Siempre que leía acerca de Las Islas Galápagos me parecía un incanzable, ya que las ofertas turísicas desde Chile realmente son muy costosas y la verdad es que no existen muchas.
A través de internet y con la ayuda de viajeros como Uds. fue posible ubicar una agencia de gran prestigio que me ayudara a programar mi viaje. Junto a mi amiga Jéssica nos embarcamos en Santiago vía Lan, rumbo a Guayaquil en donde estaríamos 02 noches antes de combinar para las anheladas Islas Galápagos.
Una vez estando en Guayaquil, vovlí a recorrer el Malecón, la Plaza de las Iguanas y a decir verdad me pareció una ciudad bien tratada, muy limpia y gentil (como la recordaba de años atrás). Mi amigo ecuatoriano Fernando nos llevó a recorrer el sector de Las Peñas, callecitas de adoquines, con muchas esclareas, todo muy colorido, con unas vistas maravillosas de la ciudad (con un cierto parecido a Taxco, México) El vuelo a Baltra, la isla donde llegan los vuelos comerciales, lo hicimos a través de la línea TAME. Son aprox. mil kilómetros y una hora y media de vuelo. A decir verdad, dicha línea aérea resultó ser muy cómoda, con un desayuno delicioso (378 dólares ida y vuelta). Al llegar nos encontramos con un aeropuerto muy sencillo, doméstico, en donde cada uno recoge su equipaje.
(Los chilenos debemos pagar 100 dólares por persona para ingresar a Las Galápagos) Nos subimos a un bus con destino al puerto, a fin de cruzar hacia la IslaSanta Cruz, donde se encuentra la zona hotelera. Mi primera impresión de Baltra fue de una isla desértica, sin ningún atractivo, muy árida, polvorienta, rocosa e insípida, sin embargo, a poco de recorrer el trayecto hasta el ferry, fue cambiando mi impresión radicalmente. Nuestro hotel en Santa Cruz es sencillo ("Red Booby"), pero cómodo, limpio, con detalles que lo hacían confortable, con una pequeña piscina y desayuno típico tropical.
Ahí comenzamos nuestra gran aventura de pasear por islas, slitas e islotes a bordo de pequeños barquitos para turistas, conociendo la flora y fauna, admirando el paisaje, embelesados por la biodiversidad, gozando con la gente, conociendo amigos de todo el mundo, haciendo snorkel, jugueteando con leones marinos y mil etcéteras. La artesanía resultó muy variada, pintoresca y a precios razonables. El primer día nuestro guía nos llevó a conocer la isla La Lobería, debido a la gran cantidad de lobos marinos que se pueden observar, además de peces de colores tortugas marinas e iguanas. Posteriormente nos dirigimos al "Canal del Amor" y desde un gran mirador observar a los tiburones de aleta blanca. Pudimos nadar junto a ellos y hacer snorkel.
Toda una aventura !!! Un plus de estos paseos es la posibilidad de conocer gente que al igual que nosotros sólo quieren disfrutar, divertirse y todos en muy buena onda. A partir de ese momento comenzamos a extender nuestras redes de amigos y en los días sucesivos compartimos un montón. Al día siguiente a las 08;00 Hrs. nuestro guía nos recoge en el hotel para llevarnos junto a otros turistas a la Isla Seymur. En una cómoda camioneta nos acerca hasta el Puerto de Ayora, para abordar un yate que nos haría el recorrido. (Un dato al margen: todas las visitas y paseos obligadamente se hacen a través de reservas y con guías autorizados, por cuanto el sentido de la preservación de las especies es primordial). Qué agradable sensación ir descubriendo bellos paisajes, asoleándonos en cubierta, descubriendo la fauna que aparecía ante nuestros ojos. (Por favor a pesar de que el cielo esté nublado, no olviden el bloqueador solar !!!).
