementerio con su capilla y según el emplazamiento y distancia del mar, un pequeño puerto con su almacén, capilla y torre. Desde Karakalou hasta Megistis Lavras hay una distancia de 20 kms. por un camino lleno de curvas, subidas y bajadas siempre flanqueando la costa del mar (thalassa).

Un camino poblado de fresnos, nogales, higueras, castaños, cipreses, acebuches y pinos bajos y tupidos. De vez en cuando me encontraba con una hermita o skiti poblado por algún reducido grupo de monjes haciendo sus tareas con la ayuda de las mulas. De vez en cuando me detenía para contemplar las vistas y deleitarme con el silencio profundo provocado por aquella intensa naturaleza vírgen. Durante el trayecto no me encontré con ningún otro peregrino haciendo la misma ruta. Finalmente apareció el majestuoso Magistis Lavras ante mis ojos, me senté sobre una piedra a contemplarle y leí en mi guía algunos datos sobre el mismo. Fundado en el año 963 por Athanasios Athonitis, es el monasterio más antiguo y el más grande de todos. Su entrada me resultó imponente, caminé pos su patio esperando que alguien me atendiera.

El monje encargado de recibir a los peregrinos me ofreció el típico café, mas el dulce y el licor con el vaso de agua. Esperó a que lo acabara, nunca hay prisas, para indicarme cuál sería mi cama para pasar la noche (ésta vez el dormitorio era compartido) A las tres de la madrugada me despertó el sonido del sematrón, rápidamente me vestí y salí al patio, en la oscuridad casi total pude distinguir unas sombras negras que se deslizaban en silencio hacia el katholikon. Comenzaba un día más en la larga historia del Agion Oros, la Montaña Sagrada.

La ceremonia se desarrolló durante tres horas... la escasa luz de las velas y el fuerte y penetrante olor del incienso daban a la escena una extraña carga de irrealidad, que era reforzada por el repetitivo tono de las oraciones que en gran medida era un interminable kirieleisión.

Con la luz del día pude contemplar los antiquísimos iconos que cubrían las paredes y techos, creados por Theofanis Kris, de la escuela de Creta. Comer en el refectorio, escuchando las sagradas escrituras y contemplando los frescos que cubren sus paredes era también como sentirme un actor extra en una de aquellas películas del medioevo. Los monjes del Lavras no eran tan de palabras como los del monasterio anterior. Preparé otra vez mi mochila y emprendí mi tercer día de peregrinación, era el más difícil, los 30 km. se desarrollaría por un sendero de mulas, una zona que es llamada la zona desierta de Monte Athos, no hay caminos para coches, es donde el Athos cae en picada hacia el mar en grandes acantilados. Hacer éste trayecto era todo un reto para mí (temí por mi rodilla izquierda, de momento estaba respondiendo).

El tiempo acompañaba, pero de vez en cuando se formaban espesas nubes con amenazas de lluvia. El camino fue uno de los más pintorescos y abruptos, lleno de subidas y bajadas con una vegetación exuberante que solía desaparecer cuando se sobrepasaban los 800 mts. Durante algunos kilómetros compartí el sendero con otro joven peregrino de Corinto, pero que no llevaba el mismo destino que yo. Gracias a que de vez en cuando encontraba algún manantial podía saciar la sed, el esfuerzo al subir me hacía sudar de tal manera que me tenía que cambiar cada tanto de camiseta. En ésta zona desierta es donde se encuentran la mayoría de los ermitaños que han decidido alejarse del mondo para vivir en cavernas ó habitáculos con sólo lo imprescindible.

En cierto momento llegué a pensar que había perdido mi rumbo, el sendero que estaba siguiendo se bifurcaba y no había ninguna señal que me indicara hacia dónde estaba el siki Agi Anna, donde supuestamente pensaba pasar la noche. El estar solo sin tener la seguridad de estar caminando por el correcto sendero me dió mucho que pensar, pero la cuestión era seguir hacia adelante. La variedad del paisaje me sorprendía, a veces la espesura de la vegetación no permitía la entrada de la luz del sol. De pronto sentí una voz humana en medio de aquel terrible silencio, repetía un poco lo mismo cada tanto, indudablemente era en griego, pero no veía a nadie. Esto me hizo sentir un poco menos solo.

