Publicado por Diarios de bicicleta
Sito entre Bolivia, Paraguay y Brasil (Mato Grosso), el ‘pantanal’, es la llanura inundada más grande del mundo, con 230.000 km², más de la mitad de las cuales, pertenecen a Brasil. El ritmo de las aguas marca la vida de este inmenso ecosistema. Entre diciembre y marzo (verano austral) es la época de lluvias que hace desbordar los ríos de la zona e inunda el ‘pantanal’. Es una época de exuberancia.
Las aguas pueden llegar a subir unos 3 metros, haciendo que la mayor parte del territorio quede bajo el agua. Este hecho ha sido clave para la conservación de este lugar como ecosistema natural, pues el hombre nunca ha podido practicar la agricultura. A partir de abril, las aguas empiezan a bajar, y así lograr su nivel mínimo en el mes de agosto. Entonces, es la mejor época para poder observar la fauna, pues la ausencia de agua obliga a los animales a concentrarse alrededor de los ríos. En la parte brasileña, el ‘pantanal’ queda dividido en dos estados: Mato Grosso y Mato Grosso do Sul. La parte más importante corresponde al sur, también es la que recibe más visitantes y por lo tanto más presión sobre el territorio.
Yo escogí para visitar la opción del norte, a través de la carretera “transpantaneira ‘’. Esta carretera que se empezó a construirse en el año 1973 debía de servir para unir las ciudades de Cuiabá, al norte, con Corumbá, al sur. Cuando la carretera estaba a medias, se cuestionó la necesidad de invertir en una vía que quedaría 6 meses del año sumergida. Hoy en día la “transpantanera ‘’ es una carretera inacabada, sin asfaltar, llena de puentes de madera, pero también es la entrada a un inmenso zoológico salvaje. No hace falta ni bajar del coche por poder observar: caimanes, capibaras, ciervos, osos hormigueros, tapires, etc. Incluso si se tiene algo de suerte se puede observar algún jaguar y evidentemente todas las especies de aves que uno se pueda imaginar.
El ‘pantanal’, sin duda, posee la concentración de fauna salvaje más grande América... Si se decide visitarlo a finales de julio/agosto, se puede observar un fenómeno espectacular: ‘la lufada’. ‘La lufada’’ consiste en que millones de pescados multicolor que habían disfrutado de amplios espacios con agua y comida (época llena), ahora se ven obligados a volver a los ríos para no quedar atrapados en alguna balsa que seguramente acabará secándose. Hay pescados de todo tipo y por todas partes.
Hoy en día las estaciones cíclicas del ‘pantanal’ han quedado modificadas por el calentamiento de la tierra, y aunque este verano pasado hubo una crecida excepcional, también es cierto que el ‘pantanal’ cada vez recibe menos agua.
Provablemente su ciclo ecológico natural seria secarse y convertirse en una gran selva, pero esto debería de pasar dentro de unos cuántos miles de años y no de décadas...
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