Los guías resultaron ser personas altamente capacitadas y con un conocimiento acabado en cuanto a las especies que habitan cada isla, la formación y conservación de Las Galápagos, etc, etc. Qué emoción ver a los piqueros patas azules y las fragatas en sus nidos, con sus crías, tan cerca nuestro, tan confiados de nuestra presencia, tan dispuestos para las fotografías... Me llamó mucho la atención el rigor con que los guías hacer ver lo que se debe hacer y lo que no, en cada excursión, por ejemplo, los senderos en cada isla están delimitados y por favor "no salirse de ellos" ; no acercarse a las especies; evitar portar comida en las caminatas, sobretodo respecto de los envoltorios.
En síntesis, descender del barco sólo con la cámara fotográfica o la filmadora (me arecieron muy sanas medidas). El día 03, la excursión fue hacía la Isla Saymur. Nuevamente llegar al Puerto de Ayora, embarcarnos temprano rumbo a una nueva aventura... esta vez en busca de las famosas iguanas terrestres. Les comento que al llegar a la isla, descender y del barco y comenzar a caminar por los senderos crees que estás en el desierto de Atacama (para nosotros los chilenos). Te encuentras con una vgetación escasa, mucha aridez, pero con unos cactus floridos enormes, impresionantes y en el suelo una suerte de coirón (típico de la pampa Argentina) de color rojo (¿?) piensas que estás en cualquier parte menos en una isla !!! Las iguanas a tus pies, pidiendo permiso para avanzar, de colores variados, brillantes, escamosos, exóticos. Así también van viendo muchos leones marinos, también a tus pies; no nos temen, quizás porque sabes que diariamente son presa de ávidos fotográfos...
El dia 04 estuvimos en la isla principal, Santa Cruz. Era necesario visitar el cento de investigaciones Chares Darwin, otro imperdible; conocer un poco de historia, acerca de las especies en peligro de extinción, forma de reproducción, cómo están dando la pelea porque Galápagos sea un centro de reproducción y de conservación contra todo evento. Llegar hasta allá se hace caminando, recorriendo parte de la ciudad (no más de 20.000 habitantes) y apreciando toda la diversidad que ofrece una ciudad-isla que vive del turismo.
En la tarde de ese día aprovechamos de ir a Tortuga Bay, una playa exquisita, casi caribeña, con arenas blancas, agua turqueza y calmada, hicimos kayak junt oa tiburones y mantas rayas. Nos sirvió para relajarnos tomar un poco de sol echados en la arena y simplemente dar gracias a Dios por la posibilidad de estar allí en Galápagos !!! Día 05, algo que esperaba con muchas ansias: conocer las tortugas terrestres gigantes. Muy cerca del poblado en donde estábamos, habá un rancho en donde las tortugan deambulan libremente, a su paso, a veces confundiéndose con enormes rocas volcánicas; a veces dispuestas para una foto; a veces en el lodo pero siempre impresionantes!!!
Caminamos mucho para descubrirlas, pero bien valía la pena. Caminar, caminar, caminar, ¿acaso existe otra forma de descubrir las pequeñas grandes cosas?? El día 06 ya temprano nos recogen y nos llevan a Baltra para abordar el vuelo AEROGAL con destino a Quito... siempre cuesta regresar... siempre cuesta aceptar que los sueños, sueños son... Las Islas Galápagos sn un Santuario de la Naturaleza y creo que uno de los lugares más hermosos del planeta.
Creo que Ecuador tiene una enorme responsabilidad frente a su conservación; creo que todos debemos ayudar en esta gran tarea. Al respecto, creo ue es muy legítimo es respeto por ciertas normas que aunque nos parezcan demasiado rígidas, son necesarias, como por ejemplo las limitaciones de transporte turístico, los permisos de navegación por cantidad de visitas realizadas cada día, número de visitantes diariois a las islas, etc. Galápagos las conforman aprox. 80 islas (entre islas, islitas, isloes, peñascos y rocas, según nos contó el guía. De ellas sólo algunas pueden ser visitadas...)
Bien amigos, una historia más a compartir con Uds. atrévanse a conocer Galápagos, en realidad para nosotros los sudamericanos no es tan inaccesible, basta tener buenos datos, la solidaridad de nosotros mismos y ese espíritu aventurero que caracteriza a toda esta gran familia que somos Viajeros.com |
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