Resultó ser un monje, caminaba con su mula mientras recogía castañas del suelo, nos saludamos y lo primero que hice fue preguntarle se estaba en el buen camino hacia Agis Anna. Me dio a entender que sí y esto me dio tranquilidad. Luego me puso en la mano un puñado de castañas maduras para ir comiendo por el camino. Con el idioma no nos podíamos entender, pero en su cara siempre se reflejaba una sonrisa; hicimos algún kilómetro juntos, pero luego le tomé distancia, tenía que apurar el paso para llegar a tiempo a mi próximo destino. Observar el skiti Agis Anne desde lo alto de un precipicio, fue una satisfacción para la vista y por el saber que ya estaba allí; pero la bajada de aquel precipicio se prolongó por casi dos horas, nunca pensaba que alguien pudo construir éstos monasterios en semejantes lugares y tantos años atrás.

- El skiti Agis Anna fue fundado en el año 1666 y está rodeado por varios edificios pero todos en una pendiente que baja hacia el mar en una forma muy abrupta, los edificios están como suspendidos en el aire. Al llegar, mis piernas pedían un descanso, el esfuerzo había sido grande pero la recompensa de encontrarme en aquel lugar era mayor.

La hospitalidad de los monjes fue muy bien recibida. Pocos peregrinos encontré allí, en su mayoría griegos y rusos. Después de la comida me quedé contemplando una hermosa puesta de sol, cuando ya todo estaba oscuro me fui a dormir, por la pequeña ventana que tenía sobre mi lecho podía contar las estrellas y escuchar la inmensidad del mar que sabía que estaba allí abajo. Un "flash-back" de los momentos vividos durante éstos días.

Al día siguiente debía bajar al muelle para coger el barco que me llevaría a Daphni y luego otro hacia Uranópolis donde se acabaría mi peregrinación. ¿Qué sentía en éste momento? ... una calma total, estaba viviendo una vida donde las prisas no tienen lugar.

Estaba sintiendo aquella naturaleza virgen, que casi no había sido transformada, que seguía su evolución natural, había recorrido senderos que me estaban permitiendo hacer reflexiones sobre mí mismo. Monte Athos quedará grabado en mi memoria por siempre, como aquellas imágenes fotográficas con sus olores y sonidos de los diferentes lugares que recorrí en la India.

El monte Athos me había ofrecido, en los dos últimos días, su presencia imponente y descarnada, durante el camino siempre lo sentí muy cerca, estaba allí como observándome. Recordé haber leído que un escultor le propuso a Alejandro Magno convertir a la montaña en una gigantesca estatua del monarca. Una vez tallada, en una de sus manos crecería una ciudad, y en la otra surgiría una catarata. Ya, por entonces se creía que ésta montaña era en realidad una roca, que el gigante Athos había arrojado contra Poseidón en las luchas mitológicas entre dioses y gigantes. Si debo describir la fugacidad de la vida humana, comparo ésta gran mole de piedra con una mota de polvo.

Este territorio, agreste y casi intransitable, fue elegido en el siglo V II por los que buscaban la soledad y los rigores del monacato. Los siglos han pasado y los monasterios guardan verdaderos tesoros artísticos y un número incalculable de reliquias. Me sentía que me había sumergido en un mundo insólito. Un mundo en el que aún se rige por las tipyka, cartas constitucionales proclamadas a lo largo de la historia; alguna de las cuales se remonta al año 971.

- Es una Tierra Santa, le llaman también el jardín de María; una muy antigua leyenda afirma que, durante un viaje, la virgen María, en companía de San Juan, llegó a sus costas arrastrada en su navío por una tormenta. Gustó tanto del lugar que desde entonces se le ha considerado su jardín y por ello ninguna mujer puede acceder a él. Hace un milenio, el emperador Alexios I lo declaró así en un edicto, y la norma se ha cumplido estrictamente desde entonces.

Navegando en el ferry que me transportaba desde Agi Anna hasta Uranápolis, me deleité observando los monasterios que me quedaban por visitar, en cada uno de ellos hicimos una breve escala donde había peregrinos que se quedaban y otros que subían. Así me encontré con aquel chico de Corinto con el cual había compartido algún tramo de aquel sendero bajo el fuerte sol de la zona desértica del mte. Athos y del que no supe más nada después. El destino nos había regalado éste encuentro para poder intercambiar impresiones, ambos estábamos sintiendo aquella inmensa paz interior que produce ésta experiencia difícil de explicar.

