07 de septiembre de 2006.
El tercer día inicia y yo me despierto aún con sueño pero el tiempo es oro y tengo que aprovecharlo, así que me meto a bañar y despierto al amigo colombiano para decirle que ya tenemos que marcharnos, salgo del hotel y el me acompaña hasta la estación del metro y nos despedimos, me dirijo a la estación Príncipe Pío donde me he quedado de ver con Raúl quien me acompañará a Segovia que es el próximo destino, llevo la cámara fotográfica descargada ya que me tope con el problema de no tener adaptador de corriente, esperanzado en que Raúl llevara la suya o bien yo pueda comprar un adaptador, he llegado a la estación en donde espero y a lo lejos veo a Raúl quien puntualmente me espera.
Al saludarnos salimos de la estación pero esta comenzando a llover y pareciera que no hará buen tiempo y luego resulta que su cámara también esta descargada, me anima a dejar el plan de conocer Segovia por ese día y reanudarlo al día siguiente, y propone aprovechar ese día para conocer Madrid, no muy convencido acepto, con el clima fresco que hay en la ciudad nos apetece tomar un cafecito y en la estación buscamos una cafetería y mientras conversamos tomamos el café, por cierto al yo pedir un café americano, Raúl se reía y me preguntaba que si no me gustaba el café fuerte, no sabía a lo que se refería y me explicaba que el café que ellos toman era mas cargado y concentrado que el americano y lo comprobé.
Salimos de la estación y caminamos en dirección del palacio real, apenas y nos dio tiempo de llegar al palacio y comenzó nuevamente a lloviznar, frente a la catedral de la Almudena y el Palacio Real nos sentamos y ahí comentaba a Raúl de la ilusión que me causaba el viaje y que estando ahí aún no lo podía creer, aun con que siempre lo soñaba lo imaginaba inalcanzable, y ahora estaba ahí, exactamente en el lugar por donde Doña Leticia había pasado el día de su boda con el Príncipe Felipe, noche que a Javier y a mi nos provoco desvelo, pues no perdimos detalle de la ceremonia desde la pantalla de un televisor, y que con toda seguridad hubiésemos deseado verlo en vivo (Esa vida Rosa de la Realeza me hace Flipar).
Nos dispusimos a entrar a la catedral y su arquitectura neoclásica llamo mi atención y me maravillo, Raúl se mostraba renuente y me mencionaba que a los madrileños no les llenaba de orgullo tener una catedral con ese estilo (neogótico al interior), ya que cualquier otra catedral de España era mejor que la ubicada ahí, en pleno corazón de Madrid, entonces solo atine a decirle que seguramente tenía razón, pero que a mi realmente me gustaba considerando que cualquiera que sea el estilo debía tener algo en particular que la hiciera única, llamo mucho mi atención lo accesible que es el paso hasta la imagen de la Virgen de la Almudena y aunque es un lugar (como cualquier sitio religioso) destinado a la oración, creo que los turistas de repente se nos olvida y somos irreverente haciendo a un lado este respeto que debemos mostrar, salimos y me detuve a comprar unas estampitas de la virgen con su respectiva oración, que ya las tenía destinadas para quienes son creyentes.
Nos encaminamos hacia la plaza mayor de Madrid y yo estaba muy emocionado, al llegar a la plaza hicimos unas fotos y entonces nos dirigimos hacia la puerta del sol.........Hey! (estaba en obras la calle) “En la puerta del Sol, como el año que viene otra vez, el champagne y las uvas y el alquitrán, de alfombra estan,.... y en el reloj de antaño como de año en año, cinco minutos antes de la cuenta atrás” sí, ahí estaba la protagonista de la canción de Mecano, la que tantas veces me hizo soñar con vivir un fin de año ahí, y aunque por la emoción me gustó, debo admitir que menguo un poco mi ilusión, pues la imaginaba distinta, ahora entendía que lo importante de la canción era quizás el momento y no el lugar, pero que mas da? a mi me hacia soñar y eso a la Señora Puerta del Sol había que agradecerlo y reverenciarla por ello.
El famoso letrero de “El tio Pépe” estaba ahí, mudo testigo de tantos sueños, ahora apreciaba la realización de uno de los mios “Estar en Madrid”, era la hora de la comida y en un restaurante nos dispusimos a comer, La paella y el pollo que probamos ahí saciaron mi hambre, aunque el vino con el que acompañamos la comida, hizo estragos en mí, una vez que salimos caminamos y compramos en una tienda de artesanías algunos mantones bordados y otras cosillas, y nos dirigimos hacia la fuente de la Cibeles en donde Raúl hizo una de sus mejores tomas jejejee me fascino esa fotografía, no me podía faltar la de la fuente de neptuno , la puerta de alcala y descanso ameno en el césped del parque del Buen Retiro y con eso dimos por terminado el recorrido por la ciudad.
Me acompaño Raúl al Hotel donde me di un regaderazo para irnos a Alcorcón, el pueblo natal del Raulillo, llegamos ya por la tarde y Marcelo nos esperaba en casa, el raulillo era buen conversador, bastante prudente cosa que me encanto y un protector de primera, así que durante ese día conocí a un Raúl que merecía la pena tratar y hacerlo amigo.
Llegamos a su casa y conocí a Miguel su hermano y mientras charlábamos me ofrecieron refresco y unas rodajas de salchichón que en serio me encantaron, Miguel un tipo bonachón amante de los tatuajes era además muy divertido y al igual que Raúl, un excelente conversador, aproveche para conectarme a la red y ahí me encontré con Javier y lo puse al tanto de los pormenores.
Seria las 10 de la noche cuando salimos a la calle a presencia el espectáculos de fuegos pirotécnicos que presentaban como parte de los festejos, en un área cubierta de pasto, la gente se tendía con cervezas y botana dispuesta a presenciar el espectáculo, era curioso ver como desde chiquillos hasta gente adulta hacían lo mismo, me sorprendía un poco ver esto, pues aunque en mi pueblo también existen festejos de este tipo, no recuerdo que tengan tantos espectadores jóvenes pues en ocasiones se muestran renuentes.
Bebimos unas cervezas y hablábamos de todo un poco, y una vez que el espectáculo apareció fue acompañado de Vivas y entre aplausos y gritos el fin llego, en lugar de ir a casa para descansar nos lanzamos a una discoteca y ahí por primera vez en mi vida escuche a pimpinela en versión electrónica amenizar el bailongo Serian pasado de las 4 de la mañana, yo bastante mareado y cansado que nos retiramos a descansar y el día 4 así lo había iniciado borracho y desvelado. |
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