- Desembarqué en Uranápolis y lo primero que hice después de retirar mi gran mochila que había quedado esperando en la oficina de administración del Mte. Athos, fue sentarme en una taberna y pedir por una buena comida al más puro estilo griego. Disfruté de ella de tal forma que hasta perdí el autobús que debía llevarme hasta Thessaloniki, esperé el próximo tumbado en la orilla del mar. no sabía ya lo que eran las prisas.

- octubre 2002. -  
Requisitos para entrar en el Monte Athos, Grecia.- 2.- Enviar por correo una fotocopia del pasaporte a la Oficina del Peregrino: Mt Athos Pilgrim´s Office Kon Karamanli, 14 54638-Tesalónica. Grecia Si se profesa la religión ortodoxa hay que enviar una copia del certificado de bautismo. 3.- Llamar a la oficina dos semanas antes de la llegada, para confirmar la reserva. 4.- Presentarse en la oficina de Salónica ( 5.- Viajar desde Salónica hasta Ouranópolis, dirigirse a la Oficina del Peregrino (fácil de localizar) para recoger el diamonitirion, previo pago de 8.000 dracmas (23,48€); si se es estudiante, 4.000 dracmas (11,74€) -datos del 2002- Hay que llegar a la oficina en la fecha exacta, hacerlo un día antes o un día después puede ser motivo de rechazo. Una vez obtenido el diamonitirion ya se puede embarcar a Dafne..- Precausiones sanitarias: Mejor momento: Antes de partir: La ropa debe ser cómoda, no hay que olvidar que es un lugar santo y se debe vestir correctamente. Buen calzado de montaña y una mochila pequeña para lo necesario. Ojo! las cámaras de video están prohibidas! Se pueden hacer fotos a los monasterios, pero no en el interior de las iglesias. Hay que solicitar permiso para fotografiar íconos, frescos y tesoros, así como retratar a los monjes. Cómo llegar: Aconsejo estar en Ouranópolis el día anterior,allí es fácil encontrar alojamiento en casa de familias. Alojamiento y comida: El espacio para los peregrinos es limitado _un dormitorio común para todos los huéspedes_, conviene planificar previamente la visita al Monte Athos. La hospitalidad de cada monasterio se reduce a una sola noche, por tanto hay que cambiar de moasterio cada día.- Las comidas son básicas pero nutritivas. Monjes y peregrinos comen juntos en el refectorio pero en mesas separadas. La dieta suele ser vegetariana, a veces hay pescado y casi siempre una copa de vino. Cómo moverse El Monte Athos hay que recorrerlo a piés, se tarda bastante de un monasterio a otro, no por las distanias sino por las dificultades del camino. Curiosear todo lo que podais en los monasterios, pero respetar los lugares donde se encuentran los monjes. Se puede participar en los oficios (cosa que recomiendo) Aunque la moneda es el €, en Monte Athos no hay bancos, el hospedaje es gratuito e intentar pagar por ello puede ser ofensivo Más información: www.macedonian-heritage.gr/athos : De Dafne sale un autobús _que espera la llegada del barco_ y después de u recorrido de 45 minutos llega a Karyes, en el corazón de la montaña santa.. De Dafne, parte un barco que realiza el enlace con los monasterios del sur. Los peregrinos tienen que pernoctar en los monasterios. Dormir fuera de ellos está prohibido y puede ser peligroso. Las puertas se cierran al atardecer y durante el invierno a las 4 de la tarde. Desde Salónica a Ouranópolis, la población limítrofe con la montaña samnta, hay 8 autobuses al día desde la estación terminal Halkidiki y el trayecto es de tres horas. Aconsejo llevar un buen repelente de insectos y una buena protección solar. Primavera y otoño NingunaMt Athos Pilgrim´s Office Kon Karamanli, 1454638-Tesalónica.) en algún momento durante las dos semanas anteriores a la llegada a Athos y recoger el número de entrada. DNI para entrar en Grecia y autorización para visitar el Monte Athos. Para conseguirla es necesario ser aron y mayor de edad. La documentación se gestiona en la Oficina del Peregrino del Monte Athos de Salónica. A diario se admiten 120 peregrinos de religión ortodoxa y 10 de otras relgiones. Para unos y otros la estancia se de cuatro días. El salvoconducto se denomina: diamonitirion. Para obtenerlo seguir los siguientes pasos: 1.- Telefonear o enviar un fax, escrito en griego o inglés a la Oficina del Peregrino al Monte Athos, en Tesalónica:_Tel.:031 86 16 11; fax: 031 861811.- Solicitar la visita como mínimo con seis meses de antelación y procurando que la fecha de visita sea flexible.
Publicar en Del.icio.us  Meneame  Blogmemes  Mi página de Yahoo  Mi página de Google  Windows Live Favorites ¿Qué te pareció este diario?

Volver a la página anterior | volver al inicio de viajeros

Ultimos comentarios:

SofiaRJaca dijo:

Wooo! increible el lugar es como viajar en el tiempo! que fabuloso! gracias por las fotos! y mas cuando no aceptan la entrada de las mujeres al lugar!!! saludos desde Puerto Rico

lunes, 22 de octubre de 2007, a las 11.20

jhonnyga dijo:

jeje, bueno que lugar mas interesante.. hay cuando conoceré Grecia?? gracias por compartirlo

lunes, 22 de octubre de 2007, a las 12.12

MARCEDIAZ dijo:

Realmente toda una aventura..excelente diario..

jueves, 25 de octubre de 2007, a las 07.59

gerardmen dijo:

Precioso lugar, y buenas fotos. Saludos.

jueves, 25 de octubre de 2007, a las 11.03

waltina dijo:

Andreas, Increible los monasterios. Belo relato. Un abrazo, Tina

jueves, 25 de octubre de 2007, a las 12.34

larry6417 dijo:

interesante el relato,, siempre hay algo nuevo que no conocemos,, buenas fotos te felicito saludos

jueves, 25 de octubre de 2007, a las 13.27

centaura000 dijo:

Muy buen relato ...Felicitaciones!!!!!!!!!!!!!!

viernes, 26 de octubre de 2007, a las 18.32

Para dejar comentarios primero debes iniciar sesión

Contenido relacionado:

Vuelos Viajeros.com
Ofertas de vuelos desde y hacia todo el mundo por cientos de líneas aéreas.

Johnmary Studios
El hotel se encuentra en Faliraki, Rodas, en una zona tranquila. A 1,5 km. de la plaza central, encontrará los estudios de John-Mary. Estamos en medio de todos los lugares de interés turístico de la isla de Rodas. La ciudad de Rodas está a unos 13 km.

Isla
Exclusividad, originalidad y calidad en tu visita a medida a Santorini, Grecia, evitando las masificaciones y decepciones.

Peloponeso: el hogar de los Dioses
Tema: Destinos
"...Peloponeso: el hogar de los Dioses Las palabras y la imaginación no alcanzan para describir e imaginar el Peloponeso. Su paisaje y principalmente los mitos a su alrededor son parte de la magia del..."

Tres mercados fascinantes: La Merced, Monastiraki y Xiushui
Tema: Destinos
"...Tres mercados fascinantes: La Merced, Monastiraki y Xiushui Los grandes mercados del mundo son lugares fascinantes donde se mezclan colores, sabores, aromas, artesanías... Tradición y modernidad...."

Thessaloniki

Thessaloniki

Escribe: rose16580

Llegué a finales de septiembre del año pasado a Thessaloniki, después de unas cuantas horas de avión y una escala en Milán. Era mi comienzo de un corto erasmus...

Grecia

Grecia, Kambalaka, algo poco conocido...

Escribe: Andras

KALAMBAKA Y LAS METEORAS Algo para descubrir en Grecia.-Pocos lugares despiertan tanto interés. En mi viaje por Grecia, octubre del 2002, donde el punto principal era la...

Janssen & De Kievith Photografie
Janssen y De Kievith comparten las fotos que tomaron en Oman, Israel, Alemania, Suiza, Francia, Grecia, España y Malasia.

Discover Lanzarote
Este es un sitio dedicado a la Isla de Lanzarote, con datos geográficos y una extensa guia para viajeros sobre qué recorrer, actividades para realizar, fotografías y otros datos. En inglés.

¡Explora Viajeros!


Publicidad


Encuesta

¿Qué recomiendas de tu país?

Sus lugares de descanso
Sus bellezas naturales
Su oferta cultural
Su gastronomía
Su vida nocturna
Su arquitectura
Sus precios
Su gente


Resultados
Encuestas anteriores

Votos: 472
Comentarios:

¿Quien está conectado?

En este momento hay
2023 invitado/s y
49 viajeros conectado/s.

Hora en el mundo


Anuncios de Viajes